miércoles, 22 de febrero de 2017

Revista Planeta JOY - Comer - Sarasanegro: el mar en el plato

Sarasanegro: el mar en el plato

Los chefs Fernanda Sarasa y Patricio Negro recopilan en el libro “Cocina de mar” cómo fue el proceso de creación de su restaurante, un imperdible de Mar del Plata.

En el inicio, sus caminos profesionales parecían que empezarían lejos de la gastronomía pero finalmente arribaron allí, juntos. Patricio Negro llegó a la Ciudad de Buenos Aires con la idea de ser contador público; Fernanda Sarasa proyectaba ser médica y cursó los primeros años de la carrera. Pero finalmente ambos ingresaron, cada uno por su cuenta, al Instituto Argentino de Gastronomía (IAG). Tiempo más tarde, sin conocerse, se encontraron en España, a donde habían llegado para trabajar con el chef Martín Berasategui.
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Ese encuentro inicial es el puntapié de “Cocina de mar” (Planeta, $590), el libro que repasa su vida y la del restaurante que abrieron juntos en Mar del Plata, ciudad natal de Fernanda. Ella como jefa de salón, él como chef, desde 2003 están al frente de Sarasanegro: “Desde el principio, la propuesta fue rupturista y demasiado osada para Mar del Plata. Pero sabíamos que una vez que se rompiera el prejuicio y los sabores fueran lo primordial, habríamos ganado el corazón de los comensales”, cuentan.
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Saranegro pone el foco en los productos locales frescos que tienen a poca distancia de la cocina; Mar del Plata es el puerto pesquero más grande del país y desde allí se abastecen. La mínima intervención en sus preparaciones es otro de los ejes que siguen en ese restaurante que resultó disruptivo para el escenario gastronómico al que estaba acostumbrada la ciudad. 
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 “Cocina de mar” explora el territorio (no sólo el Atlántico, la zona completa), la actividad pesquera, los mariscos y pescados (y da consejos sobre cómo trabajarlos), su concepción del restaurante, la gastronomía moderna y la cocina de autor, el salón y la selección de vinos, el equipo que allí trabaja y las recetas que preparan. El libro -de preciosa edición, con 239 páginas- es una invitación a conocer esa identidad marina que los define y que buscan compartir con quien se sienta a su mesa.
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"Cocina de Mar", Editorial Planeta, $590.

Por Daniela Rossi 

Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?Sarasanegro%3A_el_mar_en_el_plato&page=ampliada&id=9419

Revista Planeta JOY - Comer - Fiambres de especialidad para una picada de lujo

Fiambres de especialidad para una picada de lujo

Existe una frontera detrás del salchichón primavera y los jamones industriales. En delis y salumerías se ofrecen una variedad de embutidos y carnes estacionadas que abren otro universo a la hora de las tablas y el picote.

Lo que originalmente comenzó, hace varios siglos, como un método de conservación, fue mutando hasta convertirse hoy en una delicatessen. Claro que el camino que le tocó recorrer al fiambre en estas latitudes no fue fácil. Mientras que en Europa hay un culto, con el jamón crudo a la cabeza como rey absoluto, a nivel local el fiambre cayó en una vorágine de mediocridad de la cual recién hace unos años pudo comenzar a salir.

En juntadas con amigos, dentro de un sándwich o acompañando un vermut, en tablas y platos, en bodegones, hoteles y restaurantes de alta gama, estas finas (y frías) fetas de carne están y estuvieron siempre en el consumo diario del argentino promedio. Sin embargo, salvo algunas excepciones como el jamón crudo o en, estos últimos años, el pastrón (aunque en general se refieran a su versión caliente), estos cortes o mezclas cárnicas curados, ahumados, cocidos, embutidos o salados que son bien distintos entre sí nunca pudieron escapar del término “fiambre” como genérico casi peyorativo.

REIVINDICACIÓN DEL SALAMEMientras el fiambre perdía el prestigio que alguna vez había sabido tener, la mortadela se asociaba a carne de caballo y el inentendible Fiambrín ganaba un lugar al lado del jamón crudo, las fiambrerías de barrio no acusaban recibo. Por comodidad o conveniencia, nunca dejaron de apuntar a lo seguro (paleta, dos cocidos de diferente calidad, lomito, salchichón, salame, un crudo caro y uno barato, mortadela y matambre) y fueron muy pocas las que se animaron a introducir nuevas alternativas, a ofrecer productos de mejor calidad (muchas veces más caros), a traer importados, hacer degustaciones o intentar educar al consumidor. Y en los supermercados, donde no son pocos los que, tal vez por pereza, terminan comprando fiambre, la oferta siempre fue acotada. Allí abunda el fiambre de baja calidad, el feteado irregular, etiquetas con generalidades como “fiambre de cerdo” y, salvando algunos pocos que cuentan con un espacio propio de fiambrería con personal “especializado”, el producto que vayamos a conseguir ahí es de regular a malo.

Pero no todo es oscuridad en la historia del fiambre local. Empresas como Valenti The Pick Market, y lugares como el Mercado de Belgrano y del Progreso son algunos de los que intentaron (y lograron) mantener al fiambre en un standard de calidad, insistir para que los clientes respeten los productos, conozcan sus diferencias e incentivarlos a que se animen a probar nuevos sabores, a pesar del no tan atrevido interlocutor. “El porteño se anima, pero hasta ahí nomás -cuenta Martin Mantello, de The Pick Market-. En una época teníamos fiambres de jabalí y de ciervo para cortar en el momento, pero tenían salida, así que ahora los seguimos teniendo pero envasados al vacío de la marca Familia Weiss”.

Hoy, con un consumidor que lentamente se le anima a las nuevas alternativas que comienzan a aparecer, y con productos locales de una calidad que podrían competir con los europeos, se da todo como para que surjan cada vez más lugares especializados.


LAS SALUMERÍAS“A pesar de que ya teníamos todo listo, antes de inaugurar estuvimos cerrados dos meses, capacitando al personal. Queríamos que prueben todos los productos, que los conozcan, que sepan lo que van a vender”, cuenta Adrián Valenti, que estuvo hasta el año pasado al frente de la tradicional empresa que fundara su padre y, junto a su mujer y sus hijos, emprendieron este nuevo proyecto. Esa atención al detalle, ese respeto por el producto se respira apenas se entra en la reciente inaugurada Salumería Ragni (Quintana 373, Recoleta). Desde las máquinas alemanas que cortan en doble cero (el corte más fino posible) y las bolsas tipo ziploc en las que los clientes se llevan el fiambre, pasando por la cámara del fondo de constantes tres grados, y las degustaciones diarias que hacepara dar a conocer productos no tradicionales, todo apunta a destacar a los protagonistas del lugar: los fiambres. “La salumería es un arte, un oficio. Un maestro salumiere como yo, con más de 40 años de experiencia, capacita para adentro (a los que trabajan con él), para afuera (al consumidor) e interviene y colabora en todo el proceso de la manufactura junto a los productores para asegurar la calidad final del producto”, continúa Valenti.

Al igual que lo que ocurrió con la gastronomía en las últimas décadas, los fiambres también se fueron sofisticando. Mientras que algunos clásicos, como el jamón, sumaron tecnología en su elaboración (cámaras con frío y humedad controlada, hornos especiales para cocinarlos, etc); otros como la no tan conocida nduja reaparecieron, gracias a recetas familiares recuperadas que cayeron en las manos correctas; y algunos se reversionaron, como el salame noisette, que lleva avellanas enteras en su interior.
Los fiambres hoy son mucho más que el salchichón primavera, y estos son los que no podés dejar de probar.

KOBE BEEF: un lujo posibleAdrián Valenti trabajó junto a criadores locales en la elaboración de tres opciones bien diferentes, utilizando en la carne tipo Wagyu las mismas técnicas que se usan para la bresaola, el pastrón y el jamón crudo. Si bien son diferentes (cambia el salado, la textura y la intensidad) los tres comparten un increíble sabor y se funden en la boca como si fueran manteca. Si no estás seguro de gastar $78 por 100 gramos, podés pedir que te den para probar y terminar de convencerte.

MORTADELINA BOCCINO: la reversión de un clásicoEn Europa es un producto de lujo, sin embargo acá se la asocia a un fiambre barato y de mala calidad. En su cruzada por revalorizar la noble mortadela, en Salumería Ragni, Valenti tiene esta versión con nuez que es ideal para derribar mitos: intensa, sabrosa y bien liviana. ¿El precio? Barato, como corresponde para que todo el mundo pueda probarla: $35 los 100 gramos.

JAMÓN COCIDO: el fin del genéricoNo todos los jamones cocidos son iguales, y definitivamente no tienen nada que ver con los típicos bodoques rosados a los que las fiambrerías nos acostumbraron. Virginia, York, casero a las brasas, horneado, campestre, pata ahumada, de Praga; cada uno tiene sus particularidades y todos comparten algo fundamental: son 100% carne, sin gelatinas ni saborizantes industriales. Ya sea en Ragni, The Pick Market, Bodega Amparo o en los Mercados de Belgrano y Progreso los podés encontrar, según la variedad, entre 24 y 72 pesos los 100 gramos.


JAMÓN CRUDO: ¿nacionales o importados?No cualquiera puede pagar más de $150 por 100 gramos del clásico San Daniele. Por suerte, los crudos nacionales pican en punta y comparten espacio con los ya clásicos italianos y españoles, importados a un precio bastante más amigo para el bolsillo: a partir de 58 pesos. Eso sí, todo lo que se ahorre probando los locales tendrá que ir a un fondo para comprar, al menos una vez en la vida, el Ibérico Jabugo 100% Bellota a unos módicos $500 los 100 gramos.

BRESAOLA: el clásico desconocidoSe realiza con cortes magros de carne vacuna (por lo general peceto o lomo) por lo que se trata de un fiambre que prácticamente no tiene grasa. Si bien no es tan conocida, es la aliada perfecta, junto al pastrón, para los que buscan una alternativa al cerdo. Su color es intenso, su sabor es amable y es perfecta para comerla cortada bien finita como carpaccio. Se consigue a unos $65 los 100 gramos.

ASADITO ARGENTINO: el nuevo pastrónLa carne fría del asado de la noche anterior, pero cortada finita para armar increíbles sándwiches. Esta creación de cabaña Las Dinas, es tan simple como efectiva: tapa de asado, adobada, y cocida al estilo campero y apunta a convertirse en un nuevo clásico. Como precio indicativo, se consigue a $63 los 100 gramos en The Pick Market.

SPIANATA: prima hermana del salameA simple vista parece un salame picado grueso aplastado, pero al probarla es más suave, algo más dulce y bastante más sabrosa. En The Pick Market la ofrecen en cuatro versiones (clásica, a la pimienta, con ají molido y a las finas hierbas) y su precio varía entre 93 y 102 pesos por 100 gramos. 


FATTO IN CASACada vez son más los restaurantes que ofrecen fiambres de elaboración propia. Uno de los que picó en punta fue UCO (Hotel Fierro, Soler 586, Palermo), donde su chef Sebastián Cardamoni estuvo más de seis meses haciendo pruebas con su equipo hasta encontrar las opciones que ofrece hoy el restaurante. Con cocciones mixtas (el pastrón mezcla 20 horas de roner con terminación en horno) y buenos acompañamientos (chutney, pickles, dijón casera, chimichurri), la Picada UCO ($350), que va a dejar contento a cualquier fanático del fiambre, incluye queso de chancho, lengua, bondiola, pastrón, trucha y solomillo. Buono, uno de los restaurantes del Hotel Sheraton (San Martin 1225, Retiro), es otro de los lugares que elabora algunos de sus fiambres de forma casera, pero con una particularidad: se cortan con una antigua máquina manual Berkel restaurada ya que Javier González Aleman, el chef ejecutivo del hotel cuenta que las nuevas cauterizan al cortar y eso le juega en contra al resultado final. 
Por Maximiliano Kupferman

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Revista Brando - Comer+Beber - 5 nuevos vinos que se vienen

5 nuevos vinos que se vienen

La exploración de nuevos terruños y el trabajo constante en la búsqueda de la calidad dan a luz nuevos proyectos vitícolas que, de a poco, van encontrando su lugar en el mercado. Todos tienen una filosofía en común: experimentación y ganas de traspasar los límites. 
  • Cinco alternativas para ir saboreando antes de beberlas.
Por Verónica Gurisatti 
Argentina es un gran viñedo de infinitas posibilidades. No sólo las variedades se van ampliando, también las regiones productivas. Gracias a la iniciativa de algunos enólogos y agrónomos que trabajan en la expansión de los límites del frontera del vino, hoy se suman nuevas zonas y microzonas a la cartografía local ofreciendo distintas expresiones de cada cepa. La diversidad cada vez más grande de terruños con nuevas alturas, suelos y latitudes, complementa la novedad. 
La tendencia actual son los vinos de terroir, se busca la conservación de la identidad del lugar del que provienen las uvas a través de vinos delicados, bebibles en todas sus etapas, con la fruta del Nuevo Mundo y la textura del Viejo Mundo. Según el caso, también se pretende gran capacidad de guarda. Rodolfo Sadler, enólogo de Bodega Mascota Vineyards, asegura que lo más importante es la consistencia con la calidad. "El gran desafío del vino argentino es avanzar hacia la continuidad, mantener la exportación y hacer aún más fuerte al Malbec y a otros varietales y blends". Aquí, cinco vinos modernos y únicos en su estilo. 
Mendel Malbec 2014
Mendel Wines - Luján de Cuyo, Mendoza - $380 
El enólogo Roberto de la Mota saca lo mejor de cada variedad y este Malbec no es la excepción. Elaborado con uvas de Luján de Cuyo, de un añejo viñedo de 86 años, pasa 12 meses de crianza en barricas de roble francés para obtener un el equilibrio perfecto entre taninos, fruta, madera y acidez. Además de aromas complejos (frutales, especiados y ahumados), aparece una gran frescura en el paladar con sabores intensos y un persistente final. Para tenerlo en la cava y beberlo dentro de los próximos dos o tres años. Es una producción de 63.000 botellas. 
Chakana Estate Selection Cabernet Sauvignon 2015
Andean Wines - Valle de Uco, Mendoza - $290 
Chakana se caracteriza por la calidad de sus Cabernet y este tiene todo para ser un gran vino de guarda. Complejo, concentrado, elaborado con uvas de Gualtallary tiene con 8 meses de crianza en barricas usadas. Mineral, con fruta fresca, madera integrada y taninos firmes, tiene un final largo y seductor. Los viñedos son trabajados en forma orgánica y biodinámica y, desde hace años, tienen muy claro qué poner en la botella. Ideal para amantes de la variedad. 
La Mascota Malbec 2014
Mascota Vineyards - Maipú, Mendoza - $285 
Rodolfo Opi Sadler es un creador de vinos de alta gama que trabaja muy bien el equilibrio en sus productos de exportación, como lo demuestra este Malbec recién lanzado al mercado local. Elaborado con uvas de Cruz de Piedra (Maipú) y criado 15 meses en barricas de roble francés y americano, guarda aromas complejos, taninos suaves y redondos, acidez equilibrada con volumen, dulzor y final muy agradable. Siempre presente entre los vinos para aconsejar y no equivocarse. Tiene fuerza y personalidad, que serán potenciadas por la guarda. 
Traslapiedra Paraje Altamira Blend 2015
Traslapiedra - Valle de Uco, Mendoza - $250 
Primera añada de un blend amable y delicado que seduce enseguida por su complejidad y buena fluidez. Elaborado en su mayoría con uvas Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y Pinot Noir de Altamira (Valle de Uco) y tiene 12 meses de crianza (70% en huevos de hormigón y 30% en barricas de roble francés usado). Es un tinto que sorprende por sus aromas frescos y sutiles, taninos dulces y sedoso final. Por ahora es el único vino de esta bodega, un nuevo proyecto de cinco amigos decididos a pisar fuerte y hacer vonos de calidad. 
Vicentín Blanc de Malbec 2016
Vicentín Family Wines - Valle de Uco, Mendoza - $169 
Blanco distinto e innovador, elaborado con uvas Malbec de La Consulta y Vista Flores (Valle de Uco) por la enóloga Carola Tizio, que se destaca por su estilo moderno. De carácter frutado y color apenas rosado, tiene buena intensidad aromática, además de frescura y cuerpo estructurado. Sin dudas, su mejor atributo es su entrada fresca y delicada en boca, que lo hace permanecer tanto en la memoria como en el paladar. Ideal para acompañar carpaccio de lomo, tartar de salmón y gravlax de pescado blanco.
Link a la nota: http://www.conexionbrando.com/1986299-5-nuevos-vinos-que-se-vienen

martes, 21 de febrero de 2017

Planeta JOY - Beber - Seba Atienza, el bartender argentino del Calendario Campari

Seba Atienza, el bartender argentino del Calendario Campari

Es uno de los 12 bartenders del mundo elegidos para crear un cóctel con historia para Campari Red Diaries.

Como parte de la (r)evolución del Calendario Campari para el 2017, la firma italiana eligió a 12 bartenders del mundo y los invitó a crear un cocktail, bajo la premisa de que todo cocktail cuenta una historia. Sebastián Atienza fue el argentino elegido para ser parte: tiene 32 años, nació en el barrio de Pompeya y es bartender hace 13 años.  Además de trabajar en distintos bares del país, participó de torneos de coctelería en Chile, México y Argentina. 
El cocktail que Sebastián Atienza creó para Campari Red Diaries se llama “Commedia All’Italiana”: Campari, Cinzano, Aperol, Maraschino, grappa y cáscara de limón son los ingredientes del cocktail que se sirve junto a un pequeño balde de pochoclos glaseados con Campari. Podés ver cómo lo prepara (y lo cuenta) en el video.
 
calendario campari 
  
Como relata en esa producción, "Commedia All'Italiana! está inspirado en una mítica anécdota de uno de sus primeros trabajos. “Tenía 22 años, era ayudante de barra en el bar del Festival de Cine de Mar del Plata. Una noche atendí a un italiano muy simpático que al irse me obsequió una entrada para un aclamado, solicitado y lujoso estreno del día siguiente”, cuenta Atienza.

“Como no tenía un traje acorde, me dejé la camisa y la corbata que usaba para trabajar. Entré a la sala y a los pocos minutos descubrí que mi generoso cliente era nada más y nada menos que el prestigioso director de la película. ¡Le serví un cocktail a una leyenda del cine y no tenía ni idea!”. “Esa película cambió mi vida: no sé decir si era dulce o amarga, pero reí, lloré y me enamoré de la historia. La noche siguiente, con el corazón lleno de esa experiencia, me propuse traducir esa mágica alquimia al idioma que mejor conozco, la mixología, y así nació Commedia All’Italiana”, relata Atienza.

Los demás bartenders seleccionados pertenecen a Australia, España, República Dominicana, Italia, Canadá, Estados Unidos, Bélgica, Brasil, Grecia, Inglaterra y Alemania.

Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?Seba_Atienza%2C_el_bartender_argentino_del_Calendario_Campari_&page=ampliada&id=9417

La Nación - Negocios - Valentina Litman, la sommelier estrella de 22 años que triunfa en el mundo

Valentina Litman, la sommelier estrella de 22 años que triunfa en el mundo

Se encarga de la gestión y la recomendación de los vinos en restaurante Berasategui, en España
PARA LA NACION
LUNES 20 DE FEBRERO DE 2017 • 21:34
Valentina Litman
Valentina Litman. Foto: Archivo
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El puesto más alto que puede ocupar un experto en vinos es el de primer sommelier en un restaurante galardonado con tres estrellas Michelin. A eso se dedica Valentina Litman, una argentina de 22 años que hoy se encarga de la gestión y la recomendación de los vinos en el establecimiento Martin Berasategui ubicado en la región de San Sebastián (España). El chef ostenta ocho de las preciadas estrellas, si se suman las que consiguió por los restaurants que le pertenecen y aquellos que él asesora, y llevan su firma.
Valentina comenzó su formación en el Instituto Argentino de Gastronomía a los 17 años, mientras trabajaba en el catering de eventos Cuk. Cuando concluyó la Tecnicatura en Gastronomía, pasó una temporada por el programa de Work and Travel en Estados Unidos en el restaurante de "The Sebastian Hotel", un cinco estrellas en el centro de esquí en Vail. Su puesto, como buena argentina, era "jefa de carnes". Esta experiencia le permitió conseguir, en su regreso al país, un lugar en la cocina de Tarquino. Fue la primera mujer que el chef, Dante Liporace, ahora el responsable de la alimentación de Mauricio Macri. "´Aprendí de él la garra de hacer cosas diferentes", dice.
Se vio intrigada y atraída al mundo del vino mientras se sentaba sola a comer en buenos restaurantes sin saber qué pedir para disfrutar mejor de la comida. "Si viajaba con mi familia iba a comer sola porque es un programa caro que no se justifica si no te interesa mucho" dijo a LA NACION. Hizo el curso inicial y avanzado en el Centro Argentino de Vinos y Espirituosas antes de irse a España a realizar una pasantía en el mismo restaurante en el que hoy trabaja.
Fue con la oportunidad de hacer una pasantía no rentada pero que le proporcionaba el hospedaje y la comida. Su primer puesto consistía en preparar uno de los cuatro entrantes, la primera parte del menú de degustación de 12 pasos. El restaurante tiene 50 cocineros para atender a sus 100 comensales diarios. "Depende mucho de tu capacidad de absorber y aprender porque las tareas son muy específicas. Lo que más me quedó es la disciplina y la constancia porque está todo pensado. No hay un margen de error permitido" explicó.
Valentina llegó con miedo, por los rumores que circulan del pésimo trato, las horas largas y la exigencia altísima de las cocinas. Al poco tiempo descubrió que eran caminos muy personales. "Me trataron bárbaro pero fue algo que busqué desde el principio: que mi jefa me quiera y hacer las cosas bien para que haya poco por corregir; estaba concentrada en querer triunfar" cuenta orgullosa. Luego, agrega con una madurez sorprendente: "No es un paseo de tres meses en Europa. Para formarte bien hay que bajar la cabeza y ser muy trabajadora".
Cuando concluyó el contrato de pasantía decidió preguntarle al sommelier principal si podía quedarse un mes más como su ayudante. El sommelier accedió, y cuando se cumplió el plazo, fue él quien le pidió que se quedara como segunda sommelier. Un año más tarde, a fines de 2015 ascendió como primer sommelier y desde entonces es la responsable de la extensa bodega del restaurante. Y no es poca cosa: implica cuidar y administrar 10.000 botellas y 1500 "referencias", término que usan los entendidos para denominar una bodega y un tipo de vino; sin importar el año de fabricación. Es la encargada de elegir, comprar, rotar, y manejar todo el inventario, además de llevar la contabilidad de sus ganancias. "Es inadmisible que un cliente pida un vino de la carta que no se encuentre disponible", explica, motivo por el cual la carta se rehace dos veces por día, para el almuerzo y la cena. Valentina es también responsable de probar cada una de las botellas que se sirven en el salón para asegurarse de que no sea defectuosa, aunque ocurre poco, aproximadamente 20 veces por año.
Es una gran defensora y promotora de la marca país en el rubro. Cuando asumió a primer sommelier la carta tenía cinco referencias de vinos argentinos, hoy son más de treinta. "Se están haciendo cosas interesantísimas con el vino argentino, por suerte no estamos estancados en las variedades clásicas. Hay nuevas uvas, nuevos terrenos y nuevas vinificaciones (métodos de fabricación como barricas de madera, vasijas de barro y cerámica)" dijo. Mientras tanto, está en proceso de conseguir dos certificaciones de máster que se destacan como las más difíciles del mundo. Una es el WSET sigla de The Wine and Spirit Education Trust, y la otra es la de Master Sommelier, ambas de Inglaterra. La fama de los vinos nacionales hace rato que ha llegado al viejo continente. "Lo que más se escucha afuera es el respeto que los argentinos tienen por las tierras y las viñas; el gran cuidado por la naturaleza tratando de que la siguiente generación la reciba el suelo en mejores condiciones".
Cuando se le pregunta por las condiciones que se necesitan para sobresalir en su profesión, la sensibilidad domina la respuesta. "No es solo necesaria para poder catar y detectar sutilezas en el vino, también es la sensibilidad de entender quién es tu cliente y en base a eso, cómo comunicarte con él" explica. El objetivo es lograr escuchar para asesorar lo mejor posible con respecto al vino, la cerveza, el café o una bebida espirituosa. "Lo importante es que haya armonía en el maridaje y no arruinar el vino, ni la comida, ni lo que el cliente desea". Y por lo bien que lo hace "sos la sommelier más joven que conocí en mi vida" es un halago, y una responsabilidad, que le recuerdan seguido.

Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/1986390-valentina-litman-la-sommelier-estrella-de-22-anos-que-triunfa-en-el-mundo

La Nación - Negocios - Crece la pelea por la marca Budweiser

Crece la pelea por la marca Budweiser

CCU quiere extender el contrato para el uso de la marca en el país, que vence en 2025
LA NACION
MARTES 21 DE FEBRERO DE 2017
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La guerra de la cerveza podría sumar una nueva batalla en el mercado argentino. La empresa CCU -controlada por el grupo chileno CCU y la holandesa Heineken- contrató a un estudio de abogados norteamericano para que la asesore en su objetivo de extender la licencia para la producción y comercialización de la marca Budweiser en el mercado argentino.
Budweiser pertenece a nivel mundial al grupo AB-InBev, el mismo que controla en la Argentina a Cervecería y Maltería Quilmes, la empresa que a su vez posee un 75% del mercado cervecero local, a través de las marcas Quilmes, Stella Artois y Brahma. La licencia local de Budweiser, sin embargo, está en manos de CCU desde hace más de una década, aunque el contrato para la explotación de la marca vence en 2025. Si bien nunca hubo una comunicación oficial, se descarta que cuando se termine este acuerdo AB-InBev buscará recuperar el control de Budweiser, tomando en cuenta que se trata de la cerveza número uno en el mundo y una de las marcas más valiosas a nivel global.
La empresa CCU quiere extender la licencia para la producción y comercialización de la marca Budweiser en el mercado argentino
La empresa CCU quiere extender la licencia para la producción y comercialización de la marca Budweiser en el mercado argentino. Foto: Archivo
En el mercado local, Budweiser también tiene una participación relevante. En la actualidad, la marca nacida en los Estados Unidos pelea el tercer puesto del ranking local con Stella Artois, detrás de Quilmes y Brahma, con un market share de 6%. Además, para CCU la Argentina es la número uno en ventas.
El aliado que eligió CCU para ir a pelear una extensión del contrato es el estudio de abogados Mc Dermott, Will & Emery LLP, que se especializa en este tipo de casos y cuenta como principal antecedente el triunfo que logró hace tres años en la disputa legal que tenía la empresa norteamericana Constellation con la misma AB-InBev por el uso de la licencia de la marca Corona en Estados Unidos.
Con el asesoramiento de Mc Dermott, Constellation obtuvo la extensión a perpetuidad del contrato para vender Corona en el mercado norteamericano, con el argumento de que la medida favorecería la competencia en ese país.
La intención de CCU es apelar al mismo argumento en el mercado argentino tomando en cuenta el impacto local que tendrá la compra a nivel mundial de SABMiller por parte de AB-InBev. La megafusión ayudará a consolidar el liderazgo que hoy tiene el grupo Quilmes a nivel local, ya que de aprobarse la operación por parte de las autoridades argentinas, el jugador número uno del mercado se quedaría con el negocio del tercero: básicamente la marca Isenbeck, que pertenecía a SABMiller.
Las autoridades argentinas todavía no se pronunciaron sobre lo que podría pasar con Isenbeck y el resto de los activos locales de SABMiller.
La cuenta que hacen en CCU es que si finalmente AB-InBev se quedara con Isenbeck y recuperara el uso de Budweiser podría pasar a controlar casi el 85% del mercado local, aunque está claro que para un eventual escenario de este tipo habría que esperar hasta 2025.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/1986439-crece-la-pelea-por-la-marca-budweiser