lunes, 6 de agosto de 2018

La Nación - Gastronomía - Abandonó su trabajo para dedicarse a su pasión, el café, y en 3 años abrió 5 sucursales

Abandonó su trabajo para dedicarse a su pasión, el café, y en 3 años abrió 5 sucursales

Hasta hace algo así como 15 años a nadie le importaba demasiado el café. Bastaba con pedirlo -en el bar, en la pizzería- y tomarlo, tal como lo preparaba el bachero, el mozo o el cajero. No se reclamaba si llegaba quemado y mucho menos se conocía el origen de los granos. Pero del mismo modo en que el vino dejó de ser un simple tinto para ser llamado por su varietal o que, más cerca en el tiempo, las cervezas abandonaron su dualidad rubia-negra para sumar nuevas variantes y sabores, el café se convirtió en un objeto de culto, de especialización y de consumo exquisito. Un café ya no es un café: es un espresso, un ristretto, un mocha, un latte o un americano. Y el límite está mucho más allá de los bares de presión que soporte la máquina, porque existen métodos como la Aeropress, la Chemex o V60. Todo un mundo. Toda una nueva ola.
Hasta 2014 Fernando Lozano (35) era gerente comercial de una empresa de equipamientos médicos. Vendía tecnología para salud y equipamiento para rehabilitación, y se la pasaba viajando. El café era un gusto, no un negocio ni una profesión. Pero en mayo de 2015, cuando inauguró Negro Cueva de Café, su vida (y la de sus clientes) cambió. La sinergia entre un gran café, una sonrisa al servirlo y un ambiente amigable funcionó mejor de lo planeado. A los tres meses un cliente quiso comprarle el local, y él le ofreció abrir una sucursal. Hoy, tres años después, Negro tiene cinco sucursales distribuidas por Microcentro y Tribunales, y goza del privilegio de ser una marca instalada y que funciona.

¿Cómo se hace para hacer que un negocio crezca en este contexto económico?

Yo creo que es un conjunto de cosas. Lo más significativo en Negro es que nosotros no veníamos del rubro gastronómico. Empezar de cero es diferente. Siempre me dediqué a lo comercial y siempre dije que vender es vender, que si uno sabe encararlo puede vender cualquier cosa. Y a Negro se lo pensó mucho antes de abrir, tuvo un trabajo de planificación previo de alrededor de un año. La idea era ser la primera cadena de cafeterías de especialidad del país, que te pueda garantizar tener un café de alta calidad en distintos puntos urbanos. Algo muy importante para entender, al menos en gastronomía, es que el público es cada vez más exigente, que el segmento depende cada vez más de uno y que el producto por sí solo no convence a nadie. Yo conozco a muchos emprendedores que se piensan que el producto que tienen los va a llevar al éxito, y cuando se olvidan de todo lo otro que rodea al producto hacen que la gente no los consuma.

¿Y qué es todo lo otro?

Es todo. Es la ambientación del espacio, la música del lugar, la comunicación en redes sociales que le imprime identidad, pensar en el servicio tanto como en el café. Yo siempre le digo a mis empleados que el café es más rico cuando alguien te atiende bien. A Negro le imprimimos esa filosofía de laburo. Replanteamos lo que existía en ese momento, incluso desde eso de trabajar en relación de dependencia. Pensamos en el empleado desde otro lado. No se trata de dirigir un equipo de trabajo, sino de acompañarlo para hacerlo mejor.

¿Cómo explicás el éxito de Negro?

Una fue el timing. Cuando abrimos Negro éramos la quinta cafetería de especialidad en la Argentina; hoy hay más de 60. Éramos nuevos. Esto fue algo que yo vi en Berlín, donde un local parecía una marca. El local otorgaba una sensación de pertenencia en los detalles, en el nombre, en el packaging, en los detalles. Trasladado acá, no tenía que importar que fuéramos una sola sucursal, esto tenía que funcionar como si fuéramos una marca. Y apenas abrimos la gente preguntaba dónde había otro local. La exigencia era mayor, porque no abrimos para ver qué pasaba, abrimos sabiendo que en breve teníamos que ser una cadena de cafeterías.

Habiendo dejado tu trabajo anterior y que encima era en otro rubro, ¿fue una inversión de alto riesgo?

Sí, pero fui muy inconsciente. No nos asesoramos con nadie en gastronomía, pero sí armamos un equipo de diseño gráfico, de comunicación y de arquitectura que tuvo una misma sintonía de trabajo. Yo tenía una idea, pero esa idea fue reescrita con todo ese equipo de trabajo, que es el que sigue hasta hoy. La identidad estuvo antes de empezar, incluso antes de tener el nombre.

¿Y el nombre? Negro suena muy bien para una marca de cafeterías

Pensamos en una marca que hable en español, que sea simple, que todos puedan escribirlo en redes sociales, que nadie se lo olvide, que represente al café. Negro podría haberse llamado Tinto, que fue una de las opciones, que se relacionaba con el tintillo colombiano. Pero era un juego de palabras arriesgado para una cafetería, lo hubieran relacionado con el vino. Pero luego surgió Negro, y junto concepto de "cueva de café" -que ya era conocido- sonó perfecto.

¿Cómo se trasladó el concepto de café de especialidad al público? Quien lo conoce sabe que es algo muy distinto...

Parte de la estrategia de Negro era ser una escuela, pero ese traslado de información no tenía que ser agresivo. Me dijeron que estaba loco y que era una zona que no iba a entender el concepto. Había que ver cómo, en una zona urbana que no tenía cafeterías de especialidad, podíamos contar una nueva experiencia, presentar un espresso corto y un café a otra temperatura. Pero fuimos cuidadosos. Quisimos ser amigables en la comunicación, porque el público es muy variado: tenemos clientes de 70 años y también de 20, que vienen y piden un ristretto con plena consciencia de a dónde están entrando. Y todos se deslumbran cuando se les explica el tecnicismo aplicado al café. Negro tuvo éxito en eso de ayudar a difundir, pero también en masificar el segmento.

¿El antiguo café hervido, tuvo que ver con ese cambio en transmitir una nueva educación al tomarlo?

Hay que entender que estamos en un tiempo de transición, en el que la gente se está acostumbrando a pasar de la vieja escuela a esta tercera ola del café. Un café hervido, como se tomó casi siempre en Buenos Aires, disminuye la capacidad gustativa. Nuestra capacidad para reconocer un sabor se pierde por completo cuanto más caliente es la bebida. La gente va llevando este cambio de a poco y algunos directamente no lo toleran. Y no es por una cuestión de edad. Igualmente todo esto ayudó a que la gente entienda el concepto de consumo responsable visto desde otro lado: acá se viene a consumir materia prima orgánica de primera calidad, que cuesta apenas cinco pesos más que la otra. Y se lo elige porque es algo que uno se mete en el cuerpo todos los días.

Es una tendencia presente en otros productos populares, como el vino o la cerveza...

Sí, pero la diferencia del café con cualquier otra bebida es que hasta el último segundo en el que lo manipula el barista, se puede romper toda la cadena. Si un vino es embotellado, guardado en la posición correcta y a la temperatura adecuada, se conserva, el proceso ya está terminado. Con el café uno puede tener materia prima orgánica, equipamiento italiano y molinillos alemanes; pero cuando no se tiene a un barista, se puede romper toda la cadena.

El rubro gastronómico aparece muy idealizado por los reality shows de la televisión, pero no siempre es puro glamour

El trabajo es mucho más crudo de lo que se muestra. En un equipo de trabajo si uno se desalinea, se desalinean todos. Este trabajo tiene algo. adictivo. En muchas cocinas de alta gama uno puede ver la tensión con la que se trabaja, todo funciona como un reloj; pero cuando termina el servicio todos descomprimen y tiene esa droga, ese festejo de "sacar el día". Por eso lo mejor no es contratar al mejor, sino a los que saben trabajar y acoplarse a un equipo. Hay dos maneras de hacer gastronomía: como un comercio o en la búsqueda de ser un cinco estrellas.

Cinco sucursales en tres años. ¿Podrían haber crecido más rápido?

Sí, siempre se puede crecer más rápido. En el mundo de las franquicias se dice que del 1 al 5 es un desarrollo, y que después de esa quinta sucursal es todo lo mismo, salen solas. De las cinco sucursales sólo dos son mías, el resto son licencias de marca que están auditadas y cumplen con ciertas exigencias. Se les eligen los granos y el equipamiento, se les hace el diseño de obra y se los acompaña. Todos los acuerdos que tenemos con otras marcas se bajan a todos los locales, no sólo a los míos. Y los costos así son menores. Como yo no vengo de la gastronomía, mi modelo de franquicia no es perverso como en otras. Es un modelo en el que todos ganamos, pero donde la marca gana sin acogotar a los inversores. Hay que hacer negocios que sean verdaderamente negocios, pero para todos. Hay que trabajar para la marca, pero también para que los franquiciados se sostengan. Un modelo flexible hace que puedan confiar más en la inversión, sobre todo en este momento en el que todo está tan complicado. Nosotros cumplimos 3 años el 26 de mayo y tenemos 60 empleados.
Link a la nota: https://www.lanacion.com.ar/2159069-abandono-su-trabajo-para-dedicarse-a-su-pasion-el-cafe-y-en-3-anos-abrio-5-sucursales

viernes, 3 de agosto de 2018

Clarín - Sociedad - Agenda gourmet: el invierno llegó a la mesa

Agenda gourmet: el invierno llegó a la mesa

Una charla gratuita para aprovechar sus productos, gastronomía del norte y cocina sin TACC, los destacados.

Alimentos de invierno

Porotos, repollitos de bruselas, porotos y alcauciles son los protagonistas del invierno (MESA de Estación).
Porotos, repollitos de bruselas, porotos y alcauciles son los protagonistas del invierno (MESA de Estación).
Cuáles son los productos de invierno y cómo prepararlo será el eje de la charla que Juan Gaffuri, chef ejecutivo del Four Seasons Hotel, dará para inaugurar el ciclo MESA de Estación. Los protagonistas de esta temporada son porotos, repollitos de bruselas, pomelo y alcauciles. La charla, gratuita y abierta al público, se hará el lunes a las 18.30 en el Mercado de Belgrano, Juramento 2527, con inscripción previa en www.facebook.com/mesadeestacion/. Y del 7 al 13 de agosto, los menús que incluyen estos ingredientes se podrán disfrutar en 64 restaurantes de Buenos Aires, Mendoza, Rosario y San Martín de los Andes. 

Sin TACC

Alimentos sin gluten, en un taller (Archivo)
Alimentos sin gluten, en un taller (Archivo)
Este sábado y domingo se hará otra edición de la Feria Sin TACC en la plaza Aristóbulo del Valle (Cuenca y Marcos Sastre), de 10 a 18.Y el jueves a las 16 habrá un taller gratuito de enfermedad celíaca que dará la cocinera Silvina Rumi en Parque Patricios, en el marco del programa Buenos Aires Saludable.

Sabe la Tierra

Mercado Sabe la Tierra (Archivo)
Mercado Sabe la Tierra (Archivo)
El mercado de alimentación saludable estará este sábado de 10 a 18 en Plaza Güemes (Charcas y Salguero) y el miércoles de 10 a 16 en el Pasaje Enrique Santos Discépolo al 1800 (Callao y Lavalle).

Platos cumbres

Sabores del norte argentino
Sabores del norte argentino
Reconocidos chefs de varios restaurantes de Buenos Aires se suman a este ciclo gastronómico que consiste en platos creados con productos característicos del norte argentino, maridados con vinos de bodega El Esteco. Los menús incluyen cuatro pasos y maridajes con diferentes cepas, con precios entre $ 800 y $ 1.200. Los locales que participan este mes son: El Baqueano, Chile 499, 1 y 2 de agosto, por la noche; Las Pizarras, Thames 2296, del 1 al 15, martes a domingo por la noche; y Oviedo, Beruti 2602, del 8 al 12, de lunes a sábado, mediodía y noche.

Aniversario nikkei

Sipan celebra 10 años
Sipan celebra 10 años
Sipan, el restaurante de cocina nikkei, festeja sus primera década de historia con nuevas propuestas con algunas de las recetas emblema y nuevas creaciones del chef José Castro Mendivil y el sous chef Adan Reymundo. Lanzó su Menú 10 años, que ofrece la posibilidad de armar una auténtica comida peruano-japonesa a gusto, 5 platos a elección en 3 pasos con un precio fijo de $ 950. Uriarte 1648 y Av. del Puerto 240, Bahía grande, Tigre. 

Cocktails con bourbon

Cocktails con bourbon (Wild Turkey)
Cocktails con bourbon (Wild Turkey)
18 bartenders de 18 barras de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario y Mar del Plata participan del ciclo The Bourbon Cocktail impulsado por Wild Turkey. Prepararon cuatro cócteles por bar y hasta el 20 de agosto la gente puede votar su favorito en las redes sociales y ganar un kit de Old Fashioned. Entre otros, participan Kinky, Faraday, 878, Boticario y Chinchibira. Más datos @WildTurkeyArg.

Lanzamientos

Variedades de tequila

Bodega Tres Blasones sumó a su portfolio el premiado tequila Corralejo, en sus variedades Blanco, Reposado, Añejo y Gran Corralejo. 

Andes origen se expande y llega a todo el país

Luego del éxito en Mendoza, su provincia de origen, Andes Origen se expandió a todo el país en sus variedades rubia, roja y negra, todas cervezas con aromas, notas y sabores que recuerdan al lúpulo, los cereales y al tostado de las maltas. 
Link a la nota: https://www.clarin.com/sociedad/agenda-gourmet-invierno-llego-mesa_0_rJDMndlrX.html

Planeta Joy - Beber - Argentina, nación cervecera: detalles de su consumo en el país

Argentina, nación cervecera: detalles de su consumo en el país

El primer viernes de agosto se celebra el “Día Mundial de la Cerveza”, bebida que llegó a la Argentina en 1742; lee la nota y conocé más detalles sobre “la birra”.
Durante los últimos años, Argentina experimentó un furor cervecero. País del vino, la birra nunca había tenido tantos seguidores, hasta que desembarcó con fuerza la costumbre de la cerveza artesanal y sus fans empezaron a multiplicarse por millones.
Sin embargo, el Día Mundial de la Cerveza existe desde 2007, año en el que un grupo de amigos californianos decidió fijar el primer viernes de agosto como fecha universal para rendirle honor a esta bebida. 
La cerveza es una bebida milenaria, con 5.000 años de antigüedad. Llegó a la Argentina, allá por 1742, cuando se abrió el primer local cervecero en barrio porteño de Retiro. Más adelante, a partir de mediados de siglo XIX, el mercado cervecero se consolidó con la llegada de Otto Bemberg y Emilio Bieckert.
Hoy, es una “verdadera industria de industrias”, es decir, una importante cadena de valor que impacta en el sistema económico del país y en las economías regionales. Por un lado, constituye una importante fuente de empleo nacional, al contar con 8.500 trabajadores directos, 9 cervecerías y 6 malterías, y más de 127.500 indirectos que constituyen su cadena de valor, como la producción de lúpulo, cebada y maíz en el campo.
Además, es una economía federal, ya que el 80% del empleo se distribuye en el interior, mientras que el 20% radica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y, eso no es todo, el 90% de sus ingredientes – entre la malta, el lúpulo, la levadura y el agua- se producen en territorio nacional.
En cuanto al consumo, el último año, los argentinos bebieron un promedio de 42 litros anuales per cápita, un litro más que en 2016, sumando un total de 18 millones de hectolitros a nivel nacional.
“La industria cervecera tiene inversiones comprometidas de más de 1.800 millones de dólares para el 2020, y ya concretó más de un 40% de dicho objetivo” afirma Alejandro Berlingeri, Director Ejecutivo de la Cámara de Cerveceros Argentinos. ¡A beber se ha dicho!
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Argentina%2C_naci%F3n_cervecera%3A_detalles_de_su_consumo_en_el_pa%EDs_&page=ampliada&id=10348

La Nación - Gastronomía - La curiosa historia de la farmacia de Flores que se convirtió en un bar notable

La curiosa historia de la farmacia de Flores que se convirtió en un bar notable

Así es el café-bar La Farmacia
De farmacia a café y restó. De vender aspirinas a expender suculentas picadas. Una transición tan poco usual como real, solo posible en la intersección de Directorio y Rivera Indarte. Allí, en esa apacible esquina de Flores, se ubica uno de los bares más pintorescos y singulares de la ciudad. En el corazón del barrio, una antigua farmacia devino en el punto de encuentro de tertulias de amigos; de escritores reconocidos que se guarecen en sus mesas para crear; y en el lugar obligado de reunión de no pocos vecinos que pasaron de ser clientes de la emblemática Farmacia Santa Elena a comensales de este bar que fue declarado como Notable por el Gobierno de la Ciudad. "Mi suegro, Don Mauricio Giwnewer, compró la farmacia en 1950 y la atendió durante cincuenta años. Yo lo quería tanto que, a modo de homenaje, y también para aprovechar todo el mobiliario intacto que había quedado arrumbado luego del cierre, decidí abrir el negocio con toda la impronta del establecimiento anterior", explica Fernando Vidal, el creativo propietario de este bar que funciona de lunes a sábados desde primera hora de la mañana hasta pasada la medianoche y que ya se convirtió en un clásico de la zona.
En la esquina de Directorio y Rivera Indarte está el café-bar La Farmacia
En la esquina de Directorio y Rivera Indarte está el café-bar La Farmacia Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV
Personalidades como el escritor César Aira, que apela a su Mont Blanc negra para escribir en hojas cuadriculadas, o aquel misterioso personaje que al ser consultado confesó que era traductor de la obra de Stephen King, son algunos de los habitués del lugar. El notable cantor de tangos Ariel Ardit presentó aquí su primer disco, y las centenarias baldosas no se privaron de contener al historiador Osvaldo Bayer o a la periodista Canela, vecina de la zona. Es que este refugio de impronta intelectual, es sumamente inspirador para dejar volar la imaginación, la creatividad estética y predispone bien para el intercambio de ideas.
La Farmacia fue declarado bar notable en 2010
La Farmacia fue declarado bar notable en 2010 Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV

Del tiempo aquel

El 18 de febrero de 1883 se inauguró la Basílica de San José de Flores. El edificio, de estilo románico, se convirtió en el centro neurálgico de un barrio de quintas que comenzaba a ver florecer palacetes art decó y art nouveau. Frente al templo, la plaza Pueyrredón, conocida popularmente como plaza Flores, enmarcaba esa zona que, de a poco, se iniciaba en la vida comercial y daba signos de un inminente trajinar incesante. Poco tiempo después de la apertura de la Basílica, a tan solo 400 metros, se levantaba en la esquina de Directorio y Rivera Indarte una vivienda con local que albergaría a una de las farmacias más reconocidas de la zona. "Cuando necesité planos para las habilitaciones, el único existente era el de Obras sanitarias de 1900, porque en la época en que se construyó este edificio no era usual el diseño de planos para las habilitaciones", explica el actual propietario del coqueto local que aún preserva el piso damero de mosaicos calcáreos.
Así es el café-bar La Farmacia
Así es el café-bar La Farmacia Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV
"Hace un tiempo, llegó un hombre de 77 años para mostrarme fotos suyas y contarme que había trabajado en la farmacia en la época previa a la masificación de los laboratorios". Cuando la farmacia se inauguró, lo usual era que el propio farmacéutico elaborara y fraccionara los medicamentos que se ofrecían encapsulados o en frascos pequeños: "Por eso la cantidad de frascos que tenemos. Son más de 500 y están en perfecto estado de conservación. En aquellos tiempos, la tarea del farmacéutico era muy importante y compleja. La gente llegaba a ver a mi suegro antes que al médico, confiaban en él". Los frascos estuvieron arrumbados en el sótano durante los pocos años en los que permaneció cerrado el local. Potassium, Tintura de Benjui, Clorato, Acido Benzoico, son algunas de las nomenclaturas que se leen en las etiquetas de esos frascos tornasolados que hoy conviven con las botellas de vinos y espumantes. Todo a la vista del comensal. La barra está enmarcada por un letrero que testifica el rubro anterior y para poner en tensión esa convivencia entre afiches de remedios y propagandas de café. Una cabeza con pinches vuelve el tiempo atrás y recuerda la famosa imagen de Geniol. Varias balanzas de precisión que se utilizaban para fragmentar los medicamentos; una balanza para pesaje humano; mostradores centenarios; y una caja registradora de notable volumen permiten imaginar lo pretérito y fundacional.
Frascos de cuando el local funcionaba como farmacia
Frascos de cuando el local funcionaba como farmacia Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV

Como en botica

A solo cuatro cuadras del ajetreo de la avenida Rivadavia y del populoso centro comercial de Flores, La Farmacia Bar ofrece hacer una pausa. Su ritmo cansino invita a degustar un buen café o comer algo sabroso lejos de la muchedumbre apura. Tan cerca y tan lejos al mismo tiempo. Es que en Directorio y Rivera Indarte se respira ese aroma de los árboles añosos y se vivencian aquellos tiempos plasmados por vecinos ilustres como Roberto Arlt o Baldomero Fernández Moreno. Zona de guapos era aquel Flores que aún se percibe, se intuye, en las construcciones todavía de pie como la casa de la familia Marcó del Pont o el edificio de La Farmacia que esquiva la urbanidad millennial.
Fernando Vidal, dueño de La Farmacia
Fernando Vidal, dueño de La Farmacia
Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV




Bajo esa atmósfera saludablemente cansina, en La Farmacia se puede comenzar el día con sus tradicionales desayunos. Para los que buscan arrancar con todo, el Café La Farmacia conjuga crema, chocolate y canela. Una de las especialidades de la casa es elDesayuno en Frasco que incluye cereales, yogurt y frutas. Un manjar. Al mediodía y a la noche, las picadas se convierten en estrellas consagradas, sobre todo para los que se acercan en grupo. "Las picadas nos identifican. Sucede que, cuando abrimos, nadie sabía cocinar, así que hacíamos unas picadas fabulosas, solo teníamos que cortar fiambre. De todos modos, rápidamente hicimos cursos, mi hijo se recibió de chef, y mi señora se especializó con las tortas", explica el orgulloso propietario del único bar Notable de Flores. Ahora, las picadas se sofisticaron y hasta contienen cazuelas calientes. "Muy pronto ofreceremos picadas patagónica y vegetariana". Los platos veganos también se sumarán a la carta en poco tiempo, atendiendo las necesidades de la clientela. "Nuestra variedad de productos es amplia y la calidad de la mercadería es impecable. Todos los productos con los que preparamos los platos son bien frescos porque tenemos una gran rotación de gente, todo el mundo nos conoce", se ufana Vidal.
Milanesas y pollos de gran tamaño son la especialidad de la casa
Milanesas y pollos de gran tamaño son la especialidad de la casa Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV
Panqueques y waffles, dulces o salados, llevan un sello propio y hasta exótico a partir de ingredientes como las arvejas que le confieren textura y sabor especial. Las milanesas son gigantes y, al igual que los pollos, se dan la mano con guarniciones no convencionales. " La Pechugona es nuestra especialidad y se suele acompañar con dados de mozzarella empanados". La fondue de queso es un manjar imperdible para compartir entre varios.
A la hora de los postres, la carta ofrece los títulos tradicionales, pero también se luce con la creativa Torta en Frasco que, en capas superpuestas, alterna mousse de limón y maracuyá con una base de masa.
"Me entusiasma mucho innovar, no soy de los que se quedan en las fórmulas exitosas. ¿Será por eso que no tengo un peso? Los platos van variando. Aún aquellos que salen mucho, a veces los dejo de ofrecer. Lo nuevo tapa lo que ya es exitoso", explica Vidal con un dejo de broma y otro poco de replanteo.
Frascos que recuerdan a otras épocas
Frascos que recuerdan a otras épocas Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV

Cerrado por reformas

En el 2000 la Farmacia Santa Elena cerró sus puertas definitivamente. Una pena vivenciada por los Giwnewer y por Fernando Vidal, el yerno aquerenciado que es casi un arquitecto: "Me faltan pocas materias para recibirme, por eso trabajé siempre en la construcción. Me fue muy bien y llegué a tener 200 empleados. Pero, como le sucedió a muchos, en 2001 quebré. Tenía dos opciones: irme del país o crear algo nuevo. Me decidí por lo último y así comencé a transformar el local. Durante los ocho meses de obras, durante el día vendía frutas y verduras en la puerta para poder sostenerme económicamente", recuerda este activo hombre emprendedor que no se amilana ante nada. "Entre venta y venta, me ponía a lijar los muebles. En 2002, el día previo a la inauguración, organicé un almuerzo familiar. Lo traje a mi suegro que ya estaba postrado. Cuando vio su farmacia convertida en un bar, no lo podía creer. Se emocionó mucho. Curiosamente, al otro día, falleció. Es como que esperó ver el local nuevamente de pie. Lo adoraba a mi suegro", Fernando se emociona al recordar a ese hombre galante para atender a la clientela; servicial para aconsejar ante un catarro inesperado; y un Don Juan que más de una vez se metió en problemas de polleras. Aún así, era uno de los personajes más queridos de Flores. "Luego del cierre de la farmacia, no se vendió un solo mueble, ni un solo frasquito. Acá no hay nada que no sea del lugar. Todo es genuino. Es más, cuando abrí tenía tan poco dinero que algunas lámparas las fabriqué con los esterilizadores de gasa porque no podía comprar lámparas nuevas".
Todos los años, Fernando Vidal pone a punto el edificio centenario que siempre pide una lavada de cara sin, desde ya, perder su esencia. "El bar es un sello que nos identifica a todos los argentinos, una especie de casa paralela. Desde el 2010, La Farmacia es Bar notable. Si bien somos nuevos, el edificio tiene más de cien años, y una historia que lo vincula al barrio. Ese valor patrimonial conservado es lo que se nos reconoce. Es una farmacia vieja en la que se toma café. Esta calificación es un orgullo y, por supuesto, atrae a mucha gente. Los que llegan por primera vez se sorprenden. Acá es hasta simpática la pata despintada de la silla", concluye el locuaz emprendedor de este refugio de muebles eclécticos, mesas despintadas, y balanzas que atestiguan el paso del tiempo. La esquina de Directorio y Rivera Indarte está destinada a darle a sus vecinos servicios imprescindibles. En el siglo pasado, los medicamentos para la sanación física. En el XXl, el espacio para la charla distendida, la lectura o la escritura placentera, matizada con muy buenos sabores. Y vaya si esto no es sanador también.
¿Dónde? Avenida Directorio 2400, Flores.
¿Cuándo? Lunes a sábados, de 8 a 24 hs.
Link a la nota: https://www.lanacion.com.ar/2157077-la-curiosa-historia-de-la-farmacia-de-flores-que-se-convirtio-en-un-bar-notable

Planeta Joy - Comer - Hay equipo: Kunstmann presenta su cerveza colaborativa

Hay equipo: Kunstmann presenta su cerveza colaborativa

Kunstmann juntó a varios cerveceros artesanales y entre todos crearon una birra especial que estará a la venta en su local de Bariloche.
Si algo distingue a la cerveza craft es el espíritu colaborativo de los productores; a diferencia de lo que sucede en otras industrias, es común que compartan secretos y tips para mejorar las elaboraciones.
Armin Kunstmann, maestro cervecero y líder de Kunstmann, invitó a otros colegas y especialistas a crear una cerveza en forma colaborativa. Así junto a Ángel Perticara, de Konna; Tommy Gilbert, de Gilbert; Marcelo Braga, de Nuevo Origen; Santiago Wesley, de Wesley y los especialistas en levadura, Diego Libkind, y en lúpulo, Hernán Testa, crearon una American Wheat.
Se trata de un a cerveza de trigo estilo americana, con 50% de malta pilsen, 40% de malta de trigo, 10% de malta munich, lupulada en diferentes fases y etapas con adiciones de lúpulo nugget, cascade, victoria y mapuche (todos del Bolsón) y levadura california ale.
“No solo queremos hacer cerveza, sino que también sentimos una responsabilidad de culturizar en el ámbito cervecero. Si podemos acercar los conocimientos entre pares, y llevarlo además a toda la comunidad interesada, cumpliremos este objetivo” señaló Armin, fundador de Cerveza Kunstmann.
Muchos de los cerveceros que participaron en la actividad, que se realizó el 6 de julio, no se conocían personalmente, lo que creó́ un clima muy especial. Y para ponerle el broche de oro al espíritu colaborativo, luego de la elaboración de la cerveza, compartieron una cata junto a los trabajadores de la Cervecería.
La cerveza colaborativa podrá degustarse en el local de Bariloche. 
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Hay_equipo%3A_Kunstmann_presenta_su_cerveza_colaborativa&page=ampliada&id=10346

Nueva Ciudad - Comunas - El Mercado de Belgrano se convirtió en un polo gastronómico

El Mercado de Belgrano se convirtió en un polo gastronómico

El tradicional Mercado de Belgrano pasó de ser una feria de abastecimiento a un nuevo polo gastronómico barrial.

En el renovado Mercado de Belgrano, ubicado en Juramento entre Ciudad de la Paz y Amenábar, fundado en 1891, en un terreno cedido por el escritor Rafael Hernández, hoy es manejado por una cooperadora integrada por los propios comerciantes.
 
En el mercado se pueden realizar distintas actividades como hacer la compra de la semana en la pescadería, la carnicería, la verdulería y la quesería, comprar vinos o asistir a un curso de compost y huerta orgánica.
 
En el nuevo Mercado de Belgrano se cruzan los locales de los pioneros con los nuevos espacios gourmet que se sumaron desde la renovación que hizo el Gobierno porteño en agosto del año pasado. De los 13 locales que contaba en el 2005 se pasó a 38 locales y más de 125 empleados. El mercado se reinauguró tras una puesta en valor que involucró el arreglo de los techos para evitar goteras, instalación de baños nuevos para mujeres y la renovación de toda la cartelería.
 
Entre los nuevos integrantes del mercado, hay un local llamado Simpleat que vende kits de platos congelados listos para cocinar. "Trabajamos mucho con venta por Internet. Igual el propio movimiento del mercado también nos genera que la gente se interese y nos conozca", asegura a La Nación Kennetth Sly, uno de los creadores.
 
Entre las ofertas gourmet se destaca la vinoteca Winemakers, a cargo del sommelier Juan Manuel Casarsa"Trabajamos con vinos exclusivos de bodegas chicas. Hacemos degustaciones tres veces por mes. La presencia en el mercado nos ayuda a que nos conozca más gente joven".
 
También se instaló comercio de especias Casa Polti, fundado en 1929. "A nuestra tradicional venta mayorista a los chef, dentro del mercado le sumamos muchos clientes jóvenes que empiezan a adoptar a este espacio como un paseo de fin de semana", sostiene a La Nación Silvia Álvarez, encargada del local.
 
Otro local es del conocido chef Donato de Santis, Il Mercato Paradiso, donde se venden pastas secas, salsas, conservas y antipastos con las mismas materias primas que De Santis usa en su cocina. Andrea Álvarez, socia de Donato, opina que "La cultura de los mercados llegó a Buenos Aires para quedarse. Como en las ciudades de Europa, estos espacios son sinónimo de calidad en las materias primas. El objetivo que puedan venir a pasear comer algo al paso y también llevarse productos muy tentadores".
 
Este año abrió un local de comida armenia al paso, una cafetería, el local de ahumados Logia Erli y el local de comida asiática Kho, la opción al paso de Green Bamboo. También desembarcó el consagrado chef Takehiro Ohno, uno de los máximos exponentes de la comida japonesa, con su Tienda Ohno.
 
Los viejos locales del mercado como la fiambrería Valenti, se instaló en el mercado en 1968. Otro de los pioneros es la pescadería Don Basilio. Su actual encargado es Federico Basilio Pereyra, tercera generación de pescaderos en el mercado. "Desde la renovación del año pasado nos cambió mucho la venta. Viene mucha más gente joven que está de paseo y aprovecha a comprar. Igual, los clientes de siempre del barrio los mantenemos", asegura a La Nación.
 
Hay dos locales que llevan la historia del mercado: uno es la carnicería El Rosarino, elegida siempre entre las mejores de Buenos Aires. Y otro es la verdulería "Don Jorge", atendida ahora por Edgardo Yarrouge, cuarta generación de comerciantes en el mercado. "Yo casi veo morir el mercado en el 2005. Pero la peleamos y pudimos salir adelante. Éramos apenas 13 puestos en ese momento, con poca luz y poca limpieza. La renovación vino bien para agregar clientes que antes capaz ni se animaban a entrar", concluye Yarrouge.
Link a la nota: http://www.nueva-ciudad.com.ar/notas/201808/38088-el-mercado-de-belgrano-se-convirtio-en-un-polo-gastronomico.html