martes, 23 de abril de 2019

La Nación - Historias - Aldo, el barman de los moños de seda que lleva 50 años en las barras porteñas

Aldo, el barman de los moños de seda que lleva 50 años en las barras porteñas

Sobre una majestuosa barra de cedro se encuentra una coctelera francesa, un vaso de composición, una cuchara mezcladora junto a otra cuchara coladora y una frappera negra con hielo. Detrás, variedad de botellas de aperitivos, whiskies, licores y otros destilados nacionales e importados. Aldo Echarri toma sus herramientas de trabajo, elige detenidamente las bebidas que va a utilizar, y comienza a preparar el cóctel de autor "Tango Primero" (que creó hace casi cuarenta años). Aunque tenga sus 71 años muy bien llevados y un espíritu jovial envidiable, él es el barman más veterano del país. "Para preparar un buen cóctel hay que buscar que tenga cuerpo, aroma y sabor. Tiene que ser equilibrado, que ninguna de las bebidas sobrepase a la otra. Además, tiene que hablar por intermedio del cliente. Si el cliente lo toma y no dice nada, el cóctel nació sin alma, está muerto", explica Echarri, quien lleva este oficio en la sangre: hace más de cinco décadas que está detrás de la barra. Hoy, con su perfeccionismo y simpatía, aún conquista con sus cócteles clásicos en The New Brighton .
Aldo se jubiló pero sigue trabajando y sueña con ir a hacer lo suyo a Europa
Aldo se jubiló pero sigue trabajando y sueña con ir a hacer lo suyo a Europa Crédito: Fernando Massobrio
A Echarri todos lo conocen como Aldo, a secas, y los más jóvenes lo llaman cariñosamente Aldito. Este barman de la vieja escuela siempre se distinguió por su elegancia. Hubo una época en la que preparó cócteles luciendo un distinguido smoking de color negro. Y aunque cambien las modas, él siempre está impecable: algunas noches con traje y otras con chaleco de tela. Eso sí, jamás puede faltarle su distintivo moño de seda (que varía según el día y la ocasión).
Aldo nació en el año 1948 y cuando tenía tan solo 18 años le surgió la posibilidad de comenzar a trabajar en el bar La Biela, en pleno corazón de Recoleta. El bar acababa de inaugurar el comedor y solicitaban ayudantes de barman. Él dio con el perfil y quedó. "Siempre digo que tuve la suerte de empezar ahí porque en ese entonces la gente era muy exigente. Era muy joven y al principio no me daba cuenta de lo que realmente significó esa oportunidad. Cuando empecé a ver y descubrir un mundo de licores, espirituosas y que con ellos se podían hacer grandes cosas me encantó. Tuve dos maestros: José Suárez y Raúl Ger. El primero era muy prolijo en el bar y bueno en los tragos clásicos, el segundo muy creativo. Traté de aprender de ellos los mejores consejos y luego incorporé mi estilo e impronta personal. Uno de mis padrinos, en la coctelería fue Eugenio Gallo", cuenta. Y recuerda que por ese aquella época salían un 90 porciento de clásicos (desde Old Fashioned, Manhattan, Negroni, Pisco Sour o Whiskey sour) y un 10% de tragos largos con jugo de fruta, que los tomaban principalmente las mujeres. Los domingos cuando la gente salía de misa se despachaban entre 300 y 450 cócteles clásicos.
Aldo en la década del 70, en La Biela
Aldo en la década del 70, en La Biela Crédito: Gentileza
Antes había que hacer un trayecto extenso para ser primer barman. Según cuenta el barman era "la cara del bar". Cuando la gente iba a los bares no decía ,por ejemplo, voy a la barra del Claridge Hotel, simplemente decía: "voy a tomarme un cóctel de Eugenio Gallo, quien dirigía esa barra en aquel entonces". No había escuela. "Por eso, siempre digo que la escuela era el bar, allí era dónde verdaderamente aprendías", reconoce Echarri. Él fue ayudante de barman seis años. La modalidad de trabajo era la siguiente: el primer barman era quien preparaba los cócteles, el segundo solamente los realizaba si el primero le solicitaba ayuda (generalmente era en horas pico, cuando había mucha demanda). Y luego estaban los ayudantes. Se ascendía por capacidad y excelencia. Si el jefe de barra veía que sus ayudantes tenían habilidades los acompañaba la Asociación Mutual de Barmen y Afines de la República Argentina (A.M.B.A.), que se fundó en el año 1941, para rendir un examen y obtener el carnet de profesionales. "La prueba te la tomaban cuatro barman ya jubilados y te pedían que prepares cuatro Manhattan y la misma cantidad de Old Fashioned, Negroni y Psico Sour. Si a alguno no les convencía el cóctel desaprobabas", admite, mientras refresca un vaso alto con su próximo cóctel: el Cubano. Este trago, que lleva una base de tres licores: Marrasquino, Kirsch y amarillo (de hierba), gin y Vermouth Rosso, fue furor desde los años 30 hasta los 70 y luego se dejó de pedir. Aldo investigó durante varios meses la receta hasta llegar a la indicada. "Es un cóctel sofisticado y para paladares exigentes, no es fácil de hacer. Al Cubano lo reviví hace quince años", dice entre risas.
Echarri en Clarks junto al cocinero Ramiro Rodríguez Pardo
Echarri en Clarks junto al cocinero Ramiro Rodríguez Pardo Crédito: Gentileza
Cuando prepara cada uno de sus cócteles, con gran esmero y dedicación, jamás utiliza jigger (medidor) y su principal guía es el pulso. "Insisto mucho con el pulso. Ahora se hace todo con medidas y en mi opinión con el jigger se ha robotizado la profesión del bartender. Siempre hago las cosas a pulso. Amo lo que hago por eso siempre digo que preparo los tragos con el corazón. El corazón le da órdenes al cerebro y este al pulso. Yo sé cuándo tengo que cortar, no tengo nada medido", reconoce, quien cuando tenía apenas 30 años lo llamaron para comandar la barra del prestigioso restaurante Clark's, del cocinero argentino Carlos Alberto "Gato" Dumas.
Para él, no hay nada como tomarse un trago
Para él, no hay nada como tomarse un trago Crédito: Fernando Massobrio
Fue en el año 1978 cuando abrió las puertas de Clark's, en la misma ubicación donde durante años funcionó la reconocida sastrería The Brighton (inaugurada en el año 1908 y con estilo inglés). Se conservaron todos los muebles, la boiserie, los biselados y la luminaria de época. Allí desfilaron por sus mesas los reyes de España, embajadores de distintos países, ministros y también presidentes argentinos. Aldo ya se había convertido en un maestro de los cócteles clásicos y en más de una oportunidad lo halagaron. "El secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger estaba fascinado con mi Negroni. Amalia Fortabat, que venía a almorzar dos veces por semana acá, se pedía siempre Margarita. Un día me llamó a la mesa y me dijo: "¿Cómo hace usted la Margarita porque no la puedo tomar así en ninguna parte del mundo", resume, quien recientemente terminó de escribir su libro de coctelería clásica para dejarles un legado a los más jóvenes.
El atuendo puede cambiar pero nunca le falta un moño de seda
El atuendo puede cambiar pero nunca le falta un moño de seda Crédito: Fernando Massobrio
En Clark's estuvo durante veinticinco años hasta que cerró sus puertas en el 2002. Luego, en el 2007, cuando resurgió, los nuevos dueños lo convocaron para continuar trabajando en la misma barra con la apertura de The New Brighton (nombre inspirado en la antigua sastrería). Los cócteles más solicitados son los clásicos: Old Fashioned, Negroni y Manhattan. Y también algunos de su autoría como el "Tango Primero" o el "Bella Florencia", una de sus últimas creaciones e inspirado en la ciudad italiana de Florencia. "Los clientes vienen acá y saben que no van a tomar cócteles con almíbares. Mi deseo es que se unifiquen la vieja con la nueva escuela, pero la raíz de la coctelería es la clásica. Creo que el día que se muera, se muere la coctelería", opina.
Sigue haciendo las cosas a su manera y dice que algunos utensilios nuevos robotizan al barman
Sigue haciendo las cosas a su manera y dice que algunos utensilios nuevos robotizan al barman Crédito: Fernando Massobrio
Para él no hay nada mejor que tomarse un buen cóctel. "Alegra el alma y reconforta el espíritu. Lo que más le apasiona de la coctelería es saber que está deleitando el paladar de sus clientes."Muchas veces me han preguntado si la coctelería es un arte y yo digo no, simplemente el que ame su profesión puede hacer de ella un arte. Mi mayor satisfacción es cuando alguien toma mi cóctel y me dice: "Aldo que rico", no por obligación, sino porque verdaderamente lo siente".
Crédito: Fernando Massobrio
Se jubiló hace seis años, pero como su gran pasión es la barra aún continúa trabajando en The New Brighton. Y no se deja de sorprender con la cantidad de jóvenes que se acercan para conocerlo y disfrutar de su coctelería clásica. "Mi música y mi vida son los cócteles, el día que no los pueda preparar creo que moriré", reconoce. Disfruta beber el Old fashioned, el Negroni y también los de autor como el "Bella Florencia". Y jamás toma cerveza. Los fines de semana, los comparte con la familia y cuando recibe visitas, por supuesto, que les prepara algún cóctel. A Dolores del Valle Carrizo, su mujer y quien lo acompaña hace 48 años, le dedicó uno en su honor: "Madame Dolores" que lleva vodka saborizado de pera, jugo de naranja y granadina. Sueña con poder terminar su carrera en Europa y continuar creando diferentes tipos de cócteles. "A mi edad sé que aún tengo mucho por aprender", admite, quien se considera perfeccionista y exigente con cada una de sus creaciones.
Aldo, a secas, se encuentra en The New Brighton
Aldo, a secas, se encuentra en The New Brighton Crédito: Fernando Massobrio
El pasado 15 de abril se celebró en Argentina el día de Barman y Aldo brindó con uno de sus favoritos: el Old Fashioned. "Mi lugar en el mundo es la barra, no hay otro", concluye, mientras bebe un sorbo de su "Tango Primero". De fondo se escucha jazz y por unos instantes se viaja a la Belle Époque porteña.
"Mi lugar en el mundo es la barra, no hay otro"
"Mi lugar en el mundo es la barra, no hay otro" 
Link a la nota: 
https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/aldo-barman-monos-seda-lleva-50-anos-nid2240528

Salpimenta - Cultura Foodie - Llega una nueva edición de FECA, el festival de Café

Llega una nueva edición de FECA, el festival de Café

En el marco de las celebraciones por el 135° aniversario de la Confitería Las Violetas, llega una nueva edición del festival urbano que celebra la cultura cafetera.
El sábado 27 y domingo 28 de abril se celebrará la cuarta edición de “FECA, Festival de Café”. Una vez más, el evento se realizará en la Plaza República del Perú (Av. Figueroa Alcorta y Salguero) ambos días de 10 a 21.
En esta edición #FECAFestivalDeCafé celebra el 135º aniversario de la Confitería Las Violetas, ganador en 2017 del concurso al Mejor Café Notable de la Ciudad. Este ícono del barrio de Almagro que visitaban personalidades como Alfonsina Storni, Carlos Gardel, Roberto Arlt y Aníbal Troilo tendrá una presencia destacada con una recreación de la fachada estilo art noveau de Rivadavia y Medrano.
En el festival habrá un mercado con 25 puestos de cafés notables de la Ciudad, cafés tradicionales y cafés modernos, todos con opciones desde $30. También, habrá 8 food trucks con distintos menús dulces y salados, para almorzar o comer algo rico, más allá del café. En el auditorio los asistentes encontrarán charlas, talleres y cata de café. También, durante ambas jornadas habrá propuestas musicales como bandoneón y violinista tocando piezas en la Plaza.
Además, los más grandes podrán participar por premios respondiendo preguntas sobre cuatro ejes de la alimentación: Conocer, Comprar, Cocinar y Comer. Para los más chicos estará “El Mercadito”, una serie de propuestas lúdicas y participativas realizadas por licenciados en Nutrición para chicos y chicas entre 2 y 11 años.
Según datos de la Cámara Argentina de Café, en 2018 el consumo anual en nuestro país per cápita fue entre 0,90 y 1kg. Existen más de 60 especies de cafetos en el mundo, pero la más popular con fines comerciales en Argentina es la Arábiga, con preferencia de los cafés de origen brasilero y colombiano.
*FECA se suspende por lluvia 
Agenda de charlas y talleres #FECAFestivalDeCafé
SÁBADO 27
12h / CHARLA / Cafés de especialidad y sus características. Oradores: Carlos de Rito y Anabel Escudero (Café Cabrales, departamento Calidad Cabrales). Degustación a cargo de Dionisio Moretti.
12.45h / CHARLA / Café y deporte, Doctor Ricardo López Santi, cardiólogo.
14.30h / TALLER / Cómo hacer el café en casa, métodos hogareños / Christian Buritica (Puerto Blest)
15.15h / CHARLA / ¿Algo dulce para el café? Carlos Rava (Cámara de Confiterías/AHRCC) / Héctor Brignole (Confitería El Progreso) y Magdalena Marquevich (cheff patissier de La Marguerite)
16h / TALLER / LatteArt / Angela Cho, campeona Exigí Buen Café 2018.
17h / CHARLA / Cómo abrir una cafetería: entendiendo el concepto del negocio. Por Sabrina Cuculiansky (directora de las ferias de café y Exigí Buen Café) y el mentor Ernesto Beibe. 
18h / CHARLA / Desayunos y cafés / Los desayunos de El Gordo Cocina y sus propuestas para maridar con distintos tipos de café.
DOMINGO 2812h / CHARLA / Los cafés y su historia / Anécdotas y secretos de dos iconos porteños: Las Violetas y La Ideal.
12.45h / CHARLA / Alrededor de un buen café / La arquitectura, el ambiente y el servicio que hacen a una cafetería de especialidad. Por Javier Schulze de Hábito y Fernando Iglesias Molli de Öss Kaffe. 
13.30h / TALLER / Cocina con café / Postres dónde el café se vuelve protagonista (ISEHG)
14.15h / CHARLA / El desafío de las cadenas: mantener la calidad y aggiornarse al avance de la cultura cafetera / La experiencia de Tostado Café Club, Tienda de Café e Import Coffee & Co.
15h / CHARLA / De la planta a la taza: cómo reconocer un café de calidad / Sabrina Cuculiansky (periodista experta en café).
15.45h / TALLER / Los secretos del tueste para un buen café / Agustín Quiroga (Puerto Blest)
16.30h / TALLER / El espresso perfecto, sobre y sub extracción / Daniel Cifuentes de Lattente
17.15h / TALLER / Coctelería y café, variaciones en la sobremesa. Coordina Sebastián Atienza del Grupo Campari. 
18h / CHARLA / La sustentabilidad detrás de una taza de café. El grano de café y un mundo más justo. Techi Asplindh (especialista en sustentabilidad) y Germán López (Café Fundador).

Clarín - VIVA - Pizza, pasión de multitudes

Pizza, pasión de multitudes

El modelo tradicional sigue firme pero, de a poco, interpretaciones más contemporáneas y creativas ganan espacio.

El que supone que la pizza es una comida banal se equivoca. Mucho. Quizás la frecuentación de pizzerías que elaboran interpretaciones groseras puede inducir a pensar que la pizza sea un alimento sin nobleza. Es posible, pero hay casos que demuestran lo contrario.
Año 2010. Avenida Caseros. Diego Sicoli inaugura Hierbabuena, un restaurante-almacén con el foco puesto sobre los alimentos naturales de calidad y buenas prácticas de elaboración. Fue el disparador que permitió encarar el proyecto actual. El nuevo local nació a metros del primero. Moderno. Su iluminación es vibrante. Barra escenográfica y horno pizzero cautivante. Se utilizan harinas de alta calidad y masa madre. Fermentaciones tranquilas. Cocciones exhaustivas. Condimentos e ingredientes no casuales.
Antes de morder y degustar la pizza (tamaño individual generoso) la versión de la casa de las arancine puede ser un buen prólogo. Pequeñas bolas de arroz perfumadas por el azafrán. El relleno de queso es suave. El rebozado de polenta ofrece protección crocante. El alioli que acompaña remarca la pertenencia del plato a la cultura mediterránea.
La pizza de avocado y salmón es suculenta. Buena masa que acompaña gravlax ahumado y sutilmente grasoso, palta cremosa, impoluta mozzarella fior di latte, dulce cebolla morada y alcaparras y salsa picante.
La variante krispy kale presenta una cubierta en la cual conviven crocantes y sabrosas hojas de repollo negro rizado (el kale), queso brie, cebollas moradas y pistacho en 2 versiones (pesto y tostado). Pesto y kale frito son los responsables de la excesiva presencia de aceite residual. Pecado venial. Aperitivos, cervezas y buena secuencia de pastas completan el menú.

Ficha

Lugar: The pizza (Av. Caseros 424 - CABA)
Teléfono: 4300-6195.
Horarios: Lun, miérc. juev. ,vier. y sáb., de 17 al cierre; dom., mediodía y noche.
Formas de pago: Efectivo y tarjetas.
Relación precio / placer: Buena.
Precio: $ 700 por persona con bebida.

miércoles, 17 de abril de 2019

La Nación - Lifestyle - Tres recetas para hacer huevos de Pascua caseros

Tres recetas para hacer huevos de Pascua caseros

Gentileza: Belcolade (Puratos)
Ya se está acercando Pascuas . Eso significa que es la época de los huevos de chocolate. Un deleite que disfrutan tantos chicos como grandes en Semana Santa . Usualmente se suelen comprar, porque se consiguen en muchos lugares y de todo tipo, pero también porque trabajar el chocolate no es tarea sencilla aunque lareceta sea la más simple.
Para poder realizar huevos perfectos, brillosos y parejos se necesita de mucho "doigté" para lograr un templado perfecto y no por nada los "maîtres chocolatiers" se dedican exclusivamente al mundo del chocolate.
Si les gusta la idea de poder probar hacer los huevos en casa, sin que sea un trajín pero que igual queden muy vistoso, siempre existe la posibilidad de usar chocolate de baño de repostería.
Como cuenta Sabine Brusselmans desde Puratos, el baño de repostería "Carat" tiene excelente sabor (viene en semi amargo, leche o blanco), alto contenido de cacao, brillo y crack; además de ser fácil de usar porque no requiere templado (el tratamiento que se le realiza al chocolate para endurecerlo y hacer los huevos). Aquí sus recetas para que puedan preparar en casa, y que toda la familia pueda disfrutar junta.

Tres recetas para realizar en casa con éxito

En caso de que se animen a probar hacer un huevo de chocolate con el método del templado (sí, ¡como hacen los chocolateros!), Belcolade (también de Puratos) nos manda una 4ta receta para hacer en casa usando chocolate autentico.
Fuente: Pixabay
Fuente: Pixabay

1) El huevo de Pascuas tradicional

Claro que el huevo de Pascuas tradicional no puede faltar. De chocolate con leche con detalles de flores en chocolate blanco.

2) El huevo especial para niños

Colorido y divertido, el huevo de Pascuas infantil va a alegrar a los más chicos de la casa. Sin dudas una opción muy especial

3) El huevo moderno

Para amantes de romper con las tradiciones, este huevo innovador, de líneas sencillas es una buena idea para sorprender gratamente a los invitados.
Fuente: Pixabay
Fuente: Pixabay

4) El huevo de chocolate belga

A los que tienen tiempo (¡ y agallas!) les proponemos la receta de un huevo con chocolate templado. ¿Se animaran al desafió?

Clarín - Ciudades - Infografía: ¿Por qué un bife de chorizo no baja de $ 400 en una parrila porteña?

Infografía: ¿Por qué un bife de chorizo no baja de $ 400 en una parrila porteña?

Todos los costos, desde que la carne llega envasada del frigorífico hasta la mesa del restaurante.

Uno de los platos emblemáticos de la parrilla porteña está cada vez más salado, pero no por error del cocinero sino por los altos costos involucrados en su preparación. Así, un bife de chorizo de aproximadamente medio kilo arranca en $ 400 en un bodegón, precio mínimo que pudo registrar Clarín en un parrilla al paso, con mesas sin mantel.
En el otro extremo, por ejemplo en Puerto Madero, o en algunas parrillas de Palermo o San Telmo, el precio es mucho mayor y hay razones para ello: pagan más por la carne (promedio $ 380), tienen mucho personal y toda la cadena de costos es exorbitante: el alquiler de un restaurante en Puerto Madero oscila el millón de pesos al mes.
Del frigorífico a la mesa
 Tocá para explorar la información.»Bife de 500gr.

MATERIAPRIMAGASTOS$150 46%$175 54%ConservaciónCocciónServicioEmpleadosGastos variosCOSTO TOTAL $32511%19%22%22%27%

Infografía: Hugo Vasiliev  |  Clarín
A pedido de Clarín, empresarios de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) describen toda la cadena de precios, desde que la carne que llega del frigorífico pasando por el mozo, el carbón y el lavado de las servilletas, para explicar el precio final más económico del bife de chorizo.
La materia prima. El bife de chorizo envasado al vacío, ya se está pagando arriba de los $ 300 por kilo. Un bife de 500 gramos tiene entonces, crudo y bajado del camión, un valor mínimo de $ 150.
La conservación. La carne es recibida y almacenada en cámara por dos personas. El costo mensual de la cámara frigorífica y del salario de los responsables de su manipulación es, por cada kilogramo de carne, de $ 40, por lo que un bife demandaría $ 20.
La cocción. La realiza una persona en la parrilla, sólo con sal y carbón (por estos insumos, $ 10 pesos por bife), y es despachado por otra persona en la cabecera. De salarios, $ 15.
El servicio. Acá interviene el mozo que lleva el bife a la mesa, previamente "vestida" con mantel, platos, cubiertos, vasos y copas. Se calcula por mesa un costo de $ 10 de lavandería, $ 10 de pan y $ 20 de salario.
Los otros actores. También están en juego los comises que son los que asean y rearman el servicio, un cajero, un encargado, y un lavaplatos. Todos estos son los intérpretes que actúan desde la apertura al cierre de la mesa: un bife pasa por todas estas manos. La mano de obra desagregada se calcula en $ 40 para cada plato.
Gastos adicionales: El resto de los gastos totales (electricidad, agua, impositivos, alquiler del local, comisión de tarjetas de crédito, productos de limpieza, etc.) distribuido por cada bife que se sirve suma aproximadamente $50.

La Nación - Restaurantes - De EEUU a San Telmo. Cruzó 13 fronteras en auto y lo cuenta en su restaurante

De EEUU a San Telmo. Cruzó 13 fronteras en auto y lo cuenta en su restaurante

Durante el secundario, almorzaba todos los días en un restaurante chiquito que se llamaba Peter's Carryout, una vez el dueño le preguntó a mi grupo de amigos si alguno quería un trabajo para el verano, y yo acepté. Nunca había tenido contacto con la cocina, ahí empecé. Me gustaba porque la gente no iba sólo a comer, también a charlar con el dueño, era un lugar divertido. Eso me quedó en la cabeza, yo quise traducir ese ambiente en Buenos Aires. Cuando encontré este local, así angosto, me dije, 'voy a usar el mismo modelo'. El cocinero siempre está oculto, en la parte de atrás, y yo me propuse hacer la cocina abierta, para festejar el proceso que hacemos y no esconderlo.", explica Dave Soady, chef de 13 Fronteras ( Perú 1092), uno de los lugares más innovadores y curiosos de Buenos Aires.
Durante el último mundial
Durante el último mundial Crédito: Instagram
Dave, junto a su esposa Cris, viajaron unos dieciséis mil kilómetros en auto desde Washington DC hasta Buenos Aires, de ahí surge el nombre de su atípico restaurante, porque fueron trece las fronteras que atravesaron hasta concretar su objetivo. La curiosidad y ambición personal de Dave se alejaba de las aspiraciones clásicas de su país: "Yo escuchaba mucho punk rock, siempre fui en contra de la corriente, nunca estuve contento en Estados Unidos. Quiero hacer cosas diferentes, como Fugazi o Bad Brains (dos bandas decisivas de la autogestión de su ciudad). Su ideología se aplica a lo mío, creo que por eso me fui de mi país. Es muy fácil ser conformista, hacer lo normal e igual al resto: conseguir una casa, hijos, un auto. Eso es una cárcel para mí, Estados Unidos es una cárcel, yo quiero sentir cosas diferentes, sentir gustos diferentes. Quiero explorar, tengo un gran sentido de aventura", se sincera el chef, quien momentáneamente se vio sumergido en la inercia de la rutina, al estudiar ciencias políticas en California. Para financiar sus estudios volvió a lo que había encontrado como su amor, la cocina. Finalmente se decidió a volcarse de lleno a la gastronomía y estudió en L'Academie de Cusine, bajo la tutela de Patrice Olivon, chef de la Casa Blanca.
Dave en Cuzco durante el viaje
Dave en Cuzco durante el viaje Crédito: Gentileza
El concepto de 13 Fronteras es personificar aquel viaje en sus platos, por ejemplo: la guatita es un plato clásico de Ecuador hecho de estómago de cerdo; su versión es un homenaje al que comieron al cruzar la frontera de Colombia, en un viejo galpón que funcionaba como restaurante. Otros platos de la carta que cambia siempre pueden ser el conejo con mole (bien mexicano), el pollo peruano ahumado con puré de ocumo, arroz negro y esponja de ahí amarillo; o el silpancho boliviano deconstruido a la manera de los cocineros.
El concepto se aplica a la carta de manera absoluta cada estación, porque Dave trabaja con productos frescos, con lo que se consigue en cada época del año; además hay un plato nuevo cada semana. "El propósito es desarrollar productos argentinos que son menos conocidos. Todos saben que acá la carne es muy buena, pero yo siempre quiero hacer algo distinto, mi lógica es '¿Qué producto no es demasiado conocido?' Es festejar productos de acá pero en el formato de otra parte que puede personificar el viaje que hicimos para llegar acá. Yo tengo un concepto en mente, después busco los productos que corresponden".
Una cruza entre una causa peruana y una humita norteña
Una cruza entre una causa peruana y una humita norteña Crédito: Instagram

Peligro en México (y también en La Pampa)

La travesía de Dave y Cris fue una aventura apacible, pero también tuvo sus complicaciones: "En el único momento de peligro fue en el Sur de México, en Chiapas. Paseamos a nuestros perros y había gente mirando hacia arriba. Al levantar la vista había una puerta en el aire. Había un tornado viniendo en nuestra dirección, corrimos hacia el hotel", rememora el washingtoniano.
Dave destaca el sentido de camaradería entre los chefs porteños y también entre las personas: "Allá la gente se ve como competencia, acá es lo contrario, yo puedo aprender de vos y vos de mí. Esa es una característica de Latinoamérica y en especial de Argentina. Por eso estoy muy conforme con este país, acá la gente comparte mucho. Allá no voy a llamar a mis amigos para ir al parque a charlar sobre cualquier cosa, acá es totalmente normal. Los cocineros pueden aprender unos de los otros, y cuando son serios quieren compartir. Por ejemplo uno que te llama y te dice, 'vi que estabas haciendo tal plato ¿Me mostrás como es el proceso?', 'Sí, cuando quieras', y lo mismo al revés. Compartimos muchas recetas, es mucho más comunal".
Su primer destino argentino fue La Pampa, como cocinero en una estancia en un casco antiguo de 1870 que parecía detenido el en tiempo: sin electricidad, a pura leña y chimenea. Dave desarrolló su cocina moderna en un ambiente rústico durante un año y medio. Las condiciones eran ideales, los productos necesarios eran arrancados por sus propias manos. Las reseñas favorables y el boca en boca lo llevó a tener la suficiente confianza para empujar sus propios límites, hasta que un día el campo fue vendido y quedaron en la calle.
"De un día al otro nos quedamos sin casa, sin trabajo, sin nada, fue muy complicado. Nunca elegimos el camino más fácil, todo este viaje fue porque buscamos el desafío, pero ese momento fue duro, sin casa, sin trabajo, sin conocer a una sola persona. Cuando trabajás para alguien siempre tenés un freno, yo quiero desarrollar mis ideas, mis pensamientos. Ahí llegué a un punto en el que dije 'voy a hacer lo mío, al menos intenté'", y ahí nació 13 Fronteras, fiel al espíritu de Dave, el de afrontar las adversidades y mantenerse eternamente curioso y en búsqueda de aventuras. Porque 13 Fronteras no es solamente un restaurante, es un espacio de investigación y experimentación gastronómica a partir de una historia de vida que se traduce hacia un costado humano.