miércoles, 12 de octubre de 2016

La Nación - Negocios - Mc Donald´s busca recuperarse en la guerra de las hamburguesas en EE.UU.

McDonald's busca recuperarse en la guerra de las hamburguesas en EE.UU.


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Wall Street Journal Americas
VIERNES 07 DE OCTUBRE DE 2016

El gigante de la comida rápida está probando el uso de quioscos de autoservicio en algunos de sus locales en EE.UU.
El gigante de la comida rápida está probando el uso de quioscos de autoservicio en algunos de sus locales en EE.UU.. Foto: Taylor Glascock para The Wall Street Journal
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El Big Mac, escribió en julio un importante franquiciado de McDonald's en un memorándum dirigido a otros operadores, "se ha vuelto menos relevante". Es el problema que enfrenta el gigante estadounidense de comida rápida: sus hamburguesas ya no son lo suficientemente buenas.
Apenas uno de cada cinco jóvenes de la Generación del Milenio, la clientela principal de los restaurantes de comida rápida, ha probado el producto estrella de McDonald's, decía la nota. El número de hamburguesas que se venden en sus locales en Estados Unidos se ha mantenido estable en los últimos años, y antes de eso se expandía a un ritmo de apenas entre 1% y 2% al año, según ex altos directivos de la empresa.
Nuevas cadenas que prometen "mejores hamburguesas" están captando clientes con sus ofertas gourmet, hechas a la orden, y con un servicio veloz e informal. Servir ese tipo de producto contradice una estrategia que McDonald's ha implementado durante seis décadas, en la que la velocidad y el bajo costo son pilares de las ventas.
"Tenemos que dar en el clavo", reconoció Mike Andres, presidente de McDonald's en EE.UU., durante una reciente entrevista. "¿Cómo podemos servir la mejor hamburguesa a la velocidad de McDonald's y, en última instancia, al valor que se esperaría de McDonald's? Eso es hacia lo que estamos apuntando", dijo.
Un panel de expertos "sensoriales" está ayudando a McDonald's a reenfocarse en el sabor y la cadena está probando usar carne vacuna fresca, en lugar de congelada, así como diferentes técnicas de cocción y un sistema de pedidos de hamburguesas hechas a gusto del consumidor. Steve Easterbrook, que asumió la presidencia ejecutiva el año pasado, señaló que la empresa se está replanteando "las creencias heredadas".
Los retos son evidentes. McDonald's, la cadena de comida rápida por excelencia, obtiene casi 70% de sus ingresos en EE.UU. de los drive-through. Las hamburguesas se preparan generalmente con antelación y se guardan para que estén listas cuando lleguen los autos. McDonald's afirmó que su meta de tiempo de entrega, desde que el cliente pide la hamburguesa hasta que la recibe, es de apenas 90 segundos.
Aunque McDonald's ha ampliado su menú, las hamburguesas aún representan aproximadamente 20% de sus ventas, que el año pasado rondaron US$8.600 millones en EE.UU., dijeron los ex ejecutivos.
No obstante, los intentos realizados en los últimos años para vender hamburguesas con ingredientes de mayor calidad -lo cual implica precios más altos- no han prosperado.
La Arch Deluxe, lanzada a mediados de los años 90 a un precio de US$2,49 (32 centavos más que un Big Mac en ese entonces), fue discontinuada en 1998. En 2009, los clientes consideraron que pagar entre US$4 y US$5 por una hamburguesa de carne Angus era excesivo.
En una encuesta sobre el sabor de las hamburguesas realizada en 2014 por la revista Consumer Reports entre 21 cadenas, las de McDonald's ocuparon el último lugar. "El mundo no está esperando otra hamburguesa de McDonald's", dijo un ex alto ejecutivo de la compañía. "Está esperando una mejor hamburguesa de McDonald's".
En busca de un servicio más rápido, la cadena ideó a partir de los años 90 atajos que fueron afectando la calidad, afirma Larry Light, ex director de marketing de McDonald's. Un año, dejó de tostar el pan, lo que lo dejaba húmedo y gomoso, dice Light. Otro año, comenzó a calentar las hamburguesas en hornos de microondas, y en otro prolongó el tiempo que podían estar almacenadas en los gabinetes de calentamiento.
"El efecto acumulado fue muy negativo", manifiesta Light. "Fue una degradación continua". En 2003, agrega, McDonald's comenzó a tratar de revertir la situación.
Anteriormente, la incorporación de hamburguesas de bajo costo al menú producía un gran impacto en los ingresos de McDonald's. La hamburguesa doble con queso, añadida al menú de un dólar a principios de 2003, representó aproximadamente 4% de las ventas de la compañía en EE.UU., según un ex ejecutivo. Sin embargo, el menú no aumentó las ganancias y, a partir de 2013, McDonald's comenzó a ofrecer productos de mayor precio.
La cadena estrenó los desayunos disponibles todo el día, lo que trajo más clientes, pero las ventas se han desacelerado. McDonald's reportó en julio un crecimiento de las ventas en los locales abiertos en EE.UU. hace al menos un año de 1,8%, en comparación con el 3,2% previsto por los analistas.
Las cadenas de comida rápida informal, como Panera Bread Co., que se centran en ingredientes frescos y de mayor calidad, han crecido a un ritmo más acelerado. En 2015, el tráfico en las cadenas rápidas informales creció 9%, mientras que las visitas a las cadenas de comida rápida convencionales se mantuvieron estables.
Las cadenas que prometen "mejores hamburguesas", como Five Guys Holdings LLC, Smashburger Master LLC y Shake Shack Inc., también crecen más rápido que McDonald's, especialmente entre la Generación del Milenio, que superó a los baby boomers, los nacidos entre 1945 e inicios de los 60, como el mayor grupo demográfico de EE.UU. El porcentaje de la Generación del Milenio que visitó un Smashburger más de una vez al mes entre fin de 2013 y el segundo trimestre de este año, por ejemplo, aumentó en 11 puntos porcentuales, mientras que el porcentaje de quienes acudieron a un McDonald's creció 6,5 puntos porcentuales, según la consultora Technomic Inc.
El panel de expertos sensoriales de McDonald's, compuesto por chefs, proveedores y personal propio, estudió el año pasado todas las hamburguesas del mercado y las comparó con las de McDonald's en atributos como ternura y jugosidad. Andres dijo que McDonald's está ensayando diferentes tipos de carne, pan e ingredientes y está modificando ligeramente los tiempos y temperaturas de cocción.
Las medidas son parte de un esfuerzo más amplio en el que Easterbrook ha estado presionando a los ejecutivos a revisar todos los productos del menú para una posible mejora. La compañía ha vuelto a usar mantequilla en lugar de margarina en su Egg McMuffin y eliminó los ingredientes artificiales de los McNuggets de pollo y otros productos. "Estamos intentando cosas y eso es muy positivo", dijo Easterbrook en una entrevista.
Para ahorrar tiempo, McDonald's también redujo el número de ingredientes posibles de 14 a seis y decidió asar la carne en una parrilla que cocina los dos lados de la hamburguesa a la vez. Sin embargo, los franquiciados dicen que no tiene sentido focalizarse en el servicio de mesa cuando la mayor parte de los ingresos proviene de las ventas a los conductores de autos, los que ya se han quejado de que el servicio demora mucho.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/1944795-mcdonalds-busca-recuperarse-en-la-guerra-de-las-hamburguesas-en-eeuu

martes, 11 de octubre de 2016

Clarín - Ciudades - El gran asado bajo el Obelisco convocó a una multitud

El gran asado bajo el Obelisco convocó a una multitud

Primer Campeonato Federal del Aasado
Hubo 24 duplas de parrilleros representando a todo el país y un jurado de especialistas. Mendoza se quedó con el premio mayor. La movida con stands en la 9 de Julio y shows musicales convocó a unas 250 mil personas.

El Obelisco se olvidó ayer por un rato de la pizza y el tango y permitió que a sus pies se lucieran las brasas, las zambas y los paisanos. Miles de vecinos disfrutaron del primer Campeonato Federal del Asado, que se desarrolló en la 9 de Julio. Y ya hay dos parrilleros que pueden decir, con orgullo, que se merecen el aplauso por ser los mejores asadores del país: los ganadores fueron Carlos Gallardo y Francisco Araya, de Mendoza, quienes trabajan juntos hace 20 años.
Al evento lo organizó el Gobierno porteño, quien informó que participaron a lo largo de la jornada 250.000 vecinos. La idea fue potenciar la imagen de Buenos Aires como capital de la gastronomía, para atraer turistas tanto del país como del extranjero. Y los de afuera sí que lo aprovecharon: "Es muy rico el choripán, pero lo que ahora quiero probar son las mollejas, todos me las recomendaron", comentó Martín Alvarez, un mexicano que trataba de seguir el ritmo de una chacarera que sonaba en el escenario montado cerca de Avenida de Mayo.


Es que la 9 de Julio fue un verdadero carnódromo, con el Metrobus como una especie de pasillo a cuyos costados fueron instaladas mesas que permanentemente estuvieron colmadas de visitantes. Hubo varias actividades, entre las 11 y las 19. La principal fue la competencia: 24 duplas de parrilleros, una por provincia más la Capital Federal, tuvieron que cocinar tira de asado, vacío, colita de cuadril, riñón, molleja, chorizo, provoleta y verduras. Luego un grupo de jurados, compuesto por representantes de las mejores parrillas porteñas y otros expertos en gastronomía evaluaron cada plato, de acuerdo al punto de cocción que los propios asadores habían elegido con anterioridad.
Para los jurados, hubo varios puntos que evaluar, desde la presentación hasta el sabor. "Es una verdadera fiesta. Los parrilleros trabajaron muy bien. Ojalá el año que viene se repita, que vengan más colegas", comentó Gastón Riveira, dueño de la parrilla La Cabrera. ¿Algunos consejos para los amateurs? "Nunca te quedes sin fuego, no tengas miedo de mezclar leña con carbón, y además de sal y pimienta condimentá con nuez moscada", recomendó el especialista.
Además del campeonato, hubo puestos que vendieron choripanes ($ 60) y sandwiches de bondiola ($ 90) a beneficio de COAS. Otra de las atracciones fueron los stands de las colectividades, donde se ofrecían platos típicos de cada país pero con base de carne, como los tacos de México o los canelones italianos.
También hubo un patio de las Fiestas Nacionales, donde algunas ciudades del Interior pudieron promocionar sus actividades y vender sandwiches de cordero, costeletas de ternera, tapa de asado y otras exquisiteces. Y tuvieron éxito: a las 15.15, el stand de la Fiesta del Parrillero, de General Acha, en La Pampa, tuvo que colgar el cartelito "No hay más carne".
La fiesta se completó con juegos para chicos y música permanente en dos escenarios, y las participaciones de Raúl Lavié y Valeria Lynch, entre otros artistas.
Link a la nota: http://www.clarin.com/ciudades/gran-asado-Obelisco-convoco-multitud_0_1665433564.html

Clarín - Ciudades - En la fiesta del asado, Mendoza se llevó el premio mayor

En la fiesta del asado, Mendoza se llevó el premio mayor

Campeonato Federal
Compitieron 24 equipos de todo el país. Además hubo puestos gastronómicos en la avenida 9 de Julio, entre Corrientes y Avenida de Mayo, y shows musicales. 

Como si fuese el patio de una casa, sin pretensiones de elegancia y muy poco gourmet, los alrededores del Obelisco se convirtieron en una gran parrilla nacional. Desde las 11 y hasta las 19, se disputó el Campeonato Federal del Asado, en el que participaron 24 equipos, uno por cada provincia argentina, incluida la Ciudad Autónoma. El evento convocó a 250 mil personas que se acercaron para comer y observar a los asadores al mando de sus parrillas humeantes. También, dejó un ganador: Mendoza.


En la 9 de Julio, desde Corrientes hasta Avenida De Mayo, se sucedieron los tablones de madera apoyados sobre barriles de metal, las banquetas de pino con familias y amigos cargados de equipos de mate; los canteros del Metrobus funcionaron como sillas y a los lados hubo decenas de puestos en los que se vendieron sándwiches de vacío, cordero, costeletas de novillo y tira de asado, por 60 a 90 pesos. También, platos típicos de Francia, Italia, Vietnam, República Dominicana y México preparados con carne. Lo recaudado fue a beneficio de la Cooperadora de Acción Social (COAS). Al mediodía, la zona era una bruma caliente y aromática, reverberando bajo un cielo celeste témpera. Una parrilla popular a los pies del Obelisco.


"Vinimos a aplaudir a nuestra provincia. Cada uno llegó desde distintas ciudades: Paraná, Larroque, La Paz, Gualeguaychú, Victoria y Villaguay", enumeró un grupo de entrerrianos a Clarín. Los primeros se ubicaron detrás del stand en el que compitieron los asadores locales, oriundos de Victoria. A lo largo de la tarde, otros fueron sumándose hasta subir a unas gradas próximas, con vista hacia las parrillas. Esa manada no fue la única que creció, el fenómeno se ampliaba con cuadras y cuadras de gente, palos de selfie, consumo y digestiones rápidas.
La mayor parte del público se mostró conforme durante todo el día, pero en medio de los festejos un grupo de veganos protestó. Fueron alrededor de 20 activistas, algunos vestidos con delantales blancos manchados de sangre; otros con carteles con las leyendas "Una muerte sin razón es asesinato", "Violencia es comer animales" y fotos de becerros caídos. "Nos convocamos en forma espontánea. El campeonato es una cuestión cultural y una barrera a derribar. Nunca puede ser mejor torturar y matar a un ser vivo, que no hacerlo", dijo Gustavo, uno de los manifestantes. Horas antes, del lado norte del Obelisco, también hubo expresiones en contra. Vecinos de distintas villas de la Ciudad hicieron un "Torneo Metropolitano del guiso", en rechazo a las políticas sociales del Gobierno porteño, que del lado sur comenzaba con el campeonato. 
El evento fue organizado por la Subsecretaría de Bienestar Ciudadano y el Programa BA Capital Gastronómica. Demandó una inversión de 10 millones de pesos, entre traslado de concursantes, tendido de gas para los locales, contratación de seguridad y otros gastos. La empresa que ganó la licitación fue Venue, con experiencia en el armado de ediciones del Rally Dakar. El objetivo, dijeron desde el Gobierno, fue imponer la "marca asado", siguiendo el modelo de Perú, reconocido en el mundo por su ceviche. 


Los camiones con la mercadería llegaron a la Plaza de la República y Avenida De Mayo de madrugada. De sus cajas bajaron 108 kilos de carne vacuna. Ese fue el material que, a partir de las 11, los parrilleros pusieron a prueba, bajo el fuego de las brasas, con leña o carbón. Las parejas fueron elegidas por las sedes provinciales del sindicato de gastronómicos, UTHGRA. Competieron en dos categorías. En una debieron demostrar su habilidad para asar tira de asado, vacío y colita de cuadril. En la otra, su capacidad para despechar las achuras, verduras y provoletas mejores. 
Los cortes vinieron del mismo frigorífico para evitar diferencias en su calidad. Los asadores llevaron sus cuchillos, platos y bandejas. Un jurado conformado por el periodista gastronómico Pietro Sorba y referentes de las parrillas Don Julio, La Cabrera, La Carnicería, El Mirasol, Las Lilas, Siga la Vaca, Nuestro Secreto y La Cabaña, entre funcionarios y otras autoridades, los evaluó. La presentación, el punto de cocción, el sabor y la composición fueron los puntos a calificar. 
"Primero me fijo en el aspecto visual, si la carne tiene buen dorado y no está quemada. Después observo la parrilla, si está o no ordenada, y el lugar de trabajo de los asadores. También chequeo el punto de cocción, la sazón y evalúo si agregaron algún tipo de condimento", dijo Pietro Sorba. Comió porciones muy chicas, del tamaño de un poroto. Así no empalagó su paladar. No dijo quiénes fueron sus preferidos pero hizo un diagnóstico: "Esta competencia es una prueba más de la capacidad y sabiduría del asador argentino. Los participantes no conocían la parrilla ni la carne. Para ellos fue inédito y salieron muy bien. Es meritorio". Pese a los elogios, por lógica, el ganador fue uno. Y en la fiesta del asado, Mendoza salió campeón. Carlos Gallardo y su ayudante Francisco Araya, quienes trabajan juntos desde hace más de 20 años, fueron los ovacionados por el público.
Link a la nota: http://www.clarin.com/ciudades/Obelisco-parrilla-libre-convoco-multitud_0_1665433549.html