jueves, 12 de marzo de 2020

Clarín - VIVA - Paulina Cocina y El Gordo Cocina: de instagramers a best-sellers

Paulina Cocina y El Gordo Cocina: de instagramers a best-sellers

A Paulina Roca y Víctor Manuel García los siguen cientos de miles en las redes y ahora publican sus primeros libros. Carisma, sponsors, público joven. ¿Tiemblan los chefs tradicionales?


Videos de cómo hacer papas fritas que tienen más de un millón de reproducciones, posteos en Instagram con el paso a paso de las arepas con más 15 mil “me gusta”. El fenómeno de los cocineros en las redes sociales irrumpió hace algunos años y, lejos de decaer, se afianza cada vez más. “Creo que a todos nos gusta comer rico y siento que Internet nos llevó a estar súper conectados unos con los otros. Esa onda de retomar la tradición, la comida de la abuela, hacer tu pan o tus pastas. La aparición de Instagram, la penetración del smartphone y un crecimiento muy rápido de Internet, todo se dio en un momento justo. La gente empezó a buscar referentes en otros lugares”, opina sobre el fenómeno Víctor Manuel García, conocido como El Gordo Cocina, uno de los cocineros instagramers más populares del momento, que ya cosecha casi 700 mil seguidores en su cuenta oficial.
Paulina Cocina, indiscutible pionera en la materia –tiene cerca de 2 millones de suscriptores en YouTube​ y casi roza el millón de seguidores en Instagram– cree que la clave del éxito es que Internet llegó para “democratizar” el mundillo culinario: “El mundo digital es un mundo llano. No importan los contactos, no importa si conozco al dueño de no sé dónde. Si lo que hacés no está bueno, chau. Y en mi caso, a los seguidores les salen las recetas y eso lo saben. Mi enfoque va por la idea de que no hay que ponerse a estudiar para poder mejorar la cocina hogareña de todos los días”.

El Gordo Cocina, venezolano y especialista en marketing. /Andrés D'Elia y Lucia Merle.
El Gordo Cocina, venezolano y especialista en marketing. /Andrés D'Elia y Lucia Merle.
Pero tanto El Gordo como Paulina saben que no todo pasa por la virtualidad. Por eso, ambos acaban de editar sendos libros para captar a todo ese público que no está en las redes sociales o los que sí lo están y disfrutan del fetiche del objeto. El Gordo Cocina lanzó Sabor, un volumen que reúne más de ochenta recetas fáciles con ingredientes cotidianos, mientras que Paulina editó Paulina & Compañía (su segundo libro), pensado para que los jóvenes y adolescentes den sus primeros pasos culinarios. “Yo creo que es un libro que podrían leer tranquilamente desde niños de 12 hasta jóvenes de 25 años. Son recetas para pijamadas, para la previa, y lo hice acompañada de amigos y amigas youtubers”, cuenta Paulina.
Fue en el año 2010 –casi la prehistoria, en términos de Internet– cuando Paulina G. Roca (ese es su seudónimo en las redes sociales, su nombre real muy pocos lo saben) decidió dar sus primeros pasos como “influencer de cocina”. Hacía tiempo que vivía en Barcelona haciendo un doctorado en Sociología.
Nosotros hacemos lo que nos gusta pero tenemos en cuenta recetas puntuales y específicas para gente que, por ejemplo, no consume azúcar.

El Gordo Cocina

COCINERO
“En la universidad estaba todo el tiempo rodeada de una cosa muy solemne, seria, de papers académicos. Entonces me aburrí y una mañana me levanté y filmé un video de cocina. Hice un pastel de papas. Yo siempre decía que la cocina era la única pasión estable de mi vida. Empecé a subir un video por semana a YouTube, que después publicaba en un blog”, recuerda.
El proyecto duró un año. Luego lo dejó por mucho tiempo, hasta que fue madre y decidió volver a vivir en Argentina. “Ahí lo encaré de nuevo muy profesionalmente, muy para adelante. Internet ya era otra cosa y me dediqué a full a eso.” Con 1,6 millones de suscriptores en YouTube, 2 millones de visitas mensuales en su blog y 820 mil seguidores en Instagram, actualmente Paulina dedica todo su tiempo a la cocina. Su trabajo no implica sólo largas jornadas de rodajes para elaborar sus videos semanales, sino que también invierte muchas horas en estudiar los vericuetos de Internet: cuáles son sus videos más vistos, qué gusta y qué no, cuáles son las páginas de cocina más famosas y por qué.

El segundo libro de Paulina Cocina está pensado para adolescentes. /Andrés D'Elia y Lucia Merle.
El segundo libro de Paulina Cocina está pensado para adolescentes. /Andrés D'Elia y Lucia Merle.
“Soy socióloga, sé qué preguntarle a los datos, porque el dato por sí solo no dice nada. Ahora estoy haciendo hace unos meses un estudio de nicho gigante, de más de 30 canales de cocina de YouTube. Tengo un Excel con millones de datos que guardo uno por uno. Voy mirando, comparando y tengo muchas conclusiones”, cuenta casi en éxtasis. Paulina es divertida, entusiasta y expansiva. Una auténtica socióloga cocinera; una versión geek de Doña Petrona.
-¿El trabajo con las métricas es tan importante como la cocina en sí?
-Es una parte fundamental que disfruto. Con los datos que recolecté aprendí mucho sobre en qué momento decís las cosas, qué imagen poner al principio para que la gente se quede mirando. Internet es como un bebé, es el mundo, es caos. El que ordena, gana. No es lo mismo que yo te muestre una flor, o que te diga “cuatro flores que podés poner sin que se marchiten al día siguiente”. Todo tiene que estar estructurado, tener un horario, un día de la semana.
-Tu trabajo está ligado a Internet, que es cambiante. ¿Te inquieta el futuro?
-No me inquieta el futuro, me inquieta cansarme. ¿Sabés lo que es cuando tenés una estructura armada y, por ejemplo, te cambian el algoritmo? Que vengan y te digan: ahora es diferente y los videos tienen que empezar de otra forma. No tenés la vaca atada para nada. Como la típica: “¿Te acordás de fulanito?”, eso nos va a pasar a muchos. Me puede pasar a mí o a quien sea. Me va re bien hoy, pero en cinco años puede que no.
-Muchas veces hay prejuicios con los llamados “influencers”, ¿por qué creés que pasa?
-Tiene que ver con que somos gente autogestionada que nos estamos quedando con parte de la torta, de la audiencia, de la pauta. Vos “cocinás y te filmas”, te dicen. No, hago jornadas de rodajes, trabajo muchísimo. Nadie llega a cuentas grandes, de 500 mil seguidores, sin laburo. Porque en otros medios vos podés estar acomodado, y eso en Internet nunca te va a pasar.
-Ustedes muchas veces necesitan de las marcas para poder ganar dinero. ¿Es difícil encontrar el equilibrio?
Se va aprendiendo, y aprendés diciendo que no. Si yo tuviera un programa de televisión, aparezco, vamos al corte y se ve la pausa publicitaria, que está muy diferenciada del contenido. Con nosotros muchas veces requiere una especie de compromiso. Aprendés no comprometiéndote con cosas que no te representan y también haciendo que quede claro que me están pagando o que es algo comercial. Acepto pocas cosas, las que me cierran. Además, yo tengo mi tienda online, mis libros, mis productos propios. Eso me liberó, no vivo de las marcas y tengo esa tranquilidad.

"Sabor", el primer libro de El Gordo Cocina. /Andrés D'Elia y Lucia Merle.
"Sabor", el primer libro de El Gordo Cocina. /Andrés D'Elia y Lucia Merle.
-Con esta explosión de los cocineros influencers, ¿creés que sigue habiendo un espacio para los chefs más tradicionales?
-Hay público para todo. Yo me cuelgo un montón viendo a gente que sabe mucho, que tiene un talento que yo no tengo. Pero son dos cosas separadas. Una cosa es la forma de encarar la cocina. El ser humano come y cocina desde que es ser humano, hay un abanico enorme que puede convivir perfectamente. Y otra cosa son las plataformas. El trabajo en redes sociales tiene algo de lo que nadie habla, y es que precisás tiempo y plata. No existe la historia épica de que estabas todo el día en una oficina y de repente triunfaste. Para triunfar tenés que laburar, y para laburar necesitás tiempo y plata. Muchas veces, un profesional de la gastronomía ya tiene ocupado su tiempo con un restaurante, o un programa de tele.
El rey del sabor Víctor Manuel García (El Gordo Cocina, para sus seguidores) es venezolano, pero vive en la Argentina desde hace muchos años. Nunca estudió cocina porque su familia le dijo que se iba a morir de hambre y le recomendó seguir una carrera “seria”. Fue así que se dedicó al marketing y la comunicación, ámbito en el que se desempeñó con éxito en una empresa multinacional con sede en Buenos Aires. Todo eso hasta el año 2015.
“En ese momento tenía 35 años y llegué a un momento de quiebre, no me veía en una oficina para siempre. Empecé a trabajar freelance y tenía más tiempo libre. Fue ahí que retomé mi amor por la cocina. En ese momento, la gente famosa de las redes sociales tenía su origen en la tele; todavía no se había producido ese quiebre de gente que sale de la nada y comienza a ganar notoriedad sin ser conocida de otro lado. Hasta que un día decidí abrirme una cuenta de Instagram para mostrar lo que hacía”, dice Víctor Manuel.
De a poco, algo que empezó como hobbie fue sumando cada vez más y más seguidores. Cuando llegó a los 50 mil, las marcas comenzaron a acercarse y varias propuestas tocaron su puerta.
Desde ese momento, él y su socio (Alexander Wittman) empezaron a dedicarse al proyecto a tiempo completo. Hoy, El Gordo Cocina tiene 629 mil seguidores en Instagram, lo convocaron para ser parte del staff del programa Cocineros Argentinos y acaba de editar su primer libro, Sabor.

El Gordo Cocina en acción. /Andrés D'Elia y Lucía Merle.
El Gordo Cocina en acción. /Andrés D'Elia y Lucía Merle.
-¿Cómo surgió la idea de Sabor?
-Hicimos un gran esfuerzo en entender lo que le gustaba a la gente y poder transformar eso en un libro que fuera de consulta pero frescobien simple, directo. La receta con pocos ingredientes, un paso a paso claro con detalles y tips para que te salga bien. Es un poco la lógica de la red social llevada al libro.
-¿Apunta a un público diferente que el de Instagram?
-Nuestro público es de 25 a 45 años, la edad –más o menos– de los que estamos todo el tiempo conectados en las redes. Pero hay gente mayor que necesita el libro o simplemente gente que le gusta el fetiche del objeto. Instagram particularmente no es un lugar donde puedas buscar fácilmente información. El libro permite tener la búsqueda rápida de la referencia, marcarlo, sacarle fotos a la receta, leerlo muchas veces.
Te dicen: 'vos cocinas y te filmás'. No, hago jornadas de rodaje, trabajo muchísimo. Nadie llega a 500 mil seguidores sin laburo.”

Paulina Cocina

SOCIÓLOGA Y COCINERA
-¿Qué es lo que más te piden o te escriben tus seguidores?
-Lo que más nos escriben es “qué linda esa receta”. Muchas veces me hacen consultas de cómo reemplazar aceite por manteca o harina común con harina integral. Entonces intentamos hacer recetas donde esos ingredientes puedan ser intercambiables. Y damos consejos para que, si cambiás el ingrediente, igualmente te salga bien. Nos llegan mil mensajes diarios. Tratamos de responder todo y estar al día.
-¿Notás un auge cada vez mayor de la comida sana o incluso vegana? ¿Cómo te adaptás a eso?
-Nosotros hacemos lo que a nosotros nos gusta, pero tenemos en cuenta esos perfiles con recetas puntuales y específicas. Por ejemplo, hay mucha gente que no consume azúcar, o lácteos o carbohidratos, entonces intentamos ir por ese lado, para que tengan un abanico de comidas que contemplen esas características. A veces es muy difícil, pero nosotros mismos, en esta búsqueda, hemos empezados a comer mejor. Somos responsables, en ese sentido, de mostrar que hay otra forma de comer, que no todo salga de pote o de lata.
-Empezaste a hacer viajes y combinarlo con lo culinario.
-Sí, tratamos de mostrar la gastronomía del lugar y una mirada más personal. A veces te dicen “andá allá”, pero antes queremos saber bien por qué. Nos pasó en España, cuando llegamos a la Plaza Mayor en Madrid. Nos habían recomendado el sándwich de calamar. Había varios lugares, en uno había cola de dos cuadras y los otros estaban absolutamente vacíos. Los dueños de los otros locales estaban desesperados: “No hagan caso a Internet”, nos decían. Probamos todos y nos dimos cuenta de que no había diferencia. En ese caso, era un fenómeno de las redes sociales. Recomendamos cosas para comer rico a precios accesibles.

Paulina Cocina cocina fácil, rico y barato. /Andrés D'Elía y Lucia Merle.
Paulina Cocina cocina fácil, rico y barato. /Andrés D'Elía y Lucia Merle.
-Como “cocinero instagramer”, ¿sentís que hay conflicto con los chefs más tradicionales?
-Yo creo que ahora no tanto. Al principio sí lo sentimos un montón, pero ahora no es tan así. Muchos de los cocineros tradicionales ya entendieron que lo que hacemos es bien honesto y transparente. No se trata de buscar plata o fama. Entiendo que el público se comparte y que hay lugar para todos. Una cosa no va en contra de la otra. Quizás la gente quiere de lunes a viernes comer rico y saludable en su casa y el sábado quiere salir a un restaurante gourmet. Son disfrutes y experiencias distintas.

Infobae - Económico - Ley de Góndolas y la revisión de Precios Cuidados, las dos discusiones que protagonizarán las alimenticias y el Gobierno

Ley de Góndolas y la revisión de Precios Cuidados, las dos discusiones que protagonizarán las alimenticias y el Gobierno

La Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal) recibirá a Paula Español el lunes. También Amcham tiene en agenda un encuentro
El 7 de abril vence la primera etapa del nuevo
El 7 de abril vence la primera etapa del nuevo "Precios cuidados" y habrá revisión para el trimestre abril-junio
La reglamentación de la sancionada Ley de Góndolas y la revisión del programa “Precios Cuidados” para el próximo trimestre son las próximas dos discusiones que las compañías alimenticias y del sector de supermercadismo tendrán en los próximos días con la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, en momentos en que si bien se percibe una desaceleración de la inflación, hay una fuerte preocupación dentro del Gobierno en torno a la evolución de los precios de los alimentos.
En el caso de la Ley de Góndolas, perdida la primera batalla de evitar que el Congreso sancione la norma, la apuesta es ahora trabajar sobre su implementación, mientras que con el programa de precios, la discusión pasará por analizar suba de costos y buscar que el Gobierno convalide aumentos, si fueran necesarios. Pero hay pocas expectativas de los empresarios en torno a esta posibilidad; menos aún en el actual contexto, en el que hasta el propio presidente, Alberto Fernández, insiste en culparlos por los aumentos.
Español ya tiene prevista una visita a la sede de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal) para el lunes para hablar con los industriales sobre todos los temas en agenda: Precios Cuidados, Ley de Góndolas y también la evolución de los costos y cómo éstos inciden en la conformación de los precios.
“Hay varios factores de incidencia. En enero se reestableció el IVA, hubo modificaciones de Ingresos Brutos y tasas municipales; y aumentos de salarios. Los $3.000 para la categoría inicial de alimentación implican 12%, y en el interior hay muchos trabajadores en esa categoría”, dijeron en Copal.
La expectativa de los empresarios es que el Gobierno no autorizará aumentos superiores al 3 a 5% promedio
La expectativa de los empresarios es que el Gobierno no autorizará aumentos superiores al 3 a 5% promedio
Ademas, agregaron que hay un alto stock de deuda financiera y un bajísimo uso de la capacidad instalada que hace que los costos fijos aumenten. La presión fiscal en la industria, que alcanza al 40% y 50% en el caso de las bebidas, es otro factor determinante. Por otra parte, los empresarios remarcan que una cosa es el precio de salida de fábrica y otra el precio en el negocio, se defienden en el sector.
Español llegará a Copal con las cifras de cómo evolucionó “Precios Cuidados” desde enero y les transmitirá cuál es la idea para el próximo trimestre, es decir, qué tendrán en cuenta a la hora de disponer aumentos y en dónde lo ven viable. Las definiciones llegarán luego de los encuentros individuales con cada empresa, pero en las compañías creen que no habrá demasiado margen. La expectativa es que la suba promedio permitida oscile entre el 3% y el 5%, con la excepción de carnes, frutas y verduras, que deberían haber tenido una revisión mensual y no la tuvieron.
Desde el día uno de vigencia del programa, Español remarcó que la lista de 311 ítems podría aumentar con las futuras revisiones (es decir, que podrían incluirse productos), pero que no estaría permitido que las empresas saquen productos durante un año. En este sentido, el Gobierno seguirá buscando sumar marcas líderes de categorías importantes al programa, como por ejemplo el azúcar, que no pudieron incluir en enero por diferencias en materia de precios con las compañías productoras (Ledesma Tabacal).
Ley de Góndolas, una batalla perdida
En cuanto a la Ley de Góndolas, sancionada por el Senado a fines de febrero y con la cual las empresas de consumo masivo y el supermercadismo estuvieron en contra desde el primer momento, el objetivo será intentar que la reglamentación sea lo menos costosa posible para las compañías. En la reunión del lunes con Español, Copal le planteará la inaplicabilidad que avizoran, y lo mismo hará la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) y la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (Amcham), que también tiene agendado un encuentro con Español para el martes próximo.
El punto más crítico que plantea la Ley es que las empresas tendrán, por categoría, un espacio del 30% en la góndola, por lo que si se trata de un producto que tiene mucha rotación, la reposición deberá ser permanente. Ese porcentaje no podrá ser modificado, pero lo que sí deberá trabajarse en la reglamentación son las categorías. ¿Serán amplias o acotadas? ¿Habrá un 30% para cada empresa que fabrique lácteos o leche fluida?
Algunos sectores buscarán que las categorías sean lo más amplias posibles, pero otras empresas que tal vez cuentan con muchas marcas de un mismo producto prefieran que haya una mayor discriminación para poder tener un mayor aprovechamiento de su oferta de productos en la góndola.
Cómo se definirán las categorías para el cumplimiento de la Ley de Góndolas, uno de los temas a definir
Cómo se definirán las categorías para el cumplimiento de la Ley de Góndolas, uno de los temas a definir
Otro punto a discutir será el porcentaje de reserva que deben dejarle los comercios a las pymes (25%). En categorías donde no hay pymes, como por ejemplo en la industria de bebidas, ¿qué se hará con ese espacio? Lo que intentarán las compañías es que ese porcentaje se reparta entre los jugarores de la góndola.
Por otra parte, los empresarios plantearán que los productos de Precios Cuidados queden fuera del 30% exigido por empresa por categoría y, en el caso de los supermercados, que quede bien definido cómo jugarán las marcas propias. Es decir, si podrán o no competir, en cada categoría a definirse, por el 30 por ciento.
Otra duda es si los comercios chicos también estarán obligados a cumplir con la ley, ya que así lo sugiere la norma sancionada, pero no era la idea original. El objetivo inicial de los promotores de la iniciativa era que sólo fuese para las grandes superficies. En el caso de los locales más chicos, no sólo no tienen el espacio suficiente como para cumplir con los porcentajes establecidos, sino que para el propio Gobierno es más difícil el control.
La autoridad de aplicación, que se supone será la Secretaría de Comercio, tendrá 90 días para reglamentar la Ley desde su promulgación, que todavía no salió.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Salpimenta - Lifestyle - Este fin de semana vuelve Le Marché, la gran feria de cocina francesa

Este fin de semana vuelve Le Marché, la gran feria de cocina francesa

La más francesa de las ferias gastronómicas Le Marché, feria de cocina francesa llega el sábado 14 y domingo 15 marzo con una nueva temporada en 2020.
Como de costumbre, las festividades se llevarán a cabo en Plaza Francia, lugar que se volvió un ícono para la cultura culinaria francesa y sus amantes a lo largo de las diferentes ediciones que se celebran cada 2 meses.
Con una oferta gastronómica renovada sin olvidar a los clásicos de siempre (Macarons, croissants, éclairs, croque-monsieur, boeuf bourguignon, crêpes, raclette, quiches…) tanto los habitués de Le Marché como sus nuevos visitantes descubrirán un mundo de sabores a través de platos y productos presentados por los chefs miembros de Lucullus y sus invitados.
El mercado de productores también vuelve. Allí se podrán encontrar los ingredientes característicos de la cocina francesa (quesos, fiambres, panes, pastelería…) elaborados por productores para quienes la calidad es el factor más importante en su trabajo. También estarán presentes diferentes productos importados.
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
SÁBADO 14 :15:30 – El aderezo francés, con o sin mostaza? con el chef Jérôme Mathe
16:30 – Show en vivo de Louise y Santiago, Gypsy Jazz Francés
DOMINGO 15 :
15:30 – Del Cacao al chocolate por Daniel Uria
16:30 – Show en vivo de Paz de la Cruz y Jeronimo Ordenavia, Jazz & swing
TODO EL DIA:
Taller de alfarería con @Idearios
Instalación de la Torre Eiffel de Ing. Luis Pino. @steelpinedeco
A disfrutar entre amigos y familia de las dulces noches de verano que están por llegar.
Le Marché, feria de cocina francesa
Sábado 14 y Domingo 15 de marzo
Lugar : Plaza Francia (Av. Del Libertador y Dr. Luis Agote)
Desde las 11hs a las 18hs

Entrada libre y gratuita

La Nación - Trends - En Chapadmalal: son hermanos y convirtieron un galpón familiar en una exitosa cervecería

En Chapadmalal: son hermanos y convirtieron un galpón familiar en una exitosa cervecería

Hay emprendedores que dicen alcanzar "el éxito" cuando logran vender lo que hacen de manera masiva. O cuando se "hacen conocidos", en términos menos exigentes. También se cree, a veces erróneamente como en el caso de los protagonistas de esta historia, que todos los que emprenden tienen como principal objetivo expandirse al máximo y conquistar la mayor porción de mercado posible. En este relato sucede otra cosa.
Esteban e Ignacio Bidondo son hermanos, nacidos y criados en Chapadmalal (a 20 minutos de Mar del Plata) y juntos llevan adelante la cervecería Las Cuevas , ubicada en la entrada del barrio La Estafeta, a una cuadra de la ruta 11 y a dos del mar. Hace unos 6 años comenzaron a fabricar cerveza artesanal, primero Esteban y con el tiempo Ignacio, en una cocina donde había funcionado una habitación para recibir a turistas. Arrancaron vendiendo en botellones y siendo un punto "de recarga", pero la demanda creció de manera tan veloz que se animaron a dar un paso más: primero abrieron la fábrica con una modesta barra, y al año siguiente, el local con gastronomía y patio cervecero .
Con la ayuda principalmente de amigos y vecinos encararon los trabajos de refacción en menos de seis meses. Tiraron paredes, pintaron, reciclaron antiguos muebles del lugar, prepararon la cocina de manera industrial y, sobre todo, se dejaron llevar por su impulso creativo. Sería válido pensar que Las Cuevas -nombre que resalta la geografía particular de las playas de la zona -, antes de que abra sus puertas como cervecería ya estaba destinada a ser punto de encuentro de amigos.
Desde entonces reciben en casa (y es literal) a vecinos y turistas de distintos rincones de la costa, amigos de toda la vida, conocidos de conocidos y extranjeros que se enamoraron de la zona y, en particular, de este lugar.
"La mitad de los que llegan viven a 15 cuadras a la redonda, cualquiera que entra conoce al menos a uno de los que trabajamos acá o tiene algún recuerdo del lugar". La meta es genuina, simple, y probablemente eso la transforme en algo mucho más grande: "Nosotros queremos ser un punto de encuentro para que los que viven fuera de la ciudad no tengan que irse hasta allá solo para tomar una buena birra . Y también un espacio donde la cultura local tenga un lugar de referencia, donde los artistas de la puedan exponer sus obras, los músicos mostrar algo de lo que hacen, y los feriantes puedan compartir sus creaciones", explicaba Esteban mientras un mate va y vuelve junto a los recuerdos y las experiencias vividas en esta casona que ya suma más de seis décadas entre sus gruesos y pesados ladrillos.
Por otra parte, comentan al unísono que no está entre sus aspiraciones poner una distribuidora o crecer con franquicias en la ciudad de Mar del Plata. Prefieren mantenerse en el barrio, mejorando la calidad y la propuesta día a día.
"La mitad de los que llegan viven a 15 cuadras a la redonda, cualquiera que entra conoce al menos a uno de los que trabajamos acá o tiene algún recuerdo del lugar".

Un poco de historia.

Lo que ahora es un patio cervecero donde abunda el arte y suena música que varía entre folclore latinoamericano, rock nacional y bandas internacionales de todos los tiempos, antes fue depósito de chatarras, máquinas en desuso y materiales reciclables que Jorge, el papá de los hermanos emprendedores, utilizaba para trabajar. "Junto a él -habla Ignacio, el menor-, repartíamos gas y leña, además de reciclar todo tipo de artefactos".
Pero antes de que Jorge comprara esta casona, acá funcionaba una hostería con cierta relevancia en la historia local por ser uno de los primeros sitios donde se hacían "matinés" y donde se cruzaban turistas con vecinos. Sí, se encontraban a bailar cuando caía el sol y básicamente a intercambiar una charla, o algo más. Como ahora, pero medio siglo después y con cerveza artesanal de por medio.
"El que no fue alumno de mi vieja, que es maestra de toda la vida del barrio, le compraba gas o leña a mi viejo", recuerda Esteban mientras abre la puerta de una habitación ahora convertida en fábrica, cuidadosamente preparada para tal noble fin. Cuenta que hasta hace poco dormía en este lugar y que ahora ya está instalado en un dormitorio en la planta alta, en lo que era un antiguo depósito. Esteban vive literalmente en Las Cuevas, donde el trabajo, la pasión y el ocio conviven con felicidad, y también con algo de caos, porque eso de la armonía y la paz como estado de felicidad alcanzado funciona bien para algunas películas, pero no para la vida emprendedora.

Vivir de la cerveza

La decisión de poner todas las fichas en Las Cuevas ocurrió durante 2017, cuando Esteban dejó de arreglar celulares y decidió dedicarse tiempo completo a la cocción de cerveza junto a un ingeniero amigo, quien a su vez impulsó el negocio potenciando la calidad al máximo, aportando mediciones precisas y recetas impecables. Ignacio, por su parte, todavía vendía leña y carbón con Jorge, y si bien participaba de alguna cocción cervecera, se asoció formalmente al año siguiente.
Durante 2017 se dedicaron a vender "recarga" de botellones a los conocidos y comercios de la zona. Cuando la temporada siguiente llegó, se animaron a vender cerveza en la fábrica y abrir un pequeño espacio de barra. Había cuestiones cotidianas que hacían que verdaderamente uno se sintiera en una casa amiga -si eso es bueno o malo, quedará a criterio de cada quién-: "Como yo vivía ahí y había un solo baño, todos los días, antes de abrir el bar, tenía que sacar el cepillo de dientes para recibir a los clientes", desliza Esteban que no puede asegurar que alguna vez no se lo haya olvidado con la pasta de dientes lista.
Durante 2018 invirtieron en un nuevo equipo para producir cerveza a una escala mayor (100 litros) gracias al dinero ahorrado por la venta del mismo producto. Y también resolvieron ampliar el espacio interno y externo para abrirlo al público con mayores servicios.
Con el mismo impulso, tiraron abajo algunas paredes para ampliar los metros cubiertos y aprovechar al máximo el extenso patio con parque. Con la premisa de "dar laburo al barrio", convocaron a electricistas, albañiles, herreros y amigos con criterio y buenas habilidades para poner la obra en marcha . Las paredes fueron pintadas, además, por artistas locales. Al cabo de seis meses la cervecería estaba lista para abrir sus puertas.
Ahora entran unas 70 personas que pueden optar por sentarse en una barra comunitaria o mesas privadas entre paredes pintadas con arte, luces tenues y la sensación de estar en el comedor de una casa remodelada y con mucha onda, o afuera, con los pies en la tierra y bajo árboles con más de medio siglo de vida. Entre los estilos que ofrecen, se encuentra el tipo Golden, Stout, IPA, Luna Roja y algunos más arriesgados como la Honey que lleva agregado de miel (producida por Ignacio, ya que además de cervecero es apicultor) o la Golden con pimienta de Jamaica, Coriandro y Cardamomo. En la cocina también pasan cosas: además de las clásicas papas, pizzas y hamburguesas incluyen en la carta variedad vegetariana bien casera (a precios accesibles) y postres tradicionales que no fallan como la chocotorta helada o el tiramisú. Además, adecuaron una barra de tragos en el patio para ampliar las opciones a la hora de elegir qué tomar.