lunes, 27 de enero de 2020

La Nación - OHLALÁ Makers - Tiene 35 años y maneja más de 120 empleados en sus locales gastronómicos

Tiene 35 años y maneja más de 120 empleados en sus locales gastronómicos

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"Voy a hacer cosas locas y nadie me va a seguir". Así pensaba Guadalupe García Mosqueda antes de convertirse en lo que es hoy en día: la mente detrás de los restaurantes Casa Cavia, La Panadería de Pablo y Carne; así como también de los espacios para eventos Piso Tres y El Abierto. Guadalupe habla sin vueltas y con la sinceridad brutal que la caracterizó desde siempre. Hoy posa para nosotras en Orno, su última apertura y su proyecto más personal.
Pero para llegar a este presente, tuvo que sortear varios problemas, aprender a recalcular más de una vez y, sobre todo, afrontar los inevitables números en rojo, esos que el Excel delata enseguida. La prueba de fuego la tuvo cuando tenía 23 años, había terminado de estudiar cine pero no conseguía trabajo: "Mi viejo abrió La Panadería con Pablo Massey, en San Telmo; era su primer proyecto gastronómico y yo, medio en crisis motivacional y además porque necesitaba la plata, me fui metiendo. Por suerte, él siempre me dejó el campo muy liberado, así que pude ponerle todo". Sin embargo, los dos primeros años de este restaurante fueron negativos y estuvieron a punto de bajar la persiana. "Un día llegué llorando a la psicóloga, diciéndole que me iban a cerrar mi primer proyecto. Yo dejaba todo, desde que tengo uso de razón laburé de 08 a 00, tanto en cine como en publicidad o en gastronomía: disfruto más del trabajo que del tiempo libre", afirma. En esa crisis, su psicóloga le recomendó a alguien que enseñaba a administrar recursos. De a poco, lograron sacar el proyecto adelante y entender cuál era el problema: "Básicamente, tomábamos decisiones basadas en el sentido común, sin saber administrar, y en el mundo gastronómico hay que contemplar hasta el más mínimo costo".
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Luego abrieron Casa Cavia, una casa construida en 1927 que reúne restaurante, editorial, librería y florería en un mismo espacio. El nuevo desafío estaba en marcha, pero acá era desde lo más profundo del proyecto: sortear una fuerte crisis de identidad. Ella quería hacer alta cocina, más contemporánea o arriesgada desde lo conceptual, pero la comida era tan extremadamente innovadora que las mesas quedaban vacías. Otra vez le surgieron las mismas preguntas: "¿Qué hacemos? ¿Seguimos? ¿Lo vendemos?". Después de dos años con balances negativos, entendió que el problema partía del concepto: habían creado una propuesta muy elitista, cuando en realidad querían una casa abierta al público. Así fue como cambió el rumbo y apostó a la cafetería y la coctelería como una dulce bienvenida. De a poco, logró acercar a los jóvenes y crear un espacio de encuentro para todas las edades y perfiles. "Lo loco de mirar hacia atrás es ver que la vida me demuestra que cuantas más cosas arriesgadas hago, más me siguen. Es mentira que el mercado es conservador y no acompaña los cambios. En mi caso, cuando no me acompañó fue porque yo me equivoqué".
Cuando nació Carne, Guadalupe ya estaba mucho mejor plantada. El proyecto fue impulsado por el deseo del chef Mauro Colagreco, que quería traer la alta cocina hacia un producto simple, sencillo y accesible, como es la hamburguesa. Lupe se encargó desde el asesoramiento para el branding y su puesta en marcha hasta el interiorismo; quiso "la accesibilidad de la alta cocina" y lo logró.
"Cuando empezamos a ser masivos, me gustó. Si bien Cavia me gusta porque es más elegante, estos proyectos no tan de nicho me volaron la cabeza", asegura.
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Ya consolidada dentro del rubro gastronómico y con más experiencia, en 2019 llegó el turno de Orno, donde apostó a otro de los productos más queridos por los argentinos: la pizza. Pero ella siempre le busca una vuelta más. En este caso, quería algo bien moderno, que no fuera pizza napolitana ni la clásica media masa de la avenida Corrientes, y con los productores locales como fuertes protagonistas. Y todavía falta: está a punto de innaugurar Asadero, una parrilla ubicada justo frente a Orno. Ahí va a dar los primeros pasos firmes del camino que quiere duplicar en todos sus proyectos: apostar fuerte a la sustentabilidad y al cuidado del medio ambiente. "Me interesa muchísimo ese tema, pero todavía hay mucho camino por recorrer. La idea es que se piense el trabajo desde el campo, que tengamos control de toda la materia prima, ese es mi objetivo y por eso estoy investigando sobre hidroponía, semillas y hasta vamos a compostar nuestra propia basura".
A más de 10 años de esa sesión a la que llegó llorando, Lupe es consciente de que fue y es una visionaria en el mundo gastronómico, aunque todavía lo dice tímidamente: "Sentí que lo hice cuando nadie lo hacía. La gente me decía que era un divague, que un restaurante tiene que vender comida y punto. Pero para mí, la gastronomía es un universo compuesto por millones de elementos y no solo un plato; es un concepto que estás creando desde cero. Creo que entenderlo así fue una visión que quizás haya partido del hecho de que estudié cine y eso me hizo entender que todo comunica".

MINIBÍO

Nombre y edad: Guadalupe García Mosqueda, 35.
Profesión: directora creativa y fundadora de Mezcla, Casa Gastronómica.
Desafío cumplido: con una visión clara, aprendió a sortear las dificultades y saber reinventarse a tiempo.

¿Cómo lo hizo?

  1. Le dedicó un año de desarrollo a cada proyecto:"Es lo mínimo para empezar. Hay que aceptar que en esta etapa estás todo el tiempo en crisis y con la hoja en blanco".
  2. Respetó la esencia inicial:"Cada marca tiene su lenguaje, su camino, y no se puede ir en contra de la dirección inicial. Si yo quiero hacer una pizza nueva en Orno, voy y leo el manual y la pienso tomando eso como base: no lo que se me ocurrió en un viaje a Nueva York".
  3. Puso su menú a prueba:"Antes de abrir Orno, por ejemplo, invité a mis referentes (periodistas, chefs y otros emprendedores gastronómicos) e hice un focus group de amigos para ver si el producto les gustaba. Así cerramos el menú".
  4. Detectó los errores a tiempo y aprendió a separarse del producto:"No hay que pensarlos como algo autobiográfico porque entonces, si un lugar no funciona, creés que no vienen porque no te quieren. Yo entiendo mis productos como cosas que viven solas; lo pienso para cada identidad, no para mí o por mí".
  5. Fue paciente:"Ahora que soy más madura, me doy cuenta de que las cosas llevan tiempo. Quizás una idea puede llevar 5 años -como Casa Cavia- para verla al 100% como la habías pensado".

Los consejos de Lupe

  • Aprendé a administrar: "La gastronomía es un negocio en el que tenés que ver cada costo y medir todos los números porque hoy el margen es muy chico. Y clave: ¡no inviertas todo tu capital antes de la apertura!".
  • Sé consciente del presente: "Este no es un año para lujos ni para propuestas elitistas. A veces una no se equivoca de concepto, sino de momento".
  • No te encapriches: "En mi caso, probé cien mil veces cada pizza hasta que me gustó el resultado final. Si no sirve, ¡se hace de nuevo de otra manera!".
  • No bajes los brazos: "Hay emprendedores que, ante la menor tormenta, liberan el proyecto, pero cuanto peor te va, más horas tenés que sostenerlo. ¡No lo entregues!".
  • Creá momentos de Instagram: "Hoy es la fuente de comunicación máxima y la gastronomía tiene que adaptarse a eso tanto desde lo visual como desde la presentación del plato o la decoración. Que compartan fotos de tu local es lo mejor que te puede pasar".

EN NÚMEROS

  • 5 son los proyectos que Mezcla, Casa Gastronómica, tiene actualmente en marcha.
  • 120 es la cantidad de empleados en todos los emprendimientos.
  • 5 colaboradores forman parte de los proyectos: Kallos Turin (restaurador), Horacio Gallo (diseñador gráfico), Inés de los Santos y Lucas López Dávalos (bartenders) y Daniel Calderón (barista). Además de Pablo Massey, Julieta Caruso y Rodrigo Da Costa (chefs).
  • US$3 M es la inversión realizada al día de hoy.
  • $250 M es la facturación anual de Mezcla.
  • $20 M promedio por mes.
  • Link a la nota: 
  • https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/tiene-35-anos-sus-locales-gastronomicos-factura-nid2326793

viernes, 24 de enero de 2020

Clarín - Ciudades - Qué hacer en Buenos Aires este fin de semana

Qué hacer en Buenos Aires este fin de semana

Festivales gastronómicos, recitales, eventos gratis, agenda cultural y más actividades para viernes, sábado y domingo.


FIBA - Festival Internacional de Buenos Aires

Del jueves 23 de enero al sábado 1° de febrero. Mirá acá la programación completa para cada jornada.
El FIBA y un arranque a pleno. El festival dio inicio con una fiesta en las calles del Casco Histórico de la Ciudad. (Martín Bonetto)
El FIBA y un arranque a pleno. El festival dio inicio con una fiesta en las calles del Casco Histórico de la Ciudad. (Martín Bonetto)
Teatro, danza, música y artes visuales contemporáneas, en uno de los eventos culturales más importantes de la Ciudad.

ChoriFest

Viernes y sábado, de 17 a 1 de la mañana. Hipódromo Argentino de Palermo, avenida del Libertador 4101. Entrada libre.
ChoriFest, en el Hipódromo de Palermo. El choripán tiene su propia celebración en el verano porteño.
ChoriFest, en el Hipódromo de Palermo. El choripán tiene su propia celebración en el verano porteño.
El choripán tiene su propia fiesta, con más de 30 puestos y food trucks. Para disfrutar de los choris tradicionales hasta de autor, con distintas carnes, panes y aderezos. Además, cerveza artesanal, vinos, jugos y postres.

Buenos Aires Market Deli

Viernes, desde las 17 hasta la medianoche. Plaza Manuel Belgrano, Juramento y Vuelta de Obligado (Belgrano). Entrada libre.
Delicia. El Bagel casero, un imperdible de Buenos Aires Market Deli.
Delicia. El Bagel casero, un imperdible de Buenos Aires Market Deli.
La feria gourmet se instala en Belgrano con stands de restoranes, pastelerías y heladerías, mercado de productores, mesas comunitarias y entretenimiento para todas las edades.

Tim Laughlin, de New Orleans a Palermo

Viernes, a las 21.45. Segunda función a las 00.30 del sábado. Thelonius Club, Nicaragua 5549 (Palermo). Entrada: $400.
Tim Laughlin, uno de los clarinetistas más destacados de New Orleans, se presenta por primera vez en Buenos Aires junto a The Hot Piñaters, el conjunto liderado por Guillermo Perata. Siguiendo la tradición de las orquestas del jazz clásico, el repertorio estará basado en diversos estilos del jazz de los 30 y 40, así como composiciones y arreglos originales.

Atardecer entre copas

Sábado, de 19.30 a medianoche. Avenida Ernesto Tornquist 6385 (junto al Campo de Golf de Palermo). Valor por persona: $1200 / Valor por pareja: $2200. Mirá acá más información.
Atardecer entre copas. Excelentes vinos y sabrosos platos, junto al Golf de Palermo.
Atardecer entre copas. Excelentes vinos y sabrosos platos, junto al Golf de Palermo.
Barra de vinos y distintos platos para disfrutar -solo, en pareja o con amigos- del atardecer y la noche del sábado.

Buenos Aires Playa

Viernes, sábado y domingo, de 10 a 20.
- Parque de los Niños, avenida General Paz y Cantilo
- Parque Indoamericano, Castañares y Escalada.
Mucho más que sombrillas. Buenos Aires Playa ofrece entretenimientos para todas las edades. (Marcelo Carroll)
Mucho más que sombrillas. Buenos Aires Playa ofrece entretenimientos para todas las edades. (Marcelo Carroll)
La temporada 2020 de Buenos Aires Plata ofrece -además de las clásicas sombrillas- espacios con juegos de agua e inflables, canchas de fútbol y de vóley playero, bandas en vivo, espectáculos y sectores de lectura, entre otras atracciones.

Feria Sabe la Tierra

- Sábado, de 18 a 24. Avenida Rivadavia esquina avenida La Plata. Entrada libre.
- Domingo, de 16 a 22. Parque Las Heras, avenida Coronel Díaz y French. Entrada libre.
Sabe la Tierra, en el límite entre Almagro y Caballito. Este sábado por la noche la feria se instala en la esquina de las avenidas Rivadavia y La Plata.
Sabe la Tierra, en el límite entre Almagro y Caballito. Este sábado por la noche la feria se instala en la esquina de las avenidas Rivadavia y La Plata.
El mercado de productos orgánicos se presenta este fin de semana por duplicado. Habrá alimentos ecológicos, jugos naturales y comidas caseras, directo de pequeños productores al consumidor.

Patio de los Lecheros

Viernes, sábado y domingo, de 12 a 1 de la mañana. Donato Alvarez al 200 (junto a las vías del ferrocarril Sarmiento).
El Patio de los lecheros, ideal para disfrutar de las noches de verano.
El Patio de los lecheros, ideal para disfrutar de las noches de verano.
Gastronomía y música en vivo en un ámbito de relax. Además, un mercado de productores independientes, cervecería artesanal, y para los chicos, juegos y talleres.

La Nación - Lifestyle - Brasil. 3 platos para comer en las playas más "argentinas" del país vecino

Brasil. 3 platos para comer en las playas más "argentinas" del país vecino

Cada año, más allá de coyuntura económica, el dólar turista y los destinos que se ponen circunstancialmente de moda, decenas de miles de argentinos rompen la alcancía personal y enfilan con fidelidad a las playas brasileñas. Allí van, seducidos por el mar cálido, el sonido rítmico del portugués y un clima sin los temidos cortantes vientos del Atlántico sur.
De hecho, para muchas provincias argentinas (el litoral, el norte y el noroeste, por ejemplo), el viaje en auto a Florianópolis y alrededores no es más largo que enfilar para el corredor costero bonaerense. Más allá están las playas de San Pablo, luego la maravillosa Río de Janeiro, con su mitología a cuestas (algo desdibujada por la militarización de sus calles). Ya al norte, el paraíso brasileño está punteado por ciudades repletas de sonidos, sabores y olas, como Salvador, Fortaleza, Maceió y Natal, entre otras, cada una reuniendo a su alrededor infinitas playas, desde las más populares a las aún escondidas. Y si bien la comida brasileña no cuenta con el prestigio de otras gastronomías latinoamericanas -algo que está cambiando rápidamente-, en vacaciones los platos playeros maravillan con frescura y simpleza, mezclando el mar, el campo y las tradiciones inmigrantes. Aquí, tres platos para comer en Brasil, con los pies en la arena.

Pastel de camarão en Florianópolis

La isla de Floripa, por cercanía y tradición, es uno de los grandes destinos elegidos por turistas argentinos. Su intensidad al norte y su tranquilidad al sur proveen opciones para todos los gustos, con resorts lujosos y pousadas o airbnb a buenos precios. A la hora de comer, por esta zona mandan los petiscos, pequeños platos para poner en el medio de la mesa y compartir entre muchos. Isca do peixe, camarão a milanesa, marisco ao bafo, lula alho e óleo, son opciones posibles. Ahí es donde pisan fuerte los pastéis, versión local de las empanadas fritas, con rellenos que van del frango (pollo) al queijo, del siri (cangrejo) al gran favorito, el de camarão. La receta de este último es simple: las tapas se venden en todo mercado de la zona, pero también se pueden hacer caseras, con crema, harina de trigo y sal. Para el relleno, se cocina en sartén los camarones con ajo y cebolla picados; apenas se dora la cebolla hay que agregar tomate concassé, morrón, sal y perejil y seguir cocinando hasta reducir. Finalmente se espesa con almidón de maíz disuelto en leche. Con este relleno ya frío se rellenan las tapas, se cierran (pueden ser tapas redondas y darles la misma forma que a la empanada argentina; también hay tapas rectángulares o cuadradas) y se fríen en el momento de comer.
  • Un gran lugar donde probarlo es la petiscaria Ilha Formosa, en el centro de Florianópolis, sobra la enorme Lagoa da Conceicao. Dirección: Avenida das Rendeiras 1956, Lagoa da Conceicao, Florianópolis.

Tapioca en Maceió

Como menos prensa turística en Argentina, Maceió es la puerta de entrada a uno de los corredores playeros más hermosos de todo Brasil, la llamada ruta ecológica, que consiste en unos 40 kilómetros de playas amplias y desiertas, repletas de corales para bucear o hacer snorkel, miles de palmeras, cocos verdes recién cosechados y pousadas desparramadas a los pies del mar. Pero incluso Maceió, más allá de ser la capital del estado de Alagoas, con un millón de habitantes, tiene una costa preciosa, con un mar verde y muy cálido. Y es también uno de los lugares donde se preparan algunas de las más ricas tapiocas de todo Brasil. Si cada región tiene su propia tradición de tapiocas, Maceió es famosa por sus rellenos muy abundantes.
Elaborada a base de fécula de mandioca hidratada, la tapioca es la versión de tortilla -que compite con nuestros panqueques- que hay en todo el nordeste brasileño. Sin gluten, sin necesidad de agregar grasa alguna a la cocción, posible de completar con rellenos dulces o salados, y con una historia que remonta a las poblaciones originarias de la zona de Pernambuco (previo a la conquista portuguesa), es un plato es fácil de hacer y delicioso de comer.
Lo primero es contar con la masa, que se puede hacer casera - hay guías en youtube, pero también se puede comprar ya hecha: en Argentina la vende Bem Brazuca Tapiocaria por redes sociales, con entrega a domicilio). Esa masa se pasa por un colador fino hasta que quede con la textura de una harina gruesa y se coloca directamente en una sartén, formando una capa fina (agregando manteca queda aún más rica). En uno o dos minutos se forma la tortilla. Luego se puede rellenar con infinitas variantes: del lado salado, queso, huevo, carne picada, pollo, pavita, choclo y palmitos son productos clásicos; del lado dulce, leche condensada, banana, Nutella, chocolate, dulce de leche, entre otros.
  • Un gran lugar para probarla: Tapioca Maria Bonita, en Praia de Jatiúca. Dirección: Av. Dr. Antônio Gomes de Barros, 126, Praia de Jatiúca, Maceió

Acarajé en Salvador

Crédito: IG es Acarajé Dária e Laura.
Bahía, con la ciudad de Salvador a la cabeza, es el arquetipo que muchos argentinos tenemos del Brasil predilecto para las vacaciones. Por la música -desde el festivo axé a los tambores de Olodum-, el baile, el sonido de las calles, el candomblé, el histórico Pelourinho, las playas y paisajes. Y los sabores, claro. Ahí es donde aparece el acarajé, símbolo sincrético heredado de la "inmigración" esclava africana. La receta es simple pero trabajosa: primero, se hidratan porotos tape (los de color claro con un ojo negro en el medio) por doce horas para que se ablanden. Luego se los frota entre sí para despegar la piel; es importante quitar todas las pieles posibles, lavando y frotando varias veces los porotos entre sí. Ya pelados, se procesan con cebolla y sal hasta formar una pasta. Con dos cucharas, se les da forma de bola y se fríen en abundante aceite de dendé (opción más liviana: mezclar aceite neutro con algo de dendé) hasta que queden crocantes por fuera y cremosas por dentro. Así, ya se pueden comer mojándolos en alguna salsa, pero lo más tradicional en todo Bahía es abrirlos al medio y rellenarlos con vatapá, una pasta a base de camarones, maní, pan viejo, tomate, leche de cocó y más aceite de dendé. Clásico de la cocina callejera, es común ver en algunas esquinas de Salvador a bahianas de ropa blanca, collares coloridos y pañuelos en la cabeza, con grandes sartenes al fuego vivo friendo los acarajés en el momento.

Clarín - Zonales - Superó una historia de violencia para dedicarse a su pasión gastronómica

Superó una historia de violencia para dedicarse a su pasión gastronómica

La vecina de Morón se independizó gracias a su emprendimiento de prepizzas. Ganó un prestigioso concurso y le va cada vez mejor.


La cocina fue parte de su vida desde chica y, algunas de sus especialidades de hoy, son parte de una enseñanza familiar de años. Pero en este último tiempo, esto se convirtió en mucho más que un hobbie para Mariela Montanari. Fue lo que la ayudó a salir adelante y a independizarse luego de sufrir la violencia de género. Y no sólo pudo desarrollar su emprendimiento: además ganó un concurso de cocina.
“Me gustaría que mi historia sirva para que más gente se dé cuenta de que si le ponés ganas a la vida se puede. Pero te tenés que encontrar con los ángeles indicados”, asegura la vecina de Morón que está “eternamente agradecida” con quienes la apoyaron en el centro Vivir sin Violencia, que funciona en el distrito. 
Mariela Montanari en el Sheraton de Buenos Aires, cuando ganó el concurso "Energía del Sabor" que organiza Naturgy.
Mariela Montanari en el Sheraton de Buenos Aires, cuando ganó el concurso "Energía del Sabor" que organiza Naturgy.
Mariela se acercó allí y se reencontró con la cocina desde otra óptica. La incentivaron a hacer cursos de panadería y pastelería, y a ser parte de Energía del Sabor, el programa de inclusión social a través de la gastronomía que lleva adelante la empresa de gas natural Naturgy.
Sus conocimientos en cocina, más lo aprendido en los cursos gastronómicos y otros relacionados con el desarrollo de emprendimientos, se convirtieron en un proyecto de elaboración de prepizzas que la ayudó a independizarse. “Me gusta mucho amasar y si me metés en la cocina 14 horas, yo soy feliz”, cuenta.
Luego de haber participado en un concurso interno, se convirtió en la representante de Morón para el cierre de "Energía del Sabor" que se hizo en el hotel Sheraton de Buenos Aires, ante un jurado compuesto por la ganadora de Masterchef, Elba Rodríguez, y Matías Lorenzo, el Chef Ejecutivo del hotel, entre otros.
“Hice un pollo deshuesado salteado con vegetales porque quería resaltar que con algo sencillo se podía hacer un plato gourmet y les encantó”, destaca.
La lucha de la vecina por salir adelante incluye también hacer frente a un problema de salud. Debido a una enfermedad crónica, necesita insumos para poder desarrollar su vida con normalidad. Como no tiene obra social ni cobertura del Estado, debe hacerle frente con su emprendimiento. “No se está cumpliendo la ley y todo me genera un doble esfuerzo. Si no tengo insumos, no tengo buena calidad de vida y no puedo hacer mi trabajo”, lamenta. Y sigue adelante.