martes, 28 de noviembre de 2017

Planeta Joy - Beber - Bares étnicos: el mundo escondido en una barra

Bares étnicos: el mundo escondido en una barra

¿Queres beber como en México o en Vietnam sin salir de Buenos Aires? Armamos un recorrido por las mejores barras étnicas de la ciudad, no te lo pierdas.
El panorama coctelero de BA es cada vez más variado, con bares y nuevas aperturas mes tras mes, pero muchas veces las fórmulas se repiten y los habitués de las barras se cansan del Negroni o el Old Fashioned de turno. Si formas parte de ese grupo, te proponemos visitar bares donde podrás descubrir clásicos reversionados de formas que nunca imaginaste y, sobre todo, donde abundan los destilados, técnicas y estilos de otros países.

430 / 四三〇 - Donde vive la coctelería asiática
Si todavía no conocés esta barra es hora de que la descubras. Ubicada en el subsuelo de un resto de ramen en pleno microcentro, es el reducto ideal para los amantes de las bebidas exóticas y en particular orientales (China, Japón, Corea). Muy bien atendida por Nicolas Constantin, apasionado de la cultura china y de sus sabores, es posible que esta barra tenga la colección más interesante de destilados asiáticos de la ciudad, incluyendo variedades de sakes, dos variedades de Shochus japoneses (Shōchū - 焼酎, una bebida japonesa dulce que combina fermentos de saque y otros mostos), su variante coreana el Soju, el exquisito licor de Ume (ciruela china macerada con shochu o sake y azúcar), Awamori (bebida tradicional de osaka), y Baijius y Huangjius de China que pueden probarse a pedido. 
A su vez los destilados sirven para los macerados y almíbares que forman parte de los cocktails. que se pueden degustar aquí, entre ellos se encuentran el Honkaku ($130) con Sake Dry, Malbec, Vermouth Dry (Carpano), almíbar de Wasabi, Brancamenta, el Sakura Spritz ($130) (¿quién quiere un Spritz estándar cuando podés probar esto?) con Sake Junmai, reducción de frutas rojas, espumante y splash de soda; o el clásico de la casa Ronin #2 ($130) con gin infusionado con menta, licor Ancho de Reyes, Campari, jugo de limón y arándanos. 
Y como si fuera poco planean incorporar una degustación (Asian Flight) con licor de Ume, Baijius, Sake y Sochu ($200 aporro) para los que se inician.
San Martín 430, Microcentro
 
 

Lekeitio - De tapas y tonics
Hace unos meses, en una casa reciclada entre Chacarita y Colegiales abrió sus puertas Lekeitio, un encantador bodegón vasco. Acompañando la completa y bien ejecutada propuesta de tapeo el lugar ofrece además una barra que se destaca. Como todo, dominar el arte de preparar un buen cóctel lleva su tiempo, su práctica y su maña. Por eso, si sos fanático del gin tonic, un trago básico en esencia, vas a apreciar la propuesta: una carta sencilla pero más que oportuna en a base de gintonics, clásicos, tragos de autor y sidra. 
Atendida con esmero por la barmaid Victoria Heymann (ex Ceviche, Isabel y otros), la carta ofrece la posibilidad de disfrutar tonics balanceados y perfumados de fiel estirpe vasca que transportan a otras tierras. Nuestros favoritos fueron el Lekeitio con gin Helmich D1313, cítricos y tónica, el Tónico Botánico con gin The Botanist, bitter de lavanda, cítricos y tónica, y el Mediterráneo con gin Mare, tomates Cherry, ramas de romero, y tónica. 
Simples, pero efectivos entre $150 y $250 según el gin. En la barra hay distintos tipos de Patxaran (aguardiente anisado proveniente de distintas regiones de España), gines europeos fuera de carta y sidra en botella. También hay cerveza artesanal tirada que se vende por pinta, caña y clara.
Santos Dumont 4056, Chacarita
 
  
 
Green Bamboo - Un paseo por el sureste
Con más de 15 años de trayectoria, este restaurant vietnamita no requiere presentación. Lo que tal vez sea una sorpresa para los comensales o transeúntes distraídos es que su hermosa y acogedora barra también funciona de maravillas, y que ofrece la opción de acodarse para tomar algunas bebidas y mezclas tradicionales del sureste asiático. 
La carta de tragos acompaña coherentemente a los platos procedentes de Vietnam con frutas, hierbas, especias, té y licores dulces.
Algunos de los brebajes que se pueden probar son el Negroni italo-asiático con vermouth dulce a base de sake, gin, campari y twist de naranja, o el Tan suave que pica, con sake, ancho reyes (licor picante), jugo de pomelo y almíbar. 
“Se intenta homenajear la identidad que las costumbres gastronómicas vietnamitas poseen, emulando su prolijidad, sus texturas, el uso de jugos frescos, raíces y sabores intensos. La propuesta, forma mixtura entre el paladar porteño y la cocina tradicionalista de vietnam”, explica su bartender Nicolas Paniagua (ex-Victoria Brown). 
Entre las bebidas típicas de la región podemos encontrar vino de arroz, licor de ume (ciruela), y cervezas de Japón, entre otros. Un plus, para cerrar una comida o la noche también hay café vietnamita servido de forma tradicional, es decir con helado de matcha.
Costa Rica 5802, Palermo
 
Mezcal - Una barra on fire
Si bien en los últimos años la comida mexicana fue encontrado su nicho y haciéndose un espacio en el paladar porteño, la barra estaba muy descuidada, con pocos bares para probar cócteles de inspiración regional, o inclusive, tomar una michelada como dios manda. 
Por suerte, Mezcal Palermo que ahora acaba de estrenar nueva carta by Mona Gallosi, inspirada en la Riviera Maya y el caribe, es un buen sitio para hacer alguna o todas estas cosas. Aparte de un seleccionado de mezcales para conocer y probar (incluyendo algunos clásicos como Montelobos y Unión, pero también 400 conejos, Marca Negra y Los Amantes, todos en promedio $150), hay bastarditas (mezcal, licores y frutas), variedad de tequilas, Cheladas (cerveza, limón y sal) y Miches (cerveza, salsa inglesa, tabasco y limón). Estas últimas preparadas con Cerveza Sol, característica de este país. 
Para el público que no quiere beber alcohol, hay margaritas y aguas frutales de Jamaica y otras a la orden del día. 
Entre los cócteles de estreno se destacan Be Tulum (José Cuervo, Campari, frutillas, lima y pimienta negra), Gin del Carmen (Beefeater, Mezcal, Manzana verde, pimiento amarillo, jugo de lima y tónica) y Cenote Cuervo (José Cuervo, Maracuyá, sal de gusanos y lima). Como para subir la temperatura o refrescar, según se elija.
Costa Rica 4502, Palermo
 
 
Tetuán - Dulces del Magreb
Cerramos con la propuesta de Tetuán, un brasero marroquí que con poco menos de un año ya se ha convertido en uno de los lugares más solicitados de Palermo por el público joven. Si bien la especialidad de la casa es la cerveza artesanal, que ofrecen en distintas variedades, también cuenta con una pequeña barra de despacho en donde el bartender Leandro Milán diseñó una carta que hace juego con los sabores exóticos planteados por el menú. 
¿Qué se puede tomar acá? La carta rota por temporada, pero los clásicos permanecen. Infaltables la Estrella de Tetuán, uno de los cocktails insignia de la casa, a base de leche, miel y tomillo (ron dorado, leche de frutos secos, miel, jugo de lima, tomillo y clara de huevo), y el Atai, una reversión del Mint Julep inspirado en la ceremonia de té marroquí (almíbar de té verde, whisky y menta). Una advertencia, todos ellos son dulces y muy especiados, lo cual puede ir bien con la comida, pero si tu paladar vira más al amargo o a lo seco y fuerte, mejor pedirte un clásico o algo más tranqui. Un Gimlet (gin, lima y almíbar de té verde), por ejemplo, no falla. Lo piola es que pese al pequeño espacio de la barra, aquí se le da un lugar igual de importante a la coctelería, con ciclos de bartenders invitados por donde ya han pasado figuras nacionales y algunas internacionales.
Ravignani 1780, Palermo

Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?Bares_%E9tnicos%3A_el_mundo_escondido_en_una_barra&page=ampliada&id=9956

La Nación - Revista Brando - 3 buenas razones para salir por San Telmo

3 buenas razones para salir por San Telmo

Pizzas de masa madre, pinchos vascos y tapas de autor para combinar con la #TemporadaSpritz

Café Rivas (Estados Unidos 302)

Café Rivas
Café Rivas.
En una esquina típica del casco antiguo, donde las calles son de adoquines y las paredes de azulejos, frente a un bar notable y en el mismo edificio donde funcionaron dos teatros, hace casi una década está Café Rivas. Hasta aquí llegan los extranjeros que quieren vivir la Buenos Aires de antes, y los locales que disfrutan de una pausa en el tiempo, o en el espacio, porque este también podría ser un reducto europeo, por el ambiente y por la música (los viernes y sábados hay piano en vivo, y un jueves al mes noche de jazz y blues). "Me siento y me voy de la ciudad", es la sensación que provoca este bar en los oficinistas de Puerto Madero que cruzan el dique para venir a tomarse un Aperol Spritz con una ración de queso -sale con mermelada de quinotos y garrapiñada. Para el tapeo, hay muchas creaciones: croquetas de conejo con yogurt estilo árabe con pepino, cilantro y menta; blinis de choclo con boquerones, crema ácida y morrón asado; cake de trucha con un relish agridulce. Los domingos explota, con la feria de antigüedades de la calle Defensa y el brunch que ofrecen de 11 a 17. En la mesa dulce (hay budín de choco y baileys), todo es artesanal, en el tapeo también: desde el carpaccio de gravlax de salmón, curado 36 horas en eneldo, sal rubia y sal negra con pickles de arándanos, hasta los tomates deshidratados y el jamón casero.

Sagardi (Humberto 1º, 319)

Sagardi
Sagardi.
Frente a San Pedro González Telmo, y a su museo que conmemora los 200 años de una de las parroquias más antiguas de la ciudad, un restaurante le rinde tributo a los orígenes del País Vasco, un territorio singular con una cultura propia que hace de la cocina el centro de la vida. El proyecto nació en Barcelona con el propósito de llevar la gastronomía vasca fuera de Euskadi, y llegó a un edificio del siglo XIX de Buenos Aires, que se ubica junto a la antigua pulpería de Martina Céspedes, un personaje de la época colonial. Con pescados salvajes recién pescados y verduras de la propia huerta hacen "pinchos de producto". Una costumbre popular vasca que consiste en hacer sociales en la barra tomando a voluntad los pequeños bocados que cada uno elija. El despliegue de sabores sobre el mostrador de Sagardi es una provocación a la que nadie puede quedar inmune (hay un pintxo que se llama Orgásmico). ¿Cuáles elegir para tomar con un Spritz? La clásica escalibada con vegetales asados, anchoas, berenjena y cebolla; el de jamón con tomate rallado y aceite de oliva; y el que representa los colores de la bandera vasca con brie, setas salteadas, chorizo andaluz y pimiento verde frito.

The Pizza: (Av. Caseros 449)

Café Rivas
Café Rivas.
El nuevo point en el boulevard de moda llega de la mano de los mismos dueños de Hierbabuena, uno de los hits de esta calle. Abrieron hace dos meses y trajeron al barrio una propuesta de harinas diferente: pizzas de masa madre sin levadura industrial. Se preparan con un blend de cuatro harinas y fermentación natural, un proceso que lleva de cuatro a cinco días: "No cae pesada porque no es harina cruda. Intentamos que la pizza vuelva a ser un alimento, en la Argentina el concepto de la pizza no está vinculado a un plato de comida", explica David. Por eso se fijan en los ingredientes y usan fiambres y quesos artesanales de producción nacional, verduras orgánicas y ningún aditivo. Confitan el pulpo, curan las alcaparras en sal, las olivas vienen de Mendoza y no están teñidas. Los sabores son poco convencionales, porque justamente cada pizza está pensada como una comida (por eso también son individuales). Nos quedamos con la mediterránea (tomate, anchoas, alcaparras, olivas, halloumi, orégano fresco, ajo asado, sal marina) y la de Kale riccio crocante con brie, cebolla morada y pesto de pistachos. El horno de barro es el corazón del local, y el alma es una impresionante barra de Aperol, que a medida que va cayendo la noche va tomando protagonismo. Madera, cuero natural, texturas de hierro oxidado, mármol blanco y lámparas de cobre en un interiorismo que remite a Nueva York de los años '70 con toques modernos de diseño. Nace el primer "restaurante de pizzas".
Aprovechá la #TemporadaSpritz: En estos locales y 300 bares y restaurantes más de Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza, cada jueves cuando pidas un Aperol Spritz te llevás su copón de regalo.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2086174-3-buenas-razones-para-salir-por-san-telmo

lunes, 27 de noviembre de 2017

Infobae - Tendencias gastronómicas - Cómo fue la primera edición de La Noche de la Gastronomía en Buenos Aires

Cómo fue la primera edición de La Noche de la Gastronomía en Buenos Aires

Este sábado por la noche, además de propuestas con música y food-trucks, 30 bares y restaurantes favoritos de los porteños ofrecieron descuentos y promociones para celebrar la gastronomía porteña

Después del éxito de la ya célebre "Noche de los Museos", en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se inauguró en agosto una agenda de "noches" por mes con circuitos especiales y recorridos culturales para invitar tanto a turistas como a argentinos a conocer y disfrutar de las múltiples facetas que una ciudad como Buenos Aires tiene para ofrecer.
La gastronomía de la ciudad -variopinta pero prestigiosa- fue esta vez el disparador del evento que sucedió anoche simultáneamente en distintos barrios. Se trató de la primera edición de "La Noche de la Gastronomía", una de las tantas que se inscriben en el Programa "Noches de Buenos Aires" organizado por el Gobierno porteño.
Una de las opciones en la noche del sábado, desde las 20 hasta la medianoche, en Almagro y en Belgrano al mismo tiempo, fueron dos propuestas de música, comida y shows con impronta joven e informal. Por un lado, en el Patio de los Lecheros, el DJ y cantautor Maxi Trusso y un show de stand-up del comediante Daniel Werner mantuvieron entretenidas a cientas de personas que entre food-trucks y decenas de opciones de cerveza artesanal disfrutaron de una noche calurosa.
En la otra punta de la ciudad, en el recientemente renovado Mercado de Belgrano hubo una selección de música negra a cargo de la musicalizadora Ana Paula, un show de magia de Maximiliano Giaconia, experto en ilusionismo, y un show unplugged de Sobredosis de Soda, banda tributo a Soda Stereo.
La otra propuesta, con menos alcance, estuvo protagonizada por  locales gastronómicos de prestigio que abrieron sus puertas -como siempre en la noche de sábado- pero esta vez con el honor de formar parte de un circuito selecto. Pero, al contrario de lo que podría pensarse, los bares que integran la lista no son aquellos con las más exquisitas cocinas gourmet, ni los restaurantes con mayor prestigio mundial, sino, los preferidos de los porteños.
¿Cómo los seleccionaron? En los últimos meses, la vicejefatura porteña, a través de BA Capital Gastronómica, llevó a cabo tres concursos para elegir las mejores hamburgueserías, los bodegones con las mejores milanesas y los mejores cafés notables de Buenos Aires, respectivamente.
A partir de esa propuesta miles de vecinos votaron, dentro de una selección previa, por sus lugares favoritos de la ciudad y determinaron así, un ranking de los 10 preferidos en cada ámbito. Esos 30 lugares son los que formaron parte del circuito en la noche de ayer, algunos incluso con menús y promociones especiales para la ocasión.
En Palermo, ya consolidado como barrio "trendy", sobran y se multiplican las propuestas fast-food y los bares donde, además de la comida, la ambientación, la música y la "onda" lo son todo. Por eso no llama la atención que las 10 hamburgueserías que integran la lista de los favoritos estén principalmente en esa zona.
Si bien es un nicho comercial y gastronómico nuevo, los restaurantes de hamburguesas caseras y de cerveza artesanal proliferan en todos los rincones palermitanos y, de a poco, de la ciudad. De ahí la entidad de ser una categoría en sí misma. Siendo apenas las 8 de la noche, tanto Williamsburg Burger como Heisenburger (primero y segundo en la lista de los "burger bars" respectivamente), ya tienen prácticamente todas sus mesas ocupadas. El sistema es de autoservicio, la decoración es "canchera" y las opciones no escatiman en calorías.
Pero hay más. Los bodegones son otro clásico de la ciudad que, sin grandes despliegues en la fachada o en su interior, tienen un séquito de fieles que los festejan y defienden por sus recetas. Buena atención, platillos simples, económicos y abundantes y la incofundible consistencia de un buen plato de comida casera son la fórmula sencilla pero exitosa de estos lugares. En la selección de los porteños, El Antojo, en  Tinogasta 3174 -que cumplió 15 años en Villa del Parque- fue elegido como el bodegón con la mejor milanesa, por escándalo.
Pero las opciones en esta especialidad se multiplican. En Rivadavia al 3981, para cualquiera que camine distraído es fácil perder de vista a Los Orientales, uno de los locales que integra la lista. Sin estridencias, ni mucho alboroto, este bodegón es un pequeño local que no sabe de que le sobren mesas vacías. En la puerta, un tumulto de gente se agolpa esperando que sea su turno porque adentro no hay tiempo para largas sobremesas.
"Pedime cualquier cosa menos una mesa", dice entre risas Rossana con una lista en la mano donde tiene ya diez reservas en orden de llegada. A su lado, su compañero atiende el teléfono de los pedidos y advierte a todos que hay más de una hora y media de demora. A nadie le importa, los pedidos salen uno atrás de otro y los muchachos del delivery no dan abasto.
Los precios son accesibles y las porciones bestiales. Algunos platos "para dos personas" pueden en realidad ser hasta para tres y cuatro. La suprema a la fugazzetta con papas españolas, la milanesa al roquefort con papas y el chivito "uruguayo canadiense" son algunas de las estrellas. Ayer, y en honor a La Noche de la Gastronomía, en Los Orientales se ofrecía un menú especial a 290 pesos por persona que incluía bebida, diez variedades de milanesa o suprema de pollo y seis de postre.
Después del éxito de "La Mejor Hamburguesa" y "La Mejor Milanesa de Bodegón", desde el gobierno lanzaron también un concurso para reconocer al "Mejor Café Notable". Esta categoría fue la que contó tal vez con los más notorios competidores en la Ciudad de Buenos Aires.
Es que, entre los 43 participantes, estos bares conocidos por su arquitectura, antigüedad y relevancia histórica compitieron por el reconocimiento de los vecinos porteños en una "batalla" reñida. Muchos suman en prestigio, además, por haber podido sobrevivir al avance de cadenas de confiterías. Son, sin duda, parte del encanto de Buenos Aires y es por eso que también son un destino turístico en sí mismo en la mayoría de los casos.
El café ganador, según el criterio de los votantes, fue el mítico Las Violetas, en la esquina almagrense de Medrano y Rivadavia. Creada en 1884, su arquitectura francesa fue digna de admiración, con imponentes arañas, mesas de mármol italiano y vitrales que, después de su restauración en 2001, aún se conservan. En su famosa barra, además de las tortas y productos de panadería se exhibe el premio que los posicionó como los mejores. Los mozos, en su mayoría históricos, se encargan de que todos los comensales, porteños y turistas, se enteren del reconocimiento.
Otro de los bares notables, famoso en el barrio de Monserrat, es el célebre Café Tortoni, el más antiguo de la Ciudad. Fundado en 1858 es una verdadera atracción turística. Nuevamente las mesas de mármol, las sillas de madera y los espejos atraen a los visitantes. Sin embargo, la carga histórica pesa más.  Jorge Luis Borges, Federico García Lorca y Julio Cortázar, así como el mítico Carlos Gardel fueron algunas de las importantes personalidades que se sentaron en las mesas.
Finalmente, otro de los bares incluidos en la lista es el café Los 36 Billares, inaugurado en 1894 que no sólo fue un bar sino un importante centro de Billar de Buenos Aires. El local, que tiene una cuadra de longitud y en su subsuelo una gran sala de juego, es hoy un lugar histórico de la ciudad.
(China Soler)
(China Soler)
Especializados en empanadas y pizzas, con más 40 variedades de estas últimas y la empanada de locro como protagonista exótica, en Los 36 Billares también ofrecieron un menú en honor a la noche gastronómica, pero admitieron a Infobae que trabajaron mucho más a la carta. Tanto en Las Violetas como allí, en días de semana y fines de semana, la mayoría de las mesas se llenan hasta altas horas por quienes buscan compartir un postre o un café que corone la noche.
Buenos Aires efectivamente logró posicionarse en los últimos años como un destino gastronómico y cultural ampliamente visitado. La Noche de la Gastronomía busca en ese sentido colaborar para consagrarla como"la Capital Gastronómica de América Latina". El comienzo fue tímido pero positivo y la fidelidad ciega de los porteños a la gastronomía diversa de Buenos Aires es un buen primer paso.
Link a la nota: https://www.infobae.com/tendencias/2017/11/26/como-fue-la-primera-edicion-de-la-noche-de-la-gastronomia-en-buenos-aires/