lunes, 12 de diciembre de 2016

Revista Planeta Joy - 10 postres increíbles inspirados en los viajes de Gulliver

10 postres increíbles inspirados en Los Viajes de Gulliver

Un joven pastelero italiano interviene sus creaciones con juguetes para crear sabrosas y divertidas composiciones.

Matteo Stucchi es un chef de repostería que, con apenas 23 años, encontró una peculiar forma de promocionar su trabajo. Radicado en Monza, Italia, este joven pastelero postea en su cuenta de Instagram imágenes en las que sus postres y pasteles se mezclan con juguetes y pequeños muñecos para recrear escenas divertidas y muy originales.
Él se define como un fanático de la obra literaria que el autor británico Jonathan Swift publicó en 1726. "Hoy es el gran día en el que comienzo este viaje. Me presento, mi nombre es Matteo y soy un pastelero profesional, o al menos lo intento y decidí combinar mi pasión, el dulce, con el pequeño mundo de Lilliput y esto es lo que salió”, escribió en su primera publicación.
“¿Quién no ha soñado con ser capaz de navegar en un río de chocolate? A veces los sueños se pueden hacer realidad”, dice Matteo para presentar su versión del coulant. En varios países suele conocerse como volcán de chocolate, es un conocido postre de patentado por el chef francés Michel Bras en 1981 en su restaurante de Laguiole (con 3 estrellas Michelin).
 
El milhojas, también conocido como Napoleón, es un postre típico de la cocina francesa. Tradicionalmente, la torta se compone de tres capas de masa de hojaldre, que se alternan con dos capas de crema pastelera, algunas variantes la sustituyen por crema de leche o mermelada. La hoja de masa superior puede ser espolvoreada con azúcar impalpable, cacao o almendras trituradas.
"En un postre es tan importante el sabor como su textura”, dice Matteo. Por eso esto, los brownies tienen una cobertura de chocolate fundido con avellanas picadas que “fueron cortadas a mano por mis pequeños ayudantes”, agrega el joven pastelero.
El cantucci o biscotti di Prato es uno de los dulces más apreciados de la gastronomía de La Toscana, más precisamente de Prato, de ahí su otra denominación. Consiste en un bizcocho seco de almendras que se obtiene al rebanar el pastel en cuanto sale del horno. Luego se hornean los trozos cortados durante un rato más. De ahí el nombre bis-cotto, que significa "cocido dos veces”.
Un postre de coco con chocolate fundido es una combinación deliciosa, pero alguien debe hacerla. En este caso, los pequeños amigos de Stucchi le dan una mano para echar la cobertura sobre los bombones.
Los cannoncini alla crema son un clásico de las pastelería italiana. Se encuentran entre los más delicados pasteles y están formados por una lámina de pasta en forma de espiral y rellenas al horno con crema pastelera. Según el joven pastelero, están son verdaderas armas de crema que apuntan al paladar de los más golosos.
Si hablamos de armas dulces, no podemos evitar mencionar a los profiteroles, uno de los postres más tradicionales en Francia. Son bolas elaboradas con pasta choux que se rellenan con distintos ingredientes, como crema pastelera, helado o chocolate, según las regiones del mundo donde se elaboren. 
El pastel de limón es una torta con una base de masa dulce (como puede ser bizcocho de limón), con una capa de crema de limón encima y a veces otra de merengue. La masa se hornea, y cuando está cocida se añaden el merengue y se puede calentar de nuevo para dorar. La crema de limón se prepara mezclando el jugo y la ralladura de limón con azúcar y yema de huevo.
 
Un eclair o pepito (debido a su forma en comparación con las lionesas y los torteles), es un bollo fino hecho con pasta choux, a la que se da forma alargada y se hornea hasta que queda crujiente y hueco. Luego, se rellena. En este caso, Matteo les dio forma de cisnes. 
La versión de Stucchi del tiramisú es una verdadera obra de ingeniería. Este postre se compone siempre de un ingrediente sólido (bizcocho o vainillas) humedecido en café, sobre el que se superpone una crema cuya base son huevos batidos con azúcar; se presenta espolvoreado con cacao en polvo.
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?10_postres_increibles_inspirados_en_Los_Viajes_de_Gulliver&page=ampliada&id=9250

Revista Brando - Muchas cervezas en un mismo lugar

Muchas cervezas en un mismo lugar

El modelo de cervecería multimarca, con canillas de productores diferentes, se impone como el nuevo y exitoso formato para beber lo mejor del mercado artesanal. Más es más. 

  • Variedad de marcas y sabores para todos
Por Rodolfo Reich 
A contrapelo del -citado hasta el abuso- Ludwig Mies van der Rohe (con su "less is more"), en el mundillo de la cerveza artesanal, la realidad parece ir por otro camino. Son cada vez más los bares definidos como multimarca, denominación que les sirve para despegarse de las cervecerías que venden solamente su propia producción. Con ejemplos bien actuales y exitosos, de un lado estaría Antares, vendiendo sus cervezas elaboradas en Mar del Plata y garantizando en primera persona la calidad. Del otro, hay lugares como On Tap, ofreciendo cervezas de muchas fábricas distintas. "Tenemos en nuestros locales 20 canillas que llenamos de manera rotativa con cerveza de 16 a 18 proveedores", dice Pablo Bullrich de On Tap. "Para nosotros más es mejor, siempre y cuando tengas un sistema de cata destacado. Es necesario que las cervezas que elijas sean realmente buenas, consistentes y de calidad". 
Hablar de 10 canillas con distintas marcas se convirtió en un estándar de muchas cervecerías locales. Cuando Cervelar abrió en 2009, fue pionera en apostar a los productores locales. Primero con énfasis en las cervezas embotelladas y hoy, a tono con la tendencia, suma varias opciones tiradas: ya tiene 13 canillas de unas 10 fábricas. 
El récord, sin ninguna duda, lo ostenta Beerlife en San Telmo. Con 40 canillas de más de 20 productores, para Martín Boan -responsable del lugar-, buena parte del crecimiento de la cerveza artesanal tiene que ver con que cada vez hay más productores argentinos. Las estadísticas sugieren unas 500 microcervecerías en todo el país, con polos productivos en Mar del Plata, Bariloche, La Plata, la Ciudad de Buenos Aires, entre otras ciudades, y el Conurbano Bonaerense. 
"Nosotros lo vemos como una ventaja", dice Bullrich. "Te permite tener opciones distintas y para todos los gustos. Son modelos diferentes, podés tener una cervecería con tu propia marca, con varios estilos consistentes, y hacerte fuerte desde allí. Se puede convivir, sobra lugar y hay espacio para todos". 
Cuatro cervecerías multimarca para conocer 
Bierlife
Humberto Primo 670 
Creación del "militante artesanal" Martín Boan junto a sus socios Diego Collini y Carolina Pérez, Bierlife es un verdadero centro cervecero. Allí se dan clases, se organizan degustaciones e incluso la comida se prepara con cerveza. Pero lo principal son sus más de 40 canillas, con opciones rotativas como la Nitro Irish Red de Kraken, la ligera German Pilsen de Back o una compleja Abbey Trippel de Juguetes Perdidos. El lugar es un ex colegio, sin grandes decoraciones, con un gran patio al aire libre y varias "aulas" oficiando de salones. 
On Tap
Sucursales:ontap.com.ar 
El caso de éxito del último año: tienen 20 canillas de doble acción (permiten manejar la cantidad de espuma), con cervezas elegidas por cata profesional que aseguran la calidad. Con todos los barriles guardados en cámaras de frío, ambiente joven, personal que conoce lo que sirve y una muy rica comida de bar, siempre está lleno. En apenas un año y medio, cuatro locales y varios más por venir. 
El Club Bar
Honduras 5028 
El mix no puede fallar: sándwiches y platos que salen de las brasas (con la parrilla puesta en un jardín) y cervezas artesanales tiradas. Cuando se pasa delante de El Club, lo único que se ve es un pequeño kiosco o garaje para beber cerveza al paso, con ocho canillas. Una puerta oculta conduce al inesperado interior, con otro salón y más canillas (14 en total), un jardín y una escalera que lleva a una terraza. Laberinto de felicidad, ofrece marcas como la excelente Breoghan, además de Jarva, Baronesa, Dust y otras. 
Crafter's
Vicente López 2220 
Aires industriales en un espacio amplio de ladrillo a la vista, mesas de madera rústica y una cañería cromada de donde salen 22 canillas distintas. Marca registrada de Recoleta, cuyo lema apuesta al combo best seller de la gastronomía actual: "beer & burgers". Por suerte y más allá del lugar común, Crafter's cumple lo prometido: la IPA de Gambrinus, la Golden de Baum, la Scotch de Bierhaus. 
Link a la nota: http://www.conexionbrando.com/1962251-muchas-cervezas-en-un-mismo-lugar

La Nación - Revista - Cócteles, vinilos y cafés especiales

Cócteles, vinilos y cafés especiales

LA NACION


SEGUIR
Sabrina Cuculiansky
DOMINGO 11 DE DICIEMBRE DE 2016

0
Ellos sí que se las traen: buena iluminación, ambiente confortable, música, gran atención, pero no hay caso: todos salen hablando del café. Desde que Negro, Cueva de café, abrió sus puertas hace un año y medio estas características conquistan a sus clientes casi tanto como sus ricos cafés. "Antes que peras al olmo, café al barista" o "Lo más lindo de compartir un café es que cada uno tiene el suyo" podés leer una mañana en la pizarra o en el muro de Facebook. A 10 meses de la apertura en Suipacha 637 llegó el de Marcelo T. de Alvear 790, y en cualquier momento nace el tercero en Tribunales. Fernando Lozano, el barista, y María Conte, la creativa, son la feliz pareja que traza cada pincelada de esta cafetería de especialidad llena de ideas inteligentes y mucho concepto.
"Desde que abrimos siempre intentamos incorporar nuevas recetas en la propuesta. Estamos constantemente investigando qué pasa en el mundo con respecto del café de especialidad y lo probamos en ambas cafeterías", explican. Así surgieron cócteles con café como el Irlandés Negro (doble espresso, leche y whisky Jameson) o el fresco y sensual Negro Tonic (cold brew, gin Apóstoles y agua tónica). Con buena respuesta del público se animaron a más y ya van por la segunda edición de Cóctel, Vinilos y Café, un after que ofrece tragos con café de especialidad y mezcla de vinilos en vivo a cargo de Diego Cosentino. Las bebidas las diseña y realiza el reconocido Ezequiel Rodríguez, de Victoria Brown, que en la segunda jornada sumó destilados de café y whisky.
Hoy son referentes en cafés de especialidad y su principal apuesta es que el público conozca un producto mejor trabajado y más rico que lo que se acostumbra a consumir. Pero ¿cómo hacer si llegan y sólo piden un café? Ellos saben que no todo el que entra conoce un espresso o un capuccino y lo primero que preguntan es ¿cómo lo quiere? Así logran empatía y al mismo tiempo el novel cliente de cafés especiales se puede explayar sobre sus gustos para luego ofrecerle lo más acertado dentro de la propuesta cafetera. Con la calidad y el profesionalismo aprobados, el consumidor tiene el disfrute de la experiencia casi asegurada. Y como nunca paran, salieron con los iced latte y el cold brew, ideales para los cafeinómanos del verano.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/1965359-cocteles-vinilos-y-cafes-especiales

La Nación - Gastronomía - Sebastián Atienza apio, verde punch

Sebastián Atienza apio, verde punch

El bartender de Florería Atlántico propone un ponche de sandía perfumado con las notas herbáceas del apio. El toque fresco para un brindis original
SEGUIR
LA NACION
DOMINGO 11 DE DICIEMBRE DE 2016

Foto: LA NACION / Rodrigo Ruiz Ciancia
2
Son las primeras horas de la tarde, Sebastián Atienza está sólo detrás de la inmensa barra de Florería Atlántico. El bar de Tato Giovannoni acaba de ser incluido una vez más en la lista de los 50 mejores del mundo, y él es su barmanager. Está feliz, recién volvió de recibir el galardón en Londres, los escalones de su carrera siguen subiendo. Sebastián está fascinado con su trabajo y eso es lo que transmite cada vez que crea un trago. Ahora corta ramas de apio crujientes con una prolijidad única y las va introduciendo en una juguera. El vaso se va llenando de un líquido verdoso y los aromas de anís que caracterizan al apio se perciben del otro lado de la barra. "En coctelería, si uno dice apio lo primero que aparece es el Bloody Mary, un clásico. Es probable que sea el primer trago en el que se utilizan ingredientes de la cocina. Cuenta la leyenda que se creó en los años 20 en el Harry's Bar de París, pero no se sabe en realidad; según me contó Fede Cuco (experto bartender y conocedor de la historia de la coctelería), parece que había ya otro trago similar. Lo que sí se sabe es que el apio fue un agregado posterior, no estaba en la receta original. Hoy usamos esta verdura en la barra de distintas maneras: yo hago almíbar, sal de apio, jugos. Tiene esa cosa fibrosa que está bueno para macerar, se usan tallos y hojas, es todo productivo", explica Sebastián.
De la familia de las apiáceas, los antiguos egipcios, griegos y romanos lo consideraban una simple planta aromática. Fue Hipócrates, médico griego del siglo V a. C. quien descubrió sus propiedades diuréticas. En la Edad Media se implementó su cultivo y hoy se encuentra en todas las regiones templadas del planeta. En cocina, las ramas cilíndricas y estriadas del apio son la base de sopas, salsas, ensaladas clásicas como la Waldorf. Aporta ese sabor suave con un dejo amargo, salado y anisado que acompaña bien carnes potentes como el cordero, los quesos fuertes como el azul, la manzana y el rábano picante. Las hojas suelen descartarse, aunque sirven de sustento a caldos sabrosos. Un apio fresco de calidad es aquel de apariencia lustrosa, con tallos gruesos y compactos, crujientes, verdes y con las hojas frescas. Es entonces cuando son puro sabor.
Atienza se crió en las calles de Pompeya y cuando preparaba clericó para sus amigos en el barrio nunca imaginó que hoy sería uno de los bartenders referentes de la coctelería nacional. "Todo llega con laburo. Yo empecé muy chico ayudando a mi viejo, que era DJ; también hacía repartos para una panadería. Mi plan era estudiar Medicina, pero en mi casa las cosas no iban bien. Un día dando un parcial me levanté y me fui a buscar trabajo con una camisa de mi papá. Así empecé en gastronomía." Después vinieron tiempos de formación, de ganar responsabilidad al frente de distintas barras, de armar equipos de trabajo, de pensar cartas de tragos con identidad. Las barras de Spell Café, Único, Carnal, The Spot, Congo y Milion fueron sus ascendentes escalones. Hoy hace radio, viaja para nutrirse y lleva adelante la exigente coctelería de Florería Atlántico.
Foto: LA NACION / Rodrigo Ruiz Ciancia
¿Por qué elegiste hacer un ponche y ponerle apio?
Bueno, quise rescatar esa costumbre de los años 50 y 60, cuando acá se tomaba mucho clericó. El ponche es similar, en el sentido de que genera la reunión, la gente se junta, habla, disfruta. Usé apio porque es súper fresco. Y va muy bien con la sandía, que a mí me remite a la Navidad, al verano. El Campari aporta el amargo, equilibra el dulzor de la sandía. Y el vino rosado le da el toque de sangría que me gusta mucho. Se puede tomar antes de la cena o después. Siempre viene bien un ponche.
¿Cómo se crea un trago?
En principio la creatividad está puesta al servicio de la identidad del bar. En Florería admiramos a las grandes corrientes de la coctelería de principios de siglo, rendimos homenaje a lo que trajeron los inmigrantes en sus valijas. Y utilizamos muchos productos y técnicas de la cocina. Esa es una tendencia que comenzó hace un tiempo y continúa, hacemos nuestros almíbares, infusiones y también bebidas caseras. A mí me encanta, usamos jugo de apio, de calabaza, de pepino. Proponemos contrastes agrios con vinagre, usamos aceite de oliva. La cocina y la barra están fusionadas. Pero el trago, más allá de tener un buen sabor, un buen aroma, tiene que emocionar.
¿Qué significa para vos que Florería figure entre los 50 mejores bares del mundo?
Es importante, la gente viene con expectativas muy altas, nosotros sólo queremos mejorar. Creo que nos enfoca en este punto. Queremos mejorar no sólo los tragos, también queremos que cada carne o pescado que servimos esté perfecto. En ese sentido estamos todo el tiempo capacitándonos. Es cierto que los bartenders hoy son profesionales, pero todavía debemos seguir profundizando varias cosas. Tal vez la tendencia más importante que debemos seguir es prestarle atención al cliente, enfocarnos en él y dejar la vanidad de lado. Esa cosa de los últimos años del bartender estrella hizo que se pierda el foco sobre la gente. Hay que dejar esa cosa vanidosa y escuchar lo que quiere el cliente.
Buenos Aires ofrece altísima coctelería, pero ¿tenemos cultura del cóctel?
Todavía es una cosa de nicho. Tenemos que seguir abriendo paladares y de alguna manera educando. A mí me llena de orgullo cuando veo un cliente que empezó tomando una caipi de maracuyá y hoy toma un old fashion. Evolucionó. Siento que me fui ganando esa confianza, creo que el trabajo es ése: escuchar, ofrecer, compartir más sabores. El desafío más grande es generar sensaciones. Hay tragos que hacen reír, otros llorar; hay un trago para cada persona. Si logro un trago que emocione, estoy hecho.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/1965358-sebastian-atienza-apio-verde-punch

Revista Planeta Joy - Este es el pancho más caro del mundo

Este es el pancho más caro del mundo

Cuesta 169 dólares y lo vende un food truck de Seattle, Estados Unidos. Incluye caviar, trufa y foie gras, entre otros ingredientes exclusivos.

El que dijo que el pancho es un plato simple y para salir del paso no conoce el Juuni Ban del food truck Tokyo Dog, el más caro del mundo, según certificó el Guinness World Records.

Creado el 2014, este ícono del street food incluye una salchicha ahumada con queso, cebollas caramelizadas con teriyaki, hongos maitake, carne de wagyu, foie gras, trufa negra, caviar, mayonesa japonesa. Todos estos increíbles ingredientes dentro de un pan de brioche. 


Para probarlo, además de estar dispuesto a pagar 169 dólares, hay que estar en Seattle, estar atento al evento en que va a estar el food truck y reservarlo con dos semanas de anticipación.

Este pancho fue creado por Eugene Woo, Samson Kwong y Rocky Yeh. Cada vez que venden uno, donan las ganancias a la Cruz Rojas.

¿Tenés ganas de probarlo?
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?Este_es_el_pancho_mas_caro_del_mundo&page=ampliada&id=9253

Clarín - Ciudades - Sánchez, maestro pizzero de Kentucky: "A mí no me gusta nada la pizza de Guerrin"

Sánchez, maestro pizzero de Kentucky: “A mí no me gusta nada la pizza de Güerrin”

Experto en la materia
Lleva casi cuatro décadas en el rubro pero hace mucho que no come una porción de muzzarella completa. 

Ni Donato De Santis, ni Trocca ni Christophe. El título corre por cuenta de Sánchez. Sánchez a secas porque no es de mucho conversar y parece hasta darle somnolencia mencionar su nombre de pila. “A mí no me gusta nada la pizza de Güerrin”, repite quien probablemente sea el maestro pizzero con más años en un horno porteño.
Podemos escribir que Sánchez habla con las manos y no faltaríamos a la verdad. Decir “las manos”, además, es una imagen dignificante para un Sánchez de la guía, acaso un mito todavía incompresible y huidizo para todos nosotros. Un hombre humilde y su economía verbal suena coherente. Elegante. Los Sánchez -como él- pueden empezar bien de abajo. No es lo mismo un Sánchez que un Blaquier, apellido de linaje que difícilmente tenga un cadete en su árbol genealógico.
Hablamos de un ser monosilábico incapaz para la charla. Lleva 37 años en el Kentucky fundacional de Puente Pacífico, el que se jacta de ser la meca del mostrador y la pizza al corte (desde 1942).
Casi 40 años y todos ellos poniéndole el cuerpo a una de las masas más tradicionales de la ciudad. Sin embargo, hace veinte que no come una porción de pizza entera y la sola mención de la palabra muzzarella le dibuja un emotición de fastidio a su implacable molicie. Tiene alrededor de 30 discípulos desparramados acá y allá en otras sucursales. “Un formador”, sostienen. Cuando sos grande, los silencios se confunden con sabiduría. Con Sánchez pasa eso. “Fui a ver”. ¿Qué cosa fue a ver, Sánchez? “Estoy hablando de Güerrin”, dice sobre su céntrico antagonista. “Una vez pasé para saber cómo era esa pizza.” ¿Y? “Sale ahumada por la clase de horno que usan y tiene mucha salsa. Una vez y fue suficiente”.
Sánchez es un hombre de mediana edad que ha vivido como maestro pizzero y casi no tiene contacto alguno con el exterior. De golpe resulta estremecedor pensar que millones de personas hayan probado su pizza.
“Maradona venía”, tira al pasar.
A veces sale a dar una vuelta, pero Sánchez es la pizzería y si habla de algún tema sólo hace referencia a su cocina.
“La ciudad no ha dejado huella alguna en su inocente discurso”, agrega Cecilia Nigro, biógrafa de Sánchez. “Me contó una experiencia suya como si fuera tremenda: un día se había olvidado de poner la levadura a la masa y no entendía porque no levaba hasta que se dio cuenta. Eso”.
                                               ...
Se sabe que trabaja todos los días de 6 a 16 y que vive a una cuadra de la pizzería. Termina su turno, se pega una ducha y sale a caminar. Hay días  en los que suele sentarse en un café del barrio y mira cómo atienden los mozos. “No hay que amasar con fuerza. Ahí está la diferencia”. Tal vez Sánchez tenga razón. Después de todo es pizza, una comida que tiene menos misterio que una molotov.
La empresa equis le compró la pizzería a un gallego (“al gallego Alfonso”, interrumpe Sánchez al borde de la verborragia) y la leyenda local –de este local- cuenta que los compradores advirtieron el Factor Sánchez. A partir de ahí abrieron 35 sucursales que venden 500 mil pizzas por mes, datos que los llevan a aseguran que su competencia directa es McDonald’s. El tácito protagonista, a su modo, dirá que se aprovecharon un poco de su experiencia para formar un ejército de Kentuckys.
                                              ...
Historia: una tarde de 1942, un grupo de amigos apostó a las carreras de caballos en Palermo. La suerte estuvo con ellos y ganaron el premio Kentucky. Aquella fue la semilla para el nacimiento de la pizzería y posterior cadena. “Entré cuando se fue un pizzero. Yo antes era lavacopas”, cuenta Sánchez.
“No se a cuántos, pero le enseñé a un montón de pizzeros que hoy son maestros. Los que están en las otras sucursales vinieron todos a aprender conmigo (...) Nada, cocinamos pizza juntos y yo los voy controlando. En unos meses están listos para trabajar (...) Sólo pruebo pizza para saber si está bien la cocción y listo. La amasada tiene que ser una caricia (...) La pizza más pedida siempre es la de muzzarella y le sigue la fugazzeta rellena. La pizza que se hace al molde tiene menos aceite que la pizza a la piedra. La pizza a la piedra es grasosa”.
Como una fábula, Sánchez es muy hablado por otros. En una mesa dicen que su picardía se disfraza de timidez. ¿Y si es cierto que la pizza nacional le deba ésta y muchas otras páginas? Discípulo del gallego Alfonso, dueño anterior -la persona que le dio trabajo a principos de los ‘80-, Sánchez es el empleado más antiguo y el único portador de una fama pizzeril que pudo ser precio de referencia (Moreno no reparó en el Índice Kentucky).
                                            ...
El mayor síntoma de hartazgo a la gramática de la nouvelle cuisine fue la irrupción ontólogica de la hamburguesa. La carne picada dejó cientos de egresados de carreras gastronómicas en la extravagancia de sentirse sobrecalificados para cualquier puesto. En esa línea está Sánchez: ¿Qué más necesitás que te diga? La pizza es agua, masa, levadura y algunos ingredientes”.
Por último querés saber si conoce a Danilo Ferraz, quien no figura en la lista sábana de pizzerías tradicionales porque es el Piazzolla de la materia, el inventor de la pizza a la parrilla. Sánchez, ¿qué le parece la pizza a la parrilla? Un, dos, tres, cuá: “¿En serio me decís? Yo pensé que lo de la pizza a la parrilla era una broma”.
Link a la nota: http://www.clarin.com/ciudades/Sanchez-maestro-pizzero-frente-horno_0_1702029930.html