jueves, 6 de octubre de 2016

Clarín - Todo Viajes - Los mercados de Londres, pura felicidad para "foodies"

Los mercados de Londres, pura felicidad para “foodies”

Tendencias
Ya sea cerca de las principales atracciones urbanas, en barrios residenciales o en rincones escondidos, los mercados de alimentos de la capital británica proponen un recorrido entre aromas, sabores y colores. Además, algunas de las ferias más famosas, desde Portobello Road hasta Covent Garden.

Esperando el tren en el andén de Ladywell, al sudeste de Londres, una chica rubia de pelo lacio viste pollera, chatitas y remera de mangas cortas. Tiene los ojos grises delineados de negro, unos 25 años y –como muchos de los habitantes de esta ciudad– el termostato corporal de quienes están acostumbrados al clima lluvioso y frío del Reino Unido.
Por eso, cuando el pronóstico anuncia que Febo asoma, se animan a mostrar las pieles. El disfrute puertas afuera tiene los días contados, por eso cuando es posible, se aprovecha de manera intensa. El sol convierte en un must el picnic en alguno de los espacios verdes, llevar a los chicos a los parques, asolearse en los bancos y beber y socializar en las puertas de los bares.


Pero hay un tipo de propuesta en la capital de Inglaterra que durante todo el año conserva el clima de vida estival. Los mercados de Londres –como los pubs, otro emblema nacional– son espacios sociales de encuentro, bulliciosos, cálidos. Tientan con aromas y sabores, presentan novedades y –por definición– promueven el intercambio.
En algunos se venden muebles y antigüedades; en otros, ropa, libros y artesanías; o se especializan en productos frescos y alimentos. Los hay barriales, muy turísticos e históricos. En casi todos venden flores y comida al paso. Borough Market, Covent Garden, Portobello Road y Notting Hill, Camden Lock, Broadway Market, Brick Lane son algunos de los más conocidos y concurridos.


En contraste al declarado Brexit, los mercados muestran la apertura de fronteras, la diversidad de sus habitantes y la convivencia en la gran ciudad: el vendedor de café colombiano y el de quesos franceses, el productor de mermeladas londinense y el de verduras de Cambridge, el afgano que cocina comida árabe y la española que despacha alfajores argentinos.


Los mercados especializados en alimentos atraen a fanáticos de la comida, cocineros y foodies o aficionados a la comida y la bebida (algo así como una tribu urbana gourmet del siglo XXI). Estos sitios ofrecen la posibilidad de conocer a los productores, probar sus elaboraciones y tomar contacto con la vida cotidiana de quienes eligen estos comercios al aire libre para hacer sus compras de la semana. A continuación, los elegidos.
Borough Market


Es un clásico, con diario y merchandising propios, muy cerca de London Bridge. Un mercado gigante, debajo de un puente por el que pasan las vías del tren –la London Bridge Rail–, y que continúa en plazoletas secas y callejones.
Se venden productos frescos, de almacén y comida caliente al paso. También hay bares y restaurantes. Es una visita obligada para turistas y foodies. Jamie Olivier, el chef británico más famoso en la actualidad, recomienda a los cocineros –o aprendices– pasar por la experiencia de hacer sus compras en este mercado.


Borough Market debe sus inicios a un puente, una vía que hace mil años conectaba –como hoy– el sur y el norte de Londres. Esta zona, donde en la actualidad se encuentran los elegantes puestos de chacinados italianos, vinos franceses, pan recién amasado, chocolate de Ecuador y la pesca del día proveniente de Flookburgh (península de Cumbria), se hizo conocida por ser un área fronteriza en la cual se concentraban pubs y también era visitada por artesanos, vendedores ambulantes, timadores y prostitutas.
Cuentan que durante bastante tiempo, en Southwark hubo dos mercados. Recién en 1756 se organizó la venta concentrada de alimentos provenientes de todo el reino. Incluso dicen que Shakespeare era un cliente habitual: se deduce a partir de una deuda que se encontró en un archivo.


En la década de 1970, la atención del público se desplazó hacia el mercado New Covent Garden, pero a fines del siglo pasado, Borough Market se renovó con la realización del Food Lovers’ Faire, una feria que seleccionaba los mejores productos británicos. Su éxito generó un mercado mensual en el cual confluían productores británicos y europeos, así como puestos con oferta de especialidades de distintas partes del mundo. Y el mercado volvió a florecer.
En fin, si antes se vendía el ganado en pie, hoy debajo del puente se puede encontrar un cerdo (casi) entero cocinado al spiedo. Por 8 libras (poco más de 10 dólares) Tim Clements y su equipo te lo ofrecen en sándwich, el Hog Roast Roll. Y este es solo uno de los platos que se puede saborear en uno de los doscientos puestos del Borough Market.


El local más antiguo de este mercado –y que aún permanece abierto– es Maria’s Market Café, de Maria Moruzzi. Ella comenzó a tomarle el gusto a la vida detrás del mostrador en 1961, a los siete años, cuando sus padres inauguraron un negocio en Park Street. “Café y desayuno inglés a buen precio”, es la fórmula existosa que hoy sigue ofreciendo María –sea a otros puesteros, turistas o famosos–, ahora ubicada en el corazón del mercado, en Three Crown Square. El lugar no pasa de moda.


Un día cualquiera, al mediodía, en los locales de comida caliente al paso se concentran turistas y oficinistas: hacen cola para probar la comida especiada de Etiopía, las salchichas alemanas o el clásico fish and chips, entre otras propuestas más o menos exóticas. Sobre la calle Stoney se suceden locales con mesas altas al aire libre. Se pueden comer ostras con champán y también empanadas argentinas.
En el área techada están los negocios más tradicionales de venta de carnes, flores, bebidas alcohólicas, especias, cereales, frutos secos, quesos, frutas y verduras. Y como una curiosidad entre tanto alimento: preste atención a Hobbs Barber, una barbería y peluquería minúscula y colorida. Si se entusiasma, entre. No necesita cita previa.


El mercado abre seis días a la semana, de lunes a sábados. Lo mejor es programar la visita entre miércoles y sábados, ya que lunes y martes no abren todos los puestos (boroughmarket.org.uk).
South Kensington Farmers Market
Son las 12 del mediodía de un martes y se cuentan cincuenta metros de cola –de niños y adultos– para ingresar en el Science Museum. En la vereda de enfrente está uno de los edificios más bellos de la ciudad, el que alberga el Victoria & Albert Museum. Justo a la vuelta de la esquina, en una calle peatonal, se esconden las tiendas de South Kensington Farmers Market. A esa hora ya están llegando los primeros comensales para adquirir su vianda.


Este mercado forma parte de la London Farmers’ Markets, una organización que administra una veintena de ferias en la ciudad. Uno de los objetivos que persigue esta asociación de granjeros es la venta de mercadería y platos elaborados a un precio justo para los productores, lo cual consiguen mediante la eliminación de intermediarios. Promueven, además, la compra y venta de productos de estación y la agricultura sustentable.
El mercado llegó a este barrio en 2013, con sus puestos de frutas y verduras frescas, jugos, pan y pastelería casera. Su fuerte –a diferencia de los mercados ubicados en otros barrios– es la oferta de comida caliente, ideal para el almuerzo.
La feria funciona sólo un día de semana, los martes, de 10 a 14. Y a partir del mediodía se llena de gente, en general estudiantes, jóvenes y profesores que trabajan o asisten al Royal College of Music, la Royal Geographic Society o la Universidad Imperial College, ubicadas en edificios vecinos.


Para comer –especialmente cuando el clima ayuda–, la mayoría elige hacer picnic en la plaza Queens Law, contigua al mercado, donde hay una antigua torre construida en 1887. La gente se ubica en los bancos de alrededor, en las mesas y sillas cercanas al césped, a la sombra de los edificios, en mesas con bancos para compartir o en la escalinata de la misma torre. Incluso, los habitues traen sus propios cubiertos, en lugar de usar los de madera que proveen los vendedores.
En el puesto del productor de pollos Tim Norris, por 6 libras (menos de 8 dólares) ofrecen tres opciones de cocina thai (más o menos picante). En Woodwards Farm, el one hit son las hamburguesas que cuestan 4,5 libras (1,3 dólares). También se pueden probar platos de cocina francesa (carne confitada por 7,5 libras), tartas saladas rellenas de carne (típicas inglesas) y pasta italiana. Para el desayuno o merienda hay scones y pastelería. Y para llevar a casa, pickles y conservas (www.lfm.org.uk).
Brockley Market


A ocho kilómetros de la estación Charing Cross, el distrito de Brockley se hizo conocido en los años 60 por ser un barrio bohemio y de artistas que se instalaron atraídos por sus escuelas de arte. El músico John Cale y el diseñador de moda John Galliano fueron algunos de sus habitantes ilustres.
A una cuadra de la estación de tren St. Johns, los sábados entre las 10 y las 14, funciona el Brockley Market. Al aire libre, rodeado de árboles, la feria se organiza en el estacionamiento de un colegio (Lewisham College). Hasta allí llegan productores de frutas, verduras, hortalizas y alimentos provenientes de Cambridge, Kent, Tenterden y los alrededores.


Además hay food trucks y puestos de comida. El mercado ofrece un pintoresco espectáculo visual tanto por lo colorido y variado de sus ofertas como por la diversidad de visitantes que alberga.
El fuerte de este mercado es la cuidada selección de productos ricos y saludables. Una diversidad de ofertas que contempla carne de cerdo, pollo y pescado; productos de huerta orgánicos y de establecimientos biodinámicos, vinos naturales, charcutería casera y pastelería libre de gluten.


Para desayunar, café de especialidad de El Salvador y una variedad de tortas; para almorzar hay muchas opciones, desde un sándwich de carne madurada o queso Halloumi frito, hasta pescados fritos, wraps de pollo especiados con menta, pan pita rellenos de carne o vegetarianos, y una gran variedad de pizzas caseras.


“El mercado tiene cuatro años; los visitantes son vecinos que esperan el sábado para hacer su compra semanal y cada vez veo más gente que viene especialmente por la buena reputación de los productos”, explica Toby Allen, organizador de Brockley Market.
Entre los puestos, es posible encontrar uno especializado en papas, con nueve variedades que el productor se encarga de recomendar según qué forma de cocción se prefiera. El de lácteos vende productos orgánicos y leche no pasteurizada, que los consumidores se encargan de hervir antes de consumir.
Otros ofrecen comidas típicas listas para llevar a un tradicional picnic inglés como las tartas individuales saladas (classic pie) y huevos escoceses (duros, envueltos en una masa de salchicha picada, empanados y fritos).


Lee Gentby tiene un negocio de cervezas artesanales en Nunhead Green y todos los sábados trae una selección de botellas y también un expendedor de cerveza tirada. “Tratamos de renovarnos en cada oportunidad, lo cual resulta sencillo porque cada semana surgen nuevos productores. Trabajando en pubs me interioricé en el tema y como me gusta probar las cervezas comencé a conocer a productores de distintas partes de Londres. Organizamos catas, actividades especiales y eventos en la calle”, dice. (www.brockleymarket.com).
Spa Terminus
En Bermondsey se encuentra la iglesia Saint James, con sus altas columnas, rodeada de plantas y césped recién cortado. Es sábado al mediodía y un cortejo nupcial se prepara para la ceremonia. “Abdul, aquí viene tu novia”, dice un cartel de tela sostenido por una niña de vestido claro y mucha puntilla.
Está a punto de subir los escalones. En el parque, la novia de blanco da pasos cortos con sus tacos altísimos y tomada del brazo del padre. Desde el interior del templo llega el sonido de una canción entonada por un coro.


Ajenos a este gran momento, a pocos metros, los puestos del Spa Terminus se presentan como una joya para gastronómicos y cocineros por la oferta exclusiva de productos para bares, restaurantes, hoteles y pubs.
El mercado está conformado por una serie de negocios escondidos bajo los arcos del ferrocarril, en una zona fuera del circuito turístico. Los comercios se suceden cruzando varias calles, a ambos lados de las vías.
Al igual que el Borough Market, este mercado está ubicado en el distrito de Southwark, un barrio con tradición en la producción de alimentos y venta mayorista, en el que conviven edificios modernos con restos de la típica arquitectura victoriana.


Un dato curioso es que esta zona posee la mayor proporción de residentes en el país nacidos en África, así como una importante población de América latina.
La remodelación del mercado en los últimos años atrajo a los productores de alimentos no sólo de Londres, sino también de todo el Reino Unido y de otros países de Europa que decidieron instalarse en Spa Terminus.
En varios de los negocios, quienes ofician de vendedores son los mismos productores. Es el caso, por ejemplo, de las panaderías, las queserías y las de conservas.
Aquí también se pueden ver los hornos y las cocinas; charlar sobre recetas e ingredientes y, sobre todo, probar, probar y probar todo lo que ofrecen para la venta. En Neal’s Yard Dairy, por ejemplo, sólo venden lácteos elaborados en el Reino Unido.
En las tiendas de las verduras orgánicas provenientes de granjas cercanas, también se venden cereales y frutos secos. El espacio es compartido con la oferta de quesos suizos y holandeses: aún con la remarcación post Brexit, los consumidores encuentran que sus precios resultan muy convenientes.


También se venden mermeladas y manteles para la mesa del té; miel, quesos y chacinados; café y panificados; pastas y granos; y una diversidad de carnes.
Para consumir in situ solo sirven café, pastelería y helados De lunes a viernes, desde muy temprano, los vendedores atienden a los encargados de restaurantes, mientras que los sábados de 10 a 14 es el momento de los visitantes y las ventas a los clientes minoristas, vecinos del barrio y curiosos que concurren especialmente aconsejados. Es que la visita a este mercado se recomienda de boca en boca.
A pesar de la cercanía, desde aquí no se ve el reloj en la torre de la iglesia, ni se escucha el coro del casamiento. Pero es un hecho: los consumidores gourmet no dudan y dicen ¡sí quiero! (www.spa-termi nus.co.uk).
Covent Garden


Aquí el viajero se encuentra con tres mercados diferenciados. En Apple Market se venden artesanías, joyas y accesorios de cuero, entre otros productos. En East Colonnade, los puestos ofrecen jabones, bolsos, ropa para niños, tejidos a mano, dulces, obras de arte y artículos para el hogar.
Ambos abren todos los días. En South Piazza, el Jubilee Market es distinto cada jornada. Los lunes se venden antigüedades, mientras que de martes a viernes hay ropa y artículos de decoración. Los fines de semana se venden artesanías.
Camden Lock Market


Inaugurado en 1974, se compone de tiendas y stands que venden desde ropa de época y de diseñadores, hasta joyas, zapatos y obras de arte. También hay variedad de puestos de comida.
Está ubicado en un antiguo almacén de madera donde se construían barcos, a metros del canal Regent.


Notting Hill y Portobello Road
Funciona como mercado desde el siglo XIX, pero ganó fama a partir de 1950 por la venta de antigüedades. Y más aún después de la película protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant, “Un lugar llamado Notting Hill” (incluso está la librería que aparece en el filme).
Hoy en este mercado se ofrece de todo: ropa, comida, plantas, frutas, cerámica y, por supuesto, antigüedades. Funciona los viernes y sábados, aunque una versión más pequeña del mercado también abre de lunes a jueves.


Broadway Market
Es uno de los mercados más antiguos de Londres, en el que conviven productores, artistas plásticos y artesanos. En los puestos se venden productos frescos, comida elaborada, ropa y plantas, mientras que en los negocios es posible comprar vajilla, objetos de diseño, cuadros y otros regalos.
Brick Lane Market
Un gran mercado de pulgas en el East End de Londres. A pocos metros unos de otros, son varios mercados en uno: Boiler House Food Hall, el Tea Rooms, el Backyard Market, el Sunday UpMarket y el Vintage Market. Ropa de diseño, piezas antiguas y feria americana. Accesorios, joyería, muebles, comida, libros nuevos y usados, distribuidos en negocios, puestos y foodtrucks. Funcionan sábados y domingos.
Arquitectura en Leadenhall Market


En el centro histórico de Londres, a pocos minutos de la estación de subte Monument y con su entrada principal sobre Gracechurch Street, se encuentra Leadenhall, un mercado histórico que se dedicó a la venta de carnes y cereales desde el siglo XIV. En 1666 sufrió, en parte, el Gran Incendio, del cual se cumplieron 350 años hace unas semanas. Con la reconstrucción se le agregó techo y se lo dividió en Beef Market, Green Yard y Herb Market.
Hoy se lo ve con unas callecitas de adoquines de antigua arquitectura, coronadas por un techo de vidrio: es todo parte del rediseño realizado en 1881 por Sir Horace Jones, también creador de los mercados de Billingsgate y Smithfield.
Vale destacar que actualmente ya no funciona como mercado de alimentos, sino como paseo de compras en el que se pueden ver negocios de ropa, regalos, lapiceras, flores, vinoteca, peluquería y perfumería.


También hay restaurantes y pubs para comer y beber. De lunes a viernes, al mediodía, sus instalaciones estallan de oficinistas que trabajan en las torres del centro financiero londinense entretenidos por shows en vivo en el centro de la galería. Además, Leadenhall Market fue escenario de muchas series y películas, entre ellas “Harry Potter y la piedra Filosofal”.
Link a la nota: http://www.clarin.com/todoviajes/destinos/europa/mercados-Londres-pura-felicidad-foodies_0_1661233945.html

Revista Planeta Joy - Ott Fine Dining: cenas preparadas por futuros chefs

Ott Fine Dining: cenas preparadas por futuros chefs

La escuela de gastronomía de Acassuso ofrece dos comidas planeadas y ejecutadas por alumnos de la institución.

Los alumnos de 2º año de gastronomía y hotelería de Ott Educación Superior brindan cenas abiertas al público en el marco del espacio de práctica Almacén Ott Gourmet. El viernes 23 de septiembre se llevó a cabo la primera, y hay dos más el 7 y el 21 de octubre. Ya se puede reservar un lugar.
El objetivo es que los estudiantes tomen contacto con el trabajo real, con comensales reales y en tiempo real para poder así llegar mejor preparados a su primer trabajo, según explicaron desde la institución a Planeta Joy.
El precio del cubierto por persona es de $400 e incluye vino de Bodegas Arístides, agua y café. Es requisito la compra anticipada, ya que los cupos son limitados y la producción a la medida de la cantidad de comensales. 
Menú viernes 7 de octubreEntrada: Mozzarella Burrata, sopa fría de tomates y albahaca, polvo de aceitunas negras y croutons. Por Eric Bringas.
Plato Principal: Solomillo de cerdo, puré de zapallo Cabutía, champignones y papas rosti. Por Eric Bringas.

Postre: tarta de frutas de estación y crema pastelera de coco, crumble de castañas de cajú. Por Carolina del Valle, Julieta Heredia y Sofía Sarni.
Menú 21 de octubreEntrada: Paté artesanal sobre pan brioche, castañas de cajú dulce-saladas y rúcula selvática. Por Franco Kalifon y Rodríigo Sánchez.

Plato principal: Bondiola de cerdo braseada en jugo de mandarina y miel de caña, puré de batatas boniatos y espárragos. Por Florencia Giacco y Alan Hermann.
Postre: Créme Brûlée de maracuyá, arándanos frescos y bostock de almendras. Por Marcia Jenisse Ritegno y Federico Owen.  
Ott Educación Superior ofrece las carreras de Gastronomía, Hotelería, Turismo & Guía, Guía de Turismo Aventura, Relaciones Públicas y Organización de Eventos. Su sede está en E. Costa 848 Acassuso, partido de San Isidro. Tel. 4792 1958
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?Ott_Fine_Dining%3A_cenas_preparadas_por_futuros_chefs&page=ampliada&id=9035

Infobae - Espacio no editorial - 5 restaurantes para disfrutar y sumar "kilómetros de vuelo"


5 restaurantes para disfrutar y sumar "kilómetros de vuelo"

Además de degustar los platos más exquisitos, se podrá acumular millas para viajar por el mundo
Latam GourmetSalir a comer es una de las citas obligadas de los argentinos. Y qué mejor si además de degustar los platos gourmet en los restaurantes más destacados, se obtiene un beneficio extra: acumular KMs LATAM Pass para volar por el mundo.
A continuación, la lista
La Parolaccia ofrece un sabor gourmet y espíritu casero​, en donde la comida mediterránea y del viejo continente son protagonistas. Sus pastas italianas y la frescura de sus platos de mar son ideales tanto para el mediodía como para la noche.
El secreto mejor guardado de Palermo es La Cabrera​, con el cocinero Gastón Riveira. Allí se puede disfrutar de los "Tips Cabreros" para degustar los platos más sabrosos, y los cortes de carne más exquisitos de las razas Hereford y Aberdeen Angus.

Los mejores platos con carne en Buenos Aires (Shutterstock)
Los mejores platos con carne en Buenos Aires (Shutterstock)
Para quienes buscan exclusividad y simpleza, está Tucson​: sus platos hacen que el paladar viaje desde la entrada hasta el plato principal. Con toda una variedad en cortes de carne acompañados de ensalada, exquisitas opciones con pollo, pastas, hamburguesas, sándwiches y tacos en todos sus locales.
Para un ambiente más roquero y descontracturado, la opción elegida por cualquier turista también puede ser una gran alternativa. En Hard Rock Café​se puede encontrar las clásicas hamburguesas y platos americanos en un clima canchero y lleno de música.
En La Bistecca, una salida clásica se puede convertir en una inolvidable. En sus sucursales de Martínez y Puerto Madero se pueden encontrar platos simples y variados para disfrutar en pareja, familia y amigos. Es el lugar ideal para vivir una noche romántica o un almuerzo diferente.

Los puntos por consumir se quintuplican por kilómetros para viajar (iStock)
Los puntos por consumir se quintuplican por kilómetros para viajar (iStock)
Se pueden encontrar más alternativas en Guía Óleo con todos los restaurantes que participan del programa LATAM Pass Gourmet, que permiten quintuplicar los consumos.
Para disfrutar de este benficio es muy fácil: sólo abonando con una tarjeta de crédtio Visa BBVA Francés LATAM Pass en todos los restaurantes adheridos, se multiplicará por 5 los kilómetros acumulados por ese consumo.
Además, con los kilómetros acumulados no sólo pueden disfrutarse en viajes, sino también se pueden canjear por cualquier productos o servicios del catálogo LATAM Pass.
Link a la nota: http://www.infobae.com/espacio-no-editorial/2016/10/04/5-restaurantes-para-disfrutar-y-sumar-kilometros-de-vuelo/

Revista Planeta Joy - 7 platos con hígado que vale la pena probar

7 platos con hígado que vale la pena probar

Es curioso cómo este órgano indispensable para los vertebrados encuentra cierta resistencia en las preferencias del porteño medio. Sin embargo, cuenta con un nutrido número de seguidores.

Muchos de los que lo rechazan alegan que los asustan el sugestivo aspecto rojo oscuro, sanguíneo, o su textura correosa cuando está mal hecho. Los especialistas teorizan que la culpa es de las abuelas inmigrantes que se olvidaron de este humilde despojo cuando llegaron a la Argentina. Claro, probaron cortes magros y accesibles de carne vacuna que jamás soñaron probar en sus países de origen, así que arrivederci, hígado.

Pero lo cierto es que a pesar de su fama es un ingrediente versátil, barato y delicioso que, incluso en algunos reductos se está poniendo de moda gracias a la afición que tienen los milenials de reflotar cosas del pasado, tal como pasó con el osobuco, el tuétano y el rabo, entre otras piezas vacunas rescatadas del ostracismo. Justamente, el hígado cuenta con una serie de “islas” donde no sólo sobrevive, sino que goza de buena salud.
Planeta JOY salió de gira para experimentar los sabores de esta fascinante víscera y te cuenta dónde tenés las mejores opciones para probarlo.

El hígado a la veneciana de FILÓ ($205)Los venecianos saben bien de qué va la cosa. La combinación de un producto con resabios amargos, como el hígado, con otro dulce que lo contrarreste, como la cebolla, no es algo nuevo en la península itálica. Los romanos gustaban de maridar el hígado con higos (“ficatum”). Efectivamente, la cebolla sofrita en manteca y un chorrito de aceite de oliva, se lleva estupendamente con el sabor un tanto recio del hígado. Este plato se sirve con una generosa porción de polenta blanca, que en Filó traen de Córdoba, comodín de la cocina ítalo-véneta. El equipo de Deni de Biaggi, veneciano hasta el tuétano (en este caso, hasta el hígado), respeta la preparación tradicional. Las tiras de hígado se flambean con un poco de coñac (¡Gracias, Napoleón!), se doran por los costados y adentro queda un tanto “esponjoso”.
San Martín 975, Retiro / T. 4311-0312


El hígado a la Normanda de Bistrot de la Alianza Francesa ($120)Con este plato, “La Curtuá” (léase Patricia Courtouis, la dama atrás de los fuegos de esta venerable reducto gastronómico), hace honor a su ascendencia normanda. Sucede que en el Noreste de Francia adoran las manzanas, frutas que usan para cocinar. Su abuela preparaba las lonchas de hígado en una sartén bien caliente, con cebolla caramelizada y rodajas de manzana que desglasaba con un chorro de Oporto. Los normandos emplean la legendaria “pomme” Belle de Boskoop, pero en este caso se usa manzana verde. Courtois reproduce la receta familiar, sólo que al final le agrega cebolla de verdeo cruda y lo acompaña con un puré pletórico de manteca y pimienta negra. Una preparación “para pasar el invierno”, como hubiera dicho el finado Alsogaray.
Av. Córdoba 946, Centro / T. 4322-0068
Las láminas de hígado salteadas con aceto de CHIZZA ($250)Franco Chizza o “el hombre que vino del frío” (porque vivió varios años en Ucrania y Siberia), desarrolló una versión similar del fegato alla veneziana pero con genuinos aportes propios. “Se me ocurrió mientras vivía en Londres y lo seguí haciendo en Italia”, cuenta el autor. El plato consiste en finas láminas de punta de hígado salteadas a alta temperatura con manteca ajo, cebolla y panceta. Luego de dos sartenadas, Chizza incorpora aceto balsámico, lo sartenea tres veces más y le agrega un poco de caldo de pollo. ¡Voilá! ¿Cuál es la clave de esta preparación? La grasa que aportan la panceta y la manteca (porque el hígado es muy magro), combinada con la amable acidez del aceto da un plato perfecto, un cúmulo de sensaciones extraordinarias que cualquier gourmet sabrá apreciar.
Alsina 120, Los Cardales / T. (0230) 449 2197
El hígado según la receta familiar de ARAMBURU BIS ($180)“De chico lo solía comer en casa; era un plato que le gustaba a toda la familia”, afirma Gonzalo Aramburu, chef propietario de Aramburu Bis, cuya marca distintiva es la cocina casera de bistró. Sí, porque a pocos metros de Aramburu, con su elegante y compleja carta de pasos convive el Bis, una esquina donde la carta es más amigable, casera y familiar. ¿Cómo lo elabora? Primero hace un sofrito de cebolla, morrón y ajo, luego rehoga el hígado y finalmente lo desglasa con coñac. Finalmente lo termina con una pizca de ciboulette y perejil picado. Esta sencilla preparación se acompaña con un puré de papas perfumado con aceite de trufa, además de un sendo huevo frito que corona la obra en cuestión.
Humberto Primo 1207, Constitución / T. 4304-5697


El hígado a la lionesa de EL VIEJO CAÑÓN ($170)Este restaurante de Avellaneda es toda una institución y respeta muchos de los platos clásicos de la cocina porteña. Haciendo culto de una cocina vintage, no podía faltar un buen plato de hígado, a la lionesa, en este caso. Javier Martínez, el hombre detrás de los fuegos limpia el hígado y lo corta en bifecitos, lo pasa por harina y los cuece en un sofrito a base de cebolla y pimiento rojo (en este caso hace una variante de la salsa original que se dice que concibió el genial Philippe de Mornay, allá por el 1600). Después le agrega vino blanco y los deja reducir, y los termina con un poco de pulpa de tomate. Los hígados se acompañan con papas al natural regadas con un buen chorro de aceite de oliva.
Hipólito Yrigoyen 996, Avellaneda / T. 4228-8009
El hígado a la inglesa de GAMBRINUS ($110)Vaya paradoja que en un restaurant de cocina alemana sirvan esta clásica receta de la gastronomía inglesa (classic liver & onions recipe). Los puristas británicos gustan hacerla con hígado de cordero, pero acá la única opción es la ternera. Se trata de un bife de hígado del grosor de un dedo cocido a la plancha (aunque originalmente se pasa por harina y se fríe en manteca), que por encima lleva una cebolla rehogadas (otra muestra de la perenne la alianza del hígado con la cebolla). En el Reino Unido las suelen aderezar con un golpe de Worcester sauce, pero en Gambrinus se toman sus licencias y condimentan la cebolla con ajo, ají molido, perejil y orégano. La preparación va coronada con una buena loncha de panceta ahumada; no es un secreto que la panceta y el hígado se llevan bien, ya que la panceta le da la palatabilidad grasa de la que el hígado carece. En lugar del típico “gravy” lleva un sencillo puré de papas. Ojo: lo sirven sólo los días miércoles.
Federico Lacroze 3779, Chacarita / T. 4553-2139
El hígado a la vasca de EL BUEN SABOR ($230)El Buen Sabor, capitaneado por el extrovertido camerunés Maxime Tankouo, tiene el privilegio de ser el único restaurante africano de Buenos Aires. El chef prepara una especialidad de su país (“foie avec sauce basquaise”), de innegable influencia pirenaica (los franceses estuvieron un buen rato en Camerún), que se suele hacer en contadas ocasiones, en especial para realizar una demostración de poder ya que allí, a pesar de estar hecho con una víscera, es un plato caro (en Camerún, donde abundan las cabras, tener una vaca es casi como tener un Rolls Royce). Tankouo toma un kilo de hígado de ternera y lo deja reposar en vinagre durante media hora. Luego hace un sofrito en manteca empleando la infaltable cebolla, tomate y pimiento rojo, en el que cocina el hígado. Durante la cocción lo da vuelta unas cuatro o cinco veces y finalmente lo sirve con perejil y albahaca picada, acompañado de una guarnición de arroz blanco o plátano frito.
Camargo 296, Villa Crespo / T. 4854-8800


COMO UN ROLL DE SUSHIEl querido y finado Luis Acuña, parrillero uruguayo hasta la médula, supo hacer punta en materia gastronómica: entre otras cosas fue uno de los impulsores de la pamplona en la ciudad de Buenos Aires desde su El Pobre Luis (Arribeños 2393, Belgrano). Además tuvo el tino de recrear un plato de lo más llamativo, lo que podría ser la versión cárnica del sushi roll: el hígado a la tela. Se trata de un rollo de tela crepinette relleno de hígado fileteado a su vez relleno de panceta, laurel y una mix de hierbas y especias parecido a una provenzal. El roll se hace en el día y se asa en las brasas a pedido del cliente. Funciona a la manera de una entrada, para compartir, ya que la porción es abundante, y además tiene un precio competitivo para darle salida, a fin de tentar a los aprensivos del hígado por el lado del bolsillo. A $50, no está nada mal para los precios que se ven hoy en día.
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?7_platos_con_higado_que_vale_la_pena_probar&page=ampliada&id=8916

Minuto Uno - Gastronomía - Estos son los productos argentinos que invadieron el mercado chino


Éstos son los productos argentinos que invadieron el mercado chino

Una conocida marca de bombones, la yerba, el chocolate, el vino y la carne conquistaron al consumidor oriental. ¿A cuánto se venden acá y a cuánto allá? La influencia de los argentinos que se mudaron a China. 

Mientras los productos chinos invaden la Argentina, las empresas del país contraatacan. Si bien se trata de dimensiones mucho menores, cada vez más artículos argentinos llegan a China para quedarse. Esto se debe a quienes en los últimos años han decidido irse a vivir a ese país, especialmente por trabajo, que hacen que la demanda de yerba, vino o hasta chocolates esté en aumento.

Si bien en las principales ciudades como Pekín o Shanghái es sencillo conseguir los productos locales, en las ciudades más pequeñas también existe una importante oferta de artículos argentinos.

<i>La web de Taobao.com</i><br>
Además, la página Taobao permite encontrar todo tipo de productos nacionales.La carne vacuna es uno de los bienes más difíciles de conseguir; sólo se puede comprar en las grandes ciudades y a precios no tan accesibles.

Los orientales son verdaderos fanáticos de los langostinos, sobretodo los de procedencia argentina. En los mercados se consigue gran variedad y por internet la oferta crece aún más.

Link a la nota: http://www.minutouno.com/notas/1513222-estos-son-los-productos-argentinos-que-invadieron-el-mercado-chino