miércoles, 4 de octubre de 2017

Clarín - Ciudades - El inventor del Súper Dulce de Leche que mañana regala 1.500 kilos de helado

El inventor del Súper Dulce de Leche que mañana regala 1.500 kilos de helado

Se llama Daniel Paradiso y, desde hace tres años, proclamó al 4 de octubre como "el día del helado". Y lo festeja ofreciendo una tacita gratis en sus 35 heladerías.
El inventor del Súper Dulce de Leche que mañana regala 1.500 kilos de helado
Las comidas familiares en la casa de Daniel Paradiso eran los lunes. En horario laboral para la mayoría de la gente, Paradiso, sus padres, su mujer y sus hijas se reunían alrededor de una mesa. Vivían a la inversa: trabajaban sábados y domingos, hacían el clásico almuerzo del domingo en lunes. En una de esas comidas, 26 años atrás, a Paradiso se le ocurrió abrir la heladera, sacar un pote de dulce de leche y mezclarlo con el kilo de helado de dulce de leche que estaban por comer. Así, dice, nació el sabor Súper Dulce de Leche.
“Tuve que encontrar un dulce que no llorara”, dice el inventor Paradiso, dueño desde hace 39 años de la heladería que lleva su nombre, Daniel. Un dulce de leche que no llorara se traduce enque no se derritiera. “También -sigue- debía competir con el helado. Tenía que ser agresivo, más intenso. Ligero pero no tanto como una salsa”.
Entre el Súper Dulce de Leche y muchos otros sabores podrán elegir mañana quienes se acerquen de 15 a 19 a cualquiera de sus 35 sucursales. Por el día del helado -una efeméride impuesta por Paradiso- los clientes tendrán una tacita gratis. Durante esas cuatro horas prometen repartir 1.500 kilos de helado (una tonelada y media). Más que el año anterior, que el anterior y el anterior: es la tercera vez que lo hacen.
Paradiso se reconoce maestro heladero. Y enumera con orgullo otros gustos que también salieron de su inventiva: alfajor de chocolate (en honor al Havanna marplatense), Danicol (con sabor a Mantecol), Nuteca (base de chocolate, vainillas en licor y nutella) y Delicias de la Isla, hecho con nueces y ciruelas del Delta, en homenaje a las islas de la Segunda y Tercera sección de San Fernando. Ahí, más exactamente en un garaje de la localidad de Victoria, nació su primera heladería. La levantó a los 19 años, cuando ya tenía seis de oficio. Su padre, carpintero, le construyó el mostrador. Luego él también atendería al público. Paradiso otra vez a la inversa: el hijo sumó al padre a su empresa.
El inventor del Súper Dulce de Leche que mañana regala 1.500 kilos de helado
Los inicios de Daniel Paradiso en su primera heladería, ubicada en la localidad de Victoria.
"Toda la década del '80 fue de aprendizaje. Me sumaba a cualquier exposición, charla, muestra que había. Si alguna marca traía un heladero italiano, ahí estaba yo", dice. Llegó al negocio a sus 13 años, buscando un trabajo durante las vacaciones de verano. Entonces era un estudiante de un colegio industrial de San Isidro. "El paso por la escuela técnica fue crucial. Me dio nociones de química y física; capacidad para entender el funcionamiento de las máquinas; también un método para pensar".
En 2008, cuando el primer local -aquel garaje- cumplió 30 años,ofreció un sabor distinto por semana. Uno más disímil que el otro, el más extremo: helado de chizito. "Era rico pero lo discontinuamos. El paladar argentino tiene una regla: la combinación chocolate, dulce de leche y frío siempre -lo pronuncia como si fueran mayúsculas- es exitosa". El año pasado, la última vez que habló con Clarín, buscaba al creador de la crema del cielo. Todavía no lo encontró. "Detrás hay alguien muy creativo. Seguro fue un argentino".
Link a la nota: https://www.clarin.com/ciudades/inventor-super-dulce-leche-manana-regala-500-kilos-helado_0_SkJXmuZ3Z.html

Revista Noticias - Vida Gourmet - "Le Dîner en Blanc”, el gran picnic glamoroso del mundo, tendrá su primera edición en Buenos Aires

"Le Dîner en Blanc”, el gran picnic glamoroso del mundo, tendrá su primera edición en Buenos Aires

La “cena de blanco” se realizó por primera vez en París hace 30 años. Hoy es una tradición en 80 ciudades de todo el mundo. Para asistir hay que registrarse y vestirse de blanco.
Faltan pocos días para que la ciudad de Buenos Aires se estrene en un evento de fama mundial: “Le Dîner en Blanc” o “cena de blanco”, un encuentro súper exclusivo que desde hace 30 años se desarrolla en las ciudades más glamorosas del mundo y que por primera vez tendrá una edición en la Argentina. Las consignas son simples: ir vestido de blanco y llevar sillas, mesa, vajilla, comida y champagne a un picnic espectacular.
El lugar donde se realizará esta gran comida es secreto hasta último momento, pero ya tiene fecha: el sábado 7 de octubre. ¿En qué consiste exactamente la experiencia que busca instalarse como una nueva tradición entre los grupos más cool de Buenos Aires? Aquí lo contamos.
Mística
La historia de “Le Dîner en Blanc” comenzó en París cuando un señor francés, François Pasquier, de vuelta en su tierra natal después de vivir varios años en el extranjero, quiso organizar una cena para reconectar a sus conocidos y le pidió a cada invitado que llevara a un amigo. Como la cantidad de personas que asistiría al encuentro resultó ser muy alta, decidieron reunirse en el Bois de Boulogne y vestirse de blanco para reconocerse. Así se dio inicio a la tradición. La idea de compartir un rato ameno con comida gourmet, luego se expandió por el mundo y ya se desarrolla en los espacios públicos de más de 80 ciudades, en 30 países.
Como el evento aún busca mantener ese espíritu de “reunión de amigos”, las invitaciones se consiguen a través de las redes de los anfitriones o los socios participantes.
En Buenos Aires, donde se realiza por primera vez, los organizadores ya extendieron las primeras invitaciones. Y son muchos los que se acercaron, al enterarse de que el evento tendría una versión local. Esos primeros invitados tuvieron la oportunidad de elegir también a sus propios invitados. Pero en estos días previos al evento, y justamente porque la Cena se estrena en nuestra ciudad, es posible registrarse y comprar las entradas en la página: buenosaires.dinerenblanc.com/register.
A partir del momento del registro, un “líder de mesa” se ocupa de solucionar todas las dudas del asistente.
El cupo es de alrededor de 1.000 personas y una vez que los invitados han sido confirmados, la asistencia es obligatoria.
Otra de las características principales del evento es el misterio. La locación se mantiene en absoluta reserva hasta el último minuto y se revela cuando los participantes se suben a uno de los siete micros que parten desde diferentes sitios de la ciudad. Los puntos de encuentro en Buenos Aires son: los puertos de Escobar y Nordelta en zona norte y en Capital, Sucre y Libertador, Malba, Plaza Francia, Plaza San Martín y el Teatro Colón. Se asignan de acuerdo al domicilio del invitado.

Algunas de las locaciones elegidas en el mundo fueron la Torre Eiffel y la ópera de Sydney. Y no importa las condiciones climáticas, el evento se celebra igual, tanto si llueve como si hay sol.
Magia blanca
Cuando los invitados llegan al lugar misterioso, vestidos íntegramente de blanco (dress code inquebrantable) instalan sus mesas y sillas (cada uno debe llevar la propia) y colocan su canasta de picnic (tiene que ser una canasta), la fiesta comienza. La idea es que lleven su propia comida, pero cuando se registran pueden comprar por Internet una de tres opciones de menú. Y sólo se pueden adquirir por adelantado. No se venden en la locación. Las bebidas permitidas son champagne, vino o agua. Cerveza y gaseosas están desterradas. Desde el punto de encuentro y durante el evento, los “líderes de mesa” se encargan de guiar y ayudar a todos los invitados. También son los encargados de chequear que los asistentes cumplan con todos los códigos.
La Cena de Blanco comienza con la caída del sol, cuando las servilletas se agitan en el aire.
Una vez finalizada, empieza la música. El DJ toca unas horas y luego cada invitado se dirige nuevamente al micro que lo devuelve al punto de encuentro.
El valor de la entrada es de 49 dólares, ese precio no incluye ni la comida ni la bebida. Es el costo de formar parte de esta nueva experiencia, en una noche donde la elegancia, el misterio, los placeres y los invitados que asisten son los protagonistas.
Link a la nota: http://noticias.perfil.com/2017/10/03/le-diner-en-blanc-el-gran-picnic-glamoroso-del-mundo-tendra-su-primera-edicion-en-buenos-aires/

Planeta Joy - Comer - Crispy chicken: 5 spots para probar pollo frito

Crispy chicken: 5 spots para probar pollo frito

Tierno, crocante, simple y versátil. Este manjar fast food típico de Estados Unidos apareció en varias cartas porteñas. Te recomendamos dónde probarlo.
Nola fue el establecimiento más prominente al momento de abrir el camino de la mano de la cocinera Liza Puglia. Nacida en Estados Unidos, maravilló a los porteños con su pollo frito, de perfecto balance entre costra crocante y carne tierna. Y pronto, poco a poco, otros locales se animaron a darle una chance al pollo frito, un manjar de comida rápida tan simple como versátil.
Al estilo yanqui en CHICKEN BROS
Apenas se ingresa al local de la esquina de Thames y Costa Rica, salta a la atención los rollos de papel de cocina que se erigen como inusuales centros de mesa. Aquí, las servilletas no alcanzan: a Chicken Bros uno viene a ensuciarse en serio con el arsenal de diez salsas caseras con las que Timmy y Justin, los amigos norteamericanos que regentean el lugar, bañan sus creaciones de pollo. La experiencia comenzó como un pop-up de un solo día que luego migró en proyecto full time, formato que le dio al dúo a cargo la posibilidad de ensayar hasta encontrar la sintonía perfecta en sus platos. 

Sería difícil elegir la mejor de sus salsas, porque el abanico es amplio: hay desde pociones asiáticas agridulces hasta un aderezo búfalo de picor atómico, pasando por una elegante manteca de ajo. Así que sólo queda pedir las alitas ($120 las 10) o el “polloclo” (trozos de pechuga rebozada y frita, a $130 la porción) y sentarse a ver cómo se amontona el papel de cocina provechosamente usado. 
Thames 1795, Palermo / T. 4833-9127


Entre panes en TIERRA DE NADIE
No es ningún secreto que las hamburguesas que expende este local de Caballito son de lo más excelso que se puede probar entre dos panes en la ciudad. Y aunque es difícil cansarse de repasar una y otra vez la carta, los que de repente lleguen al local con ganas de algo diferente tienen dos sándwiches de pollo frito a mano: el CCC ($163), donde la pechuga se acompaña -en elección modesta y fresca- con lechuga iceberg y alioli casero (también sale al plato, a 168 pesos), y el Grand CCC (173 pesos), con cheddar, panceta crocante, lechuga, tomate y mostaza con miel casera. Las tres “C” son sigla de crispy crunchy chicken, el corazón de la preparación: pollo aderezado con una mezcla de 10 especias y rebozado en el momento previo a la fritura con una mixtura de harina, cereales y panko, lo cual garantiza un resultado lejos de texturas indeseables o zonas crudas. 
Av. Avellaneda 588, Caballito / T. 2073-1566


Picantes en BAR DE CARNES
Descontracturar la parrilla o jerarquizar la comida rápida. Cualquiera de las dos valoraciones sirve para una de las más recientes incorporaciones gastronómicas al paisaje de Recoleta, que si bien tiene como foco principal las carnes vacunas, le hace lugar al cerdo y también al pollo. 

Con un cambio de carta flamante, ya pueden probarse las patitas crispy (a $160). El resultado se basa en un simple encadenamiento de secretos que garantiza el corazón suave y la capa crujiente que el paladar adora. Primero, las patas de pollo se cocinan al vapor por media hora, para luego entrar a un baño de leche y huevo donde reposarán durante un buen rato. La fritura profunda llega después de un revolcón en harina, semolín, pimienta, cereales triturados y páprika, y en la mesa el resultado se acompaña con papas pay en salsa brava. En conclusión, una fiesta picantona que ruega por cerveza o un aperitivo bien helado.
Peña 2287, Recoleta / T. 4808-0774

Tenders en BIG SUR
El concepto de comida rápida no tiene por qué derivar en confecciones reñidas con lo saludable, y Big Sur empuja un poco más allá esa idea basando su cocina callejera al estilo estadounidense en productos nobles provenientes de La Pebeta y otras granjas locales. El pollo no es la excepción: es de aves criadas y alimentadas en ambiente natural y el resultado se refleja en carne jugosa, sabrosa y de gran textura.

El chef Maximiliano Rossi aprovecha al máximo sus propiedades en los tenders ($100 la porción), realizados con la parte inferior de la pechuga. Para el rebozado, se remite a las indicaciones más tradicionales de la cocina del sur yanqui, que pide remojar el pollo en buttermilk, el suero que se separa de la leche al fabricar manteca, el cual también puede producirse por fermentación. El empanado, mientras tanto, se basa en una mezcla de almidones y cereal -incluyendo trocitos de copos de maíz-, que garantiza un acabado dorado y crujiente, en perfecto contraste con la terneza del pollo. 
Av. Cerviño 3596, Palermo / T. 4806-7264


Con cerveza artesanal en BULLER
Todo el que quiera prolongar una experiencia alcohólica sabe que los lípidos son buena compañía para la bebida y hacen más lento el camino hacia una posible borrachera. Así, la carta de Buller, al igual que la de toda cervecería artesanal, presenta una nutrida gama de frituras. 

Y el pollo no es excepción: aquí viene en versión New Orleans (a $160 la porción con papas rotas), que busca homenajear el espíritu cajún con un mix especiado al que se le agrega ralladura de cítricos para equilibrar aromas y sensaciones. Este baño, en el que los bastones de pollo se marinan durante doce horas, se une con un rebozado desarrollado especialmente para la cocina de Buller, que según la chef Nadia Arce aporta “máxima crocancia y un dorado muy parejo”. Queda a criterio del comensal elegir qué cerveza marida mejor con la sabrosura levemente ácida de este pollo frito (que se sirve con salsa alioli, para el que quiera aumentar potencia), pero vale recomendar la Hefe Weizen, cerveza de trigo liviana y apenas aromática ideal para apurar a grandes tragos en una noche primaveral. 
Junín 1747, Recoleta / T. 4806-0556


BONUS TRACK. Aunque no sean un plato principal sino más bien un picoteo para encarar antes de la hamburguesa, los nuggets son un éxito -especialmente entre el público infantil- en The Burger Company (Honduras 4733, Palermo). Rebozados con harina, tienen una textura más suave que la del pollo frito usual y salen $56 por porción, acompañados con honey mustard o salsa barbacoa.  

Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Crispy_chicken%3A_5_spots_para_probar_pollo_frito&page=ampliada&id=9852

Revista Perfil - Gastronomía - ¡Regresa el evento más esperado por los amantes del vino!

¡Regresa el evento más esperado por los amantes del vino!


Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Pinot Noir. ¿No sabe de qué estamos hablando? Si le gustaría conocer más sobre estas variedades y otras curiosidades del vino, a partir del miércoles 18 y hasta el viernes 20 de octubre se llevará a cabo la sexta edición de ExpoVino Costa Rica, una actividad dedicada a los amantes de esta bebida en nuestro país.
El miércoles 18 de octubre, los profesionales del área de gastronomía y hotelería podrán encontrarse con compradores institucionales, dueños de restaurantes, hoteleros y demás proveedores de manera exclusiva. Mientras que los días 19 y 20 de octubre en horario de 3:00 p.m. hasta las 9:00 p.m, el público en general podrá degustar los mejores vinos de diversas regiones y de diferentes marcas expuestas.
Los amantes del vino pueden comprar desde ya su entrada en preventa por un valor de $65 que incluye degustación de vino en todos los stands y 5 tiquetes de ¢1.000 canjeables en comida o vino. Los asistentes también pueden comprar la entrada el día del evento a un precio de $85.
Para comprar las entradas y consultar mayor información puede consultar la página oficial del evento.
Link a la nota:http://www.revistaperfil.com/gastronomia/Regresa-evento-esperado-amantes-vino_0_1252674721.html

Planeta Joy - Comer - Para picotear: snack nutritivo con semillas

Para picotear: snack nutritivo con semillas

Prepará cuadraditos de avena, nuez y girasol bañados en limón, ideales para la hora de la merienda.
Llega la hora de la merienda y a todos nos dan ganas de comer algo rico que nos de la energía para terminar con las actividades del día. A continuación, compartimos el paso a paso del recetario de Kernel para preparar cuadraditos de avena, nuez y girasol bañados de limón. Es una preparación nutritiva y casera ideal para comer ese momento del día.

Ingredientes (20 cuadrados)
-1/2 taza de harina leudante
-1/2 taza de harina común
-1/2 taza de avena arrollada
-1/2 taza de coco rallado
-1/4 taza de semillas de girasol tostado
-1/4 taza de semillas de calabaza
-1/2 taza de nueces, picadas
-100 grs de manteca
-2 1/2 cdas de melaza
-1/2 cdta de bicarbonato
-1/4 taza de agua caliente
Para la cobertura
-1 taza de azúcar impalpable
-Jugo y ralladura de 1 limón
-1 cdta de manteca
-1/4 taza de coco rallado

Preparación
1. Mezclar en un bowl las harinas, la avena, el coco, las semillas de girasol y las nueces. En una tacita mezclá el agua caliente y el bicarbonato. Revolvé para que se disuelva.

2. Calentar la manteca y melaza en un jarrito pequeño sobre a fuego bajo, hasta que se integren. Retirar del fuego y agregar a la mezcla de agua y bicarbonato, revolviendo hasta que espume. Después combinar esta mezcla con los ingredientes secos del bowl grande.

3. Pasar la preparación a una bandeja para horno no adherente levemente aceitada. 

4. Cocinar en horno precalentado a 180º durante 15 minutos o hasta que estén bien doradas. Dejar enfriar.

5. Para la cobertura, mezclar el azúcar, manteca y el suficiente jugo de limón para obtener un glaseado semi-líquido, todo en una cacerola pequeña a fuego muy bajo. Agregar ralladura de limón e incorporar el resto del jugo de limón hasta obtener la consistencia deseada.

6. Verter sobre la preparación y espolvorear con coco rallado por encima antes que la cobertura se endurezca. Cortar en cuadrados y conservar en recipientes herméticos. 
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Para_picotear%3A_snack_nutritivo_con_semillas&page=ampliada&id=9855

martes, 3 de octubre de 2017

La Nación - Vida & Ocio - Todos por la calidad

Todos por la calidad

La tendencia del café de especialidad empezó a tomar forma en nuestro país hace unos seis años a partir del servicio en pequeñas barras cafeteras. La calidad comenzó a mandar en la inquietud del cliente y esto llevó a que medianos y grandes empresarios del café se entusiasmaran con la nueva ola junto con la visión comercial que venía detrás. Hoy, para la Cámara de Cafés y Bares de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc) el mercado del café tiene que ser integrador y debe estar reflejado desde el reducto más pequeño hasta las grandes cadenas, como propone Pablo Montes, secretario de la Cámara de Cafés y Bares de la Ahrcc. "Así como con los vinos y las cervezas hubo una optimización de la calidad, hoy hay cada vez más locales de café de especialidad. Al mismo tiempo, los bares tradicionales y los notables le comienzan a dar lugar al barista y a la ruta del café que antes no tenía", explica Daniel Prieto, presidente de la cámara.
Pero aún falta trabajar hacia el camino de la calidad y ese es el desafío, señala Antonio Rodríguez, de La Bolsa de Café: "Lo relacionado con el eslabón de la producción y los países que desarrollan los cultivos ha crecido mucho en la búsqueda de calidad. También los tostaderos estamos tratando al café de una forma diferente de antaño, porque estamos aprendiendo acerca de los orígenes, de sus atributos, como por ejemplo, la altura de los cafés.
Pero creo que el mayor desafío en que no se rompa la cadena de la calidad está en el eslabón del servicio que debe darse en el negocio". La explicación que ofrece Rodríguez se relaciona, entre otras cosas, con la suma de tareas y la posibilidad de relacionarse con el cliente. "Las cafeterías nuevas tienen baristas que se dedican solamente a hacer el café; en cambio, en los cafés de esquina tradicionales el cafetero cumple además otros roles, y muchas veces eso atenta contra la calidad del café. En las de especialidad la atención al cliente la hace directo el barista y en la tradicional la hacen los mozos primero y en la barra se desarrollan varias tareas a la vez. Creo que eso no permite difundir el café desde el lugar en que hay que hacerlo, y eso es lo que atenta contra la calidad", consigna el tostadero local. En este momento, con la capacitación necesaria y con el ojo avizor que los protagonistas del sector están poniendo sobre el tema, el tren hacia el buen café está llegando al destino ideal.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2067204-todos-por-la-calidad

Télam - Gastronomía - Food styling: cuando el arte es dar de comer a través de la mirada

Food styling: cuando el arte es dar de comer a través de la mirada

Eso es food styling, el estilismo gastronómico que ya se practicaba desde el Siglo XIX, aunque muchos crean ahora que recién nació con las redes sociales. Sin embargo, a partir de ellas experimentó importantes cambios, como atravesar las fronteras de la publicidad. Los tips que tenés que saber. 


En un mundo cada vez más visual, en el que las redes hicieron que lo privado se transformara en público, el estilismo gastronómico se volvió cada vez más profesional y exigente, asegura Paula Masoero, estilista de alimentos, en diálogo con Télam Tendencias.

Masoero, quien trabaja en dupla con el fotógrafo Matías Quintana, asegura que “las redes sociales hicieron que el food styling esté en auge”, porque todos quieren mostrar sus productos y "esto hace también que la calidad y la exigencia sea mayor y -por ende- se haya profesionalizado más”. 
La capacidad de la comida de encantar y despertar los sentidos la convirtieron no sólo en uno de los elementos más fotografiados sino también en protagonista de películas memorables como “La Fiesta de Babette”
 

De hecho, esta estilista gastronómica, quien antes se dedicó a la  comunicación, luego a la gastronomía y tuvo un blog, encontró hace tres años la comunión perfecta entre las tres cosas en el food styling.

Pero el culto por la fotografía de alimentos, o mejor dicho el “estilismo de los alimentos y la comida", tal su traducción literal del inglés, nació en el siglo XIX con las primeras imágenes que apartaron la mirada de las personas que interactuaban en bucólicas escenas de pic-nics para posarla en las frutas y delicias que antes eran relegadas.

En el libro “Feast for the Eyes” (Un festín para los ojos), la curadora y fotógrafa estadounidense  Susan Bright explica el largo recorrido de la comida en el mundo de la fotografía desde el 1800 hasta nuestro días y los cambios que fue sufriendo a lo largo del tiempo.


La capacidad de la comida de encantar y despertar los sentidos la convirtieron no sólo en uno de los elementos más fotografiados sino también en protagonista de películas memorables como “La Fiesta de Babette”, “Como agua para el chocolate”, “La sal de la vida”, o “Comer, rezar y amar”, entre otras.

“Hoy por hoy -explica Masoero- la clave pasa por cómo querés mostrar el producto y los elementos que entran en juego. Hubo varios cambios en el food styling a lo largo de los años, entre ellos, la intervención  humana, como las manos, o los planos abiertos, algo que en los 60’ no se hacía porque las producciones eran más conservadoras, rígidas y estáticas”, explica. 

Los libros de recetas y las agencias de publicidad fueron los primeros en acudir a los estilistas gastronómicos, quienes con sus trucos lograban que el producto se viera apetitoso e irresistible.

“Los trucos no van a dejar de existir aunque ahora se escapa a lo artificial y todo se pauta de antemano con el cliente”, acota Paula, en un breve  descanso de la producción que está haciendo para la carta de una conocida cadena de café.

Junto a ella está su inseparable maletín en el que lleva las cosas que no le pueden faltar a un food stylist: palitos de brochette, escarbadientes, alambre fino, goma de pegar, laca, vaselina, colorantes varios, pincelitos, aceite, jeringa, y tijeritas.           

Los pinceles y aceites servirán -por ejemplo- para dar brillo y volver más apetitoso los vegetales y las carnes, mientras que el spray aportará frescura a las hojas verdes de un plato.

Pero antes, la  estilista trabajó en la pre producción, que incluyó recabar la información sobre lo que el cliente quiere y cómo desea mostrar su producto, la compra de verduras, frutas- según colores y tamaños- y los  demás elementos que intervendrán en las imágenes.

Telas, pinceles, cartulinas, enseres  de cocina, maderas viejas y chapas son todos elementos que pueden embellecer una producción y que se apuntan en la “hoja de ruta”.
“Hoy por hoy -explica Masoero- la clave pasa por cómo querés mostrar el producto y los elementos que entran en juego. Hubo varios cambios en el food styling a lo largo de los años


“El momento de la pre producción y el de armar la hoja de ruta, ésa en la que anotas todo, incluidos los fondos que vas a usar, los  materiales, las telas, es lo que más disfruto”, detalla Paula.

Matías, quien se formó en fotoperiodismo, luego pasó por el mundo de los vinos y, con los años, terminó llegando al food styling, disfruta del condimento teatral que aporta el estilismo gastronómico, ese que le permite armar su propia escena.

Las redes, sobre todo Instagram y Pinterest, que juegan un rol fundamental en el food styling, generaron también que de pronto un cliente se transforme en un food stylist involuntario.            
En ese sentido, Quintana enfatiza que “hay una transformación, un intercambio de roles que genera un gran impacto en cuestión de imágenes y se da cuando un consumidor se transforma en un hacedor y publica en la redes la foto de lo que está comiendo”.
“Hay una transformación, un intercambio de roles que genera un gran impacto en cuestión de imágenes y se da cuando un consumidor se transforma en un hacedor y publica en la redes la foto de lo que está comiendo”


Prueba del interés que despierta el food styling se ve reflejado en los talleres que dan ambos  uno destinado a chef, en el que entra en juego la importancia de las texturas y el otro al que acuden los instragramer, los foodies y las agencias de publicidad, en los que  tiene más relevancia los tamaños de las porciones y los colores.

El food styling es un singular caso de tendencia en constante transformación según cambian los medios para expresarla, pero tiene un largo recorrido por delante todavía, porque, como desde siempre, la comida nos entra por los ojos.


Link a la nota: http://www.telam.com.ar/notas/201710/208512-food-styling-gastronomia-comer-y-beber-tendencias-redes-sociales-fotografia-comida-instagram.html