viernes, 23 de noviembre de 2018

Clarín - Gastronomía - Una temporada en Francia

Una temporada en Francia

Mi vida es una sucesión de esperas, les explicaba  uno por uno a mis colegas, antes y después de las comidas.

I - El saludo viril
Llegué a Fuveau, a pocos kilómetros de Marsella, invitado por la alcaldía, para participar de un programa cultural que conecta a los habitantes de aquel pequeño pueblo francés con escritores de todas partes del mundo.
El sitio es hermoso, el aire es puro, la comida sencilla y sabrosa, y la gente amable. Pero uno de mis oyentes resultó excesivamente amable.
Una de las peores partes de cualquiera de mis conferencias es cuando, una vez que he concluido, se me acerca el tropel de personas a hacerme todas las preguntas que no realizaron en el momento indicado. Mis conferencias duran mucho más después de que las termino que mientras suceden.
En este caso en particular, se me acercó un hombre de unos sesenta años, descendiente de griegos, que me felicitó- hasta allí pude entender- en francés y continuó hablándome en ese idioma, del que no conozco más que una decena de palabras. Para despedirse, me aplicó un golpe seco en el cuello, sonriéndome. Se suponía que era una suerte de abrazo viril, de caricia paternal, pero casi me rompe el pescuezo y me dolió durante el resto de la noche.
Di dos conferencias más, y en las dos volvió a acercarse el sexagenario, aplicándome, en ambos casos, siempre con su sonrisa y su evidente amabilidad, el desagradable golpe en el cuello.
Le escribí prácticamente desesperado a mi amigo Otis: “Me está yendo muy bien”, le expliqué, “Pero un fan sexagenario, muy amablemente, me secciona el cuello después de cada conferencia. Y no sé qué hacer”.
“Debes responder con un saludo idéntico”, respondió Otis de inmediato a mi mail. “Con la misma sonrisa, golpéale la nuca una vez. Verás cómo cambia de saludo”.
Lo que ocurrió fue que el día del reportaje público en la plaza del pueblo, en cuanto todos se marcharon y el sexagenario se acercó a saludarme, detuve su mano con mi mano y apliqué el golpe seco de saludo en su nuca.
El hombre me miró con una expresión de sorpresa indefinible y cayó hacia atrás como un árbol talado. Le tomé el pulso y acerqué mi oído a su boca. Ya nunca más saludaría a nadie con su golpe en el cuello.
Se ve que yo no era el único al que saludaba de ese modo, porque en los dos días restantes no escuché a nadie preguntar por él.
II - El orden social
Luego que me hube deshecho del molesto saludador de cuellos, me quedaba otro problema a resolver para poder realmente disfrutar de la maravillosa gastronomía de Fuveau, al Sur de Francia, en la Provenza.
Éramos algo más de cien escritores y se suponía que todos debíamos comer al mismo tiempo. Literalmente. No me refiero a comer en el mismo comedor, o a la misma hora, o la misma comida, cosa que en todos los casos hacíamos, naturalmente. Sino a que antes de que el primero que había recibido su plato pudiera probar un bocado, debía aguardar a que lo hubiera hecho el último.
De modo que si recibíamos un plato de pastas humeantes, para cuando llevábamos el primer capelletti a la boca ya estaba frío como un cadáver. Por el contrario, si nos servían una copa de vino beaujolais helado como aperitivo, para cuando sorbíamos civilmente el líquido rosado parecía una sopa o un ponche.
Intenté explicar por las buenas mi desacuerdo con este absurdo. Mi vida es una sucesión de esperas, les explicaba uno por uno a mis colegas, antes y después de las comidas. ¿No podrían al menos, durante estos días de esparcimiento en Francia, librarme de esta celda conceptual maoísta por la cual no comerá el primero hasta que no coma el último? ¿Qué quieren que haga con el plato recién servido delante de mis narices? ¿Que converse con él? Si me toca ser el último, no tengo problemas en que ustedes coman primero. De hecho pueden venir comidos desde su habitación. O incluso comer mucho después que yo. Lo único que les pido es que, cuando me sirvan el plato, me dejen comer.
Ni los organizadores ni los escritores conciliaban con mis argumentos. Finalmente, un viernes, me paré encima de una mesa, entoné La Marsellesa y llamé a rebelarnos contra las costumbres burguesas. “El París del Mayo del 68”, exclamé, “el de la Revolución Francesa, el de Rockoletion, no puede dejarse arrastrar por este convencionalismo opresor. ¡Que cada cual coma cuando le llegue el plato!”.
Los escritores de todas partes de Francia, muy ofendidos, replicaron que no estábamos en París y que, precisamente en honor a los jóvenes rebeldes del Mayo del 68, debíamos comer todos al mismo tiempo, como predicaban los maoístas por aquel entonces. Me bajé de la mesa derrotado.
En las dos noches restantes, me fugué sigilosamente y me oculté en el fast food de hamburguesas de la famosa firma norteamericana. Es cierto: no eran los apios de la campiña ni los champiñones recién extraídos; y además debía pagar con mi propio dinero. Pero comía en el momento en que me daban la comida: el queso gratinado y las papafritas crujientes. Y gracias al maravilloso sistema por el cual uno paga antes de comer, para cuando me sentía lleno simplemente me iba a dormir sin tener que hablar con nadie.
III - La sal de la tierra
Concluida mi estadía en Fuveau, la generosa editorial que me publicaba en Francia me invitó a pasar una noche en París.
En París todo es un poco más caro que en la Argentina. Por ejemplo, para tomar un capuccino en el café Des Magoux tuve que presentar una garantía de un francés nativo y dos meses de recibo de sueldo. Lo bebí amargo para ahorrar en el sobre de azúcar, que costaba lo mismo que un Ingenio zafrero tucumano. De todos modos, me quedé a lavar la taza de la que había tomado. Por suerte me pagaron bien y, con un par de euros que agregó la editorial, pude abandonar el bar sin contratiempos.
Esa misma noche me llevaron a una de las brasseries históricas del boulevard Saint Germain, justo en frente del Café de Flore, donde comían Sartre, Simone de Beauvoir, y un argentino llamado Piccinini, que nunca escribió un libro, pero al que todos recordaban porque, a diferencia de los dos famosos escritores, les dejaba propina a los mozos.
Cuando me trajeron mi elección, un bife a la tártara (que en rigor no es más que 250 gramos de carne cruda a temperatura ambiente), al que apodé “sushi de vaca”, y pedí el salero, la editora me hizo un gesto negativo con el dedo. El mozo, por su parte, se retiró a paso rápido como si alguien lo hubiera llamado.
“En este restaurant”, me explicó mi traductora, “se jactan de preparar los platos a la perfección: no se les debe agregar ni un grano de sal ni de pimienta”.
-¿Y Tabasco? -pregunté.
La traductora, escandalizada, hizo que no con la cabeza: debíamos comerlo tal como lo traían. ¡Yo estaba desafiando a siglos de cocina gala! ¡Asterix y Obelix me harían saber su disgusto!
-No entiendo -continué en voz baja-. Derribaron a la monarquía, inventaron la guillotina... ¿Pero se sienten ofendidos si le agrego un grano de sal a la comida?.
Tanto la traductora como la editora me indicaron en silencio que comiera y me dejara de molestar. Fingí que se me caía un botón, zigzagueé por entre las patas de las mesas, y emergí por las cercanías de la cocina, donde había visto que se apilaban los saleros, los pimenteros y las aceiteras.
Regresé a mi mesa. En cuanto incliné el salero noté que era de utilería, y comenzó a sonar la alarma.
Me deportaron por intentar salar la carne cruda en la famosa Brasseire donde comían Sartre y Simón de Beauvoir. Pero los mozos van a recordarme, igual que a Piccinini, por mi invención: el existenciasaladismo.
Link a la nota: https://www.clarin.com/espectaculos/temporada-francia_0_ABuehjMoq.html

jueves, 22 de noviembre de 2018

Infobae - Tendencias - Cómo es el restaurante número 16 de América Latina que integró el ranking de los 50 mejores

Cómo es el restaurante número 16 de América Latina que integró el ranking de los 50 mejores

Pedro Bargero, de 28 años, está al mando de la cocina de Chila. El restó de Puerto Madero escaló 10 puestos dentro del ranking de los "50 Best Restaurants" con respecto al del año pasado. Infobae dialogó con el chef ejecutivo, quien reveló cuál es su plato más exquisito
Bargero, con 28 años, llevó a posicionar Chila entre los mejores de Latinoamérica (Martín Rosenzveig)
Bargero, con 28 años, llevó a posicionar Chila entre los mejores de Latinoamérica (Martín Rosenzveig)
Sobre la coqueta Alicia Moreau de Justo al 1100, en Puerto Madero, está ubicado Chila – Relais & Chateaux, un exquisito restó de autor que con vistas al dique, la cocina vidriada, una barra y cava de vinos con las mejores bodegas y tragos de autor recibe a los comensales que llegan a este sitio para tentar sus paladares.
Recientemente se dio a conocer el listado de "The 50 Best Restaurants" de América Latina, y Chila se ubicó en el puesto 16, escalando 10 puestos con respecto al listado del año anterior. Infobae dialogó con Pedro Bargero, el chef ejecutivo de 28 años que está al mando de la cocina del exclusivo restó.
Chila ofrece un ambiente cómodo y distendido (Martín Rosenzveig)
Chila ofrece un ambiente cómodo y distendido (Martín Rosenzveig)
"Chila nació como Chila antes de poseer un lugar concreto en este mundo. Ya existía como restaurante, con nombre incluido y en la cabeza de Andrés Porcel, su creador. Pero el sueño del restaurante tardaría algunos años con muchos deseos detrás", compartió el chef.
La carta del restaurante es toda una experiencia. El menú cambia dependiendo de la estación. Cuenta con al menos diez menúes diferentes que rotan cada mes.
-¿Cuál es el plato emblema de Chila?
-El Puerro es mi elegido . El puerro es casi una obsesión, los contrastes de este plato con las notas que parecen estar contrastadas, pero sobre todo por las texturas, que se complementan perfectamente. Es un plato muy complejo desde lo sencillo.
Puerro, uno de los ingredientes favoritos en la cocina de Chila- Relais & Chateaux (Instagram)
Puerro, uno de los ingredientes favoritos en la cocina de Chila- Relais & Chateaux (Instagram)
-¿Cómo se enteraron de que habían sido elegidos como uno de los mejores restaurantes de América Latina?
-Estos premios tienen una dinámica sistematizada. Cada restaurante recibe una notificación varios meses antes con respecto al premio pero sin saber el ranking. No es un rumor el The 50 Best Restaurants. 
-¿Qué significó para ustedes que los hayan elegido?
-Para nosotros es muy lindo porque es el reconocimiento a un esfuerzo continuo que venimos haciendo aún antes de que estos premios existieran aunque Chila es reconocido desde el 2013. Es incontrastable para el consumidor y ofrecemos experiencias únicas de determinado nivel. El fine dinning es una categoría en la que hay pocos exponentes y nos parece muy interesante que este tipo de premios alienten al consumidor a probar diferentes experiencias y a iniciarse en otro tipo de ofertas gastronómicas.
En Chila hay 13 chefs trabajando para 17 mesas a diario (Martín Rosenzveig)
En Chila hay 13 chefs trabajando para 17 mesas a diario (Martín Rosenzveig)
-¿Les falta algo para mejorar aún más la calidad de lo que ofrecen en el restaurante?
-Sí. Chila es fruto de nuestro experimentar y de crear sin compromisos pero con el nivel que sabemos que merecen tanto nuestros clientes como nuestra comunidad. Tratamos de favorecer con cada paso la gastronomía argentina y no perder de vista la diversidad que ofrece nuestro país. Trabajamos mes a mes para rescatar y maximizar este potencial.
-¿Cuál es su opinión sobre los diferentes restós que integraron el ranking junto a ustedes?
-Nos parece importantísimo que Latinoamérica reconozca a Argentina con el gran nivel que tenemos en gastronomía. Podemos dar un mensaje y estamos felices de ver cómo crece la gastronomía argentina a ojos del mundo.
Link a la nota: https://www.infobae.com/tendencias/2018/11/22/como-es-restaurante-numero-16-de-america-latina-que-integro-el-ranking-de-los-50-mejores/

Planeta Joy - Beber - Mate boom: desde yerbas premium hasta su incorporación en cócteles, postres y platos salados

Mate boom: desde yerbas premium hasta su incorporación en cócteles, postres y platos salados

El mate logró separarse, al menos de a ratos, de la bombilla y ya se lo consume en postres, helados y platos salados; además, cada vez hay más yerbas premium -con métodos de elaboración especiales- y hasta cervezas y cócteles a base de esta planta milenaria; lee la nota y enterate más.
Al igual que el vino, el té y recientemente el café, la yerba mate también atraviesa una etapa de cambios: creció la variedad de yerbas premium, el consumidor está cada vez más atento a la calidad del producto y el mundo comenzó a ver los beneficios de esta infusión para la salud. Es por ello que, en los últimos años, salieron al mercado nuevos blends de yerbas premium. En Estados Unidos y Europa, creció el consumo de mate. Y los chefs comenzaron a incursionar con recetas dulces y saladas a base de esta planta. La coctelería no se queda atrás. Y este ingrediente es el toque final de varios tragos de autor. 
En Argentina se producen unos 260 millones de toneladas de yerba mate por año. El 75% de esta producción es de yerba tradicional, un 20% son saborizadas, y el 5% restante corresponde a productos derivados. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba, en el país se consumen 110 litros de esta infusión anuales por persona. Y este año, se incrementaron las exportaciones a Siria, Estados Unidos y Chile. 
“La yerba mate tiene propiedades medicinales, es altamente antioxidante y contiene saponinas que reducen el colesterol. También es lipogénica, combate la celulitis, regula la presión arterial, tonifica el corazón, es diurética y digestiva. El consumo de yerba mate está creciendo en el mundo porque hay más información sobre sus beneficios para la salud, su nivel nutricional y sus propiedades como estimulante natural con alto contenido de antioxidantes”, explica Josefina Armendares, sommelier de mate y asesora de CBSé. Uno de los últimos lanzamientos de la marca es la yerba premium Etiqueta Negra, con hierbas serranas. Una yerba compuesta con peperina, menta y poleo. Según detalla la sommelier de mate: el secado de las hierbas es natural y cuidado en todo el proceso, desde el cultivo hasta la cosecha. 
 
MATES DE ALTA GAMA 
Por su parte, la sommelier de Mate Karla Johan expresa: “El té y el café tienen su segmento premium y de ediciones limitadas y yo quería llevar la yerba mate a ese nivel. Darle valor agregado. Hay plantas con partidas limitadas donde selecciono y cuido el producto. Ya desde su elaboración es premium”. 
Tras 15 años de especializarse en el tema, hace unos meses Johan lanzó su primer yerba mate premium elaborada con las mejores hojas de Yerba Mate del norte de Misiones y a partir de un sistema de secanza exclusivo en el mundo, sapecada por agua. “Estados unidos busca a la Yerba Mate como un alimento funcional. Sobre todo por el alto poder antioxidante que tiene (más que el té verde). Es un energizante natural, por eso, es muy solicitado en los deportistas y estudiantes. Y es un activador del sistema nervioso central”, dice. 
Este año abrió sus puertas Matea, el primer Mate Bar Boutique de Latinoamérica, en La Plata. Desde el 2014 que Uriel Charne junto a su familia venía diseñando este nuevo proyecto. “Me di cuenta de que en Argentina muchos íconos de la cultura de nuestro país están puestos en valor, como el fútbol, el tango, el asado, las empanadas, pero no sucedía lo mismo con el mate y todo lo que rodea a esta infusión popular y única. Ahí nace la idea de Matea, un espacio donde el mate pueda vivirse y sentirse de una forma que nunca antes se hizo”, dice Charne. En su bar ofrecen más de veinte tipos de yerbas diferentes: orgánicas, premium, sin TACC, con 24 meses de estacionamiento natural, blends (mezcla) con diferentes hierbas naturales y hasta ahumadas. Un equipo de expertos se encarga de recomendarle a cada cliente la yerba que mejor va con su perfil y se puede consumir en el local o llevarlas a sus hogares. La compra mínima para llevar son 200 gramos de yerba. Para coronar la propuesta, también tienen pastelería casera con yerba mate, como la torta Iberá, una base húmeda con mate infusionado, harina de almendras y trocitos de almendra natural. Además de aderezos a base de yerba mate y algunos snacks. 
YERBA MATE PARA MASTICAR
Arepita asada de yerba mate, pinxo de pollo crocante con alioli de yerba mate y tempura de pesca blanca en yerba mate. Estos fueron algunos de los bocados calientes que se presentaron en la feria Matear, organizada por el Instituto Nacional de la Yerba Mate el pasado 8,9 y 10 de noviembre. Este alimento tan representativo para los argentinos es cada vez es más utilizado en recetas de los más innovadoras tanto saladas como dulces. “La pastelería es el camino que recorro para resaltar los sabores de mi tierra, uno de ellos y con el cual nos identifican en el mundo es la yerba mate. Le aporta a mis recetas sabor. Además de tener propiedades antioxidantes, es fuente de vitaminas y minerales como el potasio”, dice la pastelera misionera Sandra Romero a Planeta Joy. Desde 2016 que con su emprendimiento Alumin'e ofrece macarons, cookies, mini budincitos marmolados de mate-limon y hasta bombones de licor de yerba mate. Una de sus recetas más innovadoras es un Entremet, compuesta por capas de crocante de coco, ganache, biscuit de maní y yerba mate, compota de frutas tropicales y una crema aireada de yerba mate y especias. En Matear, también hubo dulces súper sabrosos como: el cremoso de chocolate con leche infusionado con yerba mate sobre base de amapolas o el shot de chocolate blanco & gelee de yerba mate. 
La yerba mate también es un ingrediente utilizado en el refrescante mundo de los helados. Recientemente el maestro heladero y pastelero Italiano Maurizio Profumo, visitó Argentina y brindó una charla magistral en la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA). Allí presentó un innovador sabor: albahaca, lima y mate. En Italia, los helados con yerba mate ya son un clásico. Para la receta, la noche anterior puso medio litro de leche con 60 gramos de yerba. Luego, calentó la leche y se dejó toda la noche en infusión. Al día siguiente, lo filtro para sacar todo el sabor. A esto se le agregó 2 kilos y medio de base blanca neutra de helado. Por último, combinó el helado con nuez caramelada.
 
Los helados Jauja, originarios del Bolsón en la Patagonia, y con una sucursal en Palermo, incorporaron a su oferta de sabores el "Mate cocido con leche y tres de azúcar" veinte años atrás. “Nos parecía interesante ofrecer un sabor que represente a una bebida tan significativa, tan omnipresente en nuestra vida cotidiana. Hicimos pruebas de sorbetes (sin leche ni crema), pero vimos que la versión cremosa tenía mucha más aceptación. Por el nivel de dulzor, el sabor terminó teniendo "nombre y apellido", pero el público lo pide como el helado de mate cocido”, cuenta Melchor Mazzini, de Jauja. El helado tiene el sabor característico del mate. Según explica Mazzini es “una infusión real de mate cocido con leche, a la cual se le agrega crema y azúcar para darle la textura y particularidades del helado. Primero, la infusión se hace en caliente y luego de un tiempo de reposo, se hace el helado”. Hace poco, también lanzaron una versión tipo "matcha", que tenía un poco de yerba molida dentro de la mezcla, que resultó atractiva para los extranjeros. Arlequín helados recientemente presentó cuatro sabores de paletas heladas (frutos del bosque, limón, naranja y frutos tropicales) con yerbas saborizadas CBSé.
CON EL MATE A LA BARRA
La yerba mate también pisa fuerte en las barras. En 2013, el reconocido bartender “Tato” Renato Giovannoni creó el primer gin premium de Latinoamérica: Principes de los Apóstoles. El gin nacional honra a la infusión más argentina de todas, el mate. Está hecho con hojas frescas de yerba mate, pieles de pomelo rosado, eucalipto y menta peperina. En su flamante bar Florería Atlántico ofrecen el “Terere Tonic” un cocktail con gin, agua tónica, piel de pomelo y yerba mate. La bartender Inés de Los Santos, también es amante de la yerba mate para preparar cocktails. Con Julep, su propio emprendimiento de barras y tragos, lanzó “Matelada” un jugo 100% natural con yerba mate (sin estacionar), jugo de quinotos y almíbar de cedrón. En Matear, de Los Santos deslumbró a los visitantes con tragos de autos a base de la infusión amada por los argentinos. Entre ellos, se destacaron el Canchada Sour, con gin, canchada verde y jugo de ananá y el Bacon Julep con whiskey Bourbon con panceta ahumada, jugo de melón, yerba barbacuá y menta. Parque Bar desde su apertura también se sumó a esta tendencia. Uno de los cocktails más solicitados es el “Día de Campo” que viene presentado en un termo y acompañado de un pintoresco mate. Lleva Campari, Aperol, Gin Apóstoles, Jugo de naranja, Apricot Brandy (licor de damasco) y por supuesto yerba mate. Es un cóctel bastante dulce, pero el amargor de la yerba balancea su sabor. El cocktail “This is America”,de Faraday Bar, además de bourbon infusionado con piña y angostura tiene un almíbar de mate. “Es una reversión del old fashioned. La yerba mate le aporta sabor y balancea con su amargo y astringente el dulce de la piña”, explica Hernán Calliari, bartender y dueño de Faraday. En Isabel, también tienen un cocktail inspirado en el mate: el Monkey tereré julep con Monkey, almíbar, menta y yerba mate. 
El mate no se queda afuera del boom de la cerveza artesanal, el año pasado llegó al mercado Matebeer, una cerveza Golden Ale creada por la Sommelier de Mate Karla Johan y  Martín Boan, Sommelier de Cerveza. La cerveza tiene notas frescas, frutadas, y cítricas que se combinan con el amargor de la yerba mate. Es ideal para disfrutar con una rica picada y probar el sabor del mate con un estilo diferente. 
El 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate. Como infusión, en finger food, cupcakes, helados y hasta cocktails. Cualquiera opción puede ser buena, para rendirle su merecido homenaje.  
Bonus Truck- Tips para preparar un mate cebado por la Sommelier Karla Johan
1-Llenar el mate hasta ¾ partes con la yerba elegida. La yerba no tiene que llegar a la superficie, porque cuando se moja incrementa su volumen
2-Taparlo con la palma de una de las manos, darlo vuelta y agitarlo energéticamente. Este proceso es importante porque se mezclan bien los componentes de la yerba mate. 
3-Volvemos a la posición inicial, inclinando la yerba a 45 grados.
4-En el pequeño espacio o canal agregar agua tibia (unos 45 grados). Esto ayuda a que se hidrate el polvo y no se queme la yerba. Luego acomodamos la bombilla en ese lugar.
5-Cebar donde está la bombilla. El agua debe estar entre 75 y 80 grados. Nunca hirviendo. 
Por Agustina Canaparo.
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Mate_boom%3A_desde_yerbas_premium_hasta_su_incorporaci%F3n_en_c%F3cteles%2C_postres_y_platos_salados&page=ampliada&id=10506

Infobae - Tendencias - Científicos de San Juan y Mendoza usan levaduras nativas para mejorar los vinos

Científicos de San Juan y Mendoza usan levaduras nativas para mejorar los vinos

Desarrollaron un proceso alternativo de fermentación que logra bebidas aromáticas y sin contenido excesivo de alcohol. Avanzan así con la estrategia para adecuarlos al paladar de los consumidores
Los paladares exigentes de vino tendrán en 2019 un nuevo desafío de la mano de científicos argentinos
Los paladares exigentes de vino tendrán en 2019 un nuevo desafío de la mano de científicos argentinos
No muchos paladares saben que el exceso de alcohol en los vinos interfiere con la percepción sensorial. Lo que sí se sabe es  que es nocivo para la salud.
Para favorecer la producción de partidas que limiten la graduación alcohólica sin afectar el aroma y otras propiedades de los varietales, científicos de San Juan y Mendoza desarrollaron un proceso alternativo de fermentación, basado en levaduras nativas, que en 2019 se probará en escala industrial.
Este desarrollo de un proceso alternativo de fermentación logra bebidas aromáticas y sin contenido excesivo de alcohol. Además de los beneficios reales en el cuerpo humano, se avanza así con la estrategia para adecuarlos al paladar de los consumidores.
Las científicas involucradas en el nuevo proyecto
Las científicas involucradas en el nuevo proyecto
"Esta estrategia permitirá procesos controlables y reproducibles sin que los vinos pierdan su carácter único y típico", destacó María Victoria Mestre, ingeniera agrónoma y becaria del CONICET en el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
Según la especialista, la graduación que puede alcanzar el vino es consecuencia de la capacidad de convertir azúcares en etanol o alcohol etílico de la levadura Saccharomyces cerevisiae, conocida popularmente como "levadura de cerveza", que la mayoría de las bodegas usa en sus fermentaciones.
Por el cambio climático y las temperaturas cada vez más elevadas, sumado a que las uvas deben permanecer más tiempo en el viñedo hasta alcanzar la madurez aromática óptima, los frutos tienen mucha azúcar al momento de la cosecha. Por lo tanto, la concentración de etanol en los vinos aumenta.
El crecimiento de las exportaciones estuvo acompañado por una vendimia en 2018 con mejores rindes y calidad, lo que permitió un aumento en la producción de uvas del 31%
El crecimiento de las exportaciones estuvo acompañado por una vendimia en 2018 con mejores rindes y calidad, lo que permitió un aumento en la producción de uvas del 31%
Mestre y su equipo lograron abordar el problema mediante un proceso de fermentación secuencial: primero usaron levaduras nativas de la zona que ellos mismos seleccionaron, y tras 24 o 48 horas inocularon la especie Saccharomyces cerevisiae. Ya produjeron así, en escala piloto, 26 litros de vinos con la graduación y la calidad esperadas.
Mostos del malbec
Los investigadores utilizaron mostos del varietal malbec que otorgó la empresa Graffigna, con la que harán la prueba en escala industrial.
Las levaduras nativas que los científicos preseleccionaron durante un estudio previo tienen dos rasgos fundamentales: aumentan los compuestos deseables en el vino, como el glicerol y los aromáticos, y producen poco etanol.
Mostos del malbec, en laboratorio
Mostos del malbec, en laboratorio
Por eso, es importante que estos microorganismos permanezcan tanto como se pueda en la matriz fermentativa para que consuman parte de los azúcares antes de incorporar las levaduras convencionales.
Además de impactar en la calidad del vino, disponer de estas levaduras "locales" hace más factible que las industrias incorporen la fermentación por etapas.
"En el mercado hay diferentes cepas de levaduras que pueden inocularse de manera secuencial con Saccharomyces cerevisiae, pero las producen empresas extranjeras y eso aumenta los costos", señaló Mestre.
La dificultad que podrían tener las bodegas para virar a la fermentación secuencial es que requiere una logística de trabajo diferente de la habitual. En cuanto a la infraestructura, podrían usarse biorreactores, pero no son imprescindibles.
Del proyecto, cuyo último avance se publicó en la revista International Journal of Food Microbiology, participan también Paola Maturano, Fabio Vázquez, María Eugenia Toro y Benjamín Kuchen, del Instituto de Biotecnología de la UNSJ; y Laura Mercado y Mariana Combina, de la Estación Experimental Agropecuaria Mendoza del INTA. En la prueba en escala piloto colaboró también el doctor Martín Fanzone, del INTA.
Con información de la Agencia CyTA – Fundación Leloir
Link a la nota: https://www.infobae.com/salud/ciencia/2018/11/21/cientificos-de-san-juan-y-mendoza-usan-levaduras-nativas-para-mejorar-los-vinos/

Planeta Joy - Comer - Más días de feria, Jumbo Deli & Wine

Más días de feria, Jumbo Deli & Wine

Se realizará del 21 al 23 de noviembre; se podrán degustar productos frescos, bebidas y alimentos importados, cócteles y vinos, entre otras propuestas.
Vinos, quesos, cervezas, spirits, café y chocolates son solo algunas de las delicias que formarán parte de Jumbo Deli & Wine, una feria que, con seis ediciones encima, ya se transformó en clásico.

Entre los sectores de la feria se destaca Jumbo Fresh, donde la marca presenta sus productos de elaboración propia, como panes, masas y frutas y vegetales para disfrutar en licuados de estación, ensaladas y salteados. Tampoco faltarán las carnes premium.

Una novedad de esta sexta edición, el sector de Coctelería, ubicado a cielo abierto, donde se podrán beber cócteles y spirits; otro sector imperdible para los amantes de las bebidas, es el de vinos.

Más información:
Fecha: 21, 22 y 22 de noviembre
Lugar: Tribuna Plaza, Av. Del Libertador 4401, Palermo
Horario de ingreso: 18  a 22.
Valor de la entrada: $700.

Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?M%E1s_d%EDas_de_feria%2C_Jumbo_Deli_%26_Wine_&page=ampliada&id=10507