El país es gran consumidor de este alimento; hay una panadería cada 1100 habitantes
72 kilos
Consumo per cápita de pan
El pan, mezcla de harina, agua, levadura y sal nacida hace más de 4000 años en el antiguo Egipto, se convirtió prácticamente en sinónimo de comida. Este alimento, del cual se han desarrollado miles de variantes en el mundo entero, tiene en la Argentina un consumo per cápita anual de 72 kilos, algo que coloca al país entre los de mayor consumo a nivel mundial.
Según datos aportados por la propia industria, el top ten de los países con mayor consumo per cápita está integrado así: Turquía (132 kilos por habitante al año), Alemania (106), Bulgaria (96), Chile (86), Argentina (72), Uruguay (62), Grecia (60), Francia (57), Bolivia (35) y México (35).
Fuente: LA NACION
La actividad industrial en la cadena del pan se inicia con las operaciones concernientes a la molienda del trigo. Históricamente, la provincia de Buenos Aires concentra 50% de la molienda anual de trigo para pan. Esto guarda relación con la proximidad de la materia prima a los molinos harineros. En segundo lugar está Córdoba, con 24% de la molienda anual. Y, tercero, Entre Ríos, con 13%.
Según datos de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, en el país se producen unos 3,05 millones de toneladas anuales de productos panificados, de los que 94% corresponden al pan tradicional de panadería y 6%, al pan industrial. "Se calcula que en la Argentina existe una panadería tradicional cada 1100/1200 habitantes", se indica en la página web de esa repartición.
El consumo de pan comenzó a disminuir en el mundo a mediados del siglo XIX, y así fue cómo desde 1880 descendió 70%. Pese a que la introducción de los denominados "panes integrales" cobró fuerza debido a los beneficios de la fibra que contienen, no son pocos los consumidores que paulatinamente han retornado al pan elaborado con harinas poco refinadas.
Corría el año 1962. el joven Victorio Coletto había realizado el servicio militar en pleno desierto mendocino, en un lugar frío, duro y a la vez deslumbrante. Era la zona conocida como El Peral, en Tupungato, en las alturas del Valle de Uco. Por aquellos años, nadie imaginaba que esa región inhóspita se iba a transformar cinco décadas más tarde en uno de los grandes paraísos del vino argentino. Enamorado de la vista de las montañas nevadas, Victorio se instaló allí y plantó un viñedo de malbec. No lo hizo pensando en estrategias comerciales o en las bondades de la que hoy es nuestra gran cepa patria: a Victorio le gustaban los vinos tintos; por esos años, tinto y Malbec eran sinónimos. Cuidó esa finca en persona, le dio la fuerza de su trabajo, la regó con aguas de deshielo, la podó y potenció con el conocimiento que sólo da la experiencia.
Hoy, Trapiche Terroir Series Finca Coletto 2015, elaborado con las uvas de ese mismo viñedo, fue elegido como Mejor Malbec Del Mundo en una cata a ciegas llevada a cabo nada menos que en Burdeos, tierra de los más prestigiosos vinos del planeta. Un reconocimiento que va más allá de una bodega, una zona o un varietal: es, en realidad, un reconocimiento a la historia, presente y futuro del vino argentino.
Series de Terroir
Nacida en 2003, esta exclusiva serie de vinos de Trapiche creada por el enólogo Daniel Pi y su equipo es un homenaje a las manos anónimas que están detrás de los vinos que bebemos, demostrando la enorme variedad de terroirs que hay en Argentina y el efecto que esa diversidad tiene sobre el malbec, nuestra uva emblemática. Cada vino que compone esta serie está elaborado con uvas de una única finca, exhibiendo en la etiqueta el nombre de quién las cultiva. Es un trabajo realizado por los ingenieros agrónomos de Trapiche, con Marcelo Belmonte a la cabeza, junto a los enólogos, que recorren Mendoza en búsqueda de la más alta calidad. Entre más de 90 productores independientes con los que trabaja Trapiche, la finca de la familia Coletto destacó ya desde el primer momento. "Cuando conocí esta finca me sorprendió la dulzura excepcional que tenían las uvas al comienzo de la maduración, incluso a pesar de tener bayas y racimos más grandes que la mayoría de los malbec de alta gama de viñedos de edad", explica Belmonte.
Daniel Pi, director de enología de Bodega Trapiche, Victorio Coletto y Marcelo Belmonte, director de viticultura de Bodega Trapiche, en la Finca Coletto.
Hoy, la finca Coletto está en manos de Cristina, sobrina de Victorio. Ella no sólo heredó unas tierras excepcionales sino también la pasión y la oportunidad de compartir con el mundo la historia de la viticultura argentina a través del legado de su tío. El viñedo, con más de 60 años de edad, está en El Peral, a 1.127 metros de altura. Una combinación de suelo, edad de las plantas, clima y el propio trabajo sobre la viña que logra un malbec único y excepcional. Este Trapiche Terroir Series Malbec 2015 Finca Coletto se muestra intenso, con aromas a fruta madura, pero a la vez con una acidez viva, taninos suaves y un recuerdo en boca frutado y jugoso, con un leve dejo de grafito. Gracias a estas características logró, tras ser catado a ciegas entre otras mil etiquetas distintas, ser elegido como "mejor malbec" en el concurso Les Citadelles du Vin, en el marco de la reconocida feria francesa Vinexpo 2019.
La línea Trapiche Terroir Series resume así la riqueza y diversidad del suelo argentino, a través de quienes lo cultivan. Un camino que, en este caso, comenzó con Don Victorio plantando su primer malbec, y que culmina 50 años más tarde siendo reconocido como el mejor del mundo. Conocé más acá
Piso Nueve, el restó del CCK donde los sabores de la Argentina se encuentran
Desde el martes, ofrecerán cenas y meriendas que cambiarán cada 15 días para mostrar la diversidad. Darán un “programa” con la historia de los platos, el chef y los productos.
Probar los platos de las distintas regiones argentinas, a precios accesibles y con vista panorámica. Esa es la idea detrás de Piso Nueve, el restaurante que este martes abre sus puertas en el CCK. Lo hará en una sala vidriada de su planta más alta, que dará a los comensales una visión privilegiada: el skyline de Puerto Madero a más de 50 metros de altura, con la torre Madero Office en el extremo izquierdo y el Puente de la Mujer en el derecho.
Salón lleno. En la presentación de Piso Nueve, el viernes 31 de mayo. El salón vidriado ofrece vistas únicas. / Andrés D'Elía
Elmenú cambiará cada 15 días y en cada caso será diseñado por un cocinero de una región diferente del país. Pero el formato no será el de un restaurante. Primero, porque la experiencia tendrá una duración, que será de una hora y media. Y, en segundo lugar, porque no habrá carta sino un programa de mano, que la gente podrá llevarse y que incluirá la historia de la receta, una reseña del chef y el mapa de los productos trabajados. Todo como si se tratara de un espectáculo o una actividad cultural.
Es por eso que, en lugar de hacer una reserva común y corriente, se comprarán tickets previamente en el sitio web del CCK. Habrá dos: uno para la merienda y otro para la cena. Este último costará $ 650 e incluirá un menú de cuatro pasos y una bebida que podrá ser una copa de vino, limonada, agua o un cóctel especial propuesto por Tato Giovannoni. Los turnos para cenar irán de 19.30 a 21 y de 21.30 a 23, de martes a domingo.
Encuentro. Martín Molteni, especialista en gastronomía argentina, estará al frente de la cocina. / Andrés D'Elía
Por la tarde, habrá merienda y picada, con un ticket a un valor de $ 300, que incluirá degustación de pastelería, quesos y fiambres de la región, y una bebida, que puede ser una infusión regional o café, agua saborizada, una copa de vino, una cerveza artesanal o un cóctel, también firmado por Giovannoni. Será de 17 a 18.30, también de martes a domingo.
Delicias. Para conocer la cultura gastronómica de las diversas regiones del país. / Andrés D'Elía
“La idea de Piso Nueve surgió de la necesidad de reflejar la cocina de la Argentina en un espacio cultural, justamente porque la gastronomía es un contenido cultural en sí mismo”, explica la cocinera Ximena Sáenz, que formó parte del proceso de creación del proyecto. “Queremos visibilizar que la gastronomía está ligada al producto, al territorio y a un clima. Y, también, que la cocina argentina no es una sola sino diversa”, agrega Silvina Vicente, otra de las mentoras de la iniciativa.
En la cocina. De Piso Nueve, listo para abrir el martes 4 de junio. / Andrés D'Elía
Quien recibirá a los chefs de todo el país será Martín Molteni, especialista en gastronomía argentina, que estará al frente de la cocina. Este martes, y durante dos semanas, el menú será una creación del cocinero cordobés Andrés Chaijale.
La cena arrancará con polenta blanca, hongos y chorizo de cune, “una especialidad piamontesa que se come en Córdoba pero se conoce poco en el resto del país”, cuenta el chef. Seguirá con locro de gallina y luego con un plato con la nutria como protagonista, carne “muy consumida en ciertos pueblos cordobeses, como Miramar de Ansenuza, de donde es mi madre”. El menú se completará con un recorrido por la dulcería de esa provincia y una taza de café o té de cedrón y peperina. Todo será servido en vajilla de diseño 100% nacional.
En Piso Nueve también habrá actividades gratuitas como charlas, clases de cocina, degustaciones y talleres. Y en este espacio además se producirá contenido para el canal “Fuegos. Cultura en la cocina” de la plataforma de contenidos Cont.ar del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, para que la experiencia se difunda al resto del país.
Todo empezó con las máquinas tipo Nespresso: ya no basta sólo con el instantáneo y el de filtro. Hay que saber de variedades, como pasó con el vino. Y de calidades. Tips para ser un especialista.
"Con el café, como con tantas otras cosas para los argentinos, pasa que todos se creen especialistas.” La que hace la advertencia con humor es Einat Rozenwasser, periodista enfocada en gastronomía y con proyecto propio en redes, Café y cafés.
“Cuando contaba que estaba haciendo un curso de barista (especialista en café de alta calidad), el chiste venía por el lado de la chantada de que alguien tuviera que enseñar a preparar un café -cuenta-. Se consume en (casi) todos los hogares, lo sirven en todos los bares, ¿Quién no sabe hacer un café? El café se toma así, y punto, te discute un montón de gente frente a un pocillo sobre-extraído, quemado y que te va a dejar con sed todo el día por el nivel de astringencia“.
Y es que, en estos momentos, la divisoria de aguas aparece constantemente: los que creen que saben de café, pero que recién ahora se despiertan ante un mundo nuevo de posibilidades, y los que saben de café, pero tienen dificultad para comunicarlo para no ser considerados snobs. Agregar a eso el hecho de estar hablando de un producto que, si bien no se produce aquí (el 100% del café es importado), es considerado patrimonio nacional, y el debate escala.
Cursos cafeteros: de barista, de tostado de granos, catas abiertas. Hay de todo. Foto: Ariel Grinberg
“Supongo que es una mezcla de la soberbia porque se trata de un producto cotidiano y conocido, y también de la carga simbólica que tiene esta bebida. El café siempre estuvo asociado a los momentos desde un valor emocional y afectivo. La Tercera Ola (con locales atendidos por baristas, materia prima de calidad, métodos distintos de elaboración) puso al producto en el centro de la escena. Con un consumo masivo tan industrializado, hay muchos que ni siquiera se imaginan que viene de una frutita que crece en un arbusto y que detrás existe una gran cadena de trabajo que habilita un universo sensorial enorme que va más allá del polvito para batir con mucha azúcar”, continúa Rozenwasser.
“La llegada de Starbucks fue sin duda el primer golpe mediático del café en Argentina que acercó el café a los jóvenes y, la llegada de Nespresso hizo que la gente empezara a tomar un mejor café en su hogar cada mañana.”
Federico Luis
REPRESENTANTE DE CAFÉ ILLY
Vino después del vino
El vino marcó tendencia para todos aquéllos que quisieron volverse “especialistas” en cuestiones de bebidas y sobresalir entre su grupo de pertenencia. En menor medida, el whisky y luego la cerveza artesanal, tuvieron a sus propios connoisseurs y el té tuvo su cuarto de hora con los “tés de autor”. Pero con el boom de las máquinas “estilo Nespresso”, le llegó el turno al café.
“En Buenos Aires, se entiende el café de manera diferente a otros lugares. En otros sitios vos no te sentás tres horas en un café: vas, tomás y te vas.¿Por qué hay tanta incidencia en el take away en lugares como EE.UU. y acá no? A los porteños les encanta ir a una cafetería como ritual y hay un montón de cosas que hacen a eso, pero no el café en sí. El enfoque está en otra cosa cuando vas a los cafés notables (acá y en el mundo), como 36 Billares o el Británico”, clarifica Agus Román, Coffee Roaster (tostadora de café) certificada y asesora de cafetería Ninina, haciendo referencia al boom del café de especialidad que hizo que en los últimos dos años abrieran al menos 50 o 60 cafeterías en Buenos Aires. Por supuesto, las cafeterías de cadena –Havanna, Café Martínez, Starbucks, Bonafide y Mc café– se esmeraron por mejorar su producto y estar a la altura de las circunstancias.
Incluso, el aumento de café especial hizo que las grandes empresas empezaran a comunicar mejor el producto, hablar de trazabilidad, es decir, del proceso por el cual se obtuvo la bebida. “La tercera ola de café hizo que se incremente más el consumo, pero también que las grandes marcas masivas que estaban instaladas acá empiecen a preocuparse y a comunicar mejor su producto. Inclusive Cabrales, por ejemplo, ha desarrollado una línea de café especial y comenzaron a importar otros orígenes”, cuenta Román.
Hay quien opina que lo que sucede con el café es similar a lo sucedido con el vino, en cuanto a la valoración de experiencias que piden hoy los consumidores. Entre esas personas se encuentra Federico Luis, cofundador de Import Coffee y vicepresidente de RYHL (representante de café Illy).
“Empecé a trabajar con Illy en 2004 y encontré en los Italianos una pasión por un producto como nunca antes había visto en mi vida -dice-. Desde entonces pude ver varios de los desembarcos internaciones y también los cambios en los tostadores locales. La llegada de Starbucks fue sin duda el primer golpe mediático del café en Argentina que acercó el café a los jóvenes y, la llegada de Nespresso hizo que la gente empezara a tomar un mejor café en su hogar cada mañana. ¿Qué paso en la Argentina, el país donde la principal infusión es el mate? Cambió mucho la forma de tomar esta bebida, que se consumía de filtro o instantáneo, mayormente.”
Los millennnials van al grano
En cuanto al ingreso del público adolescente en el segmento (basta pensar en los chicos haciendo fila para tomar frappus –cafés fríos– en Starbucks), esto no mueve la aguja a largo plazo en tanto son consumos bastante dependientes de la moda del momento. Los consumidores que van a sostener la industria son aquellos que leen, se informan, toman cursos, lo preparan en su casa, quieren tomar un buen café y están dispuestos a pagarlo.
Según Andy Warhol, la Coca Cola era el producto más democrático porque mientras que él bebía su refresco podía imaginarse al presidente de los Estados Unidos o a un trabajador de una fábrica haciendo lo mismo. Un producto que unificaba clases, procedencias y estilos.
“Con el café pasa algo parecido, hoy poniendo como referencia unos 70 pesos, uno puede tomar un buen café, el mejor o el peor del mundo. La calidad depende de las 4 Ms (Materia prima, Máquina, Molienda y Mano del barista), y la única manera de apreciar si un café es bueno o malo es haber tomado muchos cafés”, opina Nicolás Artusi, un autoproclamado “Ombudsman del café“, quien no sólo toma y habla sobre café, sino que ya lleva dos libros publicados sobre el tema (el más reciente Manual de Café).
“Cada vez veo más gente devolviendo café malo o aguado en bares de Buenos Aires. El café es una bebida que hasta hace pocos años respondía a un consumo automático, irreflexivo, inconsciente: uno se sentaba en un bar, pedía un café y tomaba lo que le traían. O en su casa, si es que le gustaba tomar café, preparaba un café de filtro en el mejor de los casos o un café instantáneo en el peor. En los últimos años en la Argentina se dio un fenómeno nuevo: se vendieron por primera vez más cafeteras express que cafeteras de filtro para el consumo doméstico. También es cierto que es mucho más fácil preparar un café que un plato sofisticado, entonces el café en el sistema de cápsula o de erogación manual, como los filtrados o la cafetera express, permite que uno pueda aprender en poco tiempo y sin una destreza demasiado extraordinaria: un saber que realmente multiplica la experiencia”, agrega.
Viaje de ida
Hay quienes dicen que una vez que se aprende a tomar buen café, no hay vuelta atrás, como un descubrimiento que marca un antes y un después difícil de desaprender. Algo que en pleno auge foodie también puede homologarse a lo que sucede con consumos bebibles como la coctelería de autor o la cerveza artesanal. En el caso puntual del café, lo cualitativo es además la posibilidad de replicar y trasladar esa experiencia de la cafetería al hogar.
¿Será por esto que cada vez más gente está interesada en leer sobre café, aprender a prepararlo, conocer su proceso? La cantidad de actividades relacionadas con el mundo del café (eventos, ferias, catas, tours) parece seguir creciendo, y es interesante notar que a la par de un consumidor más informado y exigente, crece la demanda por autoeducarse. Sin ir más lejos, el café vive una pequeña primavera editorial con publicaciones especializadas, cuentas de Instagram para profesionales y aficionados, y libros dedicados al tema, acá y afuera.
Por su parte, Tomás Linch, editor de los libros de Artusi, aporta su punto de vista sobre la demanda editorial. “Desde su publicación en 2014, su libro Café, de Etiopía a Starbucks tiene cinco ediciones y más de diez mil ejemplares vendidos sólo en Argentina (y éxito en Colombia y en otros países de la región). En febrero volvimos a la carga y publicamos Manual de Café, un libro menos narrativo y apuntado al consumo y a la preparación hogareña del café. El consumo de café de especialidad está en expansión y creo que estas publicaciones acompañan el fenómeno. Debo confesar que después de trabajar en la edición de su libro, ya no puedo tomar café de mala calidad.”
Lujo accesible
Lo que hace algunos años era “ponerse un bar” hoy parece haberse convertido en el “me quiero poner una cafetería de especialidad”, aunque como con cualquier otra cosa, encontramos a quienes emprenden con sacrificio y pasión, y quienes lo hacen porque creen que es un buen negocio y punto.
Un lugar común en la gastronomía es que aún en tiempos de incertidumbre económica la gente no resigna ciertos lujos cotidianos. Así, el café, presentado de forma estética y atractiva en cafeterías de especialidad, o incluso en su formato al paso en tiendas masivas, no deja de tener cierto aspecto glamoroso aunque accesible.
El "cotillón" cafetero incluye todo tipo de gadgets, algunos clásicos y otros futuristas. Foto: Ariel Grinberg
Ahora, ¿qué pasa del lado de los emprendedores y dueños de tiendas, cómo resiste la crisis este producto? Probablemente la pregunta varíe según si se piensa el negocio en términos masivos o boutique, división que de alguna manera también segmenta al consumidor.
“Dicen que el negocio del café resiste las crisis, y podríamos decir en parte que sí. El café es un lujo accesible. Se paga un espresso entre 50 y 80 pesos aproximadamente. No se pueden conseguir muchas cosas hoy en día por esos valores. Y es por eso que las cafeterías pueden seguir trabajando. Dicho esto, la ecuación del negocio es muy difícil si no tenemos otros productos complementarios. No olvidemos que el alquiler que paga una cafetería, un banco, o un restaurante, es el mismo. Entonces, ¿a prueba de crisis? Relativamente”, clarifican desde RYHL.
Para los emprendedores de larga data como Carlos Zavalía, dueño desde hace siete años de Café Z, el consumo de café es resistente pero no a prueba de todo: “Con relación al margen, el café servido en taza siempre tuvo alta rentabilidad, aunque vendiendo café comercial se obtienen mejores ganancias desde luego. Por ahora venimos resistiendo la crisis, pero sin mucho margen. Lo importante, como en cualquier negocio, es el volumen. Lo cierto es que si bien un espresso puede manejar, dependiendo precio y costo del café por kilo, una alta rentabilidad, si vendemos un sólo café por día no alcanza ni para pagar el viático diario. Y lamentablemente, con la situación económica actual, es casi inevitable que baje el volumen: quienes hace un año tomaban en promedio 5 cafés por semana, hoy redujeron esa cantidad a 2 ó 3”.
Martín Drucaroff y Carolina Baudracco, fundamentalistas del café, de la tienda especializada "Modo Barista". Foto: Ariel Grinberg.
Además, también hay que tener en cuenta factores externos a la coyuntura socioeconómica de cada lugar, como por ejemplo el precio internacional del grano y la especulación. Como bebida relativamente nueva, el café de especialidad está contenido en un complejo sistema de variables.
Así lo explica Agus Román: “Como en el famoso Efecto Mariposa, en el que una pequeña perturbación inicial podría generar un efecto grande a corto o mediano plazo, lo mismo ocurre en la industria del café, y sobre todo del especial. El precio del grano verde se determina en la Bolsa de Café de Nueva York desde 1870 mediante los Contratos a Futuro, que ‘cuidan’ los intereses de Compradores, Traders, Tostadores y Distribuidores de las fluctuaciones en los precios. Lo negativo de esto, es que al dar una seguridad a unos cuantos, se termina repartiendo aún más el dinero y los beneficios de forma espontánea, con lo cual, como todo en la vida, hay ganadores y perdedores. A veces, la Ley de la oferta y la demanda maneja un precio global que no se ajusta a los costos que tiene que afrontar un caficultor local (que quiere vender su producto cultivado a precio real), en un mundo moderno tan intenso, con paradigmas y formas de consumo cambiantes”.
“El café servido en taza siempre tuvo alta rentabilidad, aunque vendiendo café comercial se obtienen mejores ganancias que vendiendo café de especialidad.”
Carlos Zavalía
DUEÑO DE CAFÉ Z
El dato de color es que dada la reglamentación en Argentina (que no produce ningún café, repetimos), existe la posibilidad de importar cualquier tipo de grano, lo cual nos da un gran abanico de posibilidades en cuanto a origen y tipo, que recién ahora está siendo aprovechado por las nuevas generaciones cafeteras.
Cafeína: droga legal
Tampoco puede obviarse que el otro gran motivo por el cual el café esta en alza es la famosa sustancia de la que se compone: la cafeína. No en vano se dice que ésta es la droga legal más consumida a nivel mundial (la segunda bebida más consumida luego del agua), resultando en un estimulante natural que pone a la mente en estado de alerta, alienta el insomnio y aumenta la presión arterial. Algo que parece ir muy de la mano con la tan mentada cultura de la productividad y eficiencia de las sociedades hiperconectadas actuales.
El café de especialidad abarca tanto el tipo de grano como la forma de elaboración. Foto: Ariel Grinberg
¿Qué nos dice de nuestro modo de vida que esta bebida sea el líquido que lubrica nuestros días, la bebida de época? En mercados como los Estados Unidos, más de la mitad de la población consume café a diario, múltiples veces, mientras en sitios como China, Japón y Gran Bretaña, donde predominan bebidas calientes como el té, el consumo de café aumenta significativamente año a año.
Fundamentalistas del café
Esta creciente afición/adicción al café va a acompañada de una cuestión actitudinal: un público cada vez más heterogéneo que busca experimentar en primera persona e interiorizarse con las particularidades de la bebida. De ahí la aparición de cursos ATP.
Desde la tienda especializada Modo Barista, considerada la “Disneyland del Café” porteña, su socios Flor Díaz Gómez, Caro Baudracco y Martín Drucaroff, cuentan que entre las más de 400 personas que ya asistieron a sus talleres, el target es muy variado. Gente de diferentes edades y nacionalidades, que no siempre va en busca de una salida laboral o montar un negocio, sino por simple curiosidad, para aprender a prepararlo mejor en casa o hasta para sorprender a una pareja haciendo un café especial.
“Lo que está ocurriendo hace algunos años es que, además del cambio estético en las cafeterías o la gente que las frecuenta, hubo una mejora circunstancial en la calidad del producto que tomamos, tanto en la materia prima como en la correcta preparación -afirman-. Al principio, teníamos alrededor de 15 productos en la tienda y pensábamos que eran muchos, ahora tenemos más de 300 artículos relacionados al mundo del café y nos parece que son pocos. También nos asombra la comunidad que formamos en redes: ya somos más de nueve mil Fundamentalistas del café. Las consultas sobre cómo preparar un café en prensa francesa en casa, o sobre qué molienda se usa para Chemex (con una especie de matrax de laboratorio), se convirtieron en un chat cotidiano que tenemos con nuestros clientes.”
El cambio también se aprecia en espacios de charlas y talleres como FECA, (el Festival de Café anual de Buenos Aires, que con el de abril cumplió su cuarta edición, ofertando foodtrucks, charlas y stands) o en ferias como Exigí Buen Café, cuyo blog es de lectura obligatoria para un aficionado.
“No sólo crece el público que participa, sino que evoluciona el tipo de preguntas que traen. Ya no es solamente cómo aprovechar mejor la cafetera en casa. Aparecen los orígenes, la posibilidad de probar distintos métodos de preparación. Y, sobre todo, la idea de que es un producto que requiere ciertos cuidados”, cierra Rozenwasser.
El café porteño se reinventa y ya es gourmet. Foto Ariel Grinberg
La respuesta a estas preguntas empieza y termina en una taza, pero, a propósito: ¿cuál es el costo real de un pocillo de café? Depende mucho del tipo de café, el formato (lavado o natural), y esto puede generar una varianza de $10 a $14 de costo bruto. Habría que sumarle vasos, collarines, azúcar en take away, y en caso de sea en un local, costo de rotura de vajilla, alquiler, luz, gas y mano de obra. Si un café nos sale $70, el costo representará de un 5% a un 15% dependiendo de todos estos factores. Antes, nunca nos hubiéramos enterado de esto...
Los mejores del mundo
Café de Etiopía
Debido a la gran extensión de este país, a su compleja orografía, a la diversidad de microclimas y la gran cantidad de varietales existentes, las posibilidades de los cafés etíopes son casi infinitas, haciendo que cada partida sea diferente. Son conocidos por su alta calidad, debido a su complejidad de matrices y aromas.
Café de Colombia
100% Arábica, es una bebida suave, de taza limpia con acidez y cuerpo medio/alto, con aroma pronunciado y completo. Son uno de los mayores productores a nivel mundial.
Café de Brasil
Es el primer productor de café del mundo.Sabor y aroma dulces, acidez muy baja, paladar intenso. Esto le da características idóneas para utilizarlo en mezclas o blends.
Varietal Gesiha
Raro, exclusivo, y con un precio bastante elevado, a menudo se asocia con cafés de Panamá, aunque puede encontrarse en varias partes del mundo. En taza, despliega una agradable dulzura, claridad y un sabor brillante que puede variar desde bayas, cítricos, mango, papaya, melocotón, piña, guayaba, y jazmín. Bastante variado para algunos paladares. No cabe duda de que es una experiencia maravillosa.
¿Amante del café? Tips para encontrar tu cafetera ideal
Descubrir qué tipo de cafetera comprar y qué características buscar es bastante sencillo si ya tenés idea de lo que esperas de tu dosis diaria de café. Sepas o no, tomá nota de estos tips a considerar para enconrar tu cafetera ideal.
¿Cuántas personas en tu hogar toman café y cuánto beberán en promedio? Si comprar una cafetera de servicio individual significará tener que preparar varias tazas por la mañana entonces quizás no sea lo más conveniente. Sin embargo, si sos el único en tu casa que toma café, entonces tal vez una cafetera de un solo servicio sea la opción ideal para vos.
En algunas situaciones, hacer una jarra de café que produce 4-10 tazas es mucho más conveniente que tratar de preparar solo una taza o trago de café espresso. Por lo tanto, pensá en quién estará tomando café en tu hogar y cuánto beberán. Las cápsulas, por ejemplo, si son para uso diario pueden encarecerte el presupuesto.
¿Cómo te gusta tu café? Esta es realmente una de las consideraciones más importantes a tener en cuenta. ¿Qué es lo que pedís cuando vas a un bar? Si solo tomas capuchinos o café con leche y tratas de ahorrar dinero comprando una cafetera, ¿la vas a usar? Y si lo haces, ¿vas a disfrutar del café que haces? Solo deberías comprar la cafetera que produzca el tipo de café que realmente disfrutas.
Independientemente de lo que decidas, asegurate de considerar tanto los costos iniciales como los costos a largo plazo de cualquier tipo de cafetera que elijas comprar. Puede que valga la pena gastar un poco más hoy si te ahorrará dinero en los próximos meses o años, o si significa que realmente utilices la cafetera que compras.
Si sos de aquellos que no salen de casa sin el café de la mañana, entonces es posible que quieras evitar cualquier cafetera que sea complicada de usar. Poner una cápsula y presionar un botón puede ser lo máximo que estés dispuesto a tratar unos minutos después de despertarse.
Otra consideración a tener en cuenta es comprar una cafetera que prepare automáticamente una taza de café a una hora específica que vos decidas. Hay docenas de modelos que son programables para preparar una jarra y tenerla esperándote para cuando salgas de la cama. Por supuesto, esos mismos modelos pueden reducir tu presupuesto, pero, es algo a tener en cuenta.
¿Preferís tu café recién molido? Dependiendo de a quién le preguntes, los granos recién molidos producen una taza de café de mejor sabor. Tener un molinillo asegura que siempre estés usando los granos de tierra más frescos. Por supuesto, siempre se puede comprar un molinillo de café por separado, pero tener uno que está integrado en la cafetera agrega comodidad y te ayuda a ahorrar espacio.
Todos hemos experimentado ese apuro matutina y olvidamos algo importante mientras salimos corriendo de la casa. Con la función de apagado automático, podes asegurarte de que tu cafetera se apague y no se quede ahí gastando energía durante todo el día. Esto te permite concentrarte en lo que realmente es importante para tu día.
Si te gusta la leche espumosa en tu café, esta función facilita la preparación de las bebidas sofisticadas de cafetería. En su mayor parte, estos se encontrarán en la mayoría de las máquinas de espresso en la actualidad, incluso en las que se encuentran en el eslabón más bajo de la escala de precios. Sin embargo, si solo pensás tomar café negro, es posible que no lo necesites.
Entonces, si estás pensando en comprar una cafetera, ya sabés todo lo que vale la pena analizar. Linio, la tienda online, acerca sus mejores consejos para que disfrutes más.