miércoles, 8 de abril de 2020

La Nación - Sociedad - Los repartidores y el coronavirus: "Salvamos vidas haciendo las compras"

Los repartidores y el coronavirus: "Salvamos vidas haciendo las compras"

Dylan Yanez, de 33 años

Cuando está aburrida de todo, Cristal Simone, de cinco años, se sienta frente a la ventana de su habitación a contar cuántas motos y bicis de reparto pasan delante de su casa . "Voy 18", le dice a la madre, cuando le pregunta qué está haciendo. Hace unos días, en plena cuarentena por el nuevo coronavirus, le llegó una tarea de sala de cinco al mail de la mamá: ¿Cómo hacemos ahora para comprar lo que necesitamos?
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Los repartidores y el coronavirus: "Salvamos vidas haciendo las compras"
Los repartidores y el coronavirus: "Salvamos vidas haciendo las compras" Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno
"Solo las podemos pedir desde el teléfono, y viene un señor con un casco, porque no se puede salir comprar", fue su respuesta. Frente a la ventana, el mundo que se representa desde hace un mes es ese: una ciudad gris y desierta, atravesada casi exclusivamente por bicicletas y motos, que son para ella la forma en que los habitantes compran lo que necesitan .
Los repartidores y el coronavirus: "Salvamos vidas haciendo las compras"
Los repartidores y el coronavirus: "Salvamos vidas haciendo las compras" Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
Los que van y vienen son de alguna manera héroes de la trinchera, que salen y se exponen para que otros se queden en casa. Son unos 25.000 repartidores que en estos días ven duplicado su trabajo. No solo en la demanda de servicios, sino también en el tiempo que les lleva cumplir con los pedidos.
Carlos Oliveros, entrega con su bici en el centro
Carlos Oliveros, entrega con su bici en el centro Crédito: Hernán Zenteno
"A las 21, cuando se aplaude a los médicos si estoy en la bici, me lo tomo para mí también. Porque somos un poquito héroes invisibles. La gente salva vidas al no salir. Nosotros salvamos vidas haciendo las compras", dice Dylan Yanez, de 33 años, venezolano, repartidor de Glovo.
Los repartidores trabajan día y noche
Los repartidores trabajan día y noche Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

Ritual antes de entrar a casa

Ahora trabaja 12 horas diarias y en el medio hace un corte para ir a ver a su hija, Natalia, de casi tres años. Antes de entrar a la casa que alquila en Belgrano, se desviste por completo en la entrada y mete todo al lavarropas. Se baña y recién entonces saluda a la familia. Unas horas después vuelve a salir en la bicicleta a terminar el día.
Los repartidores esperan los pedidos en la puerta de los locales para luego entregarlos
Los repartidores esperan los pedidos en la puerta de los locales para luego entregarlos Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
"El mayor miedo que tuve cuando empezó la cuarentena fue quedarme sin trabajo. Esto nos permite pagar las cuentas. Pero también nos exponemos y a nuestras familias", dice. Dylan se sentó con Yuli, su esposa, y analizaron los pros y contras. "Ya salir en bicicleta es un riesgo. Decidimos que siguiera trabajando. Tomo todos los recaudos. La empresa nos da guantes, barbijos. Llevo siempre un alcohol en gel en la mochila. Y evito el contacto social en la calle.", dice Dylan.
Eugenio Ribas entrega pedidos en bicicleta
Eugenio Ribas entrega pedidos en bicicleta Crédito: Santiago Filipuzzi
Hubo un cambio de hábito en los pedidos, explican en Glovo, que tiene 8000 repartidores habilitados en su plataforma. Si antes la mayoría de los pedidos se hacían en el rubro restaurantes, ahora supermercados y farmacias encabezan el ranking. Los supermercados duplicaron su volumen para compras de abastecimiento y los pedidos de farmacia aumentaron casi un 80%. "De todas formas, nuestra actividad ha disminuido sensiblemente, considerando todos los comercios adheridos a la plataforma. Hubo crecimientos específicos en determinados comercios o categorías. Hoy muchos locales están cerrados", detallan en un comunicado.
En medio de avenida Corrientes vacía un repartidos espera un pedido en la puerta de un local de comidas
En medio de avenida Corrientes vacía un repartidos espera un pedido en la puerta de un local de comidas Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno
Eugenio Rivas también es venezolano, vive en una residencia en Palermo y sale a trabajar con su bicicleta todos los días para Pedidos Ya. Nota la diferencia en el volumen de trabajo desde que empezó la cuarentena, y también en el trato de la gente. "La semana pasada, uno de los días que llovió, hice un montón de viajes. En una de las entregas me atendió un chico, y como me vio todo mojado me regaló una toalla. Pero hay mucha gente que tiene miedo y te pide que dejes el paquete en el suelo", cuenta Eugenio, que realiza por día unos 20 viajes en bicicleta. ¿Miedo de contagiarme? "Hay que pagar el pan, y las cuentas. Me cuido siempre, pero uno sabe que el riesgo siempre está".

Huevos a la cabeza

Entre los productos más pedidos en la categoría supermercado se encuentran: huevos, queso, jamón, leche y manteca; mientras que en la categoría farmacia, la mayor demanda es de alcohol en gel, alcohol etílico, desinfectante en aerosol, termómetros y guantes de látex.
Jorge González, de 25 años, entregando los huevos de Pascua
Jorge González, de 25 años, entregando los huevos de Pascua
Jorge González tiene 25 años y trabaja como repartidor independiente para una empresa de delivery desde hace un mes, después de haber perdido su trabajo como encargado de un predio donde se alquilaban canchas de fútbol. Jorge trabaja en dos turnos: cuatro horas por la mañana y otras cuatro por la tarde, y dice que, en promedio, realiza entre 20 y 22 entregas por día. No usa guantes. Pero sí barbijo, aunque por estos días no lo lleva puesto porque está esperando a que llegue la reposición. La empresa para la que trabaja también le provee alcohol en gel, que "religiosamente" se frota por las manos antes y después de cada entrega.
Supermercado y farmacia, coincide González, son los rubros más solicitados. Lo confirman luego desde Pedidos Ya, que estiman que en los últimos días las ventas en esos rubros se triplicaron. También confirman a LA NACION que la flota actual, compuesta por unos 9000 repartidores, está en movimiento constante. Dicen que la demanda aumenta mes a mes, y lo que más se nota es el crecimiento en la frecuencia de uso por parte de los usuarios.
"Hoy por primera vez llevé huevos de Pascua -cuenta González a modo de novedad-. Y ayer a una chica que creo estaba embarazada le dejé un pote de dulce de leche", dice el hombre, que confiesa que jamás imaginó que ser repartidor de delivery podría ser calificado como un servicio esencial. No solamente porque así fue reconocido en el DNU firmado por Alberto Fernández a comienzos de la cuarentena, donde esta actividad formó parte de las primeras diez a las que se les otorgó una excepción. También, dice González, el reconocimiento llega de parte de la gente.
"Muchos te agradecen que estés trabajando. Que salgas a la calle por ellos. A veces no te lo dicen pero uno lo siente en el trato, o en la propina que te dejan, porque el que puede se solidariza y te da un poco más. Son pocos, pero lo valoro mucho porque son momentos difíciles para todos. Después, la mayoría solo te dice gracias y trata de agarrar el pedido lo más rápido posible y meterse en casa otra vez", admite.

Personal shopper

Desde que comenzó la cuarentena, el hombre nota que el trabajo aumenta día a día, y como su sueldo de repartidor es el único ingreso actual en la familia no evalúa la posibilidad de quedarse en su casa. Asegura que no puede detenerse a pensar si corre riesgo y tiene más chances de contagiarse por estar todo el día en la calle. "Tengo una nena de 5 años y mi mujer está embarazada. Cumplo con todas las medidas de higiene y distanciamiento. Pero si yo no salgo en mi casa no entra un peso. ¿Y qué hago?", se lamenta González, que agradece tener una moto y poder salir a trabajar.
"En Rappi observamos un incremento en la demanda de pedidos realizados tanto en supermercados como en farmacias, donde los pedidos se cuadruplicaron. Además, se incrementaron los pedidos en el servicio de mensajería de la aplicación, utilizado mayormente para realizar envíos o mandados a familiares", explican los voceros de esa compañía, que cuenta con unos 2000 repartidores, a los que les entregó kits de guantes, barbijos y alcohol en gel.
Esta plataforma también ofrece el servicio de personal shopper. Cuando un usuario realiza la compra, la persona que concurre al supermercado asesora al cliente. Es quien selecciona los productos en el supermercado y, de ser necesario, se contacta con el usuario vía chat dentro de la aplicación. "Si un producto solicitado está agotado, le avisa y le ofrece un sustituto; si unas frutas no están en el nivel de maduración solicitado, le envía una foto para corroborar si de todos modos la desea; y si la persona se olvidó de solicitar un producto, puede coméntarselo al personal shopper mientras selecciona los productos", informan desde Rappi..

Tiempo Argentino - Economía - Cuarentena: apenas el 1% hace las compras habituales por internet

Cuarentena: apenas el 1% hace las compras habituales por internet

El dato se desprende de una encuesta realizada por el Centro de Economía Política Argentina. Además, se advierten problemas de abastecimiento y por precios elevados.
La cuarentena decretada por el Gobierno a partir de la lucha contra la pandemia del coronavirus modificó los hábitos de los ciudadanos y eso incluye al consumo. Los alimentos básicos se han convertido en el principal objeto de compra, por lo cual los precios elevados y el abastecimiento de los mismos pasaron a ser una preocupación. En la misma línea, se colocan los artículos de limpieza.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) realizó una encuesta on-line, a partir de la cual puso de relieve cuáles son los nuevos hábitos de consumo.
La cuarentena “hizo disparar la venta para aprovisionarse de alimentos y productos de limpieza”. Esto “generó faltantes de elementos básicos como carne, no perecederos, alcohol en gel, lavandina y papel higiénico”.
“Los precios de los alimentos frescos como carne, frutas y verduras fueron una queja recurrente de los participantes en la encuesta”, tal como había consignado Tiempo en un artículo publicado el domingo último.
Hábitos de compra
Sobre 8 productos básicos consultados (aceite, conservas o enlatados, fideos, arroz, alcohol/alcohol en gel, lavandina, papel higiénico y pañales descartables para bebés), “un alto porcentaje de todas las compras no se concretaron finalmente, bien por falta de stock o por precios muy altos”. En otros casos, “se concretó la compra de un producto similar, pero más caro”.
La compra on-line, sin éxito
El 37% de los encuestados manifestó comprar en comercios de proximidad; el 31%, en Supermercados de Cadena; el 27%, en supermercados chinos, y apenas el 2%, en mayoristas; el 1%, en químicas, y el 1%, por el canal on line/delivery.
Según CEPA, este resultado está relacionado a varios factores: “el bajo grado de bancarización (ya que el medio de pago privilegiado o exclusivo de las plataformas es la tarjeta de crédito), sumado al hecho de que las plataformas on-line de los grandes supermercados estuvieron colapsadas desde que se inició la cuarentena y la baja penetración de la modalidad previa a la cuarentena”.
En ese sentido, el informe detalló sobre los estados de las páginas web para la venta on-line de las principales cadenas. En el caso de Coto, la web está “en mantenimiento”; en Carrefour y Jumbo, “la página está colgada, con aviso de demora y solo ofertado para población de riesgo”; en Disco, está “sin disponibilidad para la entrega a domicilio hasta 6 de abril, por lo menos”; en Pedidos Ya y Rappi, “incluye algunos productos de supermercados grandes, pero sin alimentos frescos ni carne”, al tiempo que “las entregas tienen más de 6 días de demora”.
Finalmente, se destaca que tanto en Ciudad de Buenos Aires como en el Norte del Gran Buenos Aires “el canal preferido es el supermercado de cadena grande: 49% y 36%, respectivamente”, mientras que “el 38% y 29%, respectivamente, en Supermercados Chinos”.
En el mismo orden, en el Oeste y el Sur del Conurbano, “se inclinan en mayor medida por Almacenes/Comercios de proximidad: 33% GBA Oeste y 45% GBA Sur, seguido por los Super Chinos: 33% GBA Oeste y 26% GBA Sur.
Problemas de abastecimiento y precios elevados
La mencionada consulta sobre algunos alimentos de primera necesidad muestra que hay problemas de abastecimiento moderado. Entre un 6 y 10%, “directamente no pudo comprar por falta de stock”. Entre un 16 y un 11%, “compró un producto similar, pero más caro porque no había stock disponible”.
Con respecto al precio, entre un 6 y 22%, “no compraron porque el precio era muy alto, siendo el mayor porcentaje el de aceite (22%), seguido por conservas o enlatados (15%), fideos secos (6%) y arroz (9%)”.
Del mismo modo, pero con la lupa puesta en los artículos de limpieza, el informe advierte sobre “problemas de abastecimiento importantes en Alcohol/Alcohol en Gel, donde el 58% no pudo comprar porque no había stock disponible y el 8% compró uno más caro por falta de stock”. Esta tendencia también se vio en “pañales descartables, con un 19% que no pudo comprar porque no había stock disponible y un 16% que compró uno más caro por falta de stock”.
“Los altos precios dificultaron la compra en un porcentaje que llega hasta 1 de cada 4 compradores de alcohol en gel, lavandina, papel higiénico y pañales”, asegura el informe.
Reclamos de consumidores
La encuesta también dio lugar a reclamos y las principales quejas surgieron alrededor de “la disponibilidad y precio de los productos frescos: carne, pollo, frutas y verduras, lácteos y huevos”. También hubo demandas por ausencia o dificultades para conseguir “productos sin TACC y alimentos saludables para pacientes de riesgo y con problemas de salud”.
Finalmente, el documento señala que “la falta de agua es una cuestión transversal: en muchos barrios, el agua corriente sigue siendo una deuda pendiente y el acceso a agua potable es un problema para las familias”.

Clarín - Gourmet - El Séder de Pésaj: qué es y cómo está compuesta la keará, el plato principal de la celebración

El Séder de Pésaj: qué es y cómo está compuesta la keará, el plato principal de la celebración

Es parte del ritual de la cena de la Pascua judía, donde cada ingrediente tiene un sentido simbólico.


La celebración central de Pésaj es la cena del Séder, un encuentro familiar del judaísmo​ donde el protagonista principal es la historia del éxodo de Egipto y la mesa esta dominada por la Keará; un plato o bandeja especial que contiene varios alimentos simbólicos.
"En Pésaj, que este año comienza el miércoles 8 de abril a la noche, festejamos el nacimiento del pueblo judío por medio de su liberación de la esclavitud egipcia hace 3.332 años", explica a Clarín el rabino Yoel Migdal, director del Instituto Superior de Estudios Judaicos (ISEJ). "El Séder incluye beber cuatro copas de vino, comer matzá y maror (hierbas amargas), y volver a contar la historia de la esclavitud y del éxodo por medio de la lectura de la Hagadá, uno de los textos más importantes de la tradición", describe Migdal.
Durante la cena festiva y los siguientes ocho días se come matzá, o pan sin levadura, en lugar del pan común. Cuenta la tradición que al salir de Egipto no hubo tiempo de que el pan levara y el resultado fue ese alimento. Es la comida "oficial" de Pésaj.
Matzá, uno de los simbolismos y tradiciones de la Pascua judía (iStockPhotos)
Matzá, uno de los simbolismos y tradiciones de la Pascua judía (iStockPhotos)
En el plato simbólico del Séder, la keará, los ingredientes se disponen en un orden específico. 
Los elementos de la keará son: matzá (pan ácimo), zeroa (hueso), beitzá (huevo duro), maror (hierbas amargas), Karpás (perejil, apio, cebolla o papa), Jaróset (mezcla de frutas picadas) y Jazéret (verduras).

Qué representa cada ingrediente de la Keará

Entre matzá, jaróset y hierbas amargas, es una de las celebraciones más importantes del judaísmo. Foto: iStockPhotos.
Entre matzá, jaróset y hierbas amargas, es una de las celebraciones más importantes del judaísmo. Foto: iStockPhotos.
Zroa: hueso de pollo asado del que se quitó la mayor parte de la carne. Esto simboliza la ofrenda de Pésaj que se hacía cuando el templo de Jerusalem estaba en pie.
Beitzá: huevo duro, que representa al pueblo judío, porque es el único elemento que se vuelve duro al ser sometido al calor, sin perder sus cualidades: cuanto más se lo agrede, más fuerte es su poder de supervivencia. 
Maror: rábano picante rallado y/o lechuga romana, para usar como las “hierbas amargas”, que recuerdan la amargura del trabajo esclavo.
Jaroset: pasta hecha de manzanas, peras, nueces y vino. Representa la mezcla de arcilla con la que hacían los ladrillos en cautiverio. Mezcla de sabor amargo (opresión) y dulce (esperanza).
Karpás: perejil, apio cebolla o papa. Simboliza la resurrección de la Tierra en primavera. Se sumerge en agua salada que representa las lágrimas vertidas por los esclavos para disminuir la tristeza y creer en las posibilidades. 
Jazeret: más hierbas amargas. Suele utilizarse rábano picante para cumplir el precepto de comerlas al mismo tiempo con matzá y maror. 

Radio Perfil - Política - Espacio Bloomberg: nuevos desafíos para las empresas de envíos

Espacio Bloomberg: nuevos desafíos para las empresas de envíos



Las medidas de aislamiento en la región están generando desafíos nuevos para las empresas de envíos, como Rappi y PedidosYa. Escuchá el análisis de Ezra Fieser, corresponsal de Bloomberg News en Bogotá, para Radio Perfil FM 101.9.

Conocé más detalles en https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-04-06/where-to-order-food-in-latin-america-armies-are-at-your-service

Link a la nota: https://radio.perfil.com/noticias/politica/espacio-bloomberg-nuevos-desafios-para-las-empresas-de-envios.phtml

martes, 7 de abril de 2020

Clarín - Gourmet - Coronavirus en Argentina: impulsó la “compra futura” para ayudar a las cervecerías y otras Pymes

Coronavirus en Argentina: impulsó la “compra futura” para ayudar a las cervecerías y otras Pymes

Gabriel Furnari y sus socios de Cervecería Tacuara iniciaron el movimiento en las redes sociales. Los clientes los apoyaron y así pudieron pagar los sueldos de sus empleados.


Con la pandemia de coronavirus llegando a este hemisferio, a mediados de marzo la situación económica de las cervecerías artesanales argentinas ya era crítica, como la de la industria gastronómica en general. Cuando se vieron obligadas a cerrar por el decreto de cuarentena obligatoria, muchas comenzaron a buscar soluciones para enfrentar esta crisis sin precedentes. En el caso de Cervecería Tacuara, una pyme que nació a mediados de 2016 y fue creciendo hasta tener siete sucursales (tres locales propios y cinco franquicias) en todo el país, sus dueños tuvieron una iniciativa que inspiró a otras pequeñas empresas de diferentes rubros.
“Nosotros nos hicimos de abajo y a medida que fuimos creciendo todo lo que ganamos lo fuimos invirtiendo, así que en un momento nos dimos cuenta de que no íbamos a poder pagar los sueldos de los empleadosAhí se nos ocurrió la idea de vender cerveza futura: le pedimos a nuestros clientes de siempre si nos podían ayudar haciendo una compra anticipada de una pinta (a $ 175) que podrán consumir en nuestros locales, más una de regalo, cuando termine la cuarentena”, cuenta Gabriel Furnari (34), maestro cervecero y uno de los socios fundadores.
La propuesta la difundieron a través de las redes sociales y tuvo una respuesta que superó sus expectativas: en las primeras 24 horas vendieron 1.000 pintas. El sistema que implementaron fue postear un código QR para que los seguidores pudieran abonar a través de Mercado Pago. Ese éxito inicial los alentó a ofrecer otros productos, como “la hamburguesa futura” ($ 99) y las “latas futuras”.
Gabriel Furnari (segundo desde la izquierda) junto a parte del equipo de Cervecería Tacuara.
Gabriel Furnari (segundo desde la izquierda) junto a parte del equipo de Cervecería Tacuara.
Los seguidores los bancaron con mensajes de aliento. “Les deseo lo mejor en esta movida y ojalá que tengan muchas ventas anticipadas y puedan solventar los gastos. Estos tiempos merecen creatividad extra así la cuarentena nos golpea lo menos posible. ¡Los felicito!”, fue una de las tantas respuestas que se leen en la cuenta de Instagram @cerveceriatacuara.
Lo que Furnari y su equipo no imaginaban es que estaban generando un verdadero movimiento que iba a inspirar a otros pequeños emprendimientos y negocios en todo el país. En sus posteos incluyeron el hashtag #comprafuturaparasalvarapymes e invitaron a compartirlo y difundirlo, como un modo de de sostener “la microeconomía de la cual viven miles de familias”. Así, la modalidad se fue replicando no sólo en otras cervecerías sino también con ofertas de “compra futura” en los rubros más diversos: desde vouchers con servicios de peluquería y spas hasta alquiler de canchas de fútbol con descuento.
“Nosotros compartimos la herramienta y se fueron sumando de todas partes, incluso a muchos los ayudamos a activar el sistema de cobro porque no sabían”, cuenta Furnari. “Sabemos que esta modalidad no se puede prolongar en el tiempo, pero estamos contentos de haber difundido un mensaje en este momento tan particular: somos una comunidad y nos ayudamos entre todos", concluye.

Clarín - Gourmet - Coronavirus: es el dueño de una famosa parrilla y donó viandas a los pasajeros varados en aeropuertos

Coronavirus: es el dueño de una famosa parrilla y donó viandas a los pasajeros varados en aeropuertos

Gastón Riveira, cocinero al frente de La Cabrera, envió comida a las terminales internacionales de México, Chile, Bolivia y Perú.


En el peor momento de la industria gastronómica mundial por los efectos de la pandemia de coronavirus, algunos de sus representantes son capaces de gestos de solidaridad. A la acción destacada de chefs como José Andrés en Estados Unidos, ahora un argentino sumó su aporte. Gastón Riveira (50), cocinero y dueño de la emblemática parrilla La Cabrera, cerró las puertas de sus restaurantes cuando se decretó la cuarentena, pero no dudó en reactivar su cocina para donar viandas a pasajeros varados en aeropuertos por el cierre de fronteras.

“La propuesta surgió del consulado argentino en México. Ellos nos preguntaron si podíamos colaborar con comida para la gente que había quedado en el aeropuerto internacional del DF”, cuenta Riveira, que fundó las sucursales de Palermo en 2002 pero luego, a través de franquicias, expandió la marca con una veintena de locales en América Latina y Asia.

“Ese fue el despertar de la idea, lo hicimos en México y después replicamos la acción en los aeropuertos de otros países donde estamos presentes, como Chile, Perú y Bolivia.
Argentinos varados en aeropuertos, una imagen que se repitió tras el cierre de las fronteras por la pandemia de coronavirus.
Argentinos varados en aeropuertos, una imagen que se repitió tras el cierre de las fronteras por la pandemia de coronavirus.
En total, la cadena lleva repartidas unas 300 viandas, que incluyeron empanadas y postres. Los platos se prepararon en cada restaurante y los enviados de los consulados correspondientes pasaban a retirarlos y repartirlos, extremando las medidas de higiene y desinfección necesarias.
Quisimos aportar un pequeño grano de arena en este momento tan especial que estamos transitando. Pudimos hacerlo gracias al apoyo de nuestros socios en cada uno de los países donde nos encontramos”, dice Riveira, quien también se mostró impactado por la respuesta de aquellos que recibieron la donación. “Fue espectacular, la gente estaba super agradecida y emocionada, algo que a mí me llenó el corazón”, afirma.
Riveira reconoce que el rubro en el que trabaja, como muchos otros negocios afectados, está atravesando una situación muy difícil al no poder abrir sus puertas al público. En su caso, La Cabrera ni siquiera se sostiene a través del delivery, ya que consideraron que no podían mantener la calidad habitual de los platos en ese formato de distribución. Pero mientras espera que la pandemia llegue a su fin “lo más rápido posible”, se alegra de haber podido ayudar a otros argentinos y latinoamericanos.