martes, 15 de octubre de 2019

La Nación - Sábado - Vino y público joven. Un consumo sin estructuras

Vino y público joven. Un consumo sin estructuras

Tengo estudio y un colchón/tengo amigos, un montón/tengo vino y un melón/ready para el vacilón, hey". No son las estrofas de una publicidad de vino, como tampoco es la combinación de esta bebida con melón uno de los maridajes más cotizados en el speech sommelier. Y sin embargo, el estribillo de "Melón vino", del rapero Wos, ofrece algunas pistas de la mirada descontracturada con la que hoy los millennials y centennials se acercan al mundo del vino , sin pedirle mucho más que un momento de disfrute y de conexión entre pares.
"Con mis amigos nos juntamos especialmente a comer asado y tomar vino, o también nos gusta dejarlo para la sobremesa de una comida y tomarlo con chocolate", cuenta Luciano Narcotti, de 28 años, copa de tinto en mano. Luciano prefiere los vinos jóvenes, aunque para algunas ocasiones especiales opta por un "reserva"; bebe de la copa sin mucha ceremonia, de a sorbos, y se alegra de que lo hayan sorprendido con una copa de tinto en... una barbería.
Es viernes, hora del after office, y en el local que The Barber Job tiene en Avenida del Libertador, casi General Paz, un sommelier/músico ofrece la posibilidad de probar la línea de vinos Rocky como parte de una acción de la marca en sitios no reconocidos como propios para el enófilo habitual. Tampoco su charla en torno al vino es convencional: es más un "probá", un "qué te parece". La propuesta no desentona, como tampoco resulta extraño que, en los momentos en que deja sobre la mesa la botella y las copas, el sommelier se siente al lado de la mesa de billar que domina el salón de la barbería y toque la guitarra eléctrica conectada a un pequeño parlante.
Matías Macazaga, de 23 años, presta atención a la improvisada performance del sommelier. Se acaba de cortar el pelo y disfruta de una copa de vino antes de emprender su plan de viernes a la noche. "No tomo vino habitualmente, tomo agua, limonada, cerveza. Es una cuestión de falta de costumbre", piensa en voz alta, al mismo tiempo que reconoce que le gusta la idea de encontrarse ahora con una copa en la mano. Vino, cerveza, limonada... no son excluyentes, sostiene.
Grupo de amigas en la feria We Wine, que se realizó en La Rural
Grupo de amigas en la feria We Wine, que se realizó en La Rural Fuente: LA NACION
A galaxias de distancia de los wine victims de siempre -aquellos que hiperventilan cuando ven que alguien desliza un cubito de hielo en la copa de vino o amaga con sodearlo-, los centennials y millennials escapan a las taxonomías que establecen categorías estancas de bebidas, e ingresan muchas veces a través de caminos transversales como el que propone la coctelería. No son pocos los que hallan en una copa de Spritz (espumante, soda y Aperol) su primer contacto con el vino, un contacto que hoy encuentra situaciones de consumo cada vez menos estructuradas.
Coctelería con espumante en Chandon Wonderland; el próximo es el 19 de octubre
Coctelería con espumante en Chandon Wonderland; el próximo es el 19 de octubre Fuente: LA NACION
"Para muchos adultos jóvenes la coctelería es el camino en el que empiezan a conocer el vino y a apreciarlo", dice Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas de Argentina, entidad que la semana pasada organizó la feria We Wine, en La Rural, y en la que los tragos con vino fueron parte de la propuesta. Los cocktails -con espumante- están también en el centro de Chandon Wonderland, plataforma que organiza fiestas en locaciones secretas que se develan 24 horas antes del evento, y que confirma un vínculo distinto con el vino con burbujas: "En 2012 identificamos que a través de un producto más fresco, dulce y que se pudiera tomar con hielo agregándole pomelo, pepino o albahaca, como es Chandon Délice, podíamos generar nuevas situaciones de consumo mucho más descontracturadas. Se abrió una puerta para ingresar en los sunset, profundizar en la noche -comenta Fernando Gouiran, director de Comunicaciones de Moët Hennessy Argentina-. En nuestra próxima Wonderland se podrán disfrutar de espumantes tanto de manera clásica como en cocktails"

Menos formalidad

Un grupo de amigas de entre 25/30 años se acoda a la barra del stand que La Liga de los Enólogos montó dentro de la feria We Wine. La charla gira en torno al vino, donde la sommelier que sirve es una más, y donde no se escuchan ninguno de los términos que hacen salivar a enófilos de generaciones anteriores; nadie habla de "barricas", ni de "taninos de tiza" ni de "calicatas". Aparecen sí términos más terrenales, como "frescura" o "fruta", o alguna asociación libre entre los vinos que están probando y otros probados en ocasiones anteriores que en este contexto nadie impugna. Una de las amigas lee la etiqueta del vino que está tomando y pregunta "¿qué es la Criolla?", y la sommelier responde: "una variedad de uva. ¿te gusta?".
A partir de la informalidad de la charla, alguien podría concluir que el acercamiento de los millennials/centennials al vino prescinde del conocimiento (o al menos del formal, ese que se imparte en los cursos de cata). Pero quizás esa sea una mirada simplista de cómo se vinculan los jóvenes con esta bebida.
La feria We Wine convocó a los nuevos consumidores del vino
La feria We Wine convocó a los nuevos consumidores del vino Fuente: LA NACION
"Si bien los jóvenes suelen preferir los vinos simples, fáciles de beber, también es cierto que tienen sensibilidad para los vinos de calidad, no les da lo mismo cualquier cosa. Cuando descubren un vino que les gusta lo valoran: le sacan fotos, lo suben a aplicaciones y lo comparten en un boca a boca que es la principal vía de comunicación del vino entre los jóvenes", comenta Javier Menajovsky, organizador de ferias de vino, entre las que se cuenta Refresh, que apunta a un consumidor joven.
"Las catas de vinos están sumando más adeptos y toman más impulso dentro de los eventos que esta generación tecnológica disfruta. Estas catas se convierten en momentos idóneos para utilizar los mejores filtros de Snapchat, retratar los stories definitivos e incluso renovar el estado de Whatsapp, porque queriéndolo o no una buena copa y una botella con diseño llamativo tiene mucho por ganar", afirma Agustín Brañas, chef que acaba de incorporarse como consultor del restaurante Lo de Jesús, y de su vinoteca, La Malbequería, en Palermo, y que sostiene que como toda moda la que retrató el reciente idilio entre los millennials y las cervecerías artesanales ha comenzado a ceder, dando lugar a un renovado interés por el vino.
"En nuestros eventos y degustaciones, los jóvenes son curiosos y asiduos asistentes -agrega Brañas-. Buscan mostrar la novedad, los cepajes no tradicionales, se inclinan por vinos fáciles de beber, no le temen a los vinos dulces y se muestran inquietos por lo que está llegando".

Disfrute y curiosidad

"Los jóvenes se acercan al vino desde un lugar de disfrute pero también con ganas de saber, de investigar", opina por su parte Pablo Colina, sommelier de Vico, en Palermo, bar que cuenta con modernos dispensers de vino que permiten al visitante elegir entre 136 que se sirven en distintas medidas de copa. "Pero no se trata de ser el que más sabe de vino, sino que es un acercamiento que se da más desde la curiosidad. Muchos además traen como recuerdo el que el vino era parte de la mesa familiar y de las reuniones, y del disfrute asociado a esos momentos, y se acercan desde ese lugar a investigar, a descubrir. Quizás empiezan por vinos rosados, blancos o tintos jóvenes, muchas veces con algo de azúcar residual, y luego siguen con vinos con más cuerpo o más complejidad".
En respuesta a este interés por descubrir, no necesariamente por buscar el mismo vino de siempre, cada vez son más frecuentes los bares y restaurantes que amplían su oferta de vinos por copa. Toman en cuenta también que el hábito millennial/centennial está más asociado a un consumo individual, que un grupo de amigos/as puede reunirse a tomar algo, pero que no necesariamente la botella es la medida de ese encuentro ni es tampoco la bebida excluyente. "A veces puede ser una copa de vino el after office o la juntada, pero también puede ser una cerveza o un cocktail -dice Javier Merriez, de 27 años, mientras recorre copa en mano la feria We Wine-. No es algo tan planificado".
Emile Chaumont (quinto desde la izq,) y sus colegas de La Liga de los Enólogos
Emile Chaumont (quinto desde la izq,) y sus colegas de La Liga de los Enólogos Fuente: LA NACION
"El vino está presente en esos planes improvisados, esas juntadas para cortar la semana, en los momentos sin planificación y espontáneos, en juntarse con un amigo y poder charlar", afirma Emile Chaumont, de 29 años, que integra el grupo que jóvenes enólogos que elabora la línea de vinos La Liga de los Enólogos. Su colega, Juan Ignacio Arnulphi, coincide: "me gusta tomar vino como aperitivo o en un after office, un vino blanco o rosado en una terraza o en un bar. También es un gran compañero para escapadas a la montaña o al campo".
En la montaña, en el campo, en la terraza, en el after office... Al cierre de esta nota, entra mail de bodega anunciando que en noviembre llega el vino en lata a la Argentina, elemento que quizás termine de formatear un vínculo distinto entre los jóvenes y el vino. Parafraseando a Wos, una lata y un melón.

viernes, 11 de octubre de 2019

Clarín - Sociedad - La parrilla Don Julio fue elegida el cuarto mejor restaurante de Latinoamérica

La parrilla Don Julio fue elegida el cuarto mejor restaurante de Latinoamérica

La parrilla de Palermo terminó en el top five del Latin America 50 Best Restaurants, en el que votan 250 expertos.


Mitsuharu Tsumura lo hizo de nuevo. Como ocurrió el año pasado, su restaurante Maido es el mejor de Latinoamérica en 2019. El establecimiento peruano se llevó este jueves a la noche el primer lugar en la ceremonia de los Latin America’s 50 Best Restaurants, que por primera vez tuvo lugar en Buenos Aires. Aunque la Argentina bajó algunas posiciones, colocó un restaurante en el top five, la parrilla Don Julio, elegida el cuarto mejor restaurante de Latinoamérica, en los que son considerados los “Premios Oscar” de la cocina. El tercer lugar lo ocupó el limeño Central, seguido del mexicano Pujol.
Don Julio está además en el puesto 34° entre los mejores de todo el mundo, premio otorgado en junio. Al escenario subieron su propietario, Pablo Rivero, y su parrillero, Pepe Sotelo, al frente de las brasas de Gurruchaga y Guatemala desde hace 20 años.
La parrilla había terminado sexta el año pasado entre los latinoamericanos. Para los organizadores, lo que hace sobresalir a este restaurante es su carne de pastura, de Aberdeen Angus y Hereford, refrigerada a temperatura controlada durante al menos tres semanas, para alcanzar la madurez óptima. Y luego está la mano de “Pepe”, que cocina toda la carne en una tradicional parrilla en “V”, otro aspecto que los 50 Best destacan.
En los argentinos incluidos en la lista, siguió Mishiguene, en el puesto 20. Su cocinero, Tomás Kalika, también subió al escenario para recibir el premio Chefs' Choice Award, otorgado por sus colegas de la región.
Otros restaurantes locales que quedaron entre los 50 fueron Tegui (25), Chila (29), El Baqueano (39), Elena (45), Gran Dabbang (46) y Narda Comedor (50).
Esta noche, las estrellas fueron los cocineros, que tuvieron su propia alfombra roja. Y también sus bufandas a tono. Entre ellos, el argentino Mauro Colagreco, el que más furor generó: todos querían hablarle, abrazarlo, tomarse una foto con él. Él no competía -su restaurante está en Francia- pero fue invitado de honor. Sus tres estrellas Michelin y su primer puesto en el 50 Best mundial lo autorizaron de sobra.
Los premios siempre repiten sede, pero esta vez Buenos Aires no está confirmada para 2020. 
Ya en el auditorio de la Usina, a las nueve en punto salió a escena William Drew, el director de contenido de la editorial que organiza los premios. Primero en español, portugués y, luego, su natal inglés. A tono con estos tiempos, anunció que el jurado de expertos está compuesto por hombres y mujeres en partes iguales. Y se mostró contento de estar en Buenos Aires, "la ciudad que sabe tomar y comer como cualquier otra en el mundo".
Un rato después dio la bienvenida a Iván De Pineda, y la ceremonia pasó a hablar en el necesario español. En la mitad del ranking, el conductor anunció el premio a la mejor chef mujer, la chilena Carolina Bazán (Ambrosía), que decidió aceptar el premio por "las millones de mujeres invisibilizadas en la cocina, un territorio que aún pertenece a ellas, pero que en el mundo público quedamos atrás". Su discurso fue el más conmovedor de la noche y encendió fuertes aplausos. También la leyenda de su remera, que reveló al final, y que en inglés decía "Las chicas somos capaces de hacer lo que sea".
Con todo, lo que más emoción cosechó fue el anuncio de los primeros cinco puestos. Y sobre todo, teniendo en cuenta la localía, el ascenso de Don Julio al cuarto puesto. La escena gastronómica vernácula, con menos lugares en la lista que el año pasado, tuvo sin embargo una noche con sabor a triunfo.

La Nación - Lifestyle - Cuáles son los ocho restaurantes argentinos entre los mejores de América latina

Cuáles son los ocho restaurantes argentinos entre los mejores de América latina

La parrilla Don Julio quedó en el cuarto puesto y Mishiguene fue elegido el mejor entre los cocineros en una ceremonia en la Usina del Arte

Por primera vez, la premiación de los 50 mejores restaurantes de América Latina, patrocinados por S.Pellegrino y Acqua Panna que va por la séptima edición, se llevó a cabo en Buenos Aires. El escenario fue la Usina del Arte, con todas las personalidades de la gastronomía local, entre restauranteurs, críticos y cocineros.
Algunos vinieron desde lejos como Mauro Colagreco, que le dijo a LA NACIÓN: "Creo que es una oportunidad enorme para Buenos Aires y para la Argentina: no solo para el sector sino para lo que genera: turismo, agricultura, industria. No se si todo el mundo tiene conciencia a de eso".
Fueron 250 jurados los que votaron y ocho, los restaurantes argentinos en la lista (dos menos que en la edición 2018): Don Julio (N°4), Mishiguene (N°20), Tegui (N°25), Chila (N°29), El Baqueano (N°39), Elena (N°45), Gran Dabbang (N°46) y Narda Comedor (N°50). Un reconocimiento especial obtuvo Mishiguene, el restaurante porteño de cocina judía conducido por Tomás Kalika, que se llevó el Chef´s Choice Award 2019, premio en el que los que votan son los propios cocineros. El podio se lo quedó Maido en Lima, Perú, que también fue el número uno el año pasado.
Mishiguene es un restaurante de comida judía moderna que fue elegido por los cocineros como el preferido, y quedó 20 en el ránking
Mishiguene es un restaurante de comida judía moderna que fue elegido por los cocineros como el preferido, y quedó 20 en el ránking Crédito: Facundo Basavilbaso

La lista completa

  1. Maido, Lima, Perú
  2. Central, Lima, Perú
  3. Pujol, Ciudad de México
  4. Don Julio, Buenos Aires, Argentina
  5. Boragó, Santiago de Chile
  6. A casa do porco, San Pablo, Brasil
  7. El Chato, Bogotá, Colombia
  8. Leo, Bogotá, Colombia
  9. Osso, Lima, Perú
  10. D.O.M., San Pablo, Brasil
  11. Quintonil, Ciudad de México
  12. Isolina, Lima, Perú
  13. Astrid y Gastón, Lima, Perú
  14. Alcalde, Guadalajara, México (el que más posiciones avanzó en la lista)
  15. Pangea, Monterrey, México
  16. Sud 777, Ciudad de México
  17. Maito, Ciudad de Panamá
  18. Maní, San Pablo, Brasil
  19. Rafael, Lima, Perú
  20. Mishiguene, Buenos Aires, Argentina (elegido como el mejor por sus pares)
  21. Kjolle, Lima, Perú (entrada nueva mejor rankeada)
  22. Harry Sasson, Bogotá, Colombia
  23. Oteque, Río de Janeiro, Brasil
  24. Lasai, Río de Janeiro, Brasil (premio a la hospitalidad)
  25. Tegui, Buenos Aires, Argentina
  26. La Mar, Lima, Perú
  27. Rosetta, Ciudad de México
  28. Maximo Bistrot, Ciudad de México
  29. Chila, Buenos Aires, Argentina
  30. Ambrosía, Santiago de Chile (premio a mejor cocinera)
  31. Nicos, Ciudad de México
  32. Le Chique, Cancún, México
  33. Parador La Huella, José Ignacio, Uruguay
  34. De Patio, Santiago de Chile
  35. Olympe, Río de Janeiro, Brasil
  36. Mil, Cusco, Perú
  37. Restaurante 040, Santiago de Chile
  38. La Docena, Polanco, México
  39. El Baqueano, Buenos Aires, Argentina
  40. Evvai, San Pablo, Brasil
  41. La Docena, Guadalajara, México
  42. Manu, Curitiba, Brasil
  43. Mocoto, San Pablo, Brasil
  44. Osaka, Santiago de Chile
  45. Elena, Buenos Aires, Argentina
  46. Gran Dabbang, Buenos Aires, Argentina
  47. 99, Santiago de Chile
  48. Malabar, Lima, Perú
  49. Mayta, Lima, Perú
  50. Narda Comedor, Buenos Aires, Argentina
En el bajo Belgrano brilla el comedor de Narda Lepes
En el bajo Belgrano brilla el comedor de Narda Lepes Crédito: Rodrigo Néspolo

El ránking mundial y qué paso en 2018

Los que más alto llegaron en la lista internacional fueron Central (Lima), Maido (Lima) y Pujol (México DF): en el ranking de Los 50 Mejores Restaurantes del Mundo 2019 ocuparon, respectivamente, los puestos número 6, 10 y 12, mientras que en la lista de América Latina del año pasado estaban en los puestos 2, 1 y 3, respectivamente. El argentino que más cerca del podio de estos rankings se ha ubicado es la parrilla palermitana Don Julio, que en el reciente ranking internacional ocupó el puesto N°34.
En la edición 2018, 10 restaurantes argentinos ocuparon un lugar en la lista de los 50 Mejores Restaurantes de América Latina, sólo superada por México, con 11 establecimientos. Don Julio sorprendió a todos al ubicarse en el puesto N°6, superando incluso a Tegui (puesto N°11), el destacado chef Germán Martitegui, que por años fue el establecimiento que mejor se ubicó en el ranking. Mishiguene, el restaurante de comida judía de Tomás Kalika ocupó el puesto N°18, seguido por Chila en el N°19; el puesto N°32 lo ocupó Elena, el N°36 El Baqueano y el N°38 Gran Dabbang. En la quinta decena hubo tres argentinos: Aramburu (N°42), Proper (N°44) y Narda Comedor (N°46).

Clarín - Sociedad - Las recetas de Clarín para este fin de semana: un menú para honrar al dulce de leche en su día

Las recetas de Clarín para este fin de semana: un menú para honrar al dulce de leche en su día

Como cada 11 de octubre, este manjar dulce celebra su día. Recetas y secretos para elegirlo y conservarlo.


Sabemos que se fabrica y consume en muchas partes del mundo. Que no es tan exclusivamente argento como creíamos y que no hay que llevarlo en la valija como una dulce nostalgia de antaño. De todos modos, es de esos productos que con sólo nombrarlo, se nos hace agua la boca.
Es que el dulce de leche, aunque varios países tironeen por su cuna, lo sentimos bien nuestro, ya que lo adoptamos en miles de preparaciones: nos acompaña en la tostada del desayuno, en el alfajor de la tarde y en el heladito de postre.
Por esos dulzores, y por tantos otros más, es que un día como hoy, 11 de octubre pero de 1998, fue declarado el “Día Mundial del Dulce de leche”.
Con dulce de leche, siempre preferidos.
Con dulce de leche, siempre preferidos.
Entre nosotros es conocida la leyenda que dice que nació de un encuentro entre Rosas y Lavalle, en 1829, en Cañuelas, producto del descuido de una sirviente que dejó calentar de más una lechada (leche con azúcar) que el Restaurador gustaba tomar con sus mates y de allí nació ese dulce amarronado y espeso tan especial. Otros, cada vez más numerosos en cantidad y con rigor histórico, aseguran que sólo es una anécdota sin fuentes calificadas que la acrediten.
Lo cierto, venga de donde fuera, es que las más variadas preparaciones dulces llevan su sabor inconfundible: alfajores, tortas y golosinas rellenas con esta delicia de suave textura, color intenso y brillante y sabor inigualable. ¿Qué sería de los alfajores sin el dulce de leche?... y peor aún, ¿qué sería de nosotros sin él? Con el tiempo las marcas fueron mejorándolo y surgieron diferentes variedades: clásico, repostero, sin azúcar, con chocolate, con crema...

El mercado del dulce de leche

Panqueques rellenos con dulce de leche (Foto Shiba)
Panqueques rellenos con dulce de leche (Foto Shiba)
Según la empresa Milkaut, el dulce de leche es uno de los productos más consumidos en nuestro país, con una producción de 140.000 toneladas anuales y un consumo de 3,5 kilos de dulce de leche al año por persona. A su vez, este manjar ocupa el cuarto lugar en la compra de lácteos (debajo de leche, queso y yogur). “De la industria nacional, más del 40% de la elaboración de dulce de leche se realiza en PYMES lácteas de Buenos Aires”, afirman voceros de Lácteos Luz Azul.
Cada país que cayó en la tentación de adoptarlo lo bautizó de una manera diferente, siempre remarcando la leche, su producto base. Si bien suele elaborarse con leche de vaca, también puede prepararse con otras leches, como de cabra o de búfala, por ejemplo.

¿Cómo se hace el dulce de leche industrial?

Pionono de dulce de leche, una de las opciones dulces ideales para la merienda.
Pionono de dulce de leche, una de las opciones dulces ideales para la merienda.
Lácteos Luz Azul explica que para lograr un rico producto a la leche se le agrega bicarbonato de sodio y el azúcar. La función de este polvo es neutralizar la acidez natural de la leche, evitando que el dulce se “corte” durante su cocción y facilitar. La caramelización de los azúcares, que otorgan sabor y el color característico. La mezcla se cocina en pailas (olla de cobre estañado) durante tres horas, de esta manera, se va concentrando y caramelizando. Antes de finalizar la cocción se le incorpora glucosa, que tiene como objetivo principal aportar brillo.
En el caso de los dulces reposteros, en este punto se le incorporan aditivos, que son los encargados de otorgarle la consistencia necesaria. La cocción finaliza cuando el contenido de sólidos de la mezcla alcanza el 68%. El dulce se enfría hasta alcanzar los 70° y se envasa en sus distintas presentaciones.

Los estilos

María Verna, Gerente de investigación y Desarrollo de Puratos Argentina explica las principales diferencias entre los diversos estilos. Veamos:
El dulce  tradicional es muy brilloso.
El dulce tradicional es muy brilloso.
  • Clásico o también llamado familiar: es el más conocido para el consumidor. Se caracteriza por su brillo, suavidad, y untuosidad. El principal uso es untado sobre pan o galletitas para el desayuno o merienda, o bien en postres caseros.
  • Repostero: es más opaco y su característica principal es su consistencia firme. Es utilizado para repostería en general, como tortas, facturas, tartas, etc. Existe un mito que es dulce de leche repostero contiene más grasa que el tradicional, pero esto es solo una creencia, ya que su consistencia se logra con la adición de espesantes.
  • Alfajorero: tiene características similares al repostero, sin embargo por su aplicación necesita más firmeza. Usualmente es utilizado por los artesanos o las industrias. Como el nombre lo indica su principal uso es en alfajores, como también en conitos, otra producto típico argentino. En ambas casos la consistencia extra firme es requerida para que no se escurra en el alfajor, o quede firme sobre la galletita en el caso del conito.
  • Heladero: es de color y sabor intenso, ya que su uso principal es la saborización del helado. Obvio: se lo emplea en heladerías artesanales e industriales.

Consejos de conservación: ¿de qué lado estás?

Aunque, como ya se dijo y sabemos, este manjar queda bien con todo, y enaltece hasta una simple galletita de agua...También hay que aceptar que es un tanto empalagoso, incluso para los más golosos, que suelen devorarlo a cucharadas hasta saciarse. Con lo cual, es muy factible que el frasco de dulce no se acabe una vez abierto. Para que conserve todas sus cualidades debe guardarse a temperatura ambiente en un lugar seco y fresco si está cerrado, sin embargo, una vez abierto, debe conservarse refrigerado. “La vida útil de nuestro dulce de leche es de 7 meses”, explica Verna.
Sin embargo, el ingeniero químico Ismael Bracco, de Lácteos Luz Azul afirma que éste debe guardarse en la alacena y explica los motivos: “Es un producto que tiene mucha cantidad de azúcar lo que hace que tenga poca presión osmótica, es decir poca agua disponible para que los microorganismos puedan desarrollarse en él, entonces se conserva bien a temperatura ambiente”. Por otro lado, el especialista menciona una segunda razón. “Esta es una cuestión física”, dice Bracco.
“En el dulce de leche hay lactosa que es una sustancia muy insoluble. Si lo pongo en un ambiente de frío voy a facilitar las condiciones para que se formen cristales de lactosa y que sobre ellos el azúcar -la sacarosa- se siga depositando y generando cristales aún más grandes hasta que finalmente se forme el famoso dulce azucarado con esa capita blanca que le resta calidad. Definitivamente, vamos a lograr que el dulce se conserve durante más tiempo si lo mantenemos fuera de la heladera”.
Sea cual sea y cómo sea, de a cucharadas o untado, disfrutemos de esta crema tan especial que todos los argentinos adoramos y que hoy celebra su día por veintiún años consecutivos. Finalmente vamos a reivindicar su impronta criolla contra viento y marea. Quienes digan lo contrario… ¡que le vayan a cantar a Gardel!

Recetas

Tarta Valeria

Para lucirse en una mesa dulce, una receta de Osvaldo Gross.
Para lucirse en una mesa dulce, una receta de Osvaldo Gross.
por Osvaldo Gross para Milkaut
Ingredientes para la masa:
125 gramos de manteca
80 gramos de azúcar impalpable
80 gramos de polvo almendras
50 gramos de crema de leche
200 gramos de harina
1 pizca mínima de polvo leudante
Ralladura y / o vainilla
El relleno
300 gramos de dulce de leche repostero
La cubierta de crema y chocolate
200 gramos de chocolate cobertura semiamargo
140 gramos de crema de leche
120 gramos de dulce de leche clásico
20 cc de licor crema de dulce de leche, oporto o ron
80 gramos de manteca
Preparación:
La masa: Batir hasta blanquear la manteca con el azúcar y los perfumes. Unir la crema y las almendras. Finalmente, sumar la harina y el polvo leudante junto con la pizca de sal fina. Unir la masa. Envolver en papel film y enfriar. Forrar moldes individuales y cocinar la masa en horno, hasta que esté dorada.
El relleno: Agregar cantidad necesaria de dulce de leche en las tarteletas.
La cubierta: Picar y fundir el chocolate y la manteca a baño de María.
Retirar del calor para que tome temperatura ambiente. Mezclar el licor con el dulce de leche y luego agregar la crema. Homogeneizar. Agregarle el chocolate tibio. Inmediatamente colocar la mezcla en una manga con pico. Realizar los dibujos deseados en la cobertura y decorar con chocolate.

Torta espiral de dulce de leche

También se puede hacer con piononos comprados.
También se puede hacer con piononos comprados.
De Puratos
Ingredientes
1 caja de premezcla de bizcochuelo + los ingredientes que la misma requiera
1.5 kilos de dulce de leche
La decoración
200 gramos de dulce de leche
150 gramos de grajeas de colores
50 gramos de brillo para tortas, opcional
Preparación:
Batir la premezcla de bizcochuelo siguiendo las indicaciones del envase. Luego, verter sobre una placa de 40 x 60 con una silicona en la base (o papel manteca enmantecado y enharinado).
Estirar el bizcocho parejo y hornear por 15 minutos a 180°. Dejar enfriar.
Untar con el Dulce de Leche a 2 mm de alto. Cortar tiras de 12 centímetros por 60 de largo y enrollarlas una atrás de la otra (saldrán 3 tiras). Contener la torta con fajas de cartón para que mantenga la forma mientras se la deja reposar un día en la heladera.
Quitar las fajas, untar los bordes con más dulce de leche y decorar con grajeas. Opcional, terminar la superficie con brillo para pastelería.

Helado casero de dulce de leche

Helados súper rápidos y deliciosos
Helados súper rápidos y deliciosos
de Luz Azul
350 cc de queso crema
350 cc de crema de leche
500 cc de dulce de leche familiar
Opcional: chips de chocolate, trocitos de brownie o galletitas de chocolate
Procedimiento
Batir la crema a medio punto, incorporar el queso crema y por último agregar el dulce de leche. Mezclar hasta obtener una crema lisa.
Colocar en vasitos individuales, si se quiere intercalando con chips de chocolate, trocitos de brownies o de galletitas de chocolate. Rinde 8 vasitos pequeños. Llevar al freezer al menos por 3 horas antes de consumir.