lunes, 14 de mayo de 2018

La Nación - Revista - Gonzalo Aramburu: su majestad, carnaroli

Gonzalo Aramburu: su majestad, carnaroli

El chef lleva esta variedad de arroz, típica del risotto, a su máxima expresión y lo combina con exquisitos sabores del mar. Para raspar el fondo de la sartén hasta que no quede ni un granito
¿Qué más puedo hacer? Siempre tengo esta pregunta en la cabeza", dice Gonzalo Aramburu, mientras juega con un puñado de arroz carnaroli. "Formo parte de un equipo que tiene pasión por la gastronomía, es nuestra vida. Hoy está de moda la palabra experiencia, y yo siento que vengo haciendo esto desde hace mucho tiempo, trabajo todos los días para no defraudar", dice, serio y en serio.
Varias veces premiado (su restaurante figura desde 2013 en los listados de los 50 mejores restaurantes de América Latina; elegido Mejor Cocinero por la Asociación Argentina de Gastronomía en 2014, entre otros), el chef es considerado uno de los más talentosos del país. Tenía apenas 29 años cuando abrió las puertas del restaurante Aramburu, hace 12 años, y ya corrían por su ADN varios años de trabajo con estrellas del universo gastronómico (Charlie Trotter, Daniel Boulud, Martín Berasategui, Joël Robuchon, entre otros). Su lograda propuesta es el resultado de una ecuación que nunca falla: una sensibilidad única para combinar sabores y texturas, técnicas impecables y productos de estación tratados con una mirada vanguardista.
Crédito: Rodrigo Ruiz Ciancia
Y así, su creatividad se pone a prueba una y otra vez con delicados menús degustación que seducen a cada paso. En su cocina, Gonzalo Aramburu es presente y futuro. Siempre.
Charla mientras prueba el punto del arroz carnaroli. Cuando ya está a media cocción, lo retira de la hornalla y lo mete al horno. "Cuando sale el pedido, lo pasamos otra vez a la hornalla, así queda tostado en el fondo, concentra su sabor y se forma el socarrat, esa costra crocante clásica de los arroces valencianos. ¡Lo lindo que es despegar eso con la cuchara! A mí me gusta sobre todo el risotto con bichos de mar. Ojo, los bichos pueden estar mezclados con cerdo, con algún chorizo", tienta.
Hace 5 años también abrió Bis, donde cocina "los platos que me gusta comer todos los días". Aquí hace cocina porteña contemporánea: hay buñuelos de kale; ravioles de seso, espinaca y nuez; cornalitos, lengua a la vinagreta (al cierre de esta nota ya había mudado Bis a Recoleta, en Vicente López 1661, Pasaje del Correo, y planificaba la mudanza de Aramburu Restó, justo enfrente de Bis, tras varios años en el barrio de Constitución).
Crédito: Rodrigo Ruiz Ciancia
"Cuando pienso todo lo que se puede cocinar con arroz me parece un producto increíble. Permite muchos juegos posibles. No es solo lo italiano o lo español, también está lo oriental, el arroz es su pan, su plato de todos los días. Basta con ponerle un poquito de salsa de soja y el plato se va para lo asiático. Por supuesto, se usan otras variedades de arroz, granos finos, largos, perfumados. El carnaroli en particular es el arroz típico para hacer risotto porque tiene mucho almidón, es gordito, de grano medio, absorbe mucho líquido y queda al dente, por eso la clave del plato es el caldo, que aporta sabor. Hay que prestarle atención, no se lo puede soltar y ponerse a hacer otra cosa".
En la Argentina, el consumo de arroz es uno de los más bajos de la región (tan solo 7 kilos por persona por año; en algunos países asiáticos puede llegar a los 80 kilos per cápita). "La producción de arroz nacional se concentra en Entre Ríos y Corrientes, ideales por sus características climáticas y sus suelos. En octubre comienza la siembra. Cuando las plantas tienen 3 o 4 hojas, el terreno se riega por inundación y permanece con una lámina de agua de 5 a 6 cm de altura durante 90 días aproximadamente. El correcto uso del agua durante el proceso es fundamental: escasez o exceso pueden deteriorar la calidad final del grano. Y la cosecha comienza durante los primeros días de marzo, cuando el grano logra una humedad del 23% aproximadamente. El potencial de crecimiento para el arroz argentino es inmenso. En particular el carnaroli es una variedad originaria de Italia y en la Argentina, mediante un desarrollo conjunto con el INTA, se adaptó la semilla al suelo y al clima local", explica Marcelo Agosti, presidente de la firma Dos Hermanos.
Crédito: Rodrigo Ruiz Ciancia
"Podría haber hecho este plato con otra variedad, pero elegí carnaroli porque quería mostrarlo, contar que se produce en el país. Hice un arroz negro a la Aramburu, lo combiné con pulpo, ostra, sabores con personalidad. Y lo acompaño con una gremolata fresca que equilibra la acidez".
¿Cómo ve el futuro en la cocina alguien que siempre se anticipó a su época?
Me lo planteo, sigo evolucionando en cosas que ya hice hace 10 años. Ahora más maduro sigo pensando en nuevos platos, sigo por el camino de la búsqueda, de la síntesis, cada vez más enfocado en conseguir el producto más único. Todavía no puedo ocuparme solo de eso, pero armo equipos que nunca pierden de vista esa pregunta inicial: "¿Qué más puedo hacer?". Mi trabajo es para los comensales, detrás de cada bocado hay una vibración, un pensamiento.
Crédito: Rodrigo Ruiz Ciancia
¿Cómo te llevás con las nuevas propuestas como las ferias, la cocina callejera, los food trucks?
Hoy vivimos en la furia de la hamburguesa, de las ferias, de las cervezas. Y el menú de pasos está mal visto, dicen que pasó de moda. Quizá frente a estas propuestas tome un nuevo valor. Yo me siento identificado con este formato, siento que es la mejor manera de mostrar lo que sé hacer. Tengo un food truck también, pero las ferias son un tema, para el que va a comer es difícil. Entrás y el primer food truck te da un sándwich enorme y caro. Comiste eso y ya no querés comer más. Y, para mí, las ferias son para poner precios módicos que te permitan recorrer el lugar y probar de todo. No se entendió ni de parte de los feriantes ni de los que organizan, de los empresarios. Una feria tiene otro espíritu.
¿Cuál es el estilo Aramburu?
No sé si hay un estilo Aramburu. Soy yo mismo, es una cocina caprichosa.
  • El italiano: El carnaroli es de la variedad japónica y es uno de los más utilizados para hacer risotto porque absorbe los sabores del caldo. Textura firme y cremosa a la vez.

Arroz negro, pulpo y ostras

Sofrito
  • 100 g de cebolla blanca en pluma
  • 4 tomates perita
  • 720 g de caldo de langostinos
  • Tinta de calamar
Para el arroz
  • 160 g de arroz carnaroli
  • 1 cda. de manteca
  • 1 echalotte
  • 1 diente de ajo
  • Sal
Cocinar la cebolla despacio hasta que se caramelice. Agregar tomates concassé y cocinar hasta que quede bien dulce. Agregar el caldo de langostinos y la tinta de calamar. Reservar cuando rompe el hervor. En una sartén que pueda ir al horno, dorar en manteca el echalotte y el diente de ajo picados. Agregar el carnaroli y cocinar hasta que nacare. Agregar el caldo con el sofrito, todo junto. Rectificar sal y llevar al horno 17 minutos, sin tocar. Retirar, llevar a la hornalla para que se forme el socarrat (costra de arroz tostado en el fondo). Servir con pulpo, ostra fresca y una gremolata (mezclar 100 cm3 de oliva, ½ diente de ajo, ralladura de una naranja y un limón, perejil).
Link a la nota: https://www.lanacion.com.ar/2134011-gonzalo-aramburu-su-majestad-carnaroli

Clarín - Ciudades - Comer cerca del cielo: abrió el restaurante más alto de Buenos Aires

Comer cerca del cielo: abrió el restaurante más alto de Buenos Aires

Está en el piso 31 de un hotel de lujo. Tiene enormes ventanales y vistas panorámicas. Mirá las fotos y el video. 
A la hora de elegir un restaurante, la mayoría de los clientes prioriza qué ofrece su cocina. Pero hay otros dos elementos que suman a la experiencia: servicio y ambiente. Y si hablamos de este último punto, Buenos Aires acaba de incorporar un nuevo espacio donde la ambientación se impone: a 124 metros del piso, ya se puede comer en el restaurante más alto de la ciudad.

Ventanales. Son un imán para los clientes de Kayla (Martín Bonetto)
Ventanales. Son un imán para los clientes de Kayla (Martín Bonetto)
Kayla es el flamante restaurante que inauguró hace tres semanas en su piso 31 el Alvear Icon, el 5 estrellas del grupo Sutton en Puerto Madero. Hace referencia a un nombre bíblico, que significa corona de laureles, y es un homenaje a la presencia femenina en los nombres de las calles del barrio.

Platos. Kayla tiene una propuesta de cocina argentina moderna (Martín Bonetto)
Platos. Kayla tiene una propuesta de cocina argentina moderna (Martín Bonetto)

El salón, visto desde la cocina (Martín Bonetto)
El salón, visto desde la cocina (Martín Bonetto)
Por ahora sólo abre para la cena, a partir de las 19. En estos cortos días otoñales, los comensales son recibidos por una vista de postal: las luces de Buenos Aires son un imán y es imposible no acercarse a los enormes ventanales para mapear todos los edificios que se ven debajo.

“A la gente le encanta descubrir cosas de la ciudad. Yo todavía me quedo mirando y buscando edificios... el otro día descubrí que el Barolo tiene un faro”, cuenta Roberto Marino, director de Restaurantes del Icon.
La vista es casi panorámica. El puente de la Mujer está ahí al alcance de la mano, al igual que la Casa Rosada, el CCK y la Fragata Sarmiento. Justo abajo, Los Molinos Building de Faena y la calle Moreno roja por las luces de los autos que suben hacia el Oeste. Más allá se distingue la cúpula iluminada del viejo Banco de Boston y los carteles de LED del Obelisco impactan con su resplandor.

Puerto Madero, visto desde el restaurante Kayla (Martín Bonetto)
Puerto Madero, visto desde el restaurante Kayla (Martín Bonetto)
“Cuando está el tráfico complicado, es la verdadera ciudad de la furia”, dice Marino y muestra el poco tránsito que hay en la Rábida esta noche. La vista al atardecer, cuando el sol se pone detrás del skyline porteño, es impagable.

De postal. La vista desde Kayla (Martín Bonetto)
De postal. La vista desde Kayla (Martín Bonetto)
El restaurante tiene 65 cubiertos y 10 de ellos están dispuestos en cinco mesas en un sector ultra vip, el que da junto al ventanal sobre el dique. Roberto cuenta que son las mesas que primero piden en las reservas, y que tratan de dejarlas para las parejas en plan de cena romántica. Pero aclara que desde todo el restaurante se puede obtener una buena vista y revela su secreto, una mesita escondida que tiene, sin dudas, la mejor vista de todas.

Cordero, uno de los platos de la carta de Kayla (Martín Bonetto)
Cordero, uno de los platos de la carta de Kayla (Martín Bonetto)

Cava. Tienen 150 etiquetas sólo de vinos argentinos (Martín Bonetto)
Cava. Tienen 150 etiquetas sólo de vinos argentinos (Martín Bonetto)
Sobre el Este, la experiencia cambia: esta cronista pega su frente al vidrio e intenta divisar las líneas que dividen a la Reserva Ecológica del río y del cielo. Es imposible: la negrura de la noche recortada entre las dos torres Renoir es absorbente y, sumada a la música house de PHCK que suena, entrega un momento absolutamente hipnótico. “Las lucecitas que titilan son barcos o boyas”, aclara el ejecutivo, y confiesa que a veces sube a trabajar acá porque la imagen del río (afirma que Colonia se distingue perfecto) es energética: “Ahora la gente pide la vista de la ciudad, pero cuando abramos al mediodía va a cambiar”.

El restaurante tiene vistas al Este, Norte y Oeste (Martín Bonetto)
El restaurante tiene vistas al Este, Norte y Oeste (Martín Bonetto)
En varias de las grandes metrópolis del mundo, como Londres, Manhattan, Dubai y Bangkok, hay lugares donde comer en altura. Aquí, Kayla destronó al Zirkel (piso 22) y el bar del piso 23 del hotel Panamericano. Para llegar al restaurante hay que subir por un ascensor que demora 45 segundos, pero ni se sienten. Tampoco se siente el viento, porque la estructura está preparada para amortiguarlo: el edificio se construyó con acero y los ventanales tienen dos vidrios laminados de 5 milímetros cada uno y cámara de aire en el medio. En la decoración, el acero se destaca al igual que la madera, el mármol y el cuero, un estilo de lujo despojado acorde con toda la estética del hotel.

Lujo despojado. La estética del hotel y del restaurante (Martín Bonetto)
Lujo despojado. La estética del hotel y del restaurante (Martín Bonetto)

Detalles. En uno de los platos (Martín Bonetto)
Detalles. En uno de los platos (Martín Bonetto)
Respecto de la propuesta gastronómica, al igual que la apuesta que Alvear hará en lo que todavía es La Bourgogne, los productos argentinos son centrales. La revalorización de nuestra cocina y sus alimentos, con técnicas de vanguardia, son el distintivo de varios restaurantes de lujo con los que compite en su target Kayla, como Chila y Elena. A cargo de la carta está Diego Novo, un cocinero con bajo perfil mediático y larga experiencia, que se formó con uno de los grandes chefs de la Argentina al que prefiere no nombrar (“lo considero un padre en la gastronomía, pero no quiero colgarme de la fama de nadie”, aclara).

En acción. El chef Diego Novo, trabajando (Martín Bonetto)
En acción. El chef Diego Novo, trabajando (Martín Bonetto)

Cocina abierta. El trabajo de los cocineros se puede ver desde el salón (Martín Bonetto)
Cocina abierta. El trabajo de los cocineros se puede ver desde el salón (Martín Bonetto)
Esa gastronomía nacional se expresa en cordero, chivito, morcilla, dulce de leche y otros productos, trabajados con técnicas y combinaciones novedosas (como mollejas con cacao o chocolate con tabaco) y presentaciones atractivas, más una cava de 150 etiquetas sólo de vinos argentinos.
Todos los platos se preparan en una enorme cocina en el medio del salón, delante de todos los comensales, que es parte también de la experiencia. “Nunca en un trabajo pude disfrutar una vista semejante durante todo el proceso de producción. Contemplamos el día y la noche. Kayla va a marcar un antes y un después en Buenos Aires”, asegura el chef.
Las nuevas tendencias
La semana pasada, el grupo Alvear confirmó el cierre de su restaurante más emblemático, La Bourgogne, del Alvear Palace Hotel. Según se informó, no se renovó el contrato con Jean Paul Bondoux, el chef francés que lo manejó durante 25 años. Ese espacio reabrirá ahora con otro nombre y responsable, con una propuesta de carnes y cocina de impronta argentina, muy buscada por los turistas extranjeros.

Histórico: en el piso 11 del Hotel Alvear Palace, está el Roof Bar.
El Roof Bar del piso 11 del Hotel Alvear Palace (Archivo)
Desde Alvear se explicó que el cambio tiene que ver con aggiornar sus propuestas gastronómicas a las nuevas tendencias. En esa línea se anotan también la reapertura del Roof Gardel del piso 11 del del Palace como Roof Bar y varios de los lugares que componen la oferta del Icon: el Crystal Bar en el piso 32 (conectado por una escalera con Kayla), el Sunny Art (donde se sirven desayunos y almuerzos y los domingos, brunch) y el Milk & Co (un bar lácteo kosher de lujo, con una carta destacada de repostería).
Link a la nota: https://www.clarin.com/ciudades/comer-cerca-cielo-abrio-restaurante-alto-buenos-aires_0_BkiWmrM0z.html

Planeta Joy - Comer - La receta básica y tres lugares recomendados para que todos los días sean el #hummusday

La receta básica y tres lugares recomendados para que todos los días sean el #hummusday

Ayer el mundo celebró el Día Internacional del Hummus y no queríamos quedarnos afuera. Un poco de historia y tips para disfrutar de este plato clásico.
Vamos a echarle la culpa a la diferencia horaria. Como sucede todos los años desde 2012, ayer el mundo entero celebró el Día Internacional del Hummus y no queríamos quedar afuera del homenaje a una receta que tantas alegrías nos ha dado. Va entonces un repaso por su historia, ingredientes y tips básicos para hacerlo en casa y tres restaurantes en los que todos los días es el #hummusday.
Empecemos por el nombre que no es más ni menos que “garbanzo” en árabe. El origen de la receta se remonta al Imperio Otomano y por eso hay versiones de esta pasta en el recetario de la mayoría de los países de Medio Oriente. Las disputas entre Líbano e Israel sobre el origen del plato dieron pie al documental Make Hummus, Not War).
El blog Hummus 101 recopila datos curiosos, recetas y cuestiones alrededor de la pasta de garbanzos en todo el mundo. ¿Ejemplos? En Israel el ciudadano promedio come 10 kilos de hummus por año. En una competencia, Matt Stonie llegó a comer 2,5 kilos en seis minutos. Hay un estudio científico que asegura que el aporte de aminoácidos esenciales como el triptófano el hummus… da felicidad.
¿Cómo prepararlo en casa? Los más puristas dirán que hay que partir de garbanzos secos, hidratarlos, hervirlos y pelarlos, pero los de lata van perfecto. En la base dos tazas de garbanzos, dos cucharadas grandes de tahina (si lo querés bien cremoso ponele un poco más), cuatro cucharadas de limón, medio vaso de agua, uno o dos dientes de ajo, dos cucharadas de aceite de oliva + sal, pimienta, comino + pimentón y/o perejil para decorar. El secreto para lograr una textura más untuosa es incorporarle aire a medida que se va procesando.
En muchos restaurantes, mercados gourmet y tiendas de alimentos de las comunidades árabe y judía podés encontrar hummus. ¿Tres destacados?
La versión callejera: en Tetuán Brasero Marroquí
Ayer celebraron con un 2x1 en Hummus con Pan Pita. La preparación forma parte de las guarniciones de todos los sándwiches de la carta del gastropub. Los cortes de pollo, cordero, carne molida y ojo de bife que se cocina en el brasero combinan con la pasta de garbanzos, papas rústicas y otros vegetales.
Queda en Ravignani 1780.
La presentación de El Manto
En El Manto, clásico y orgánico
“Usamos solo garbanzos orgánicos nacionales. Además, una pasta de tahine de origen armenio acompañado de aceite de ajo y limón exprimido. Y en lugar de una corona de perejil picado, tiene clorofila de esa planta y una pequeña ensalada de garbanzos frescos en el centro, para que la puerta de entrada a la comida armenia, que es el hummus, sea un viaje sensorial de texturas y aromas”, detalla Alvaro de Frutos, chef de El Manto.
Queda en Costa Rica 5801.
La versión de remolacha.

En Fayer, el sello israelí
Para Tomás Kalika, una de las claves para que el hummus quede suave y delicado es prepararlo con casi igual cantidad de tahina y garbanzos. En su carta hay distintas opciones, el plato estilo israelí que se puede comer solo, con carne, pollo o verduras. Y también versiones que van cambiando por temporada, entre las que se destacan la de remolacha y la de calabaza.

Queda en Avenida Cerviño 4417.
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?La_receta_b%E1sica_y_tres_lugares_recomendados_para_que_todos_los_d%EDas_sean_el_%23hummusday&page=ampliada&id=10228

La Nación - Salidas - ¿Son todas iguales? Las cervecerías buscan diferenciarse para sobrevivir

¿Son todas iguales? Las cervecerías buscan diferenciarse para sobrevivir

Algunas cervecerías ofrecen servicio de enlatado en el momento
Las cervecerías modelo siglo XXI -esas en las que uno entra a tomar una pinta al paso o para compartirla con amigos- se han convertido en establecido elemento del paisaje urbano porteño. El registro realizado por Tap Map, una aplicación para orientarse en el mundo de esta bebida, consigna unos 614 brewpubs en la ciudad de Buenos aires, con barrios de alta densidad como Palermo o San Telmo que concentran 150 y 40 de esos establecimientos, respectivamente.
Pero lo que es motivo de alegría para los amantes de la cerveza artesanal -que en algunos barrios pueden hoy encontrar una, dos, tres o más cervecerías en 100 metros a la redonda- ejerce una suerte de presión evolutiva en este mercado, en el que siglas de la jerga cervecera como IPA o IBU ya no son novedad. "En un mercado que este año enfrentará en las zonas de más concentración de cervecerías una depuración de locales, hoy hay una necesidad por diferenciarse", sostiene Martín Boan, propietario de Bierlife y referente del mundo de la cerveza artesanal.
El lado amable del fenómeno es que las cervecerías ya no solo son cervecerías (aunque sí, ¡hay muchas que son más de lo mismo!). Están aquellas que realizan una suerte de curaduría, y ofrecen una selección de los mejores productores, como es el caso de Bierlife que cuenta con 50 canillas con cervezas que van rotando semana a semana. Otras que se concentran en sus propios productos, generalmente siguiendo un estilo en particular, y aquí vale citar a Peñón del Águila que se especializa en cervezas lager. Brewpubs que hacen hincapié en la gastronomía, con propuestas adaptadas a la cerveza, como Piba o Nola. Otras que apuntan a hacer de la cervecería un lugar de encuentro, como Growlers, que por estos días lleva adelante un ciclo de DJ sets en vivo...
"La necesidad de diferenciarse está dada por lo numerosa que es la oferta, pero también porque el consumidor ha madurado: ya ha adquirido conocimiento sobre algunos estilos y entiende las pizarras donde se ofrecen las cervezas", afirma Jéssica Marantz, de Tap Map. "Hace dos años, cuando comenzamos, el consumidor tenía un conocimiento muy básico, preguntaba si una cerveza era fuerte o suave, mientras que hoy sabe diferenciar estilos y está interesado en el proceso de elaboración", comentó María Eugenia Botta, gerente de e-commerce de Craft Society, plataforma que ofrece más de 70 marcas de cerveza de todo el mundo.
"En los últimos años ha habido un cambio notorio en lo que el consumidor reclama y en lo que percibe en cuanto a estilo y calidad", agrega Manuel Miragaya, propietario de Growlers. Mariano Toledo, director de Cerveza Patagonia, coincide: "Es notorio el cambio que está haciendo el consumidor, no solo cada vez demanda más variedad, sino que percibe mejor el diferencial de calidad del producto, sabe distinguir estilos, sabe qué quiere".
"Hoy la calidad de las cervezas artesanales que se encuentran en el mercado es muy dispar -sostiene por su parte Boan-. Y eso hace que las cervecerías que estén mejor posicionadas sean las que ofrecen una buena calidad de producto, y que al mismo tiempo buscan diferenciarse por estilos, por la ambientación del local, por tener una marca reconocida, por la gastronomía... hoy hay cervecerías con muy buena gastronomía y eso está levantando la vara".
Pero, ¿hay margen de crecimiento para la cerveza artesanal o está cerca de su techo? "Depende de las zonas -responde Boan-. Hay barrios de la ciudad de Buenos Aires o ciudades del interior que están vírgenes y donde hay margen para crecer. Pero en barrios como Palermo o San Telmo, que están saturados, va a haber una carnicería...".
Y lo mismo que se aplica a las bocas de expendio vale para los productores, afirma Boan: "A fin de año daba la sensación de que había faltante de algunas marcas de cerveza, pero no era tan así. Hay muchas cervecerías que han invertido y han ampliado su producción, pero al mismo tiempo hay muchas que hoy no tienen dónde colocar su producto". Se estima que hay alrededor de 600 microcervecerías abasteciendo el mercado.
"Creo que el mercado está saturado de productos iguales que no se destacan. Lo que falta es un poco de originalidad, que la propuesta acompañe el auge actual de la cerveza", afirma Eduardo Teisaire, de cervecería Black Monk, que apunta a diferenciarse expendiendo en sus ocho canillas cervezas importadas (Alemania, Escocia, Inglaterra, República Checa, entre otros países).
Bierlife, en San Telmo, ofrece 50 canillas que van rotando las cervezas
Bierlife, en San Telmo, ofrece 50 canillas que van rotando las cervezas Fuente: LA NACION
Las propuestas originales que buscan satisfacer a un consumidor más experimentado son numerosas: "En Bélgica Caballito, cada estilo de cerveza se sirve en su copa; en Maldita Malta Bar se distinguen por un servicio self service, donde uno se sirve lo que quiere directo de la canilla; Galpón de Tacuara innovó el mercado con su cerveza en lata, enlatada en el momento; Buena Birra Social Club incorporó a su carta cócteles con cerveza; Antares Caballito se destaca por los bartenders cerveceros supercapacitados que transmiten su conocimiento al consumidor", cuenta, a modo de ejemplo, Jéssica Marantz, de Tap Map.
El invierno está al caer, y seguramente muchas cervecerías "fotocopia" no superen el frío. Las pintas que bebamos en verano seguramente serán mucho más interesantes.

Qué barrios tienen más cervecerías

Link a la nota: https://www.lanacion.com.ar/2133714-son-todas-iguales-las-cervecerias-buscan-diferenciarse-para-sobrevivir

Planeta Joy - Comer - Todas las ofertas foodies del Hot Sale 2018

Todas las ofertas foodies del Hot Sale 2018

Aprovechá las 72 horas de descuento para equipar tu cocina, llenar la alacena o programar una salida a tu café o parrilla favorita.
Anoche comenzó una nueva edición de la maratón de descuentos que propone la Cámara Argentina de Comercio Electrónico y el sector foodie vuelve a estar presente a través de bares, vinotecas, supermercados, bazares y promociones especiales en cafeterías y restaurantes.
Tras su desembarco en el país, SodaStream debuta en el Hot Sale local con un 32% de descuento en su Kit Fizzi, disponible en las plataformas de e-commerce de Frávega, Jumbo, Disco, Diarco y Vea; entre otros. Incluye un cilindro que rinde 60 litros de agua con gas y una botella plástica de 1 litro resistente a la alta presión y con cierre hermético. 
Craft Society (la recientemente relanzada BevyBar) también se suma con descuentos de hasta el 50% en packs de cerveza, vinos, espirituosos y accesorios, con envíos a todo el país y en hasta 12 cuotas sin interés. El detalle, acá.
La plataforma de regalos Bigbox propone descuentos de hasta el 40% en experiencias gastronómicas. Las opciones son Cafés Trendies (desayunos o meriendas en cafeterías y bares como Santal, Moremore, Ramona Bakehouse y El Gato Negro), Parrillas Top (Don Julio, La Cabrera, La Cabaña, El Auge y Le Grill) y Cenas del Mundo (Olivetti, Taj Mahal, Green Bamboo y Zirkel, entre otros).
Como todos los años, hay descuentos en vinerías y supermercados. También en bazares. Y de yapa, una colección especial de Nestlé con chocolates y merchandising de Kit Kat.
Tenés tiempo hasta el miércoles 16.
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Todas_las_ofertas_foodies_del_Hot_Sale_2018&page=ampliada&id=10227