miércoles, 3 de enero de 2018

Revista Noticias - Personajes - Joy Spence: “No me creen cuando digo mi profesión”

Joy Spence: “No me creen cuando digo mi profesión”

Es la primera mujer master blender del mundo gracias a su olfato super agudo. De la química al desarrollo (extra) sensorial.
Describe al ron como una bebida compleja e intrigante. Una definición que, por ósmosis, también le cabe a ella. Joy Spence es la primera maestra ronera del mundo y master blender de Appleton Estate, la marca jamaiquina Premium que acaba de lanzarse en Argentina. ¿Cómo llego esta señora de carcajada suelta a convertirse en artesana de un brebaje intenso que, con elementos absolutamente naturales, logra impregnar de aromas la copa incluso hasta el día siguiente de tomarlo? Empecemos por el principio. Una profesora de colegio le inculcó el amor por la química. Ella se quedaba después de clase para ayudarla a preparar el trabajo de laboratorio para los cursos superiores. Aprendió tanto que podía ayudar con sus lecciones de química a quienes estaban en cursos más avanzados. Aquella maestra estaba embarazada, debió ser internada imprevistamente y falleció. “Yo quedé devastada y decidí que, en su honor, iba a transformarme en la mejor química”.
Se graduó con honores como Licenciada en Ciencias de la Universidad de las Indias Occidentales, Jamaica, y obtuvo una Maestría en Química Analítica en la Universidad de Loughborough, Inglaterra. Hasta 1981, ni siquiera tomaba ron. Por entonces, ella era investigadora química en una conocida compañía de licor y veía que había mucho más movimiento en el edificio de al lado, donde funcionaba Appleton Estate. Decidió dejar un CV, tuvo una entrevista y a los días le ofrecieron un puesto que crearon especialmente después de ver sus antecedentes.
Noticias: ¿Pensó que su profesión la llevaría a producir bebidas espirituosas?
Joy Spence: No, absolutamente no, pensé que iba a trabajar en un laboratorio farmacéutico o como docente, cosa que también hice. La verdad es que yo ni siquiera tomaba ron.

Noticias: Parece que tuvo grandes referentes: primero, aquella profesora de colegio y, luego, el master blender de Appleton Estate.
Spence: Sí, Owen Tullock fue mi segundo mentor, quien me enseñó todo lo que yo sé de blending. Trabajamos juntos 17 años, antes de que me nombraran master blender en 1997.

Su madre le puso Joy aludiendo a que el propio significado de ese nombre –alegría- es lo que ella llevó a su familia.“Fui criada por mis padres adoptivos. Mi madre biológica era amiga de ellos pero no estaba en posición de poder cuidarme”. Aun así, su madre biológica convivió con ella y su familia adoptiva durante cinco años. Joy también conoce a sus hermanas de sangre. “Sé que es un proceso de adopción raro, pero es muy interesante la historia. Suelen preguntarme si siento odio por mi madre biológica y digo que no, que tomó una decisión muy sabia porque me dio a alguien que me iba a poder criar mejor”.
Noticias: Y usted aprovechó la posibilidad y fue abriéndose camino exitosamente.
Spence: Sí, mis padres creían que la única forma por la que uno puede tener éxito es por medio de la educación. Yo creo que hay como una pequeña estrella que Dios me puso y que me guía porque siempre me pasaron cosas fantásticas (se sonríe), y sigo obteniendo premios y premios (se ríe).

Habla de una pequeña estrella. Más adelante, se animará a develar una conexión más profunda con el universo. Spence vive con su marido, ya jubilado, en una casa en la base de una sierra de Kingston, rodeada de árboles frutales y orquídeas, que ella misma produce. Tiene una hija de 34 años y un hijo de 29. Su crecimiento profesional fue en paralelo con el de su familia. “Hubo períodos más duros cuando había problemas de producción y me tenía que levantar a las dos de la mañana. Como la planta está ubicada en un lugar no muy lindo para ir de noche, con mi marido agarrábamos a los chicos, los poníamos en el auto e íbamos a la planta”, se ríe con ganas.
Noticias: Dice que el blending es la combinación del arte y de la ciencia, ¿en qué porcentaje se da cada una de esas variables?
Spence: No sé dónde empieza el arte y dónde finaliza la ciencia, es una fusión de los dos. Es un proceso sorprendente que depende de las habilidades sensoriales junto con los conocimientos técnicos y la creatividad. También hay que tener pasión.

Noticias: ¿Sabía que tenía esas habilidades sensoriales o fue un descubrimiento?
Spence: Desde chica podía distinguir distintos aromas, pero no imaginé que lo iba a poder utilizar como base para mi carrera. Cuando empecé a trabajar en la compañía, mi mentor fue ayudándome para desarrollar ese potencial e identificar los aromas.
La marca tiene 268 años de historia y Spence ella vino a la Argentina a presentar tres variedades: SignatureBlend, Reserve Blend y RareBlend 12 Year Old. Se fascina explicando que la bebida es elaborada con cañas de azúcar cultivadas en una hacienda propia, rodeadas de colinas de tierra caliza y manantiales de agua turquesa que le dan al ron un ligero dulzor. No existen atajos para el añejamiento, lograr el sabor, asegura, implica años de dedicación.

Noticias: El tiempo es una variable vital para la producción de ron, ¿cómo se lleva con la ansiedad?
Spence: Estamos acostumbrados a este proceso de añejado, siempre hay stock disponible, no es que uno va a tener que sentarse a esperar doce años, ya uno tiene cantidades con las cuales ir haciendo el blending.

Noticias: ¿Fue más duro hacerse un lugar en esta industria siendo mujer?
Spence: No, porque ya sabían que yo era química y porque trabajaba con el master blender anterior. Pero uno de los obstáculos que encuentro es que cuando en migraciones me preguntan por mi ocupación, nunca me creen. Por ejemplo, en el aeropuerto de Miami, cuando le dije al oficial de la aduana que era master blender de ron, me dijo: “De todas las profesiones que pudiste haberme dicho, ¿por qué elegiste esta?” (se ríe a carcajadas), hasta que otra oficial me reconoció de haberme visto en un programa del canal TravelChannel y dijo: “Oh, Dios mío, es la mujer del ron”, y me abrazó (vuelve a reír), así que el primero quedó muy avergonzado.

Le gusta ver qué cara pone la gente cuando toma ron, sobre todo quienes no probaron antes esa bebida. Ella saborea por primera vez una visita a Buenos Aires y está fascinada con haber descubierto en Puerto Madero al mejor restaurante del mundo, según su propio veredicto: “Nunca tuve una experiencia gastronómica como la de Chila, fue maravilloso, la presentación, los sabores, yo preguntaba si se comía o era decoración. Le saqué una foto a los platos para mandárselas a un chef amigo de New York”.
Noticias: ¿Qué desafíos supone traer la marca a la Argentina?
Spence: Según tengo entendido, no hay muchos rones aquí, lo que implica una gran oportunidad para crecer, por eso tomaron la decisión de introducir el Appleton Estate. En líneas generales, la categoría Premium está creciendo, la mayoría de los consumidores no la conocen y para tener éxito, tenemos que pasar mucho tiempo educándolos, para que entiendan la diferencia entre un ron estándar y uno Premium.

Noticias: ¿Es real que el ron está posicionándose muy bien entre los millennials?
Spence: Sí, especialmente el Premium.

Noticias: ¿A qué lo adjudica?
Spence: Creo que tiene que ver con que es más complejo y versátil, especialmente el Appleton Reserve. En Jamaica lo mezclamos con agua de coco o lo pueden tomar puro y es realmente delicioso. Lo ven como una posibilidad de cambiar y de no tomar tanto el estándar.

Noticias: ¿Cuál es su gran objetivo?
Spence: (Suspira y se ríe) Antes de retirarme, quiero que el Appleton Estate sea el primer ron Premium a nivel mundial (suelta otra carcajada).

Noticias: ¿Se imagina retirada?
Spence: Bueno, hay un momento en el que uno quiere disfrutar un poco la vida (vuelve a reír). En cambio, hay gente que trabaja y trabaja y, cuando se jubila, se muere.

Noticias: Pero parece disfrutar mucho de lo que hace.
Spence: Sí, es cierto, lo disfruto, conocer gente, experimentar distintas culturas y promocionar la marca.

Noticias: ¿Qué implica trabajar en ese paraíso donde, según la escuché decir, llueve todos los días a la misma hora?
Spence: Para mí Appleton Estate es como el secreto mejor guardado de Jamaica, está ubicado en una parte mágica del país, hay una geografía totalmente diferente, porque hay sequía en gran parte de la isla y, cuando uno atraviesa las montañas, llega a este valle increíblemente exuberante. La gente no cree lo de las lluvias hasta que no va al lugar y ve que se empieza a nublar a esa hora. Tenemos un centro de visitante y hay paraguas para todos porque hay que usarlos (se ríe mucho).

Noticias: ¿Cómo preservan ese microclima de las catástrofes naturales?
Spence: Esa es la bendición de Appleton, que está tan en el centro de la isla que está protegido. Casi no lo afectan los terremotos, tampoco los huracanes, solo la lluvia muy fuerte de vez en cuando.

Increíblemente, ella, que debe lidiar con el tiempo de añejamiento como materia prima del ron que produce, es dueña de la capacidad de anticiparse a lo que va a ocurrir. Ese es su propio secreto: Spence posee el don (o la condena) de ver qué le va a pasar a otros, una capacidad que heredó de su madre biológica y que también porta su hija, aunque en menor medida. Habla del tema midiendo las palabras. “Yo no puedo ver nada de mí pero sí de la gente que me rodea”. Así, sabe lo que le va a pasar a sus hijos y a su marido, por ejemplo. Hace unas semanas, mientras manejaba “vio” un accidente fatal. A los pocos días, en esa intersección de calles, murieron dos atletas. “A veces es difícil porque uno no quiere ver esas cosas”.
Noticias: Si visualiza que un conocido va a vivir algo malo, ¿trata de intervenir y evitarlo? ¿Le dice lo que le va a ocurrir?
Spence: No, me quedo yo con la información y le rezo a Dios para que no ocurra.

Noticias: ¡Qué pesada la carga!
Spence: Sí, sí.
Lo dice con una sonrisa enorme y franca, como si hubiera aprendido a convivir con lo que se (le) impone. Su propia vida le sigue siendo un misterio. Y ella sonríe.

Link a la nota: http://noticias.perfil.com/2018/01/02/joy-spence-no-me-creen-cuando-digo-mi-profesion/

martes, 2 de enero de 2018

Planeta Joy - Comer - 3 restaurantes de comida rusa para palpitar el Mundial

3 restaurantes de comida rusa para palpitar el Mundial

La gastronomía del país más extenso del mundo se destaca por su carácter multicultural y sus platos calóricos; te contamos en qué reductos porteños podés descubrir sus sabores.
Arrancó el año y los fanáticos del fútbol ya empiezan a tachar los días para la llegada del Mundial. Si vas a viajar a Moscú, tenés que aprender a pronunciar dos términos básicos para sobrevivir: "Ya jochú est", que en ruso significa tengo hambre y "Ya jochú pit”, que quiere decir tengo sed. 
El desayuno llamado "Závtrak" es súper abundante e incluye crepes, huevos revueltos, pan de centeno y kashas (preparadas con variedad de cereales y granos de trigo). Al almuerzo se lo conoce como Obiéd y la cena, que es temprano a eso de las siete de la tarde, como Uzhin, 
En Buenos Aires también hay algunos restaurantes que te transportan a Rusia por un rato. Todos ofrecen platos típicos, música tradicional y son atendidos por sus dueños, quienes decidieron dejar su país de origen para instalarse en la ciudad. 
Los que viajen al Mundial tienen la oportunidad de ir entrenando el estómago a las calorías de los platos rusos y los que se queden, pueden conocer los secretos gastronómicos de este país mientras miran los partidos por televisión.
Pelmeni y vodka casero que dan que hablar 
"En este lugar se podrá beber después de las cinco", dice un reloj que cuelga en la pared de "El Molino Dorado", un restaurante en pleno barrio de Almagro, que es sinónimo de comida rusa casera. 
El nombre no fue elegido al azar, Dimitri Svetlichniy, dueño y cocinero, decidió ponerle así por el recuerdo  de una cafetería rusa que vendía su copa helada favorita de tres gustos: frutos del bosque, crema y chocolate. Dimitri llegó a Buenos Aires en 1998 junto a su madre Irina, y luego de estudiar castellano y trabajar en diferentes rubros, en 2009 decidieron comenzar con un emprendimiento gastronómico familiar.
Al principio vendían minutas  y opciones de parrilla, pero cuando empezaron a incorporar platos típicos rusos se dieron cuenta de que eran los preferidos de los clientes. Ahora, la carta es un fiel reflejo de la gastronomía del país más grande del mundo. 
El salón es modesto y pequeño (tiene espacio para 22 comensales) y sobre las paredes rojas hay imágenes de figuras emblemáticas del antiguo régimen soviético, banderines del ejército ruso, cuadros de propaganda soviética y diarios de aquella época. En la barra se lucen más de treinta opciones de vodka importado. 
El local ofrece una experiencia gastronómica súper completa porque, además de poder disfrutar de platos típicos, se pude aprender sobre historia y escuchar música tradicional. 
El menú resume a la perfección los platos típicos rusos. Las pastas son un verdadero clásico y ya han ganado fama en el barrio. Las más populares son los Vareniki, pasta en forma de empanada (del tamaño de una de copetín) rellena de papa o de ricota con cebolla salteada y panceta ahumada ($150) y los Pelmeni, de origen siberiano similares a los cappelletti, que se preparan con una masa fina a base de harina, huevo, agua y sal y vienen rellenos de carne de cordero, ternera y cerdo con cebolla, hierbas de origen ruso y ajo ($160). 
Dentro de las carnes, no podes dejar de probar la suprema a la Kiev, de pollo rellena de eneldo, manteca y finas hierbas y envuelta en una masa fina ($240). Otro plato que ayuda a sobrellevar las bajas temperaturas de Moscú son las salchichas ahumadas caseras con chucrut ($200). 
En Rusia a los panqueques o crepes se los llama Blini y en este restaurante merecen una mención aparte. Pueden ser salados, como plato principal o dulces de postre. Dentro de las opciones saladas se destacan los de salmón rosado marinado (súper casero), ricota, eneldo y finas hierbas acompañado con salsa de manteca ($230) y también los clásicos con “caviar” rojo acompañados con un yogurt casero ($500). Los golosos pueden optar por los blinis con miel (dos unidades $60) y si quieren una versión más power están los de ricota, miel y crema (tres unidades $90).
Lo ideal es maridar el menú con vodka. Los shots salen $70 y el combo de tres vodkas de la casa $150. El primer vodka es para abrir el apetito y viene con anís estrellado, el otro es para acompañar los platos y es un poco picante y con miel y el último para cerrar el banquete es una versión fresca con frutos del bosque. También ofrecen una cerveza artesanal en porrón llamada Perestroika ($120)
Quito 4100, Almagro.
T. 3528-8940

Sabores del crudo invierno siberiano en San Telmo 
En pleno barrio de San Telmo, hay un restaurante que representa como nadie al crudo invierno siberiano. Es que cuando uno ingresa a CCCP, en referencia a la abreviatura de la "República Socialistas Soviéticas”, se transporta a su cultura, tradición y comida típica. 
La bandera roja junto con un mapa geopolítico original de la Unión Soviética decoran el lugar, y los cuadros de Lenin, Stalin, Brézhnev y Khroushchev custodian las paredes. 
Las mesas de madera sin mantel también son temáticas, de hecho, cada una tiene un mapa de alguna de las quince repúblicas soviéticas subnacionales que formaron parte del régimen, como Ucrania, Bielorusia o Letonia, y todas las noches suenan canciones folclóricas como Katyusha, tradicional de la Segunda Guerra Mundial o "Ochi chornye" (ojos negros), la romanza rusa más famosa. 
Kseniya Melnykova nació en Siberia, pero en 2001, cuando tenía tan solo trece años, a su madre se le ocurrió cambiar de aire y buscar un lugar más cálido para vivir con su familia. Al principio habían pensado en Australia, pero al poco tiempo se inclinaron por Buenos Aires. Junto a su hermano, Vyacheslav Alekseyev, quien se había recibido de chef, y su madre Elena, en 2003 decidieron abrir su primer restaurante temático llamado Absolut, con comida típica de Rusia. Luego se trasladaron al barrio de Almagro e inauguraron el resto Ermak en el que ganaron popularidad por sus Pelmeni y hace dos años lo cerraron para instalarse en San Telmo, con CCCP.
Un poco por nostalgia y también por amor a sus tradiciones, las recetas de la abuela se mantienen intactas en este restaurante.  
La comida que ofrecen es abundante, súper variada y también calórica, ideales para recargar fuerzas y afrontar las bajas temperaturas rusas. Como entrada hay opciones de Kanapé (si, se escribe con K), son similares a una mini bruschetta con pan casero. Pueden venir con salmón, queso crema y limón ($100) o de Bushenina (Bondiola mechada, zanahoria, ajo y pepino mechado) por $80. 
Para los que quieran disfrutar de los sabores de la abuela, hay conservas caseras con la receta de antaño que se preparan en salmuera con especias durante un mes. Entre ellas hay una de tomates ($60) y otra de pepinos marinados ($60). 
Pero la comida en Rusia no arranca sin una sopa como primer plato. Aquí ofrecen la sopa roja Borsh, una de las más populares, hecha con remolacha (que le aporta el color intenso), repollo, papa, zanahoria, cebolla, carne de cerdo, ajo y queso crema ($80). 
Otro clásico son las Draniki, una especie de tortillitas de papa rallada con huevo, harina, sal y pimienta que pueden salir solas ($80) o acompañadas con panceta ($95). Como principal se destaca el Pelmeni, rellenos de carne vacuna y de cerdo acompañados con una salsa de champignones ($140), así como también los Vareniki, rellenos de papa y hongos acompañados de cebollitas doradas y una especie de crema agria conocida como "smetana" ($140). 
Un clásico de los clásicos es el lomo a la Stroganoff salteado con zanahoria y cebolla acompañado con puré de papa ($190). 
 
Un dato a tener en cuenta es que de bienvenida te reciben con un chupito de vodka con pepino marinado. Para continuar con el maridaje hay variedad de tragos con gran tradición. Para probar algo bien casero, pueden optar por el Perestroika con vodka con ají que le da un toque picantón y miel ($50) o el vodka de la casa con grosellas negras de la Patagonia y miel. ($60). También hay opciones de Vodkas rusos como el Stolichnaya ($80) o el Russian Standard ($120). La pinta de cerveza con un shot de vodka adentro llamada Iorshik ($120) es para los aventureros y la forma de presentación remite a un submarino ruso. 
Los postres también dan que hablar, la torta Napoleón en referencia al gorro del gobernante, es una especie de mil hojas rellena con una crema similar a la pastelera ($60). Otro clásico es el Sirniki, son dos tortillas de ricota, vainilla, miel y sémola fritas que se cocinan vuelta y vuelta en sartén y se sirven con una especie de mermelada casera de cereza, guindas o damascos ($60). Otra opción de postre puede ser el Medovick, un bizochuelo de miel con leche condensada, crema y salsa de chocolate ($65).
Carlos Calvo 761. San Telmo.
T.4307-1037

De Rusia, pero en casa 
En 1994, Andrey Svidruk decidió dejar Sochi (ciudad rusa conocida por ser en 2014 sede de los Juegos Olímpicos de Invierno) para visitar Buenos Aires. 
Al principio vino de turista, pero decidió quedarse para cambiar de aire. Comenzó trabajando en la construcción y, como hobbie, preparaba platos clásicos rusos para rememorar los sabores que tanto añoraba. 
Al poco tiempo, empezó a pensar en la idea de tener su propio emprendimiento gastronómico y así surgió "La Comidería", una rotisería en Belgrano que ya es un clásico de los vecinos del barrio. 
El nombre es una combinación de la palabra "comida" y también hace alusión a la "ferretería" en donde Andrey compraba los materiales cuando trabajaba en la construcción. Junto a su esposa, Vera Kharenko, están al frente del emprendimiento familiar y hace un año se sumó una familia ucraniana. 
Ofrecen comida para llevar, lo que lo convierte en la opción ideal para los que quieran disfrutar en la comidad de su casa. 
 
La ensalada rusa se llama Olivié y es muchos más colorida que la argentina. Para ser perfecta debe llevar 13 ingredientes: papa, zanahoria, cebolla marinada, carne (que pueden ser dados de jamón cocido), ciboulette, pepino agridulce, arvejas, eneldo, manzana, huevo duro, mostaza casera, mayonesa y un poco de queso crema. 
También tienen hamburguesas caseras, llamadas Kotletas, que pueden ser de cerdo, pollo o pescado ($24 los 100 gramos). Otro must son los panqueques rellenos, conocidos como blinis de ricota y de carne ($24 c/u)  y los Vareniki rellenos de papa, cebolla,carne, queso y ricota ($65, las 10 unidades). 
A las tartas en Rusia se las llama Pirogi y traen variedad de verduras, pescado o queso ($23 c/u).  Por supuesto, también salen mucho las sopas, la más tradicional es la Borsch (los 500 ml, $50) y dentro de las opciones frías la Jolodets (Aspic), una especie de caldo con hierbas y carnes medio gelatinoso. 
También son famosos por sus panificados, la estrella del lugar es Borodinsky, un pan casero de centeno y cilantro ($100 el kilo) y no pueden dejar de probar las galletitas de Vodka, son galletitas fritas con vodka, quedan súper crocantes ($39 los 100 gr). 
Para acompañar toda esta combinación de sabores, Andrey recomienda el Kéfir ($40), una de las bebidas más populares de Rusia, a base de leche de vaca, oveja o cabra a la que se le agrega un fermento natural, el hongo de kéfir. 
Olazábal 2734, Belgrano
T. 4781-0996.

Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?3_restaurantes_de_comida_rusa_para_palpitar_el_Mundial&page=ampliada&id=10013

Clarín - VIVA - La Disney del vino

La Disney del vino

Bar de copas + buena cocina. Cuando todas las ideas parecen agotadas, aparecen nuevos conceptos que alimentan el disfrute.
La Disney del vino
High tech. Modernas máquinas expendedoras, estrellas de un nuevo concepto para disfrutar del vino./Clarín
En una época en la cual, desde lo gastronómico, no hay mucho para inventar, las novedades y los éxitos dependen de un sutilentramado entre buena comida, tragos, vinos de calidad, tecnología y técnica culinaria, servicio, conceptos arquitectónicos y decorativos, comunicación y una dosis de suerte.
Gabriela Vinocur y Fernando Procupez trabajan en el rubro del vino. Percibieron la demanda de una fórmula que permitiera a los aficionados entrar en contacto con más etiquetas, productores, terruños, varietales y buena comida “disparando” un solo cartucho. ¿Cómo lograrlo?
La solución apareció desde el estudio del mercado y floreció un nuevo concepto (para la Argentina) cuyo día a día operativo está a cargo de dos profesionales reconocidos: Carlo Contini y Pablo Colina. ¿La idea? Dieciocho impactantes equipos dosificadores de vinos de alta tecnología WineEmotion que ofrecen 136 botellas diferentes logrando así una constante rotación mensual de marcas, varietales y zonas.
El cliente recibe una tarjeta que inserta, a voluntad, en la ranura de los equipos. Selecciona el vino y escoge una de las 3 opciones que definen la cantidad que la máquina deja caer, milimétricamente, en el copón.
La barra ofrece una coctelería de alto nivel y la cocina (a cargo del chef Julián Del Pino), un menú de tapeo, tentador, con raciones pensadas para maridar con los vinos.
El gazpacho es cremoso y punzante. Las mollejas son tiernas y caramelizadas, acompañadas por una refrescante ensalada de pepino. El pulpo con papas ofrece punto de cocción ideal y es acompañado por un alioli logrado. El cordero braseado con sus pequeños ñoquis es delicado y se derrite en la boca. Las nuevas ideas, existen.
FICHA
Vico
Dirección: Gurruchaga 1149 - CABA.
Teléfono: 011-4773-2311.
Horarios: Martes a sábados, de 18 a 01.
Formas de pago: Efectivo y tarjetas.
Relación precio / placer: Tecnológica y sabrosa.
Precio: $ 500 con bebida.
Link a la nota: https://www.clarin.com/viva/disney-vino_0_BkHG5cWQM.html

La Estrella de Panamá - Gastronomía - Sao Paulo tomará el relevo de Buenos Aires como capital gastronómica en 2018

Sao Paulo tomará el relevo de Buenos Aires como capital gastronómica en 2018


Sao Paulo es un eje urbano cultural y gastronómico que reúne todo lo que se puede exigir a nivel gastronómico global a un lugar.
Imagen ilustrativa. / Redes Sociales
El próximo 18 de enero, durante la celebración en Madrid de FITUR, la ciudad brasileña de Sao Paulo tomará el relevo de Buenos Aires para convertirse en la Capital Iberoamericana de Cultura Gastronómica de 2018, adelantaron a Efe sus promotores y el embajador de Brasil, Antonio Simoes.

El presidente de la Real Academia de la Gastronomía (RAG), Rafael Ansón, explicó a Efe que, con toda probabilidad, en 2019 esa capitalidad recaerá en Miami y en 2020 en Madrid.

Si Buenos Aires fue elegida capital por la "creatividad y calidad de su cocina", recordó, Sao Paulo lo ha sido por ser "un eje urbano cultural y gastronómico" que reúne todo lo que se puede exigir a nivel gastronómico global a un lugar.

"Hay recetas tradicionales, lugares de convivencia tales como bares o mercados y restaurantes de distinto tipo (de cuchara, gastrobares, cocina creativa y de tapas). Todo lo que incluye, en definitiva, la cocina de la libertad y el respeto por la libertad del comensal", subrayó.

La idea es que, como ya se ha hecho en los anteriores años, en los restaurantes se puedan degustar recetas de toda Iberoamérica y que las tiendas "puedan ser un escaparate global" incorporando productos de fuera.

El embajador de Brasil, Antonio Simoes, entiende que la gastronomía es "un elemento de síntesis cultural" y que Brasil disfruta de "una mezcla" sin igual gracias a las aportaciones de "indios, africanos, europeos y asiáticos", fundamentalmente japoneses (cinco millones).

En Sao Paulo presentarán, posiblemente en septiembre, lo que han denominado como "la primera cena virtual del mundo", es decir, una propuesta que podrán compartir por internet cien millones de personas y en la que cada cocinero aportará un ingrediente y un plato, de forma, por ejemplo, que México podría proponer aguacate y guacamole y Portugal, bacalao y bacalhau a bras.

También se anunciarán allí los I Premios Iberoamericanos a la cocina "más saludable, solidaria, sostenible y satisfactoria".

Otro de sus proyectos es poner en marcha los "juegos olímpicos gastronómicos", en el que se concursará en una veintena de categorías, y que se celebrarían en 2019.

Simoe explicó que Sao Paulo es una ciudad desarrollada en la que existe "un contraste muy fuerte" entre la riqueza y la pobreza, entre su núcleo y lo que la rodea: "solo en el estado de Sao Paulo hay más actividad económica que en toda Argentina porque hay mucha industria".

La idea de la capitalidad -que ya han tenido Mérida (España), Guanajuato (México) y Córdoba (España)- surgió hace cuatro años como una iniciativa de las academias correspondientes de México, Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Chile y España a las que se han ido uniendo en ese tiempo Paraguay, Panamá, República Dominicana, Cuba, y Venezuela.

En el futuro se unirán, anunció Ansón, Ecuador, Bolivia, Salvador y Costa Rica. 
Link a la nota: http://laestrella.com.pa/vida-de-hoy/gastronomia/paulo-tomara-relevo-buenos-aires-como-capital-gastronomica-2018/24040797

Planeta Joy - Beber - Todo lo que siempre quisiste saber sobre los espumosos y nunca te animaste a preguntar

Todo lo que siempre quisiste saber sobre los espumosos y nunca te animaste a preguntar

¿Es lo mismo champagne que espumoso?, ¿cuál es la diferencia entre un Brut Nature y un Extra Brut?, ¿vale tomarlo con hielo? Lee la nota y enterate.
Diciembre es el mes en el cual el consumo de burbujas se dispara. Claro que beber con conocimiento siempre es mejor porque eleva la experiencia a otro nivel, así que preparamos una breve guía sobre esta bebida:
Champagne, espumoso, cava, prosecco, ¿son todos lo mismo?
Frases como “descorchá un champagne”, “brindemos con champagne”, en general tienen un error, ya que champagne es una denominación de origen y solo los espumosos que se producen en Champagne -una localidad del noreste de Francia- pueden recibir ese nombre. 
Lo más reconocidos son Dom Pérignon Moët & Chandon, Ruinart, Krug, Veuve Clicquot y Pommery.
El Prosecco, en cambio, proviene de las regiones de Véneto y Friuli-Venezia-Giulia, en el noroeste de Italia, y se elabora con Glera, una cepa autóctona. Mientras que el cava es español y recibe ese nombre cuando se origina en provincias como Zaragoza, Barcelona, Tarragona, La Rioja y Lérida, entre otras. 
El nombre de espumosos o sparkling wines se reserva a los elaborados en otras partes del mundo, como Argentina, Chile, Brasil, China, Australia, Nueva Zelanda, California, etc.
¿Cuántos tipos de espumosos hay?
Se clasifican según la cantidad de azúcar por litro. En la Argentina, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), se categorizan en:
- Nature: menos de 3 gramos de azúcar por litro.
- Brut Nature: menos de 7 gramos de azúcar por litro.
- Extra Brut: menos de 11 gramos de azúcar por litro.
- Brut: menos de 15 gramos de azúcar por litro.
- Demi Sec: de 15 a 40 gramos de azúcar por litro.
- Dulce: más de 40 gramos de azúcar por litro.
El Extra Brut es el preferido por los paladares argentinos, seguidos por los espumantes dulces, categoría que tuvo un 9% de crecimiento anual los últimos cinco años.
Temperatura de servicio
Se sabe, el espumoso se sirve bien frío. La temperatura ideal es entre 4° y 6°C para los ejemplares más frescos y frutados (elaborados bajo el método charmat) y entre 6° y 8° para los ejemplares más complejos (método tradicional).
 
¿Cómo enfriarlos?
La repuesta está en el hit musical del año: Despacito. Lo mejor es colocarlo en la heladera dos horas antes de beberlo y conservarlo en una frapera con agua y hielo. Según la bartender Mona Gallossi, la proporción ideal en la frapera es de ¾ partes de hielo y ¼ de agua.
Lo que nunca hay que hacer es enfriarlo en el freezer ni tenerlo mucho tiempo en la heladera.
¿En qué copa beberlo?
Durante décadas la respuesta era obvia: flauta; pero, cada vez son más los enólogos y sommeliers que recomiendan las copas de boca ancha, ya que estas optimizan la apreciación visual y la percepción aromática. Además, cuando el borde superior es ancho, el líquido ingresa y se libera en toda la superficie del paladar, de ese modo se puede apreciar en todas las células sensoriales de la boca. 
¿Vale beberlo con hielo?
El espumoso con hielo es tendencia en todo el mundo. Tal es así que, en 2011, Moët & Chandon presentó Moët Ice Imperial, el primer champagne creado para tomar con hielo.
Por supuesto, en coctelería se mezclan con hielo y hasta hay etiquetas pensadas para ese fin, como Veuve Clicquot Rich, lanzado en 2016, un champagne pensado para combinarse con ingredientes como ananá, ralladura de pomelo, pepino, apio, pimiento o té y hielo.
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Todo_lo_que_siempre_quisiste_saber_sobre_los_espumosos_y_nunca_te_animaste_a_preguntar&page=ampliada&id=10010

La Nación - Vida & Ocio - Uco restaurant: cocina sin ego en Palermo

Uco restaurant: cocina sin ego en Palermo

Es el lema en este hotel boutique, donde prima lo casero
Lo recordamos como el restó del Fierro Hotel Boutique palermitano de atrevida fachada street art. El look cambia no bien se entra y se abre a un hall cool que continúa con el comedor, pasando por la barra de tragos donde el sommelier-bartender Manuel Roskop prepara su coctelería clásica. El salón es sobrio pero no serio, confortable y décontracté, algo nórdico con sus mesas y sillas de madera natural, poco ruidoso -se pide tener los celulares en modo silencio- servicio joven y disciplinado. Para cierta intimidad un sector rectangular con mesa para cuatro-seis, y cómoda banqueta capitonée. El deck, con jardín frondoso, hojas enormes, orquídeas mini y otras flores raras, rodea las mesitas ideales para un desayuno informal, el happy hour o el after dinner con un alcohol y un cigarro.
Uco remite al Valle de Uco, territorio notable de los viñedos mendocinos, un tema que domina Andrés Rosberg, el destacado sommelier argentino, presidente de la Asociación de la Sommellerie Internacional y autor de la carta de vinos, seleccionados periódicamente mediante catas por el equipo de sommeliers. La cocina se define como sin ego, no de grandes protagonistas, sino con un equipo que trabaja a la par.
Respeto del producto, preparaciones caseras, ahumados al quebracho (truchas), yogur orgánico, panes de cada día. El chef irlandés Edward Holloway entró a Uco hace pocos años, de formación europea en restaurantes Michelin y Relais Chateaux. Hoy dirige el restó con Paco García, formado en Le Cordon Bleu de Perú y en el famoso Malabar de Lima, como segundo. Experiencia Uco es una propuesta de pasos con los mejores platos, desde los fiambres Uco, la minibouillabaisse intensamente mediterránea, una burrata con tomate y berenjena asada, luego algún arroz y el cordero patagónico, cocido 18 horas, especialidad de la casa.
De la carta se recomienda también el pâté y escabeche de conejo (245); los arroces secos estilo español también mediterráneos -que sirven en sus paellas con el crocante socarrat-; de conejo, el auténtico; de pescado y mariscos, el de mar y vegetariano (790 a 870 para varios). Postres complejos ineludibles; para compartir, la tarta de manzana finita con helado de canela y crocante de almendras (315).

El plato

Bouillabaisse de pescado, langostinos y mariscos

Precios

Experiencia Uco, $ 1000; maridaje de vinos, 450. Hoy: cena con vinos, 3500; mañana a mediodía, 1000. Brunch los fines de semana, 480: con la hamburguesa completa, fritas y alioli. Almuerzo El Chimangueo -tres pasos- con tapas degustación y sándwiches varios, 410. Desayuno completo, 360

En la barra

Amplia carta de tragos, 50 etiquetas de gin y más de cien de whiskies

Vinos

Carta con 320 etiquetas para armar maridaje con los platos elegidos. Tradicionales, ediciones limitadas, varietales novedosos y de regiones poco conocidas. Amplia selección por copa (110 a 145)

Para mejorar

La música más audible

Puntaje:

8
Dónde: Soler 5862
Teléfono: 3220-6820
Otros: de lunes a domingo, de 7.30 a 23. Tarjetas. No se cobra servicio de mesa
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2096375-uco-restaurant-cocina-sin-ego-en-palermo

Planeta Joy - Beber - 3 gins nuevos y argentinos que vale la pena probar

3 gins nuevos y argentinos que vale la pena probar

Desde hace unos años, el gin vive un boom y cada vez más marcas argentinas se animan a elaborarlo.
El gin remite al Reino Unido, pero se elabora en todo el mundo. Es que esta espirituosa es una de las más seductoras también para los destiladores. Por un lado, invita a la creatividad, ya que no hay límites a la hora de combinar los botánicos que le dan origen; además, no exige grandes inversiones ni tiempos de guarda, lo que facilita su elaboración. 
En 2017 tres nuevos gins salieron a conquistar las barras y paladares locales. Te los presentamos:
Heráclito & Macedonio
Su creador, Julián Vera, es un perfumista, lo que da una buena pauta de lo que encierra la botella. Su color rubí llama la atención desde la botella y abre una alternativa poco explorada en el país, la de los pink gins, muy de moda en España. Se trata de ginebras que contienen grosellas, frambuesas y todo tipo de frutos rojos.
Se consigue en Winery y en barras selectas.
Sur 
Este gin lleva a la Patagonia en cada una de sus gotas. A la base infaltable del enebro, le suma coriandro, cardamomo, cítricos, clavo de olor, pimientas, boldo, regaliz y plantas típicas de esa zona como sauco y rosa mosqueta.
Franco D'Angelo, creador de la etiqueta junto al Negro Pizzorno, viajaba muy seguido a Londres, donde atestiguó el auge de las destilerías craft, “veía que en Inglaterra las pequeñas destilerías estaban creciendo muchísimo. Queríamos tener un producto propio y el lugar común hubiera sido hacer vino o cerveza, pero preferimos inclinarnos por algo que muy poca gente estaba haciendo”, cuenta D'Angelo, “y así fue que nos propusimos hacer el mejor gin artesanal argentino”.
Tras dos años de pruebas, lograron elaborar un gin elegante y perfumado con predominio de aromas cítricos y florales. 
Por ahora se consigue en barras, como Boticario y Presidente, y en vinotecas top.
 
Hilbing London Dry Gin
Se trata del primer gin del mundo elaborado con Malbec. Es creación del primer master distiller de Argentina, el mendocino Rolando Hilbing.
El enebro proviene de Juniperus silvestres de la Patagonia Argentina; el coriandro, que aporta notas cítricas, se cosecha en La Pampa y las uvas pasas Malbec -las estrellas de este gin- son de viñedos de la primera zona de Mendoza, donde esta cepa encontró su mejor expresión a nivel mundial. Además, posee petalos de rosas silvestres, que le aportan una fragancia delicada y dulce; y flores de tilo, cosechadas de la casa paterna de los Hilbing, que dan un aroma único y sofisticado.
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