lunes, 5 de agosto de 2019

Clarín - Zonales - Cuatro décadas de tortas y fondue en un rincón escondido de Parque Leloir

Cuatro décadas de tortas y fondue en un rincón escondido de Parque Leloir

El parador “Friendly” tiene una rica historia. Lo atiende un matrimonio. Dicen que el boca a boca es su mayor publicidad.

Escondida entre el verde de los árboles que tanto caracterizan a Parque Leloir se encuentra “Friendly”, una casa de té y fondues que transporta a sus comensales a un ambiente cálido y mágico. “El parador del bosque”, como lo llaman su dueños, Guillermo Mansini y su esposa Mónica, se encuentra desde hace cuatro décadas en De la Vidalita 433. “Esto comenzó como un sueño junto a mi primo Javier cuando éramos adolescentes. Queríamos abrir un lugar como si fuese una cabaña de Bariloche y nos terminamos inspirando en La Holandesa, una casa de té de Villa Gesell”, cuenta Guillermo, de 61 años, que hoy está al frente del local.
Frliendly también se destaca por su pastelería.
Frliendly también se destaca por su pastelería.
La puerta de entrada se encuentra entre ligustrinas que le dan un estilo de “jardín escondido”. En su interior predominan las luces tenues, la calidez de la madera y del hogar a leña, y el aroma a la vegetación que lo rodea. Si bien queda sólo a 40 minutos de Capital Federal, parecería ser un sitio que hace sentir cerca a la Patagonia, lejos del caos de tránsito y la rutina.
Definitivamente, su menú se destaca por sus tortas y sus famosas fondues de queso. Además de variar de acuerdo a cada estación del año, se pueden degustar desde langostinos salteados, sopa cremosa de zapallo y pan casero, papillote de pescado, solomillo y ñoquis de salmón hasta el clásico volcán de chocolate, flan casero, rosti de manzanas o mousse de chocolate de la casa.
Recuerdos de la historia de Friendly, en un sector del local. / Martín Bonetto.
Recuerdos de la historia de Friendly, en un sector del local. / Martín Bonetto.
“Con Javier nos enteramos que alquilaban la casa y cuando la fuimos a ver dijimos “es esto”. Nos enamoramos completamente del lugar y finalmente pudimos comprarla. Con enorme sacrificio inauguramos el 9 de junio de 1979”, recuerda Mansini, y agrega: “El dueño de la casona era un hombre británico, y desde el primer momento quisimos preservar el estilo. De hecho decidimos ponerle un nombre en inglés (“amigable”).
Los comienzos fueron exitosos, el lugar siempre se encontraba repleto de amigos, conocidos y curiosos que descubrían el lugar. Con los años, “Friendly” supo atravesar los vaivenes económicos, como dicen sus dueños, “es un barco que flotó” y hoy conserva su fiel clientela. “Seguimos esto con Mónica porque es como nuestra casa. Acá trabajaron mis hijos de chiquitos, guardamos hermosos recuerdos en familia y viene la misma gente desde hace años. No le queremos fallar a ellos”, confiesa Guillermo, que además de disfrutar de su restaurante, trabaja de arquitecto.
Quienes ya lo conozcan, seguro llegaron a esta pintoresca cabaña por recomendación de algún amigo. Sus dueños reconocen que no están interesados en dar a conocer el lugar por las redes y que la mejor publicidad es “el boca en boca”. Si bien “Friendly” se caracteriza por ser un lugar alejado, se dice que “alguna que otra vez” fue elegido por personajes como Iván Noble, el Indio Solari, Araceli González, Ricardo Darín y Margarita Stolbizer. “Fuimos protagonistas del reencuentro del grupo “Vivencia”. Les pedimos a Eduardo Fazio y Héctor Ayala que vinieran a tocar para nuestro 20 aniversario. Y desde ese momento volvieron a la música juntos”, recuerdan ambos.
La entrada, rodeada de los árboles característico de Leloir. / Martín Bonetto.
La entrada, rodeada de los árboles característico de Leloir. / Martín Bonetto.
Para festejar esto 40 años se hizo una gran fiesta en la que el eximio guitarrista Luis Salinas y su hijo Juan le pusieron música a la hermosa velada. “Fue una reunión muy linda y una verdadera celebración con nuestros amigos y clientes”, confiesan.
Entre las cuentas que se realizan a fin de cada mes, Guillermo y Mónica resaltan la más importante: “El cálculo que hacemos para seguir con esto adelante es que amamos este lugar. A pesar del dolor que genera que a veces las cosas no funcionan como uno las piensa, siempre le intentamos dar una vuelta de rosca y jamás descuidamos a nuestros clientes”. De esta manera “El parador del bosque” seguirá escondido entre el verde de Villa Udaondo para que los curiosos disfruten de sus delicias y la particularidad del lugar.

La Nación - Lifestyle - Los Petersen. Presentan a Mateo, una nueva generación de la familia de cocineros

Los Petersen. Presentan a Mateo, una nueva generación de la familia de cocineros

Mateo, de 24 años, e abogado y se luce con sus pizzas

l horno de barro tiene la temperatura perfecta, los ingredientes para el Panuozzo Napolitano están dispuestos prolijamente sobre la mesada y las cámaras ya están listas para comenzar a grabar. La escena transcurre en un pintoresco jardín, rodeado de árboles de olivo, laurel y palta, de una casona antigua del barrio de Olivos. Los hermanos Roberto y Christian Petersen se encuentran rodando la serieLos Petersen: Pastas y Pizzas, una nueva propuesta que incluirá variedades de recetas de pastas simples, rellenas con sus salsas y pizzas al horno de barro, que estrenará hoy, 5 de agosto a las 23:30 hs por El Gourmet. Es una grabación muy especial para la dupla de cocineros ya que Mateo Petersen, el hijo mayor de Roberto, debutará en televisión. "Es abogado, pero le encantan las pizzas y cocinar.", lo presenta Roberto. "Podríamos decir que como abogado es muy buen pizzero", agrega Christian, entre risas. Es la primera vez que los tres integrantes de la familia están juntos en la pantalla.
Flaco, alto, morocho y con barba, Mateo Petersen tiene tan solo veinticuatro años, aunque él admite que en varias oportunidades le adjudican que tiene un poco más. Desde pequeño ayudó a la familia en todos los emprendimientos gastronómicos. Colaboraba con el catering, con los foodtrucks en la feria Masticar y también en el puesto de hamburguesas gourmet en La Rural. Cuando terminó el colegio, se anotó a estudiar abogacía en la Universidad de San Andrés dónde se recibió en tiempo y forma. Pero como la gastronomía siempre estuvo ligada a la familia también le interesaba. "Mi abuela Susana a la que todos llamábamos cariñósamente "Tatana", fue la precursora de los Petersen. A ella le gustaba mucho disfrutar la comida, era una amante de la cocina y una gran anfitriona. Todos los domingos íbamos a su casa y nos preparaba los ñoquis caseros con salsa cuatro quesos o boloñesa, uno de sus platos preferidos. Siempre nos acompañábamos en la cocina y se generaba un lindo encuentro. En casa siempre hubo comida casera", recuerda Mateo a LA NACIÓN, quien reconoce que tardó algunos años en darse cuenta que quería enfocar su carrera en este rubro.
Una de las producciones del programa
Una de las producciones del programa Crédito: El Gourmet
Mateo tiene gran admiración por su padre, con él aprendió sus primeras recetas. "Soy curioso, me gusta verlo cocinar y escuchar sus consejos. El risotto le queda increíble", dice. Hace un año juntos idearon "Pizza Zën", un emprendimiento de pizzas congeladas hechas a mano y al horno de barro. La idea surgió casi que por azar y por un ritual familiar: Roberto todos los domingos preparaba pizzas al horno de barro e iba probando distintos toppings (con papa, cebollas caramelizadas, pesto, etc), como son una familia pequeña siempre sobraban y las empezaron a congelar para comerlas otro día. "Cuando llegaba a casa después de estudiar y estaba apurado, sacaba una pizza del freezer y la volvía a cocinar. No podía creer lo rica que estaba, como si estuviera recién salida del horno. Así se nos ocurrió comenzar a vender pizzas congeladas con productos locales. Se realizan a mano, los bollos se dejan levar 24h (queda una masa aereada y crocante) y luego van al horno de barro con alta temperatura", cuenta. Tienen variedad de opciones. La que más sale es la Margarita Love con salsa de tomates, mozzarella, queso Lincoln, tomates secos y albahaca y la preferida de Mateo es la Porto Smoke con hongos Portobello y queso ahumado.
Si se le consulta cómo es trabajar en familia responde: "Es un placer trabajar con papá porque nos complementamos, él se encarga más de la cocina y la producción, juntos pensamos los toppings y yo aporto la parte administrativa. Nos reímos mucho. Es una pasión que compartimos, es trabajo pero muy ameno y distendido. Nos propusimos desde el primer momento que el emprendimiento sea con buena onda".
Christian y Roberto Petersen, al frente de un nuevo programa
Christian y Roberto Petersen, al frente de un nuevo programa Crédito: El Gourmet
Hace unos meses, Roberto y Christian lo invitaron a participar del nuevo programa nuevo y no lo dudó. "Papá me llamó y me dijo: ¿Tenés ganas de grabar y hacer pizzas?. Al principio estaba un poco nervioso, pero me divertía dar una mano y hablar de la pizza que me encanta. Es un ambiente muy relajado y tranquilo. Mi tío ayudó mucho porque es relajado y hace chistes. Quería aportar mi granito de arena al programa", cuenta, quien durante esta edición se va a encargar de preparar el pesto clásico, una receta que le sale a la perfección.
Con su delantal color jean y remera rayada, Mateo toma el mortero y la albahaca fresca, luego mira a la cámara y sonríe. Ya está listo para salir en pantalla, le toca el miércoles 7 a las 18:00 y 23:30 hs por El Gourmet.
Mateo con su papá Roberto
Mateo con su papá Roberto 
Link a la nota: 
https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/los-petersen-presentan-mateo-nueva-generacion-familia-nid2274374

Clarín - Zonales - Cumplen 80 años los ravioles de pollo que deleitaban a Borges en Adrogué

Cumplen 80 años los ravioles de pollo que deleitaban a Borges en Adrogué

La fábrica de pastas Prato que elegía el gran escritor es un ícono del Sur del GBA. Cuatro generaciones de "una familia de tanos pusieron todo para sostenerla.


Los barrios están llenos de historias, costumbres y vivencias. Pero también los identifican los sabores, los olores y las tradiciones gastronómicas que miles de vecinos han podido disfrutar durante décadas. Adrogué no escapa a esta generalidad, y en Esteban de Adrogué 1061 tiene su reducto histórico, el lugar de los sabores eternos: es la fábrica de pastas “Prato”, que cumple 80 años alimentando y arrancando sonrisas de placer a todos los vecinos.
Primera Generación. Francisco y Beto Prato, en una foto de 1939, el año de la inauguración.
Primera Generación. Francisco y Beto Prato, en una foto de 1939, el año de la inauguración.
Desde 1939, “Prato” es sinónimo de tradición gracias a los hermanos Francisco y Mauricio: el primero era integrante de la Marina y el segundo trabajaba en una fábrica de pastas con cama adentro, en Banfield.
Con la idea de su madre Juana, los hermanos decidieron emprender este “sueño” con el fin de reunir a la familia y comenzaron de una manera muy precaria, realizando pastas a mano en hornos de barro y con pocas maquinarias. Sin saberlo, la familia Prato estaba creando un nombre y una marca en las calles adoquinadas de Adrogué que sobrevive en la actualidad con mucho orgullo, amor y dedicación por la cocina.
Italianos. Para 1953, los Prato ya eran un clásico de Adrogué.
Italianos. Para 1953, los Prato ya eran un clásico de Adrogué.
Hoy Cristian Prato -chef y actual encargado del histórico emprendimiento- y su hermano Marcelo -lo asesora en materia de finanzas- conforman la cuarta generación en llevar adelante el sueño de esta “típica familia tana”.
“Es un honor enorme. Que cada uno te vea caminando y que le generes hambre y le recuerdes a los padres y a los sabores antiguos es algo superlativo”, cuenta Cristian.
Actualmente, la antigua fábrica se destaca además por la elaboración de pascualinas, tartas y empanadas, y toda clase de pastas largas y rellenas.
"Pastas Prato" sigue siendo símbolo de tradición, familia y sabores inolvidables.
"Pastas Prato" sigue siendo símbolo de tradición, familia y sabores inolvidables.
Según Prato, los “favoritos” de los vecinos son los ravioles de pollo y jamón crudo deshuesado, hechos de “una manera tradicional y especial que lo hace único para el público”. Además, el servicio de rotisería ofrece un variado número de platos y minutas en las que lo fresco de los productos marcan una diferencia.
Una de las características de Prato es la popularidad que alcanzó a lo largo de estas ocho décadas, ya que además de vecinos y gente de otros barrios del Sur, las delicias que fabrican en sus máquinas llegaron a oídos y paladares de famosos. Uno de ellos fue ni más ni menos que Jorge Luis Borges, un amante reconocido de Adrogué, quien afirmó que cada vez que en los veranos venía en busca de la sombra de los árboles del barrio lo primero que hacía era “ir a la iglesia San Gabriel y a Prato a comprar ravioles de pollo”.
Padre e Hijo. Cristian y su padre, Ernesto, llevan sobre su espalda un delicioso legado.
Padre e Hijo. Cristian y su padre, Ernesto, llevan sobre su espalda un delicioso legado.
Esto fue confirmado a través de la transmisión oral de abuelos y padres, que dieron fe de haberlo recibido. Además, el local fue visitado por Dolores Fonzi, Lizy Tagliani, Axel, el ex jugador de futbol Jorge Carrascosa y muchos otros. “Vienen porque les recuerda a sus padres y siguen esa secuencia, de seguir acercándose, cuando pueden tomarse un respiro”, asevera Cristian.
Prato reflexiona: “Nos siguen eligiendo por calidad, cantidad, buena atención, la amplitud de horario y la gran oferta de productos que tenemos. La realidad es que nos aggionarmos al barrio porque ahora tiene una gran actividad comercial en horarios donde antes se dormía la siesta”.
Clásico. Los ravioles de pollo y el jamón crudo son lo más buscados.
Clásico. Los ravioles de pollo y el jamón crudo son lo más buscados.
El año pasado la familia tomó la decisión de abrir una sucursal en Temperley con el fin de darle continuidad al legado. Y la idea es seguir expandiéndose a Banfield y Lanús, “lugares donde haya casas para poder influir nuestra cosa familiera, que llama a la reunión alrededor de la mesa”. Cristian, emocionado, dice: “ Lo que siento es satisfacción, responsabilidad y un agradecimiento eterno a mis abuelos y viejos que me dieron la posibilidad de mantener a mi familia y sostener semejante historia”.
Y concluye: “He pasado 25 años y siempre la hemos peleado. En los últimos tiempos nos pusimos muy creativos en muchos aspectos y eso nos permitió crecer y seguir sintiendo el amor y apoyo de los vecinos”.

Clarín - VIVA - Mendoza es más que buen vino

Mendoza es más que buen vino

La provincia cuyana fomenta el turismo enológico con una propuesta de grandes vinos y comida de calidad.


Lucas Olcese es el director gastronómico que recibió un mandatodesafiante: plasmar la propuesta culinaria del lodge de la bodega mendocina Rosell Boher que elabora espumantes de altísima calidad.
Una gran responsabilidad que cuenta con burbujas tan nobles, refinadas y confiables que pueden acompañar, sin vacilar, hasta la carne roja.
Instalaciones y servicios del lugar son de alta categoría. La ubicación es soñada. Mimada por los viñedos, el silencio, la paz y la majestuosa presencia de los macizos de la Cordillera.
Salón comedor dominado por una imponente chimenea de piedra que cobija a los comensales.
Carta generosa, tentadora y variada, pero lo ideal es entregarse al menú estacional de 5 pasoscombinados con 5 espumantes diferentes.
Se empieza con salmón ahumado. Dulzura, aromas y grasa del pescado desafiados por una crema cítrica y peras asadas.
El crocante de queso camembert ofrece un corazón tierno. Hilos de miel, la acidez de la manzana verde y la esencia crocante de la fruta seca completan la combinación.
La croqueta de conejo es muy delicada. La dulzura profunda de la cebolla morada y el aroma de las almendras redondean el balance del plato.
El punto del lomo de ternera es indiscutible. Comparte la escena con una perfumada crema de hinojos asados, pequeñas remolachas y la esencia dulce-ácida del aliño de arándanos.
El queso pepato, la dulzura terrosa de las batatas en almíbar y el inconfundible aroma de la lavanda regalan un cierre a la altura de la situación.
Ultimo paso emocionante gracias al Rosell Boher Gran Cuveé Milleésimée, néctar soñado mimado por 40 meses de guarda.
Espumantes y platos que acercan al paraíso.

Ficha

Rosell Boher Lodge

Dirección: Servidumbre de Paso s/n entre RP 86 y Ruta 7 Agrelo, Mendoza.
Teléfono: (0261) 339-9989.
Horarios: Lunes a domingo, de 8 a 00.
Formas de pago: Efectivo y tarjetas.
Relación precio / placer: Burbujeante y refinada.
Precio: $ 800.

viernes, 2 de agosto de 2019

La Nación - Brando - Anthony Falco, experto internacional en pizzas. "Angelín no me gustó, pero la Mezetta me pareció increíble"

Anthony Falco, experto internacional en pizzas. "Angelín no me gustó, pero la Mezetta me pareció increíble"

Anthony Falco es de Austin y se hizo célebre en Roberta´s, la pizzería más famosa de New York, en donde trabajó nueve años. Vino a la Argentina como consultor para una nueva apertura.

nthony Falco se define como "International Pizza Consultant" o, para traducirlo, "Consultor internacional de pizza". Está acostumbrado a que le digan que tiene el mejor trabajo del mundo, aunque la lectura argenta -que llega a través de las redes sociales- agrega otra mirada: que su laburo es de "ladri".
Lo cierto es que en la era de los sommeliers de agua y soda, su métier tiene sentido. Hacer una buena pizza no es tan simple como parece y no se trata solo de elegir los mejores insumos -desde el horno hasta los tomates-: el leudado, el amasado, la temperatura del fuego, entre otras variables, son las que pueden llevar al éxito, o no. Como consultor, ya recorrió San Pablo, Bogotá, Toronto, Londres, Panamá, India y tiene proyectos de acá a dos años que lo llevarán a países tan remotos como Mongolia.
Nacido en Austin, nieto de una siciliana y lanzado a la fama por haber puesto en el mapa internacional a Roberta's -la pizzería de Brooklyn que marcó un antes y un después en el rubro-, vino a la Argentina en la misma semana de su cumpleaños número cuarenta para asesorar a Atte., una nueva pizzería napolitana que acaba de abrir en Palermo Hollywood y para cual viene trabajando desde hace cuatro meses.
Lo primero que comió Anthony en Buenos Aires no fue pizza sino asado. "Cené en Don Julio. Cuando llego trato de descubrir los sabores con los que están familiarizados en la ciudad"
Lo primero que comió Anthony en Buenos Aires no fue pizza sino asado. "Cené en Don Julio. Cuando llego trato de descubrir los sabores con los que están familiarizados en la ciudad" Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Atte.
"Esta ciudad estaba en el top de los lugares a los que quería ir a hacer pizza. Estuve en todas las otras mecas de la pizza del mundo: Roma, Nápoles, Nueva York... y siempre consideré que Buenos Aires es una ciudad de pizza porque tiene una influencia italiana muy marcada", arranca Falco.
-Hace casi una semana que estás, ¿ya recorriste varias pizzerías porteñas?
-No, recién ayer fuimos a Angelín, el lugar me gustó mucho, no así la pizza, y a La Mezetta que me pareció increíble: la onda del lugar, lleno de gente, bullicioso, la pizza que chorreaba queso. mañana voy a El Cuartito.
-¿Y por qué recién ahora?
-Cuando llego a una ciudad nueva, me gusta ir a otros locales gastronómicos para descubrir cuáles son los sabores con los que están familiarizados quienes viven en esa ciudad. Trato de no ir a pizzerías para que no me influencien, por eso fui recién ayer cuando el menú ya estaba listo. Acá la primera noche cené en Don Julio, por ejemplo.
-O sea que pasás bastante tiempo en cada destino.
-Y sí, como mínimo una semana. Más allá de que me gusta explorar la ciudad para inspirarme, una pizza, de por sí, requiere entre 24 y 48 horas antes de poder hacer la primera prueba. Después la probás, haces cambios, volvés a probar, es un proceso lento; claro que hay una manera más rápida, pero yo no trabajo de esa forma.
"Esta ciudad estaba en el top de los lugares a los que quería ir a hacer pizza. Estuve en todas las otras mecas de la pizza del mundo: Roma, Nápoles, Nueva York... y siempre consideré que Buenos Aires es una ciudad de pizza porque tiene una influencia italiana muy marcada"
-En ese proceso, ¿qué es lo que más tiempo te lleva?
-Conocer a los productores es muy lo más difícil, ya que uso productos locales. Aquí puedo decir que encontré todo de primer nivel, los fiambres, los quesos. no me gustaron mucho los tomates y no es porque no sea temporada, ya que la temporada de tomate en todos lados dura dos meses y la pizza se come todo el año, por eso se usa enlatado. En Italia, por ejemplo, donde crecen los mejores tomates del mundo, la temporada dura solo agosto y septiembre, los cosechan y luego los llevan a una lata y están pensados para consumirse así y no frescos, la gente tiende a mirar mal al tomate enlatado y es por desconocimiento.
Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Atte.
-¿Siempre hacés la búsqueda de cero?
-Acá habían hecho una preselección de productores y yo hice la selección final. Mi filosofía es usar todo lo local, pero siempre ir por lo mejor, por eso cuando lo local no es lo mejor, prefiero elegir uno de otra procedencia. En Atte. usamos algunos quesos italianos, por ejemplo. No me gusta cuando vas a comer a un lugar y te dicen "este embutido es casero" y mientras lo probas pensás: "Umm, mirá que quizás no es tan buena idea que lo hagas vos mismo".
"Aquí puedo decir que encontré todo de primer nivel, los fiambres, los quesos. no me gustaron mucho los tomates y no es porque no sea temporada, ya que la temporada de tomate en todos lados dura dos meses y la pizza se come todo el año, por eso se usa enlatado"
-¿Quién te enseñó a hacer pizza?
-Solía hacer pizza en casa con mi mamá y también con mi abuela que era siciliana, pero no empecé a hacerlo en un horno de pizza hasta que entré a Roberta's. Ahí me enseñó un italiano que era uno de los socios, pero no maestro pizzero; luego, me enseñó una maestra pizzera que era medio hippie, ella me decía "a la pizza le gusta que la masajeen, que la abracen" y yo tomé algo de esa filosofía, siempre les digo a los que trabajan conmigo "la masa estuvo durmiendo durante 48 horas, así que sean amables cuando despierten a este bebé".
El célebre local de Roberta´s en Brooklyn, desde donde Anthony ganó fama internacional. Hoy la firma cuenta con otras tres sucursales.
El célebre local de Roberta´s en Brooklyn, desde donde Anthony ganó fama internacional. Hoy la firma cuenta con otras tres sucursales. Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Atte.
-¿Y cuál es el secreto para hacer una muy buena pizza?
-El horno es lo más importante, la masa también, es la parte más difícil, es "la" cuestión; pero, en realidad, no hay solo un secreto, es todo: la salsa, los ingredientes, la temperatura, etc. aunque es cierto que si todo es bueno, pero la masa es mala, ya no hay marcha atrás. En Nueva York se dice que el secreto es el agua, pero es mentira porque también hay pizzas malísimas allá y usan la misma agua.
-¿Alguna vez pensabas que te ibas a convertir en un celebrity chef?
Ni siquiera sé si me considero un celebrity chef, pero en cierto punto sé que lo soy, nunca hubo un plan de ser famoso, todo fue un accidente (ríe). Mi momento favorito es cuando estamos en la cocina, con los cocineros, todos con los delantales, y yo asumo, cuando voy a un lugar, que ellos no saben quién soy, soy uno más. Y al mismo tiempo, esta es una buena manera de ser una celebridad porque acá no se puede disimular, las pruebas están a la vista, si soy malo en lo que hago, todos se van a dar cuenta.
-¿Cuál fue la pizza más rara que hiciste?
-Uf, hubo varias. Una fue en la India con paneer, un queso típico de allá que no se funde. Y una pizza china con tofu y maple que hice en conjunto con una amiga china que también es chef.
-¿Cuál es tu estilo de pizza favorito?
-Si tuviera que elegir un lugar para ir a comer pizza sería New Haven, en Connecticut, es una de las capitales de la pizza en este momento. Es una ciudad que tuvo muchísima inmigración italiana, ellos colmaron todas las fábricas, después las fábricas cerraron, pero las pizzerías quedaron ahí y hoy tienen hornos de cien años. Es tipo napolitana, crujiente, finita y la cocinan con carbón, la clásica lleva almejas. También me gusta la pizza neoyorquina.
El horno y la masa, según Anthony, son fundamentales.
El horno y la masa, según Anthony, son fundamentales. Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Atte.
-Sos de Austin, abriste tu primer restaurante en Seattle y triunfaste en Nueva York, ¿cómo fue ese recorrido?
-Crecí en los 90 y Seattle era el lugar más cool para vivir (N. del R.: Seatte era la capital del grunge, ciudad oriunda de bandas como Nirvana, Pearl Jam, etc.). Abrí mi primer restaurant allí, era un local de papas fritas al estilo belga y fue un fracaso; no me molesta contarlo porque todo me llevó a donde estoy hoy. Después fui a Roberta's y cuando vi el horno, ese fuego, me enamoré.
"Si tuviera que elegir un lugar para ir a comer pizza sería New Haven, en Connecticut, es una de las capitales de la pizza en este momento. Es una ciudad que tuvo muchísima inmigración italiana, ellos colmaron todas las fábricas, después las fábricas cerraron, pero las pizzerías quedaron ahí y hoy tienen hornos de cien años"
-¿Y para cuándo tu propia pizzería?
-Estoy obsesionado con el tema, pero estoy muy bien ahora y mi mujer me pide que no abra una porque cuando trabajaba en Roberta's veía a ella y a mis hijos mucho menos que ahora. Con este trabajo quizás pasó cinco semanas en el exterior, pero después vuelvo y puedo llevar a mis hijos al jardín. No tengo ninguna duda de que la abriría en Nueva York, amo esa ciudad y allí se pueden conseguir todos los ingredientes que quieras. Además, si haces bien algo sos reconocido y es un buen lugar para ser celebrado: si Nueva York te ama, el mundo te ama.
Anthony junto a Ángeles Zeballos, al frente de Atte.
Anthony junto a Ángeles Zeballos, al frente de Atte. Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza Atte.
-¿Cuál fue tu búsqueda con Atte.? ¿Qué querías lograr?
-En primer lugar, yo vengo a ayudar a que el sueño de otro se haga realidad. No sabía mucho qué esperar porque solo había visto los planos, dónde iban a estar el horno, las heladeras, etc. Me encantó, es mi estilo, la gente es muy buena onda, la dueña (Ángeles Zeballos, socióloga y diseñadora y vinculada familiarmente a la gastronomía: su hermana Lucila está al frente de Birkin y Tora, y su cuñado, Aldo Graziani, de Tora, Aldo's y BeBop) podría ser una de mis mejores amigas, hay muy buena vibra, el barrio donde estoy parando es supercool. Y el menú es genial; sin dudas, es el mejor proyecto en el que trabajé en los últimos dos años.