miércoles, 17 de febrero de 2016

Clarín - Todo Viajes - Bares del mundo que preparan las mejores tazas de chocolate caliente

Bares del mundo que preparan las mejores tazas de chocolate caliente

Itinerarios
En Nueva York, Ciudad de México, Dublín, Estocolmo, Lausana, Brujas y Madrid, una selección de locales que se destacan por su increíble oferta de chocolate caliente. Pero, ojo... al leer estas líneas tal vez empiece a salivar y las endorfinas le fuercen, contra su voluntad, una sonrisa en la cara. 
Chocolate caliente (Getty Images)
¡Con las endorfinas en alza! Una taza de chocolate caliente, además de ser una delicia, garantiza una clara sensación de felicidad (Getty Images).
En los meses grises y fríos de invierno, ¿a quién no le apetece tomar una rica taza chocolate caliente? Su aroma, textura y sabor lo vuelven una bebida irresistible, sin contar que, al beberlo (como ocurre con el chocolate en general), el cerebro segrega endorfinas, lo que produce una sensación de felicidad inmediata y una adicción a veces incontrolable. Por estas razones, proponemos un viaje por algunos los mejores establecimientos del mundo para disfrutar de un rico chocolate caliente.


Le Barbare (Lausana, Suiza)
Ubicación: Escaliers du Marché 27.
Esta bonita cafetería se encuentra en Lausana, cerca de la Rue de Bourg, conocida por sus edificios antiguos y tiendas con encanto. Está en una de las calles más pintorescas de la ciudad, dentro del casco antiguo de aire medieval y a los pies de la catedral. Se trata de un establecimiento pequeño que sirve el mejor chocolate caliente de la ciudad, cubierto, además, por una capa de crema batida. El sabor y la textura son increíbles, simplemente delicioso.
Antes de sentarse en alguna de sus mesas, se recomienda disfrutar un rato del centro histórico y de la vista de la zona alrededor de la catedral, y pasar por el mercado que monta los fines de semana. Además, el llamativo casco antiguo, el centro olímpico y el barrio portuario Ouchyhacen de Lausana una bella ciudad junto al lago Lemán.


Max Brenner (Nueva YorkEstados Unidos)
Ubicación: 841 Broadway.
Situada en una de las grandes avenidas de Manhattan, en Union Square, esta cafetería es conocida por servir un rico chocolate caliente en una taza de diseño especial. Pero, además, ofrece una alucinante gama de productos a base de cacao: cócteles, fondueswaffles, pizzas... casi una experiencia religiosa en una de las ciudades más turísticas y cosmopolitas del mundo.
La ciudad de los rascacielos ofrece cientos de posibilidades a los visitantes: asistir a un musical en Broadway, recorrer de un lado a otro el puente de Brooklyn, disfrutar de una tarde de compras en la Quinta Avenida, visitar los más diversos museos o simplemente pasear por el Central Park como un neoyorkino más.


La Antigua Churrería (MadridEspaña)Ubicación: Calle Bravo Murillo, 190.
La Antigua Churrería de Madrid es un establecimiento familiar que sigue la tradición de preparar cada mañana la masa para las porras y churros que se van a servir durante el día. Un vicio al que no podrás resistirte cuando pases por el barrio de Tetuán es el delicioso chocolate con churros o chocolate con porras, sin contar los siete tipos de chocolates que preparan: negro con avellanas, de naranja, vainilla, frutos del bosque, dulce de leche y chocolate light para diabéticos.
Aunque no se encuentre muy cerca del centro, se puede pasear hasta el barrio de la Castellana y ver el estadio Santiago Bernabéu. Además, con el transporte público se puede llegar a la emblemática Puerta del Sol, de modo de visitar los alrededores y el casco antiguo de la ciudad, es decir, la plaza Mayor, la mítica Puerta, el museo del Prado o el Thyssen-Bornemisza, el palacio de la Cibeles y la fuente de Neptuno. Madrid, por donde se la mire, es una ciudad monumental y con una arquitectura espectacular.


Cafe 'T Klein Venetie (Brujas, Bélgica)
Ubicación: Huidenvettersplein 1.
Bélgica es el país del chocolate, con 16 museos y más de 2.000 tiendas dedicadas a este alimento, en cada pueblo o ciudad tienen su receta. Y en Brujas, a orillas del canal Dijver, se encuentra una típica cafetería de ladrillos rojos donde sirven un buen chocolate a la taza acompañado de deliciosos waffles belgas. Es un buen sitio para descansar antes de dar una vuelta en barco por los canales.
Brujas es una ciudad impresionante, encantadora, sacada de un cuento de hadas, rodeada de canales y preciosas casas con tejados escalonados y fachadas de colores. Cuenta con un casco histórico impactante donde cientos de tiendas de chocolate aparecen, en cada esquina, para tentarnos con su aroma. Lo mejor es iniciar el recorrido por Grote Markt, su plaza Mayor, desde la cual se puede visitar el resto de la ciudad.


Chokladkoppen (EstocolmoSuecia)
Ubicación: Hokladkoppen, Stortorget 18.
Situado en es el casco antiguo de Estocolmo, el Chokladkoppen es un café precioso y agradable, en un edificio singular de color amarillo. Las mesas en el exterior son un lugar privilegiado donde se sirve delicioso chocolate caliente, junto con pasteles de canela y ricos aperitivos. Dado que se llena muy rápido, a veces hay que compartir mesa con otros clientes.
Las estrechas y sinuosas calles empedradas, con sus edificios en diferentes colores, otorgan al Gamla Stan un carácter único, y es una zona con un montón de cosas únicas para ver, como el palacio Real, la catedral, el parlamento o el museo del Nobel.


Butlers Chocolate Cafe (Dublín, Irlanda)
Ubicación: 24 Wicklow St.
Butlers Chocolates es un productor de chocolate irlandés que abrió sus propios locales donde el público puede probar su selecto producto. Es posible elegir entre varias opciones: chocolate con leche, blanco, negro, praliné, con chile (picante), almendras, menta, coco y muchos más. Se trata de un lugar ideal para los días lluviosos y fríos de Dublín, en los que suena bien tomar algo caliente que reconforte.
Cerca, se encuentra la catedral Christ Church, el castillo de Dublín y la iglesia de San Patricio, y a unos diez minutos a pie, O' Connell Street, la principal arteria de la ciudad, llena de tiendas y restaurantes. Por supuesto, estar en la ciudad merece hacer una visita a la antigua fábrica de cerveza Guinness.


Churrería el Moro (Ciudad de México)
Ubicación: Eje Central Lázaro Cárdenas 42.
El chocolate caliente es una bebida que también tiene identidad en México. Para las culturas prehispánicas era la bebida de los dioses, así que la tradición manda ir a comer churros a El Moro, la churrería más vieja de la capital mexicana. Su reputación se mantuvo a lo largo de los años y es adonde los locales se acercan a tomar apetitosos chocolates calientes con churros. Una buena noticia es que ¡abren las 24 horas del día!
Quienes ya la conozcan sabrán que la Ciudad de México es inmensa. Para conocerla es necesario adentrarse entre sus calles y callejones, admirar su arquitectura, vivir el ambiente diario, descubrir tesoros ocultos...
La mayor parte de los atractivos turísticos se concentran en el centro histórico (declarado Patrimonio cultural de la Humanidad por la Unesco), es decir, el templo Mayor de México Tenochtitlán, la catedral Metropolitana, el Palacio Nacional, el antiguo Palacio del Ayuntamiento, el Palacio de Bellas Artes y el Museo Nacional de Arte, por mencionar algunos.
Fuente: La Vanguardia

Link a la nota: http://www.clarin.com/todoviajes/chocolate-caliente-mundo_0_1523247876.html

Revista Planeta Joy - Ahora los vinos argentinos se inspiran en Borgoña y Loire

Ahora los vinos argentinos se inspiran en Borgoña y Loire

Justo cuando parecía que el varietalismo y la racionalidad productiva a la californiana ganaba la pulseada, nuevas botellas llegan a la góndola para homenajear la tradición francesa de Terroir y estilo local.

Un viejo enfoque se renueva en el vino argentino. Y si decimos viejo es porque se trata de una tradición centenaria, ahora reinventada y aggiornada con el color local: el terroir, los estilos regionales y la valorización de la finca forman un nuevo paradigma que las bodegas comienzan a abrazar en la alta gama. No es un invento de acá, sino un fenómeno que a gran escala marca la vuelta del péndulo de la historia: desde Burdeos a California y de vuelta a Francia, pero ahora a Borgoña y al Loire.
Hasta hace dos décadas, los vinos comenzaron a ser varietales. Se hablaba del nuevo Malbec Luigi Bosca, de la cantidad de meses de crianza que tenía Altavista Premium o de cómo una sangría mejoraba el paladar de Yacochuya. Bien visto, se hablaba de enología. Y los enólogos se transformaron en los voceros de una tendencia: su ciencia atravesada de palabras difíciles servía para prestigiar a las etiquetas en nombre del conocimiento y, al mismo tiempo, para que las bodegas tuvieran un expertise. Todos las aprendimos felices. Conceptualmente, era el modelo que impuso California, a falta de historia y terroir, con la Universidad de Davis al frente de la difusión de contenidos. Y funcionó. 
Ahora la cosa es muy diferente, sin embargo. 
En la alta gama, los vinos no llevan mención varietal aunque sean varietales. Ya no importa: a diferencia de lo que se pregonaba antes, hoy el enólogo no debe hacer nada o casi nada. Es más, mejor si lo único que hace es dejar que la naturaleza hable su lengua de piedras y arcillas. Y que el paisaje y el misterio fabuloso del terroir –algo que por más que se estudie, no se acaba nunca de comprender– sea la llave que abra las puertas de la percepción al vino. Para eso, hay que emprender un viejo camino. Uno que fue establecido por las principales regiones de Francia entre el siglo XVIII y el XIX.
Bodegas como Catena Zapata, Familia Zuccardi, MP Wines –porfolio de marcas de Salentein y Callia– o Doña Paula lanzan líneas de vino en este sentido. Y lo hacen en la muy alta gama, de forma que empiecen a prestigiar un nuevo viejo camino. Sería, como el título de esta nota anticipa, una suerte de revancha histórica de Francia. Por un lado, porque las bodegas se inspiran en el modelo de la Borgoña y Loire, donde el terruño determina la calidad del vino y para eso invierten miles de pesos en conocer los secretos de cada parcela de viñedos plantados en suelos vírgenes. Por otro, porque supone la confirmación de la forma francesa de acercarse al vino, en el que hay que conocer las regiones para saber qué elegir y qué beber. Una nueva lengua incluso se despliega para el bebedor de vinos, que ahora tiene que incorporar parcela y desclasificación de viñedos, tipos de suelos –calcáreo, arcilloso, gravas y caliches–, nombres de localidades como Paraje Altamira o Gualtallary y hasta descriptores para poder referirse a esta nueva movida. Todos contentos, sin embargo: el vino vuelve a reinventar su mundo y hay algo nuevo y fascinante para conocer. Para probarlo, en cambio, tenés que apuntar a alguno de estos vinos que listamos a continuación.
Canal Uco Paraje Altamira (2011, $1200). El viñedo está ubicado en lo que hoy se conoce como la IP Paraje Altamira, Valle de Uco. Es decir, una zona delimitada por la calidad y singularidad de la uva. Sobre esa finca, a su vez, la bodega realizó una selección de parcelas vinculadas por el tipo de suelo y elabora este Malbec de frescura elevada y boca musculosa, con un trazo balsámico muy atractivo. El planteo reivindica el vino de terroir y de finca, muy a la francesa.
Per Se Le Craie Red Blend (2012, $950). Los enólogos Edgardo del Popolo y David Bonomi elaboran un blend de finca, cuya selección de uvas proviene por un recorte de suelos calcáreos. El origen es Gualtallary, Tupungato, y el corte es Malbec-Cabernet Franc en plan bordolés. Resulta balsámico en la nariz, apretado de frescura y taninos polvorientos. Raro y sabroso.
 
Doña Paula Parcel El Alto (2010, $870). Plantada en 1969, la finca de El Alto, en Ugarteche, Mendoza, es una singularidad. Sobre un suelo profundo y arcilloso, el Malbec desarrolla aromas frutales y especiados, taninos musculosos y amplios, que generan una sensación de boca llena. Rico ejemplar, ofrece un perfil muy amable y se inscribe en esta tendencia terroirista por ser una selección de suelos. Malbec amable y cordial, de sabor profundo. 
DV Vineyard Designated (2010, $635). Los años demostraron que los franceses habían dado en el clavo: para el Cabernet Sauvignon hace falta un suelo con algo de arcilla. Y con la larga experiencia que tiene Catena Zapata elaborando la variedad, la casa elige del viñedo La Pirámide, en Agrelo, un sector cuya expresión es demoledora en este vino: aromas frutales y levemente especiados, con paladar jugoso, de taninos muy finos y larga frescura en el fondo. 
 
Lote Agrelo (2010, $820). La Borgoña ofrece muchos terroirs diminutos, delimitados por la orientación respecto del sol y el tipo de suelo en torno a los valles o las colinas. Eso es lo que rescata Bodega Norton con sus Lotes. Aquí la diferencia es la cercanía al río Mendoza, que delimita suelos cortos o profundos. Así, la bodega embotella los mejores Malbecs de terroir cada año. Y, de paso, el consumidor y la prensa luego dicen cuál es el más rico.
Altos Las Hormigas Appelation Altamira (2011, $515). Antonio Morescalchi, uno de los fundadores de esta bodega, cree que el camino natural del vino es ir hacia las parcelas. Eso lo dice desde Francia, donde en Cahors está buscando la expresión nativa del Malbec. En la Argentina, en cambio –junto con Alberto Anotonini– , apuesta por armar, algún día, un mapa de terroir tan complejo como la Borgoña que adoran. Y este Malbec sería el primer paso. Tinto frutado e intenso, con boca de textura de tiza y frescura como columna vertebral, profundo y largo.
Pyros Single Vineyard, Bodega Pyros (2012, $300). ¿Cómo saber cuál es la mejor parte de una finca cuando tiene pocos años? Se la estudia al detalle para parcelarla siguiendo criterios de suelo y productividad. Eso se hizo con este Malbec de Pedernal, San Juan, perfumado y de cuerpo, que se distingue de su compañero Pyros Barrel Selected, por la profundidad e intensidad del vino. Pensado desde el día cero en esta línea, es un exponente moderno.
Atrevida Red Blend, (2011, $249). Para los franceses, la variedad es lo de menos. Manda el lugar y el nombre del vino. Ese es el concepto de Atrevida. Las uvas provienen de Paraje Altamira y el plan del vino es contar exactamente eso. En términos reales, podría ser un varietal –92% Malbec, el resto Cabernet Franc– pero se desestima. Tinto de intensidad notable, con trazos vegetales y boca de cuerpo y frescura, es un rico ejemplar para paladares extremos. 
Amor Seco Merlot, Bodega Chacra (2012, $240). Una de las técnicas que sirven para delimitar un terroir y que es de raíz netamente francesa es la desclasificación de viñedos: a un vino se lo descompone en las parcelas más singulares para hacer otro vino. Ese es el caso de Amor Seco, una desclasificación de Mainque, el vino de Bodega Chacra. Resulta un tinto fragante y frutado en rojo, con una boca algo austera en cuerpo, delgada y de taninos moderados que llena el paladar de sabor y frescura. 
 
A LA MANERA DE BURDEOS
Elaborado con uvas de la Consulta, El Vuelo del Chamán, de Viña la Delfina (2012), es obra del enólogo Luis Reginato y el resultado de un corte de finca: dos variedades cultivadas en un mismo terroir, a la manera de Burdeos. Malbec y Petit Verdot, son 500 botellas de un perfil balsámico y frutado, con taninos firmes y un andar apretado y jugoso. Un tinto de alto impacto, con gratas consecuencias. Lo conseguís a 450 pesos.
Por Joaquín HidalgoFotos Santiago Ciuffo 

Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?Ahora_los_vinos_argentinos_se_inspiran_en_Borgona_y_Loire&page=ampliada&id=8381

Clarín - Olla & Sartenes - Vegetales en primera fila. Porque en verano no hay nada más saludable para la mesa - pág 5


Clarín - Ollas & Sartenes - "SABIAS QUE..." - pág 8


Diario Popular - Cordero patagónico con aroma italiano - pág 6


martes, 16 de febrero de 2016

La Nación - Vida & Ocio - Gastón Acurio: la tradición gastronómica de hoy es la vanguardia de ayer

Gastón Acurio: la tradición gastromica de hoy es la vanguardia de ayer

El premiado chef peruano habla de cómo se acercó a la cocina y
pide tomar conciencia que el impacto que el consumo de cierto tipo
de comida tiene en el medio ambiente

Gastón Acurio es cocinero pero habla como un político. Grandes y solidarias ideas que nacen de los platos y aspiran a cambiar el mundo. Pero, aunque le han llovido las ofertas para que se presente como candidato a las próximas presidenciales de Perú, él las ha rehusado, parapetado tras los fogones. El chef peruano, uno de los grandes empresarios gastronómicos de Latinoamérica, ha recibido el premio del 3º Foro Internacional de Emprendedores que se clausuró este mes en el Basque Culinary Center (BCC) de San Sebastián.
"Hoy los cocineros profesionales tenemos una posición privilegiada para influir en los hábitos de consumo. Nunca antes habíamos sido tan escuchados, por eso nuestro deber es tomar las decisiones correctas para que la cocina se transforme en motor de desarrollo social", afirma Acurio, quien a los 26 años abrió en Lima su primer restaurante, Astrid & Gastón, y actualmente (a sus 48 años) tiene 45 establecimientos repartidos por Latinoamérica y Estados Unidos. El cocinero y empresario ha expuesto su modelo en el Foro de Emprendedores en el que también han participado José Avillez (Portugal), Ricard Camarena (España), Fia Gulliksson (Suecia) y Trine Hanemann (Dinamarca), entre otros.
"Hay muchas formas de cambiar el mundo y la cocina es un lugar para intentarlo. Actualmente, cuatro de cada 10 kilos de alimentos se tiran por una suerte de caprichos del mercado. Nos han hecho creer que la manzana más pequeña o con una mancha no tiene valor; pero eso no es cierto. No tienen por qué ser todas perfectas e iguales. Es urgente que cambiemos de mentalidad y compremos también las manzanas feítas", asegura el cocinero, cuyo primer local fue elegido el mejor de Latinoamérica en 2013 por Restaurant y estuvo entre los 15 mejores del mundo en 2015.

Otro destino

"La demanda de proteína animal es insostenible. Se requieren 300 kilos de vegetales para producir un kilo de proteína animal y siete kilos de proteína de pescados que actualmente no tienen valor en el mercado para que, transformados en harinas, nos den un kilo de pescado de piscifactoría. Hay productos maravillosos en el mundo que no se usan. Se trata de cambiar los hábitos alimenticios y aliviar la presión que soporta el planeta", dice el cocinero, el último de cinco hermanos. Su padre, el ingeniero y político Gastón Acurio Velarde -ministro de Fomento y Obras Públicas de Perú de 1965 a 1967-, tenía otros planes para su único hijo varón, pero Gastón lo tuvo claro desde niño.
"En mi casa se cocinaba muy mal, por influencia de mis padres que no les interesaba nada. Así que, a los ocho años, con mis primeras propinas me iba al mercado, compraba y cocinaba mis propios platos. Aprendí leyendo los libros que encontré por mi casa, no había nadie que me enseñara. Mi padre era un político muy respetado y soñaba que su único hijo llegaría a ser presidente, así que me mandó a Madrid a estudiar Derecho, pero en segundo de carrera abandoné y me fui a la escuela de cocina. El problema llegó cuando se suponía que había terminado y tuve que volver y contar la verdad", revela con una sonrisa este chef con alma de político convencido de que la multiculturalidad es el mejor instrumento para conseguir la paz.

Celebrar la diversidad

"Debemos predicar con nuestro ejemplo, cocinar siguiendo las estaciones, comprar productos locales, consumir menos carne y sustituirla por proteínas animales renovables (pescado). y, de vez en cuando, celebrar la diversidad culinaria. Tenemos que promover la alimentación del buen vivir", añade Acurio, quien con el cambio de siglo ha capitaneado la recuperación de la identidad gastronómica de Perú. "Nuestra cocina era antes muy afrancesada, ahora hemos rescatado nuestra propia cultura culinaria", sentencia. Gran defensor del ceviche, Acurio explica que es el resultado del encuentro entre España y Latinoamérica. Y añade: "La tradición y la vanguardia son ríos que discurren en paralelo. La tradición de hoy es la vanguardia de ayer".

Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/1870457-gaston-acurio-la-tradicion-gastronomica-de-hoy-es-la-vanguardia-de-ayer

La Nación - Vida & Ocio - Pablo Rivero: las carnes, por su nombre

Pablo Rivero: las carnes, por su nombre


La tira se obtiene cortando en porciones la tapa de cuadril. No es un corte muy conocido, porque es secreto de carnicero. Acá siempre se usó la tapa, pero por algún motivo la gente lo adoptó con su nombre brasileño. Me niego a llamarlo en otro idioma cuando nosotros tenemos el nombre real. Tiene una suavidad y ternura que lo hacen particular, siempre y cuando se cocine jugoso. Cuando comprás una tapa de cuadril encontrás forma parecida a un corazón dibujado, casi un triángulo. Después de descartar una franja más dura de la base, lo cortás en tres tiras y lo llevás directo al fuego. Este es uno de los cortes de más calidad que tiene el novillo. Es magro igual que el lomo, pero con más sabor."
Pablo Rivero no para ni un minuto. Está atento a cada detalle antes y después de abrir al público su parrilla (así la llama). Se entusiasma cuando va al mercado de Mataderos a inspeccionar el ganado que va a comprar. Se lo nota exultante cuando, en el frigorífico, mira el carro repleto de su corte preferido. Pablo Rivero es el alma de Don Julio (Guatemala 4691; 4831-9564 /4832-6058), la palermitana parrilla que funciona en el primer edificio de dos plantas construido en el barrio de Jorge Luis Borges a fines del siglo XIX y que es fácilmente reconocible porque siempre hay gente esperando en la calle para sentarse a comer.
No sólo es una de las parrillas porteñas más concurridas: Don Julio recibe también el visto bueno de los especialistas, pues obtuvo el año pasado el puesto número 45 en el concurso latinoamericano de gastronomía Los Mejores 50 Restaurantes.
Además de sommellier, Rivero conoce cada músculo vacuno y las ventajas de cocinarlo a las brasas. Buscador nato, inquieto, recomienda el corte y enfatiza su negación a llamarlo picaña. Para saber elegirlo, recomienda: "Que no sea una pieza demasiado chiquita, porque no tendrá sabor. Es mejor que sea de novillo y debería pesar alrededor de un kilogramo. El color tiene que ser rojo. La grasa no debe ser totalmente blanca, sino que tiene que tender a una tonalidad amarillenta. Si la carne es muy rosa y la grasa muy blanca, hay que desconfiar. El métido de cocción ideal es en la parrilla, pero también se puede sellar y cocinar poco tiempo en el horno, siempre cuidando que no se seque. También es posible hacerlo a la plancha y a la sartén".
¿Qué pasa si un cliente pide este corte más cocido?
No se lo vendemos. Con los demás cortes no tengo problema: si lo pide suela, se lo hacemos suela; si lo pide jugoso, lo hacemos jugoso. Siempre sugiero que la carne se coma jugosa, pero como a los argentinos nos cuesta un poco, lo adaptamos según el pedido. Pero si este corte no se come jugoso, no sirve. Yo creo que el origen de nuestra forma anterior de comer carne tenía que ver con los traslados que había que hacer con la carne por grandes extensiones. Entonces, la carne más cocida era más segura para nuestro organismo. Ahora está cambiando la tendencia y la gente se está animando a comer la carne con más jugos.
¿Qué carne comemos los argentinos?
Comparativamente con el mundo, comemos lo mejor que hay. Si, en cambio, lo comparás con lo que comíamos hace veinte años, hemos retrocedido. El sistema productivo ha cambiado porque cambió el mundo. A pesar de eso, la Argentina es de los poquísimos países que mantienen una producción tradicional (con algunas variaciones vinculadas a la modernidad) en volumen. No estoy de acuerdo cuando dicen que acá ya no se come carne de pastura, que es todo feedlot. Aunque sí es verdad que durante unos años hubo mucho incentivo hacia el feedlot para dejar terrenos para el cultivo de soja.
¿Cómo es el argentino en una parrilla?
Es un cliente de parrilla muy exigente, porque todos tenemos un parrillero adentro. Todos hemos acompañado a un padre, abuelo o hermano mientras hacía un asado. Después empezamos a cocinar nosotros y más tarde le enseñamos a nuestro hijo. Está en nuestro ADN..., es algo cultural. Hay un nivel de exigencia que tiene que ver con el conocimiento. Cuando comemos sushi o comida peruana, todo nos sorprende y no notamos la diferencia entre un plato que está 10 puntos y otro que está 8 puntos. Pero en una parrilla captamos todo. Sin embargo, esta circunstancia también tiene su recompensa cuando, a veces, te dicen: "Acá cocinan la carne mejor que yo".
¿Por qué las botellas firmadas?
Un cliente venía con su mujer todos los días y siempre bebían el vino más barato de la carta. Un día pidieron el más caro de la lista: costaba 100 dólares. Intrigado, me acerqué cuando terminaron de comer y traté de sacarle la explicación, pero no me comentó nada. Al otro día volvieron y retomaron la costumbre del vino barato. Después de un tiempo no aguanté más, les pregunté por qué ese día habían cambiado y me contaron que había ocurrido un suceso muy especial en su vida. Me quedé con la idea de poder atrapar esos momentos que la gente elige pasar en mi lugar. Así que cuando alguien pedía un vino especial para festejar se lo acercábamos junto a un marcador y el pedido de que lo firmaran o escribieran lo que sentían. No a los famosos, a los comensales comunes. Todas estas botellas vacías y firmadas son todos momentos vividos por la gente que pasan a ser también nuestros: atrapamos esos momentos y se quedan acá. Es lo que somos: Don Julio no es el mejor restaurante del mundo. Es un lugar para amigos.
TIRA DE CUADRIL GRILLADA
1 tapa de cuadril entera
sal
Sobre una tabla de madera colocar la tapa de cuadril que tiene forma de triángulo.
Cortar unos 5 cm de la base del triángulo. Ese segmento es más duro y se lo puede utilizar picándolo para empanadas, salsa boloñesa o para estofar
Colocar la pieza en forma de pirámide y cortar en tres tiras de manera longitudinal, emparejando las tiras de los costados para que queden rectangulares y su cocción sea pareja. Salar a gusto y colocar en la parrilla a fuego medio.
Cocinar de un lado 8 minutos, darlo vuelta y cocinar 6 minutos del otro lado.
Retirarlo del fuego, dejar reposar un minuto para que se asienten los jugos y servir.
AGRADECIMIENTO: Edgardo Bovay. Frigorífico Entre Todos,
Av. Directorio 5893, CABA

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