lunes, 22 de enero de 2018

Clarín - Ciudades - Alumna y maestro, las caras detrás del boom de las escuelas de cocina

Alumna y maestro, las caras detrás del boom de las escuelas de cocina

En dos años, los inscriptos del Instituto Superior de Enseñanza Hotelero Gastronómica crecieron un 174%. Clarín reunió a Ana Padilla y su instructor, Claudio Marinello, para que cuenten sus experiencias.
Alumna y maestro, las caras detrás del boom de las escuelas de cocina
Juntos. Ana Padilla y el coordinador Marianello, en Puerto Madero, donde ella trabaja. / Juano Tesone
Que Buenos Aires hace de la cocina y la atención un culto no es novedad. Sí lo es, en cambio, que hoy la apuesta pasa por sumarse a los estándares internacionales y convertir esa tradición en una marca. El ejemplo de la cocina peruana, con Gastón Acurio a la cabeza, está desde hace tiempo en la mente de funcionarios, pero también de los empresarios del sector. Todavía falta, pero la tendencia ya comenzó a incidir, por ejemplo, en el tenor y la variedad de cursos de formación en el tema.

En los últimos años, la modificación de la oferta y de las preferencias es palpable: frente los cursos más light, pensados como un hobby o como una carrera de largo plazo, se imponen aquellos que emulan el verdadero ambiente de una cocina –corrida contra el tiempo, exigencias, perfeccionamiento- y prometen una salida laboral.
Esta tendencia es confirmada por los representantes del sector. La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) tiene una escuela -el Instituto Superior de Enseñanza Hotelero Gastronómica (ISEHG)- en la que los números hablan por sí solos. Entre 2015 y 2017 la cantidad total de inscriptos creció un 174%, mientras que los anotados en certificaciones BPM (manipulación de alimentos) aumentaron en un 143%.
Por otra parte, los cursos cortos (gerenciamiento de house keeping; gestión de front office –recepción de hoteles; barmanager profesional; etc.) vieron crecer sus asistentes en un 66%. En tal sentido, la gastronomía se une a otras propuestas vinculadas con la atención y el servicio.
Del lado del Gobierno, la atención prestada al tema se verifica con la entrega de 500 becas dentro del Programa de Ingreso a la Gastronomía de la Subsecretaría de Bienestar Ciudadano. La iniciativa arrancó en junio del año pasado, en conjunto con tres entidades capacitadoras: el ISEHG, la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (APPYCE) y el Centro Argentino de Vinos y Espirituosas (CAVE).
Ana Padilla es colombiana y vive desde hace dos años en Buenos Aires. Desde muy chica, en su Saldaña natal, la cocina se vinculó con la supervivencia: a los seis años vendía en la calle las arepas que preparaba su mamá. Luego se mudó con su familia a Bogotá donde, de adulta, montó un emprendimiento de eventos. “Tenía todo el saber empírico, pero me faltaba el conocimiento técnico”, cuenta hoy. Por esa razón se decidió empezar el curso de Cocinero Profesional en el ISEHG.
“Al principio me costaba encajar”, recuerda. Durante los primeros meses, le tocó aprender el ABC de toda gastronomía: perfeccionar la motricidad fina, el manejo de los cuchillos y los cortes. Todo eso al ritmo de una cocina en constante movimiento. “En los cursos tratamos de reproducir el ambiente de una cocina real, que suele ser muy áspero porque todo el tiempo estás contra reloj y las cosas tienen que salir muy bien”, la secunda su antiguo maestro, el chef ejecutivo Claudio Marianello, coordinador de Cocina del instituto.
¿Es necesaria esa exigencia? Para quien quiere hacer de la gastronomía una profesión, tal parece que sí. “Hay que acostumbrarse al ritmo desde el principio”, afirma Marianello. “De otra manera, lo que se ve es una baja tasa de permanencia en cada puesto”. La relación con los restaurantes y el boca a boca es otra clave. En el caso de Ana, a través de un compañero del curso supo de una vacante en la cocina del Yatch Club de Puerto Madero y ahí quedó, a las órdenes del afamado Diego Gera, chef ejecutivo del lugar.
Como Ana Padilla, que sueña con montar algún día su propio restaurante o un servicio de catering, los nuevos ingresantes ven en la cocina una vocación que no esconde cierta cuota de sacrificio y entrega. Porque si Buenos Aires quiere ser la nueva capital gastronómica de América Latina –así lo esperan empresarios privados y funcionarios públicos- la calidad tiene que estar garantizada, desde los primeros preparativos del plato hasta el momento de llevarlo a la mesa.
Link a la nota: https://www.clarin.com/ciudades/maestro-carino-caras-detras-boom-escuelas-cocina_0_ryy8V5CEf.html

La Nación - Sociedad - Costa gourmet: Pinamar y Punta del Este se destacan por su gastronomía

Costa gourmet: Pinamar y Punta del Este se destacan por su gastronomía

En tu cara, Palermo!", tuiteó Martín Yeza , actual intendente de Pinamarel 8 de enero, refiriéndose a los locales gastronómicos de la intersección de las calles Marco Polo y Jason. Cuentan que allí donde había una casa abandonada se instaló una reconocida casa de café y en pocos años toda la cuadra se llenó de restaurantes. Frente a la plaza Primera Junta y a metros del teatro municipal La Torre, hoy hay cafeterías, una casa de pizzas y pastas, panaderías gourmet y opciones de sushi. Según Juan Abdala, el hombre detrás del desarrollo, se generó un polo gastronómico donde no había nada, cerca del paseo obligado de la calle Bunge, por el que pasan miles de personas cada noche.
No es Pinamar el único punto de la costa (bonaerense, y muy especialmente, de la costa uruguaya) que apuesta a una renovación gastronómica de calidad, fresca y descontracturada. Mientras Punta del Este -cuyo ya clásico encuentro de chefs 10 Manos incluyó ayer al destacado Massimo Bottura-, se aleja de las sofisticadas propuestas importadas de otra época y se vuelca fuertemente a los productos autóctonos y de estación (con Cruz del Sur a la cabeza, la enorme huerta de la sobrina de Francis Mallmann que, montada sobre la playa, invita a comer platos elaborados con vegetales de su huerta), Mar del Plata pisa fuerte con los pescados, cuyo mejor exponente está en Sarasanegro, restaurante que recrea "lo mejor del Atlántico Sur" y que se convirtió en elmust de toda visita con espíritu goumet a la Feliz. El abanico es vasto, y lejos de la pizza y las rabas que configuraban el menú veraniego de otras épocas, hoy la propuesta gourmet es parte del atractivo turístico. En palabras del prestigioso chef de Crizia, Gabriel Oggero, hoy en la costa "escuchás que la gente, en la playa, habla del lugar al que va a ir a comer a la noche".
Para quienes aún permanecen en esas latitudes, están por partir hacia allí o simplemente desean tomar nota para vacaciones venideras, aquí va un recorrido por la escena gastronómica de la costa.

Pinamar

El comparativo con Palermo al que aludía el intendente puede resultar un tanto exagerado en cuanto a las dimensiones, pero sí describe cierto despertar gastronómico (y estético) de toda la ciudad. Hubo una renovación inevitable ligada a la demolición de los antiguos balnearios, que en muchos casos aprovecharon para hacer lo mismo con sus restaurantes. Y otro tanto que viene sucediendo a lo largo de toda la ciudad: nuevos locales que desempolvan la quietud mientras muchos se mantienen inalterables hace décadas. Un claro ejemplo de aggiornamiento culinario: la existencia de Ceviche -el reconocido peruano nikkei- en el Playas Hotel. Es lógico que la oferta se vaya poniendo al día con turistas que cada año son más gourmet. En muchos casos se trata de un público que habitualmente cena afuera, visita ferias gastronómicas, sigue chefs, sabe de vino, toma buen café. Muchos vienen de ciudades con una marcada oferta culinaria y no quieren resignar experiencias en las vacaciones.
Desde el municipio hay un deseo expreso de descentralizar la oferta gastronómica más allá de Bunge y el mar. Y algo de esto representa la existencia de Gula, un patio gastronómico a cielo abierto ubicado en la zona norte de la ciudad, en avenida del Olimpo y Aquiles. Allí, unos siete food trucks ofrecen hamburguesas caseras, shawarmas, salchichas alemanas, comida mexicana, sushi, cerveza artesanal y sidra tirada. Las propuestas de comida y bebida rondan los $300 por cápita. ¿El más socilitado? El del cocinero Santiago Giorgini. Abierto todos los días de 17 a 1, es prácticamente imposible conseguir una mesa pasadas las 21 horas. Un gran atractivo son las bandas en vivo que se presentan cada noche, en un entorno rodeado de luces.
Manuel Grinberg, chef de La Vieja Hostería, en su huerta en Pinamar
Manuel Grinberg, chef de La Vieja Hostería, en su huerta en Pinamar Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno
Manuel Grinberg, por su parte, está silenciosamente levantando la vara en el horizonte gastronómico de estas playas. Sin estridencias ni publicidad -ni siquiera hay un cartel demasiado visible en la entrada- lleva adelante el restaurante de La Vieja Hostería, un edificio histórico devenido en bello hotel boutique. Desde allí realiza una cocina 100% basada en el producto. Eso implica, entre otras cosas, que producen todos sus panificados, fiambres y embutidos. Y que todas las hierbas y muchas de las verduras que utilizan salen de su propia huerta orgánica (tan es así que a veces corren a cortar algo en medio del servicio). Por lo que si sirve un sándwich de pastrón, el fiambre lo hace a base de un bife de chorizo, el pletzalej es casero y los pepinitos y la mostaza son de producción propia. "Intentamos hacer una cocina simple, pero centrados en una materia prima fresca y de primera calidad", cuenta el joven egresado del IAG que también estudió ingeniería y realizó una pasantía ( stage, le dicen) en El Celler de Can Roca -celebérrimo catalán-.
El restaurante de La Vieja Hostería sirve alrededor de 20 cubiertos, con cartas distintas para almuerzo y cena, que intentan ir variando cada dos o tres semanas. De día ofrecen sándwiches, ensaladas y bagels; de noche, platos con jabalí, pesca, codornices y risottos. Grinberg cuenta que no siempre es fácil conseguir productos distintos en Pinamar, "Pero si uno se mueve, consigue"... Su circuito de proveedores fieles incluye la Cooperativa de Pescadores para las corvinas, abadejos, salmones y lenguados, y un cazador de la zona que lo provee de jabalí, ciervo y hongos silvestres.
También tiene quesos de Tafí del Valle y miel de caña salteña. "La idea es hacer una propuesta distinta a lo que es la media de ofertas en Pinamar, tenemos grandes productores en la provincia de Buenos Aires", cuenta.
La oferta playera, claro, se ha sofisticado. Apenas algunas opciones para almorzar en balnearios: queso tibio brie relleno con manzanas ($200) y pinchos de langostinos grillados ($240) en Brío bar de playa; envoltinis de boconcccinos, jamón crudo y rúcula ($145) y pinchos de gambas y vieyras grilladas ($185) en Tritón; y agnolotis de cordero ($240) y marrakesh salad de couscous y vegetales ($275) en UFO.

Punta del Este

En una temporada de verano que se anticipaba exitosa, con récord de visitantes, el sector gastronómico de esta ciudad y sus alrededores no quiso quedarse atrás. Emprendedores e inversionistas apuraron durante diciembre obras, permisos municipales y contrataciones para llegar a tiempo a la avalancha de turistas -en su mayoría argentinos- que arribó entre la última semana del año y las primeras dos semanas de enero.
En el centro de Punta del Este resalta StartUp Cowork Café, en la esquina de las calles 18 y 29, un espacio para trabajar con una carta interesante. El plato recomendado es malfatti de puerros, nuez, mozzarella, provolone y ricota con pesto de albahaca. Clientes y empleados destacan "el buen café", "el mejor Wi-Fi de la zona" y "la vista al mar".
En la península hay propuestas para todo el día; a la noche, la movida se concentra en la calle 27 entre Gorlero y 24
En la península hay propuestas para todo el día; a la noche, la movida se concentra en la calle 27 entre Gorlero y 24 Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima
En la calle 27 entre Gorlero y 24, la cuadra más popular de la noche de la península,Capi Bar-la primera cervecería artesanal de Punta del Este- ofrece más de 80 variedades de cervezas uruguayas. Diego Tarallo y Sofia Sorrenti, los dueños, decidieron abrir otro bar en La Barra "con las mismas propuestas y la misma carta" e igualmente exitoso. Entre música en vivo y tacos de pescado, la cerveza más vendida es la Capitan Beer IPA Calamar, con sabor intenso a lúpulo y con notas cítricas.
En la avenida Pedragosa Sierra entre las avenidas Roosevelt y Alonso Pérez está el "boulevard gourmet" de Punta del Este. A clásicos como La Bourgogne y Floreal se sumóCornelio Co.-con bagels y cervezas-, mientras que Chivipizza -chivitos- y Boca Chica Carnes Asadas lograron consolidarse.
Pasando el puente de La Barra, la ruta 10, arteria neurálgica de la zona durante todo el día, mantiene su identidad ecléctica. Café Zinc, con blends artesanales entre mobiliario industrial y zinc y ladrillos, abrió el 20 de diciembre dentro del anticuario y bazar Trading Post. Taquería El Rancho también abrió sus puertas este verano: ofrece tortillas de maíz rellenas, plato símbolo de la gastronomía de México, pero en un local de estética más esteña que mexicana. A la tarde, los líderes indiscutidos de La Barra siguen siendo Medialunas Calentitas y Crêpas. Al mediodía y a la noche, con filas y listas de espera, los más concurridos son Flo y Rex, uno al lado del otro. Baby Gouda Deli Cafe, en la esquina de Los Romances, con sus jugos y platos orgánicos, también logra conquistar paladares.
En Manantiales, clásicos como Cactus y Pescados, No Me Olvides y La Linda ratifican su reinado. Las novedades llegaron con Fabric -sushi y comida nikkei en una suerte de parador de playa, a la altura del kilómetro 164 de la ruta 10-, y con Casa Babel, en Cerros Azules y Los Pindó, un espacio que es mezcla de centro cultural, radio y restó que ya hace tiempo que tiene éxito en el Bajo Belgrano y que en el Este abrió sus puertas el 20 de diciembre.

José Ignacio

"Antiguo paraje de pescadores convertido en polo gastronómico exclusivo", "enclave de alta cocina", "pequeño paraíso culinario". Durante años, el pueblo de José Ignacio fue señalado como el reducto donde se encontraban las mejores -y más caras- opciones para comer y tomar de Punta del Este y alrededores. Este verano, sin embargo, muchas propuestas "menos exclusivas" se sumaron al circuito. Aguas Blancas, Atlántico Poké Bowls, Bar de Wahine, Bar Facal, Café Nómade, Crêpas, Destino, La Excusa, Luna Brava Roof Top, OPB, Rex y Solera abrieron sus puertas en el casco. En la playa lo hicieron Anastasio, Francisca y La Choza de Mar.
Valentina Fígoli y Milagros García son socias en Atlántico Poké Bowls, que abrió el 20 de diciembre en el Paseo Renner, en el centro del pueblo. "Preparamos unos bols que se llaman poke, que vienen de Hawai, pero los adaptamos a José Ignacio: le damos importancia a la pesca local", cuentan. El plato más demandado es el poke de pescado blanco marinado en leche de tigre con arroz integral.
Café Nómade, un puesto montado en una vieja Vespa, ofrece café de especialidad. "La idea es esparcir la cultura del café y no esperar a que la gente venga", se entusiasma Ignacio Gallo, responsable del emprendimiento. En las tardes de calor, los que más salen son los cafés fríos, cold brew, iced latte y iced americano. El flat white, "insignia" de la firma, un cortado con espuma de crema, se consume más cuando baja la temperatura.
La Choza de Mar, Francisca y Anastasio Beach Club son las novedades en las playas de José Ignacio
La Choza de Mar, Francisca y Anastasio Beach Club son las novedades en las playas de José Ignacio Fuente: LA NACION
En la playa Mansa de José Ignacio la novedad es La Choza de Mar, un lugar privilegiado para los atardeceres que ofrece mariscos y tapas. Entre sesiones de DJ y fogones, destacan los tragos "de la casa". En la playa Brava, los dos lugares que abrieron este año son Francisca y Anastasio Beach Club. El primero, a pasos del emblemático La Huella, resalta por sus pizzas a la parrilla, la ensalada de burrata y sus propuestas de sushi y de carnes cocinadas al vacío durante horas a temperatura controlada. Anastasio Beach Bar surgió este verano como bar de playa del hotel homónimo. Bagel de salmón, hummus y gazpacho son los destacados.

Otras propuestas

En José Ignacio, la granja Cruz del Sur se destaca entre las propuestas gastronómicas
En José Ignacio, la granja Cruz del Sur se destaca entre las propuestas gastronómicas Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Hafford
Una larga mesa y un fogón llaman la atención entre cultivos en la chacra de cinco hectáreas de Cruz del Sur
Una larga mesa y un fogón llaman la atención entre cultivos en la chacra de cinco hectáreas de Cruz del SurFuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima
En el límite entre los departamentos de Maldonado y Rocha, en las afueras de José Ignacio, una larga mesa y un fogón llaman la atención entre cultivos en una chacra de cinco hectáreas. Es la granja Cruz del Sur, del sommelier Emiliano Cordeiro y la chef Paula Segura Mallmann. "El emprendimiento surgió de la necesidad de encontrar mejores productos. Son todos vegetales orgánicos", comenta Cordeiro. Aprendieron a cultivar y se entrenaron en Amber Waves Farm, en Amagansett, Nueva York, Estados Unidos. Son proveedores de grandes restaurantes de la zona, como La Huella, La Susana y Bodega Garzón, y además reciben grupos de hasta 40 personas para comer al atardecer. "Tenemos fuegos y horno de barro. Servimos vegetales de la granja y proteínas de acá: pesca de José Ignacio y cordero uruguayo", sintetiza. El menú es fijo pero se destacan los fiori di zucca cosechados en el día, rellenos con ricota, tomates secos y almendras con salsa de albahaca y rúcula.
Para terminar, uno que circula de boca en boca: a 40 kilómetros de Punta del Este, cerca del pueblo El Edén, el actor argentino Fabio Alberti y su mujer, Maira Moreno, montaron en su casa un restaurante a puertas cerradas que llamaron Choto. Ofrecen un menú "rural" en pasos que incluye, entre otras cosas, pan de campo, grisines de polenta y parmesano, mayonesa de ajos asados, tapenade, ricota casera, berenjena ahumada, kimchi, chorizo con huevo frito, asado y papa, batata y calabaza al rescoldo.

Mar del Plata

La temporada invita a un tour para el paladar. Frutos de mar frescos. Uno de los cordones frutihortícolas más ricos, variados y reconocidos de la provincia. Carnes regionales de calidad y, por si fuera poco, ahora también viñedos en el distrito. Combinar esos productos en un arte y estas playas también pueden exhibir con orgullo a varios de sus chefs. Algunos galardonados a nivel internacional. Como Patricio Negro, responsable junto a Fernanda Sarasa de Sarasanegro, el exclusivo restaurante que desde un ambiente muy cálido y pura creatividad se ubicó primero en la oferta gourmet.
El menú de cinco pasos se convirtió allí en clásico. Cachete de raya ahumado marinado, luego arroz cremoso con albóndigas de pescado, pescado con kale y crocante de jamón crudo, queso y dulce y, el broche, postre. Si no, a la carta, opciones como cochinillo confitado con puré de castañas y cebolla o un lenguado asado con berenjenas ahumadas, habas y arvejas.
La opción de pescados y mariscos lleva las coordenadas del puerto y sus inmediaciones. A metros de la banquina de pescadores y del complejo gastronómico los comensales se rinden ante las recetas sencillas de Viento en Popa. "Si hay nouvelle cuisine, nosotros somos le primitive cuisine, simple, la de los orígenes", asegura Ñeco Scioffi, el responsable del restaurante donde las reservas se hacen con hasta tres días de anticipación.
El restaurante que funciona frente a la denominada "Manzana de los circos" tiene una carta que seduce. Los dueños de casa se animan a recomendar un paso a paso como para disfrutar de punta a punta. Una ensalada especial, con hojas verdes, langostinos y pulpo. Los Langostinos Inés, en forma de rueda y realzados en sabor con aceite de oliva, limón y pimienta negra. Dos platos fuertes como opción: el abadejo al ajo ardido y la chernia Viento en Popa, con salsa a la manteca, langostinos, camarones, alcaparras y papas al natural.
La parrilla al carbón encuentra una de sus mejores expresiones en La Guapa, corazón del barrio Chauvin. En el mundo de las pastas los turistas tienen un circuito en el que resalta Tiziano, en el centro comercial Güemes. Los raviolones Bizancio, rellenos de ricota y jamón crudo salen exquisitos con salsa mediterránea: tomate cherry, aceitunas negras, albahaca, oliva y ajo. Y por si fuera poco, mientras la cerveza artesanal lugareña prospera y gana premios internacionales, también hay vino nacido a orillas del mar. Costa & Pampa, de bodegas Trapiche, tiene sus viñedos en Chapadmalal. A media hora de la rambla se cosecha y produce un excelente pinot noir, una gama amplia de blancos y dos espumantes, extra brut y brut rosé. Sí, de pura cepa marplatense.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2102184-turismo-gourmet-la-costa-se-pone-a-punto

Planeta Joy - Comer - Hamburguesas y burritos de sushi, la propuesta de Freakin Sushi

Hamburguesas y burritos de sushi, la propuesta de Freakin Sushi

Cocina fusión al máximo en este nuevo resto del barrio de Nuñez; lee la nota y enterate porqué vale la pena visitarlo
¿Sushi, hamburguesas o burritos? Mejor todo junto, esa es la propuesta de Freakin Sushi, un original local de Belgrano que lleva la fusión gastronómica al extremo.
“Quisimos cambiar el concepto tradicional que envuelve al sushi y romper el preconcepto de imagen que rodea a la gastronomía japonesa de alto nivel”, señala Agustin Castro, alma mater del lugar. Claro que hay algo que no se negocia: “la comida es excelente y se elabora con materias primas de excelente calidad, solo que en un formato distinto a la norma”, explica.
Todos los platos se destacan, por empezar, por su estética visual. Las hamburguesas -que aquí tienen tapas de arroz y se llaman sushiburgers- vienen con tapas de colores. La Hellfish, por ejemplo, sale con una tapa negra y otra fucsia, trae salmón cocido, espinaca, cebolla caramelizada, mango, palta, crema de salmón y filanira ($190).
Los burritos -que arrancan en $180- también se reinventan, el Roll Royce está hecho de alga nori, alga nori, arroz, salmón cocido, langopanko, espinaca, zanahoria, cebolla caramelizada, repollo y crema de salmón.
 
La creatividad culinaria parte del cerebro del chef Gastón Storace. Todo es home made, incluso las salsas (atención especial a la freaker: mayonesa, ajo, tomate y sirracha).
Para beber, salen combinados simples, como el gin tonic ($120), Jack Daniels y Coca Cola ($120) o Jägermeister y Red Bull ($140). Y, por supuesto, no falta la pinta de cerveza artesanal ($90). 
El local está intervenido por el artista graffitero Juan Ignacio Mas y cuenta con una terraza que es la niña mimada de las noches de verano.
Sin dudas, una propuesta que los paladares intrépidos no pueden dejar de visitar.
Dónde:
3 de Febrero 2765
5909-0079
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Hamburguesas_y_burritos_de_sushi%2C_la_propuesta_de_Freakin_Sushi&page=ampliada&id=10048

La Nación - Sociedad - Hamburguesas de entraña o de bife de chorizo: las elegidas del Burger Fest

Hamburguesas de entraña o de bife de chorizo: las elegidas del Burger Fest

Hoy y mañana, la cuarta edición del festival llega a la costa de Vicente López, en Urquiza y el río
Combinan ingredientes que no solamente no es común tener a mano en la cocina, sino que desafían a los paladares más extravagantes y audaces. De salmón, de bife de chorizo, de entraña, de quinoa o de carne de cerdo, y con aderezos atípicos como un toque picante a base de jalapeño, kétchup ahumado, nueces pecan con salsa de soja o guacamole. Las mejores hamburguesas, todas juntas, se reúnen en la costa de Vicente López, en Urquiza y el río, para la cuarta edición del Burger Fest, el festival exclusivo para los amantes de este clásico de la comida rápida.
Hoy y mañana, más de 50 stands y food trucks ofrecerán sus creaciones más distintivas para cautivar la atención de un público diverso, porque la hamburguesa siempre es una buena opción para todos: desde el paladar infantil hasta el más sofisticado sibarita. También vegetarianos y veganos radicales.
La lista de puestos incluye, entre otros, a Burger Mood, El Rodazo, Negroni, Hard Rock, The Embers, Saint Burger, Los Infernales, Dogg, Trixie, Marlon, Bar de Carnes, Kon Kon, La Burguesa, Foodie Special Burger, 180 Burger Bar, Hoboken, Berlín, Cervelar, Pérez H, La Dorita, Delirio, Nómade, Food Truck Argentina, Kary´s Burger y muchos más. Entre todas las opciones, también habrá propuestas vegetarianas y sin TACC.
A las opciones de street food también se suman los hot dogs, las arepas, los tacos, los crepes y los sándwiches de autor, con representantes como So Bagel, María Félix, La Arepería, Bon Bouquet y San Gennaro, entre otros. Para acompañar estos platos, el festival contará con un gran patio cervecero y un rincón dulce, para cambiar el gusto, con puestos de helados, postres e infusiones de los locales más elegidos por la gente, como por ejemplo Lucciano's, Guapaletas, Compañía de Chocolates, Guilab y Yola's.
Atención con el pronóstico. Si llueve, se reprograma para pasado mañana. La entrada es libre y gratuita.

Los Infernales

Hamburguesa de bife de chorizo: macerado en whisky ahumado y miel, con tomates asados, espinacas y barbacoa wasabi
Hamburguesa de salmón: en pan de tinta de calamar con criolla de langostinos, mango y cilantro

Kary´s Burger

Hamburguesa Jamaica: con carne con cerdo, ananá, cheddar, bacon, colchón verde y kétchup ahumado. Con pan e ingredientes libres de gluten

Cervelar

Imperial Stout Burger: con carne de ternera caramelizada, queso azul, rúcula y tomate fresco

Burger Mood

Hot Jalapeño: una burger picante con aderezo a base de jalapeño, lechuga, tomate y cebollas asadas a la plancha, con un toque de cilantro fresco

Deniro

Parrillera: hamburguesas de entraña, con provolone, morcilla, morrón, cebolla roja y ketchup ahumado
Chingadazo: hamburguesas de entraña, con queso fontina, guacamole, jalapeño y tomates frescos
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2102108-hamburguesas-de-entrana-o-de-bife-de-chorizo-las-elegidas-del-burger-fest

Planeta Joy - Beber - Dime dónde te vas de vacaciones y te diré qué cerveza beber

Dime dónde te vas de vacaciones y te diré qué cerveza beber

¿Bariloche?, ¿Mar del Plata?, ¿Salta? Te contamos qué cervecería y qué estilo de birra probar en cada destino.
Antes de viajar a un destino, muchos agarran la guía turística o leen foros de viajeros en internet, pero los fanáticos de la birra prefieren otra guía, la de la cerveza. Turismocity y Bevybar se aliaron para prepararla.
En Bariloche, la recomendada es Cervecería Patagonia, ubicada en el corazón de Circuito Chico, una parada obligada cuando se visita esa ciudad.
En Córdoba la opción cervecera va mucho más allá de Villa General Belgrano. En la Capital, se sugiere probar las cervezas de Peñón del Águila, la primera cervecería artesanal del país que ofrece sus cervezas en lata. Atenti a estas variantes: Kölsch, Oktoberfest, Schwarzbier, Honigbier y Cacao IPA.
En Mar del Plata el clásico es Antares, pero para probar algo distinto, la opción es Belsh y sus variantes Bestial, Belgian Blond, IPA Belga, Dubbel, Tripel y Witbier.
El Norte también tiene lo suyo en materia cervecera, en Salta La Linda la más elegida es Me echó la burra; según los expertos de BebyBar, la imperdible es “La Pecadora”.
Y también hay buena cerveza cruzando el charco, donde reina la cerveza Patricia. Su particularidad es que es una de las pocas bebidas de este tipo en el mundo elaboradas con agua mineral natural.  
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Dime_d%F3nde_te_vas_de_vacaciones_y_te_dir%E9_qu%E9_cerveza_beber&page=ampliada&id=10036

La Nación Revista - Vinos - Blancos para fans de tintos

Blancos para fans de tintos

El camino del vino tiene sus idas y sus vueltas: cuando uno lleva un largo trecho entre tintos, de buenas a primeras es un buen blanco el que despeina el paladar con renovada frescura. El asunto es cuál.
Para quienes están acostumbrados al cuerpo y el volumen de un tinto, el único blanco que puede satisfacer esta curiosidad sin defraudar es el chardonnay. Pero al mismo tiempo, el chardonnay es el menos histriónico de los blancos, mientras que un torrontés o un sauvignon blanc son polos opuesto: delgados, intensos y de sabores punzantes.
El truco es que ahora hay un punto medio al que aventurarse, que ofrece las mejores virtudes de ambos polos. Se los conoce como White blend y son una tendencia creciente entre las bodegas y, cada vez más, entre los consumidores.
El asunto es simple. Se trata de combinar dos o más variedades blancas para conseguir lo mejor de los mundos. La mayoría es de base chardonnay, que garantiza una buena boca, con mezclas variables de semillón, viognier, torrontés y sauvignon blanc para aportar chispas de frescura aromática y tensión de sabor. En esa línea y cada uno con su corte particular, están Nieto Senetiner Blend Collection White (2017, $290), Chakana Nuna Estate White Blend (2016, $220), Mosquita Muerta Blend de blancas (2016, $220), el rupturista Riccitelli Blanco de La Casa (2017, $590) o el flamante El Esteco Blend de Blancas (2017, $400), que suma a las clásicas marsanne y roussanne, variedades del Ródano.
Pero también hay otros cortes flamantes y bien definidos entre las nuevas apuesta blancas para bebedores tintos. Se trata de una combinación muy probada en Burdeos, Francia, ahora ascendente en nuestro medio: el corte sauvignon blanc y semillón, este último a un 20% aproximadamente, para aplacar la expresión del blanc y al mismo tiempo darle volumen y sutiles aromas florales. Así son, por ejemplo, el flamante Trivento Lejanamente Juntos (2016, $390) y el elegantísimo Blanchard Lurton Les Fous (2017, $250). No son los únicos, pero sí dos de los más sabrosos.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2101657-blancos-para-fans-de-tintos