miércoles, 4 de septiembre de 2019

La Nación - Historias que inspiran - Trabajó en Osaka, conoció a Travolta y ahora tiene un restaurante en la villa Rodrigo Bueno

Trabajó en Osaka, conoció a Travolta y ahora tiene un restaurante en la villa Rodrigo Bueno

Elvis Barrera García agita las sartenes en la cocina que no supera el metro y medio de largo y uno de ancho. Está cocinando en El sabor del pisco sour, el restaurante peruano que tiene hace cuatro años en la villa Rodrigo Bueno. Él aprendió a moverse en ese espacio reducido que crece hacía el techo con dos filas de estantes, acechado por las pilas de vajilla, ollas y condimentos que parecen estar a punto de saltarle encima. De fondo, un vals peruano.
Está preparando el menú del día. Hoy ofrece, para empezar, un ceviche de pescado blanco, pulpo y langostinos, luego, como plato principal, un arroz con especias, acompañado de una causa con crema huancaína. Para beber, limonada con jengibre y menta. Todo, por $200. Donde trabajaba antes, en Osaka, uno de los restaurantes más exclusivos de Buenos Aires, a un comensal con ese presupuesto no le alcanzaría ni para comer un postre.
Elvis Barrera en la pequeña cocina de El sabor del pisco sour, en la villa Rodrigo Bueno
Elvis Barrera en la pequeña cocina de El sabor del pisco sour, en la villa Rodrigo Bueno Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
El sabor de pisco sour tiene una fachada verde agua de la que cuelgan algunas fotos de los platos y tragos que él prepara para las tres mesas que tiene en el interior y la única que está sobre la vereda. A la derecha de la entrada hay una escalera de cemento que sube hacia la casa donde vive junto a su esposa, María Cieza Mendieta, de 35 años, y sus hijos, Dilan y Derek, de ocho y 10. Ellos alquilan un espacio discreto de paredes sin revestir, una estética que se repite en casi todas las calles del barrio.
La fachada verde agua de El sabor del pisco sour, en la villa Rodrigo Bueno
La fachada verde agua de El sabor del pisco sour, en la villa Rodrigo Bueno Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Está ubicado en la manzana 4, casa 117 de la villa. Un lugar muy distinto a Osaka, en Palermo, de donde aprendió muchas de las técnicas y secretos que hoy despliega en sus platos. Este es uno de los lugares más reconocidos, en el que sirven una fusión de comida peruana y japonesa. Barrera trabajó allí desde 2007 hasta 2015, hasta que se fue por un entredicho con un gerente. Ahí tuvo la oportunidad de conocer a John Travolta, Shakira, Justin Timberlake, Mauricio Macri, entre otras figuras. "Travolta es muy buena onda, firmó unas tablas para sushi y dejó 100 dólares de propina. Yo le dije, ´Hey, my name is Elvis ¿What do you want to try?´ y a él le gusto que yo sepa algo de inglés", dice Barrera, entre risas.
Elvis Barrera junto a John Travolta en el restaurante Osaka en Palermo
Elvis Barrera junto a John Travolta en el restaurante Osaka en Palermo Crédito: Cortesía: Elvis Barrera García
"Acá el Elvis hace el ceviche al punto justo, en algunos lugares está demasiado ácido", dice Richard Villegas, de 28 años, cliente de Barrera, que cada vez que puede visita el restaurante. "Esta comida peruana es una delicia", comenta Elizabeth Carranza, de 67 años, que viene del barrio de San Cristobal al menos dos veces por semana para almorzar. "Elvis es un gran cocinero, todo lo que se come aquí está siempre riquísimo. Toda comida cien por ciento peruana", argumenta Julio Sanchez, otro comensal de 44 años.
Los clientes de Barrera, según dice, son pocos, pero fieles y muy exigentes
Los clientes de Barrera, según dice, son pocos, pero fieles y muy exigentes Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Además de El sabor del pisco sour, Barrera maneja un puesto que combina cocina peruana y japonesa en el Patio Gastronómico del barrio Rodrigo Bueno. También tiene un servicio de catering, llamado Nagasaki sushi, junto a Sergio Paucar, su socio. El Patio gastronómico es una iniciativa impulsada por el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) y BA Gastronómica, como parte del plan para integrar el barrio con la ciudad.Esto se suma al proyecto, casi terminado, de construir 46 edificios para relocalizar a las familias que viven en la villa. Proyectos similares fueron iniciados en la villa 20, la 31, la 21-24 y, próximamente, en Fraga (Chacarita).
Barrera nació en Namballe, un pueblo en el norte de Perú de 4000 habitantes, atravesado por un río de agua cristalina. Su padre era peruano y trabajaba como productor de café. Su madre, ecuatoriana, era ama de casa. "Es un lugar hermoso, pero éramos 11 hermanos y muchas veces no teníamos para comer. Yo quería progresar, Me decía a mi mismo que tenía que salir de ahí, y hoy no puedo creer todo lo que he logrado", dice Barrera.
Terminó el secundario en Perú y empezó a estudiar música. Le gustaba cantar y tocar la guitarra, aunque no vio en la música una salida a su compleja situación económica. En 2003, uno de sus hermanos, que vivía en la Argentina, le sugirió venir al país para probar suerte. "Yo le dije que no tenía nada que perder y me vine".
Elvis Barrera en la pequeña cocina de El sabor del pisco sour, en la villa Rodrigo Bueno
Elvis Barrera en la pequeña cocina de El sabor del pisco sour, en la villa Rodrigo Bueno Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
"En octubre de ese año llegue a la Argentina y ahí comenzó mi historia. No sabía nada de gastronomía, hice un curso de mozo y empecé a trabajar en un restaurante cerca del Luna Park. Paralelamente arranqué la carrera de contabilidad pero no pude seguir porque mi jefe me cambiaba mucho los horarios. Luego pasé a trabajar en una parrilla argentina. Recién en 2007 mandé un currículum a Osaka y me contrataron como mesero", recuerda.
Si bien Barrera, en un principio, no cumplía con todos los requisitos para trabajar en el lugar, al gerente le gustó su actitud y su intención de aprender. "En Osaka son muy estrictos. Hay que saber inglés y portugués para trabajar, pero al gerente le gustó que yo sea muy apasionado y muy metido. Cada vez que tenía la oportunidad de ir a la barra de sushi, de tragos, o a la cocina, siempre era el primero en ofrecerse".
Elvis Barrera García junto a su esposa, María Cieza Mendieta, de 35 años. Ella se encarga de la caja. Según Barrera, no se le escapa ni un número
Elvis Barrera García junto a su esposa, María Cieza Mendieta, de 35 años. Ella se encarga de la caja. Según Barrera, no se le escapa ni un número Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Ahí aprendió a hacer salsas, a combinar texturas, manipular alimentos y muchos secretos vinculados a la manera de condimentar o el orden en el que hay que poner los ingredientes en la sartén. Además, uno de los puntos más importantes: la presentación. "El plato primero entra por los ojos y después uno lo prueba".
Más allá de tener mucha práctica, Barrera decidió empezar a estudiar para convertirse oficialmente en chef. Es alumno en el Instituto Argentino de Gastronomía (IAG). "Me falta teoría. Por ejemplo, me dicen ´hace el corte Brunoise o el doble cincelado y yo digo qué es eso´. Después me ven cortar y me dicen ´ves, ese es el Brunoise´. O sea que sé hacerlo pero no conozco el nombre. También decidí ponerme a estudiar francés porque, si bien la comida peruana es un boom en el mundo, la francesa siempre marcó el camino".
El ceviche de pescado blanco, pulpo y langostinos que Barrera ofrece en el menú del mediodía
El ceviche de pescado blanco, pulpo y langostinos que Barrera ofrece en el menú del mediodía Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Sobre el auge de la comida peruana en el mundo, Barrera cree que es el resultado de haber investigado los propios productos, como también hubo una gran influencia de la histórica migración española y japonesa que recibió Perú. "Antes hacíamos el ceviche de una manera, llegaron los japoneses y le sumaron el jengibre, y así, fuimos sumando y fusionando sabores. Luego está el toque de cada uno. Lo que comes en mi restaurante, no lo vas a comer en otro lugar. Creo que los argentinos también tienen una gran cultura culinaria, pero les falta investigar. Tienen de todo, pero se han quedado muy enfocados en la carne".
Arroz con especias, cerdo y una causa con crema huancaína
Arroz con especias, cerdo y una causa con crema huancaína Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
"El sabor del pisco sour ahora lo abro lunes, martes y miércoles al mediodía y a la noche. Los jueves voy a la facultad, los fines de semana estoy en el Patio Gastronómico y, además, están los servicios de catering. Pero hay que ir de a poco, estamos creciendo, pero primero hay que ponerse las medias y luego los zapatos. Las cosas hay que hacerlas bien. Porque tu me puedes hacer la nota, podemos sacar fotos, pero el mejor marketing es lo que toca el paladar, y eso, tiene que ser de primera, por eso no hay que apresurarse", reflexiona Barrera.
Cerca de las 14, Barrera da por finalizado el turno del mediodía. Vendió todo lo que preparó. "Tengo pocos clientes, pero fieles y exigentes". Para él, la clave en la cocina es la pasión, la creatividad y el amor. Pero también el trabajo duro: "Yo pienso que a los inmigrantes muchas veces les va bien porque trabajan 15 horas por día. Si a mí me llegan comensales a las 23.30 los atiendo igual y con mucho gusto. Cuando yo voy a comer a un restaurante y me atienden mal, no me siento a gusto y me da mucha tristeza".

Salpimenta - Se Come - Las Brasas & Drinks de Shout volvieron a encender la noche porteña

Las Brasas & Drinks de Shout volvieron a encender la noche porteña


Tras una profunda renovación, el clásico bar de Retiro Shout Brasas & Drinks volvió a abrir sus puertas con una propuesta que continúa fiel a su esencia: buena coctelería y cocina con brasas.
La antigua casa de estilo francés ubicada en el barrio de Retiro que alberga Shout ha sido puesta en valor revelando su magnífica arquitectura original de principios de siglo. Con una atractiva ubicación a media cuadra de la icónica Plaza San Martin en Retiro, Shout renueva su propuesta con una oferta disponible tanto para almuerzos, after office, cenas o eventos.
La carta de cocteles fue creada por el reconocido bartender Lucas López Dávalos, con una marcada tendencia a la utilización de bebidas, licores, ingredientes, tinturas y almíbares conceptuales propios de la región que reflejan el gusto argentino. Bautizados con nombre en lunfardo y expresiones argentinas se destacan algunos como el Atorrante -vodka, cedrón y maracuyá-; Calavera no chilla -whisky, Campari y vermouth rosso; Como Piña -ron, piña, pepino y jengibre- y Bien Chacal -Cynar, pomelo rojo y menta-.
Además, Shout suma a su propuesta de cocteles una importante presencia de variedades de whiskys y maltas que apuntan al público amante de este destilado, y para los clientes habituales y fanáticos del whisky se encuentran disponibles “lockers” para el guardado de botellas personales.
La cocina de Shout fue totalmente modificada y reequipada. Se destaca la nueva parrilla en la que se asa con leña de quebracho y espinillo traído de Entre Ríos. Entre las novedades del menú que ofrece una variedad equilibrada de platos se destacan las entradas para compartir como las empanadas fritas de osobuco; el bao de bondiola de cerdo a la parrilla con chimi de tomates picantes y pepino; las mollejas al hierro en reducción de cítricos y el lomo curado.
Los principales ofrecen una variedad de cortes de cerdo, vacuno y pescados de río que gracias el uso de la leña de espinillo adquieren un sabor ahumado único y distintivo. Se destacan el chorizo de campo y la morcilla vasca; el bife de chorizo con papas andinas salteadas en crema de ajos; ribs de cerdo con barbacoa casera y el ojo de bife con boniatos crocantes y emulsión de Sriracha. La carta ofrece también opciones de ensaladas, pastas, novedosas y variadas guarniciones y tradicionales postres.
Además, a partir de noviembre Shout ofrecerá los días sábados una propuesta de brunch con variedad de cortes de carnes y guarniciones acompañados con vino o cocteles. También habrá noches especiales de bartenders invitados, noches temáticas de cocteles y platos y ciclos de whisky.
Shout Brasas & DrinksMaipú 981, Retiro
Tel: 4313-285
http://www.shoutbar.com.ar

La Nación - Economía - El argentino que creó el inédito negocio de la pastelería en cápsulas

El argentino que creó el inédito negocio de la pastelería en cápsulas

Tigout es una máquina inspirada en las cápsulas de café que permite tener pastelería fresca en la mesa en menos de 12 minutos
Todos los domingos a la mañana la mesa de su comedor parecía el desayunocontinental de un hotel: waffles, panqueques, galletitas y tortas caseras cocinadas el día anterior con sus cinco hijos. Él, Rodrigo Córdoba, se había separado de su socio unos meses antes, y la cocina se convirtió en un hobby para disfrutar en su año sabático.
Así pasó de coliderar una empresa importadora de accesorios para motos a imaginar una solución para que cada casa u oficina acceda a pastelería fresca en cuestión de minutosEl emprendedor se inspiró en las cafeteras con cápsulas, que masificaron el acceso al café de manera express.
Él también elaboró cápsulas, pero de preparaciones pasteleras: scons, volcanes de chocolate y dulce de leche y budín de banana son algunos de los gustos que hoy elabora y vende su compañía, Tigoût.
Ahora, la compañía se está preparando para una de las pruebas más importantes de su vida: la presentación en un stand de la feria IFA, uno de los encuentros de electrónica de consumo más importantes del mundo, que se organiza anualmente en Berlín.
Rodrigo Córdoba con su máquina
Rodrigo Córdoba con su máquina
Tigoût vende una máquina que hornea cápsulas de pastelería. Los pasos son simples: se compra el preparado, que viene congelado, se "desmolda" en la máquina y se selecciona qué tipo de creación es para que la máquina "setee" el tiempo de horneado y la temperatura. Los "postres" tardan entre cinco y 12 minutos en estar listos, según la versión. Se pueden hacer dos del mismo tipo al mismo tiempo.
"Nuestro deseo es llevar las recetas de los mejores pasteleros del mundo a las cápsulas para que millones de personas las puedan cocinar de manera simple con los mejores ingredientes y sin conservantes", dice. Proyecta que, en un futuro, su compañía podría hacer productos para veganos o para celíacos, aunque inicialmente no los está lanzando. "La tecnología que hemos desarrollado en la Argentina es la punta del iceberg para otros momentos de consumo", resume.

Pastelería en cápsulas

Volcanes de chocolate hechos con la máquina
Volcanes de chocolate hechos con la máquina
Como en el caso de Nespresso y Nescafé, el negocio de Tigoût no pasa tanto por las máquinas (aunque tiene capacidad para producir unas 50 por mes) sino por la venta de cápsulas. Por el momento, y después de tres años de trabajo, entregó algunas máquinas a amigos y conocidos que apostaron por el proyecto. El emprendedor viajará a Berlín para presentar su compañía en IFA, que este año tendrá lugar del 6 al 11 de septiembre.
Por el momento no están definidos los precios, pero Córdoba detalla que la producción de cada máquina le cuesta unos US$1000 + IVA. La intención es vender cada cápsula por entre $80 y $85. Todo está producido en la Argentina con ayuda del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
Como, por el momento, el costo de cada máquina es alto, el emprendedor dice que quiere desarrollar el modelo B2B ( business to business) en cafeterías y hoteles para dejarlas en comodato a cambio de la compra fija de 300 cápsulas mensuales.

Prototipos para hornear

Para llegar a estas primeras máquinas entregadas y a la presentación en Berlín, Córdoba invirtió tres años de esfuerzo y aproximadamente US$2 millones. También trabaja junto a la red de emprendedores Endeavor y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
Trabajó en dos prototipos de la máquina con un equipo de 20 personas. Al primero lo tuvo que descartar cuando se dio cuenta de que no podía garantizar la frescura de las cápsulas (que en ese momento no estaban congeladas) con el correr del tiempo.
La segunda es la que salió a la venta, se utiliza con cápsulas congeladas y tiene cierta participación manual, porque el usuario debe seleccionar cuál es el producto que se le ingresa para que la máquina sepa cuánto debe hornear. La que Córdoba desea, y a la que Tigoût apunta, es totalmente automática: identifica qué cápsula se le insertó y programa sola. Además, está conectada a la nube a través de Internet de las Cosas para actualizar recetas, verificar problemas y solucionarlos.
La máquina tal como se comercializa hoy
La máquina tal como se comercializa hoy
Su objetivo es exportar la máquina y las cápsulas a varios países del mundo. Ya tuvo reuniones con empresas de electrodomésticos europeas y su intención con el stand en la feria en Berlín es poner un pie más en el viejo continente. En el camino, el emprendedor se encontró con algunas trabas. Por mencionar solo una: tuvo dificultades para patentar su producto en la Argentina y que tenga validez en otras naciones, por lo que tuvo que abrir una sociedad en Estados Unidos para registrar la patente allí y que el producto esté cubierto en 150 países.
¿Por qué persistió a pesar de las dificultades? "Nunca perdimos el foco, que está puesto en nuestro consumidor. Tenemos un grupo de personas que quieren probar la máquina y la experiencia que queremos crear. A veces pasa que los emprendedores se enamoran tanto de su solución que pierden de vista su foco", concluye.

martes, 3 de septiembre de 2019

La Nación - Tecnología - Pinny: así es la aplicación argentina para pedir comida casera o de chefs aficionados

Pinny: así es la aplicación argentina para pedir comida casera o de chefs aficionados


La uberización de los servicios avanza en las grandes ciudades. Ahora, una nueva aplicación llamada Pinny propone acercar a cocineros sin local de atención al público con consumidores interesados en pedir comida a través de una aplicación de celular. El sistema ya está disponible en la ciudad de La Plata desde hace algunos días, y se presentó en la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata de un espacio sin intermediarios, para quienes quieran ofrecer su comida (elaborada en forma casera o profesional) bajo modalidad "take away" (retiro) o envío a domicilio. La empresa los llama "Pinny Chef", pero puede aplicar cualquiera que tenga capacidades culinarias. En diálogo con LA NACION, su creador, Martín Pérez, explica que para poder participar tienen que cumplir con la ley.
El modelo de negocio es similar a todas las aplicaciones que ofrecen servicios del productor al consumidor. En este caso, una comisión de 12,5% por cada plato vendido. Durante los primeros días de funcionamiento en La Plata, Pinny contó con 2550 usuarios activos, más de 550 chefs y un promedio de 90 pedidos diarios. El sistema tiene dos aplicaciones: una para los consumidores y otra para los cocineros inscriptos que pueden exhibir hasta 22 platos en simultáneo. La propuesta está disponible para los usuarios que vivan entre 1 y 4 kilómetros de distancia de quien cocina, y el método de pago y envío lo define el cocinero: efectivo o tarjeta.
"Hay una tendencia muy fuerte en la sociedad a mejorar el estilo de vida y los hábitos alimenticios, pero muchas veces hacen falta opciones saludables y eso hace que sea un tarea muy difícil. Pinny le da la posibilidad a todos aquellos que están buscando un cambio real en su alimentación, de poder acceder a platos caseros, únicos y saludables, preparados con ingredientes frescos y productos de estación" explica Pérez.
En total, la app ya tiene más de 7000 usuarios: 3000 son chefs y más de 700 son repartidores. "El lanzamiento en la ciudad de La Plata que fue el 15 de agosto; tuvo muy buenos resultados, y creemos que vamos a alcanzar a superar los 30.000 usuarios para el lanzamiento en Buenos Aires el próximo 5 de septiembre. Para fin de año tenemos previsto desembarcar en grandes ciudades como Rosario, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Neuquén, donde creemos que vamos a lograr superar los 100.000 usuarios", agrega Pérez..
¿Qué se puede comer? Al momento en la ciudad, hay tartas, hamburguesas caseras vegetarianas, pernil de cerdo o bondiola braseada, pero las opciones irán aumentando con el lanzamiento oficial, previsto para este jueves. Los precios los define cada cocinero. Hay desde prepizzas de harina de garbanzo a 80 pesos la unidad, bondiola braseada de 1 Kg para cinco personas a 800 pesos, ensaladas a 96 pesos o fideos caseros a 180.
En diálogo con LA NACION, uno de los cocineros -que prefiere no dar su nombre- afirma que como es tan incipiente, todavía no firmó ningún contrato. También dice desconocer el código de alimentación que requiere la aplicación para funcionar, pero que le gustaría cumplir con él. En general, se trata de emprendimientos que ya funcionaban con anterioridad, a través del boca en boca y las redes sociales. Y si bien trabajan con responsabilidad, no están inscriptos como organismos de gastronomía porque cocinan desde la casa, como tantos otros servicios de catering que existen desde antaño. La diferencia es que se visibilizan a través de una aplicación.
Pinny monta un mercado virtual para cocineros amateurs y gente que buscar vender comida casera
Pinny monta un mercado virtual para cocineros amateurs y gente que buscar vender comida casera

El control sobre los alimentos

"La app no propone que se cocine de manera diferente a lo que está previsto en el Código Alimentario Argentino. Tenemos muchos Pinny Chefs que trabajan desde restaurantes, y otro tantos que lo hacen desde su casa, cumpliendo con el art. 152 del código", explica, y aclara que para poder ser parte de la oferta de la aplicación deben cumplir con las normativas sanitarias vigentes, y firmar un contrato con la empresa donde declaran respetar esas normas.
Desde la Agencia Gubernamental de Control (AGC) indican la cantidad de requisitos que debería tener cualquiera para vender comida al público: "Cumplir con el código de habilitación y con las normas de bioseguridad e higiene que dicta el código de alimentación, haber asistido al curso de manipulación de alimentos y cumplir con el código de planificación urbana en el que actúa la Agencia de Protección Ambiental por las aguas servidas de contaminación ambiental" dice el Director ejecutivo de la ACG, Ricardo Pedace, un organismo al que sólo le corresponde actuar en caso de alguna denuncia.
El artículo 152 del Código Alimentario Argentino indica que "Las familias que en sus domicilios particulares preparen, para ser repartidas, un número no mayor de seis viandas diarias (o doce comidas) no se consideran Casas de comida, pero deben comunicar a la autoridad sanitaria que se dedican a la remisión remunerada de platos de cocina y autorizarla para que los inspectores puedan entrar en sus domicilios, al sólo efecto de inspeccionar las cocinas y controlar si el personal que interviene en la preparación de los alimentos y las primeras materias empleadas en la confección de los platos de comida satisfacen las exigencias del presente".
Algo similar sucede con CookPad, la aplicación de restaurantes a puertas cerradas que funciona hace ya varios años, con variedad de propuestas para ir a cenar o vivir experiencias relacionadas con la gastronomía.
"Estos establecimientos tienen que tener seguro, responsabilidad civil, un montón de cosas -insiste Pedace-. Esto es simplemente un buen cocinero del barrio. Si pasa algo: a quién le vas a reclamar. La aplicación no está avalada por el gobierno. El último caso debotulismo hace dos meses en la Ciudad de Buenos Aires fue por producto de una comercialización no controlada de humus casero, por el cual dos hermanas terminaron a en terapia intensiva. Yo entiendo la actitud de los emprendedores, pero debe estar acompañado por las medidas de seguridad e higiene y habilitación."

Economía con menos intermediarios

La idea de Pérez surgió por sus propias capacidades culinarias. Un día que estaba cocinando un ragoût de cordero sólo para él y, al sobrarle porciones, soñó con una plataforma donde la gente pudiera vender y acceder a platos similares: "Me puse a estudiar el Código Alimentario Argentino, y cuando vi que esta actividad estaba prevista, no pude esperar mucho para empezar a trabajar en esto". Pérez incluye a Pinny en el marco de las economías colaborativas: "Son una tendencia en el mundo, por lo que puede haber alternativas parecidas, pero lo que me inspiró fue la pasión que tengo por la cocina, y la posibilidad de poder ayudar a muchas personas a hacer realidad el sueño de poder montar su propio emprendimiento".
Efectivamente, ya existen cientos de aplicaciones similares en el exterior: casi todas con experiencias breves, conflictos y fusiones con grandes jugadores. Homemade, por ejemplo, empezó con algunos problemas porque no encuadraba en la ley, hoy opera según la Ley de Alimentos Caseros de California que establece requisitos para losMEHKO (operaciones de microempresas en el hogar), un permiso municipal aprobado en 2018 que fue un gran logro para la ciudad y requiere el curso de manipulación de alimentos entre otras cosas. En China, HomeCook cuenta con más de dos millones de usuarios registrados en un país donde la economía de plataformas representará, el año que viene, 10 por ciento del producto interno bruto nacional de China.
Marcela Basch, experta en economías colaborativas y autora del sitio El Plan C, explica que Pinny se ubica tanto dentro del término entre Gig Economy (economía de la changa) como del de economía de plataformas. Pero desde ya, desecha el término economías colaborativas a este proyecto porque no lo es: "Economía de plataformas describe objetivamente un modelo de negocio. Para quienes cocinan es "economía de la changa". Son las mismas personas que venden a través de redes sociales o MercadoLibre". Basch es consumidora de comida al paso en la ciudad, pero sabe que "una cosa es la economía popular donde una señora vende arepas en el subte porque tiene que salir a alimentar a la familia, y otra cosa es hacer un negocio de eso. Hay varios temas: lo bromatológico y la salud pública para proteger al consumidor a través del estado, los derechos de los trabajadores, la responsabilidad de la sociedad en términos fiscales y los sectores que están siendo afectados". ¿La solución? Regular, que haya diálogo, que puedan cumplir los requisitos técnicos y legales a su medida, y que sea seguro para todos.

La Nación - Lifestyle - Seis propuestas diferentes (¡y con descuento!) para brunchear sin parar

Seis propuestas diferentes (¡y con descuento!) para brunchear sin parar

Cuando se trata de prolongar la charla y compartir momentos con aquellos que queremos, cualquier excusa es buena, pero más aún si se trata de amenizar el encuentro entre propuestas gourmet. Con esa intención latente, ¿qué mejor que dedicarse un par de horas a Brunchear? Los adeptos de esta alternativa gastronómica tendrán tres semanas para disfrutarlo a precios menores de lo que acostumbran. 30 restaurantes de la ciudad se suman a la iniciativa que cuenta con Nicolás Artusi como embajador del evento, uno de los precursores de este fenómeno foodie y que se extiende hasta el 22 de septiembre ofreciendo gran variedad y descuentos desde el 25%. Ideal para quienes quieren algo más que huevos revueltos, seleccionamos seis menús para empezar a saborear todo tipo de cocinas.

Paladar israelí

Fiel al estilo de su cocina, Fayer raliza una fusión entre las carnes y los platos israelíes. Su brunch reune: Shakshuka & baguel de jerusalem; hummus & pan pita con zatar; tostadas de pan Jalá , dulce especiado de cítricos y Labneh y galletas de tahina. Para beber: Café ó té; Limonada con menta & jengibre, pinta de cerveza tirada y copa de vino o espumante Bodega Lola Montes. Precio con 25% de descuento: $667. Dirección:Avenida Cerviño 4417, Palermo.

Cocina a la plancha

Dos de los platos fuertes de Flora Café: La Porchetta (plato típico de la cocina italiana con carne de cerdo) y papa rallada, ambos a la plancha. Para acompañar, huevo revueltos; Choclo salteado con manteca; tostada de pan de molde y torta a elección. Entre las bebidas: jugo de naranja; café con leche y la copa de vino o espumante de la bodega que acompaña el evento. Precio con 25% de descuento $450. Dirección: Calle 12 1124, La Plata.

Tentaciones vietnamitas

Dos opciones, porque los vegetarianos también brunchean en Green Bamboo. Rice Bowl: albóndigas de cerdo, caramelo y salsa de pescado; Chao lau; arroz; vegetales y pickles y huevo estrellado. La opción vegetariana es con tofu relleno con hongos a la plancha. Para el momento dulce: budín de mandioca y leche de coco, con helado de coco. Bebidas: café con leche o té verde o jazmín; limonada y la copa de vino o espumante. Precio con el 25% de descuento: $600. Dirección: Costa Rica 5802, Palermo.

Las frutas como protagonistas

La estrella del brunch de The Avocado Company es un huevo Soft en English Muffin, Avocado y Salsa Holandesa.Se le suman a la propuesta granola, açai, banana y mango. Friands (pastel pequeño) de Arándanos, Relleno de Jalea y Glaseado de Limón. Para beber: café o Té; jugo de Naranja; copa de Mimosa; copa de vino o espumante de Bodega Lola Montes. Precio con 25% de descuento $820. Dirección: Soler 5999, Palermo

Cocina asiática

El avocado toast tienen su versión en komyun: con un tostón de Masa Madre y los tradicionales ingredientes: palta y huevo. Además: tiradito shirome; yakimeshi Vegetariano o de Pollo / o tonkotsu miso ramen. platos que los amantes de la cocina asiática reconocen fácilmente. El toque dulce: brownie blanco con crema y fruta de estación. Para beber: café o té; limonada asiática; copa de vino o espumante; Aperol Spritz o Cerveza Stella Artois. Precio con el 25% de descuento $637,50. Dirección:Avenida del Libertador 3383, Arco 9, Palermo

La variedad para tentarse

En la propuesta de Brandon, se puede elegir opciones saladas y dulces para personalizar el brunch. Entre lo salado: Salchicha parrillera, rosti de papas, huevos revueltos y mostaza. Portobellos, espinaca, parmesano, huevo y tostadas en sartén de hierro. Huevos revueltos, panceta, papas rotas (o mix verdes) y tostadas. Salmon gravlax, huevos revueltos, bagel tostado, papas rotas (o mix de verdes) y, cream cheese. O Bagel de salmon gravlax, rúcula, palta, ream cheese con papas fritas. Para lo dulce: carrot cake vegan; torta húmeda de chocolate sin harina; Chocolat vegan brownie; budín de banana vegano; Pain au chocolat; plato de frutas pequeño; yogurt con frutos rojos y granola. Entre las infusines: café con leche o te tealosophy o cold brew coffee / milk. Y entre las bebidas: limonada; jugo de naranja; mango lassi y chop de cerveza artesanal. Mimosa del día; Aperol spritz; Campari orange; agua; gaseosa. Incluye una copa de vino o espumante. Precio con 25% de descuento $570. Dirección: Fitz Roy 1722, Palermo.
Hay otros 24 restaurantes y cafés que participan y que se pueden seleccionar por circuito y preferencias desde hoy en la página del evento.

Marie Claire - Lifestyle - Cómo disfrutar del mes del brunch

Cómo disfrutar del mes del brunch

Brunchear es la nueva iniciativa porteña que invita a instalar más aún esta costumbre gastronómica.

La ciudad ya está preparada para celebrar el brunch. Desde hoy y hasta el 22 de septiembre se lleva a cabo por primera vez el proyecto gastronómico Brunchear. De lunes a domingo 30 restaurantes porteños ofrecerán un menú exclusivo con un descuento del 25 por ciento. P
ara acompañar la propuesta los comensales podrán, además, pedir una copa de vino o espumante de la bodega Lola Montes. Aquí te recomendamos cinco de los restaurantes que serán parte de esta interesante movida:
BIEN ACOGEDOR
Big Rabbit Coffee en Juramento 1717.
ESTILO BRITISH
Import Coffe & Co. en el Mercado de Belgrano.
NEW IN TOWN
The Avocado Company en Soler 5999
CLÁSICO Y NOTABLE
Los galgos en Avenida Calleo 501.
ESTILO FRANCÉS
Piani by Le Marguerite en 11 de septiembre 2620