El cocinero de Mauricio Macri es también "asesor" en el ente de Turismo de la Ciudad
El chef Dante Liporace cocina para las 800 personas que trabajan en la Casa Rosada y además asiste al Director Ejecutivo del organismo porteño, Gonzalo Robredo, en el área de gastronomía
Preparó el menú "estilo buffet" durante la visita de Barack Obama a La Rosada. Pero el chef Dante Ariel Liporace no solo dirige la cocina de la Casa de Gobierno sino que, desde los últimos días de marzo, desempeña tareas de asesoramiento en la Dirección Ejecutiva de Comunicación Turística del Ente de Turismo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "Soy asesor del director, Gonzalo Robredo, en el área de gastronomía", afirma ante la consulta de Infobaeacerca de su trabajo paralelo.
¿Cómo llegó a ocupar un segundo cargo en la órbita estatal? A comienzos de este año la Ciudad fue designada como Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica 2017. El 29 de marzo se hizo en un acto en la Usina del Arte. "Fue gente de afuera, periodistas y Robredo", relata el chef.
Desde enero, Liporace está a cargo de la cocina de La Rosada, donde elabora el menú para más de 800 personas, entre ellas, el presidente Macri
"Como yo tengo contactos de periodistas de varios países del mundo, me llamaron desde Turismo y me preguntaron si los podía empezar a contactar a todos para traerlos acá el año que viene", cuenta. Liporace aceptó a cambio de un contrato. "Obviamente lo hago si laburo para vos, les dije. Sino, ¿cuál es la gracia de traerte a todos mis contactos?", dice sin problemas el cocinero.
Desde el 1º de enero, Liporace está a cargo de la cocina de La Rosada, donde se elaboran platos para más de 800 personas, entre las cuales se encuentra, por supuesto, el presidente Mauricio Macri. Su labor a cargo de los fuegos del restaurante Tarquino, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, fue la clave para llegar a cocinar en la Casa de Gobierno. "Tarquino era de los dos bandos, iban tanto los K como gente del Pro. Y un día me llamaron de la Secretaría General de Presidencia de la Nación para que viera la cocina. Me encontré con un desastre".
"Me dijeron: '¿Te interesa agarrar esto?' Mi primer comentario fue: 'No puedo agarrar esto para hacer un Tarquino porque no tiene nada que ver'. Y ahí me dijeron: 'Lo que queremos es profesionalizar la cocina'. Ahí acepté. Las condiciones eran que me dejaran llevar a dos cocineros, que después tomaron como empleados", cuenta.
Mientras que en Turismo fue designado como personal de planta con un salario de $15.000, distinta es la modalidad bajo la cual trabaja en La Rosada. "Yo soy monotributista y les facturo por mes. Presento mi factura todos los meses y me pagan. La gente de la cocina sí, es gente que estaba con ellos. Son empleados del Estado", concluyó.
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