lunes, 2 de marzo de 2020

Infobae - Tendencias - Un recorrido por California, la región vitivinícola más visitada del mundo

Un recorrido por California, la región vitivinícola más visitada del mundo

El 85% del vino producido en los Estados Unidos se elabora en California, siendo Napa y Sonoma sus terruños más preciados. Infobae realizó un recorrido por las bodegas más importantes de una región que recibe 24 millones de turistas al año
Un recorrido por California, la región vitivinícola más visitada del mundo (Shutterstock.com)
Un recorrido por California, la región vitivinícola más visitada del mundo (Shutterstock.com)
La mayoría de los argentinos admira muchas cosas de los Estados Unidos, sobre todo su estilo de vida, su nivel de consumo, y además de sus principales ciudades, más allá de las distancias que depara el dólar. Pero pocos saben lo importante que son los vinos estadounidenses en el mundo.
Se elaboran vinos en 49 de los 58 estados, aunque el 85% provenga de California, y el 75% de las bodegas produzca menos de 60.000 botellas al año. Pero donde hay acres disponibles y la tierra lo permita, siempre habrá un estadounidense haciendo vinos con buenas intenciones, más allá de las calidades logradas. Es que todo está pensado para que las visitas disfruten una buena copa de vino, un paisaje, y muchas veces un plato de comida.
Los paisajes que ofrecen los valles de Napa y Sonoma son tan lindos e impactantes como los de Mendoza o Salta, aunque obviamente bien diferentes. A nivel bodegas tampoco hay diferencias, ya que aquí las bodegas están equipadas con la última tecnología, y con diseños muy cuidados en diversos estilos.
Pero muchos se preguntarán sobre sus vinos. Sinceramente, en este rubro ambos países tampoco se sacan ventajas. Porque mientras en los Estados Unidos utilizan el Zinfandel como uva emblemática para algunos vinos, acá los mejores exponentes se conciben a partir del Malbec, siendo este mucho más diverso y de mejor calidad. Sin embargo, los mejores vinos estadounidenses son los Cabernet Sauvignon, y quizás acá posean una leve ventaja. Porque si bien en las zonas tradicionales de Mendoza y Salta esta cepa se da muy bien, para alcanzar niveles de fineza y longevidad más elevados, es necesario poner foco (tal como se hizo con el Malbec), y eso es algo que los americanos vienen trabajando desde los ochenta. Lo mismo pasó con los Chardonnay y Pinot Noir, aunque estos últimos también se dan muy bien más al norte, en Oregon y Washington.
Sin dudas, la gran diferencia radica en la infraestructura, además del mercado de consumo. En Napa hay un tren antiguo que recorre todo el valle (Yountville, Rutherford, Oakville y Santa Elena) con la posibilidad de bajarse y recorrer bodegas, además de almorzar o cenar a bordo. Todas las carreteras internas están asfaltadas y debidamente señalizadas, y la gran cantidad de bodegas en la zona hace que las distancias a recorrer sean muy cortas.
Todo está pensado en función al disfrute del visitante, tal es así que las bodegas no se muestran, sino que se recibe en el “visitor center”, generalmente muy bien equipado y diseñado, con amplia vista, salones privados tipo livings hogareños, y terrazas para apreciar los viñedos. Es recomendable hacer reservas, ya que todo está muy organizado, cronometrado y tarifado. Hay degustaciones con recorridos, degustaciones de vinos especiales y, en las bodegas con restaurante, se ofrecen experiencias de maridaje. Cada grupo es guiado por un experto que habla en el idioma solicitado, e irá contando sobre la historia del lugar y la bodega, a medida que sirve los vinos. Al finalizar siempre el visitante se topará con el “wine shop”, un local equipado con todos los vinos de la casa y un sin fin de accesorios y souvenirs.
Un detalle muy singular es que cada bodega posee un “wine club”, con precios diferenciales, tanto en la venta de vinos como en los consumos en la bodega. Es decir que, en los Estados Unidos, los enófilos están asociados a las bodegas de su preferencia mediante una membresía anual, ya así acceden a descuentos especiales en vinos y eventos, además de productos exclusivos.
Las mejores bodegas de California
El estado de California es el orgullo vínico de los estadounidenses. Una amplia zona al Oeste del país bañada por el Océano Pacífico, que limita al Norte con el estado de Oregon, al Este con Nevada y Arizona, y al Sur con Méjico. Posee seis regiones bien delimitadas geográficamente: Norte (Far North), La Costa Norte (North Coast), Los Valles Internos (Inland Valleys), Pie de la Sierra (Sierra Foothills), Costa Central (Central Coast), y Sur de California (Southern California). Y si bien la Costa Central es la más amplia, los mejores vinos provienen de la Costa Norte, donde se encuentran los condados de Napa y Sonoma, además de los de Lake, Mendocino y Solano.
Cada botella de vino californiano dice de que región geográfica o apelación (AVAs: American Viticultural Areas) provienen las uvas.
Napa y Sonoma quedan a poco más de una hora en auto desde San Francisco, la ciudad del tranvía, el Golden Gate y Alcatraz. Y la recorrida por bodegas puede comenzar por la más icónica: Opus One. Esta bodega fue fundada en Oakville por Robert Mondavi (la personalidad más importante de vinos de los Estados Unidos) y el Baron Philippe de Rothschild (de Chateau Mouton Rothschild). Algo similar hizo aquí Nicolás Catena con el Baron Eric de Rothschild al fundar Bodega Caro. Actualmente la bodega está en reformas ya que construirán una sala degustación para las visitas en la planta alta con vistas a los viñedos. Mientras tanto ofrecen una degustación del Overture (USD130); un vino exclusivo que solo se comercializa en la bodega; y dos añadas del Opus One (el 2016 USD365), en una confortable sala que remite al living de la casa de la familia. Allí también se pueden comprar vinos actuales (siempre limitado a 6 botellas por persona), y de cosechas anteriores y en otros formatos, como el Opus One 2014 en botella de 6 litros por USD4200.
Cruzando la ruta, y a menos de 500 metros, está la bodega Robert Mondavi, fundada en 1966 sobre el afamado viñedo To Kalon, donde nacen sus mejores vinos. A Mondavi, además de pionero de los grandes vinos americanos, se le reconoce haber creado e impuesto la categoría de varietales en el mundo para poder competir de alguna manera con los afamados vinos europeos, reconocidos por sus lugares de origen (Borgoña, Champagne, Burdeos, etc.).
Sin dudas, es la bodega más visitada, y es por ello que ofrecen distintas opciones: “Signature Tour & Tasting” es un recorrido que empieza en la viña To Kalon, sigue en la bodega, y culmina en una degustación de tres vinos, de la mano de un “wine educator” (educador de vinos). El mismo dura 75 minutos y tiene un costo de USD50 por persona. También puede ser el “Discovery Tour” (30 minutos y dos vinos, a un costo de USD30), o el “Twilight & Tasting”, una experiencia que comienza a las 5pm, cuando el sol está cayendo (90 minutos, y se degustan los vinos top de la casa con una tabla de quesos, por USD65).
Es una de las bodegas más tradicionales de la región, enmarcada en un paisaje de viñas, rodeado de colinas. En invierno se ve todo verde por las lluvias, pero luego el verano es muy seco, y cambia drásticamente, siendo las hojas de las vides lo único verde a la vista. En Robert Mondavi se puede ver la influencia bordelesa en las grandes cubas de roble para la fermentación de los vinos. Todos los movimientos, desde la llegada de la uva a la bodega, se hacen por gravedad. Es por ello que la sala de barricas está en el subsuelo, con miles de ellas prolijamente acomodadas.
Cerca de allí, subiendo la colina en Mount Veeder, está Hess Collection, del magnate suizo americano Donald Hess, también propietario en Argentina de las bodegas Colomé y Amalaya. Allí, además de los vinos de las líneas Artezin y Small Block (que incluye un Malbec), llegan visitantes de todo el mundo para apreciar la colección de arte del propietario de la casa. Domaine Chandon, otra de las empresas muy presentes en la Argentina, posee una de las bodegas más lindas para visitar. Con una terraza con vistas al valle y rodeada de mucha vegetación, es un paisaje muy diferente al que se puede ver en Mendoza.
Otro argentino que está haciendo historia es Alejandro Bulgheroni, quien compró hace años una antigua propiedad en Santa Helena (Napa). Y en medio de las montañas construyó una pequeña pero moderna bodega, donde elabora solo cinco etiquetas en partidas limitadas, que se venden entre 120 y 400 dólares la botella.
Muy cerca de allí se encuentra Joseph Phelps, con un “visitor center” en la cima de una colina con vista al valle única, y una terraza que se llena de turistas todo el año. Allí no sirven comida, pero los visitantes pueden hacerse un picnic en las mesas, con la única condición de consumir los vinos de la casa. El fundador de la bodega es muy reconocido ya que tuvo la intención desde sus comienzos de crear un vino ícono de la región, con el Cabernet Sauvignon como protagonista. Y hoy su vino Insignia, es uno de los exponentes del varietal más respetados, no solo de Napa sino también del mundo.
En Sonoma hay muchas opciones, pero sin dudas Paul Hobbs Winery en Russian River Valley es ideal para visitar con tiempo y vivir la experiencia completa, con maridaje incluido. Se sabe que Paul fundó Viña Cobos en Mendoza en 1998, el mismo año que plantó las primeras viñas en la finca de su padre. Años más tarde levantaría una bodega, donde hoy produce todos sus vinos californianos, que provienen de selectos viñedos tanto de Sonoma como de Napa.
A la bodega se entra por un living, y en todo momento se tiene la sensación de estar en casa. En el living y en el comedor abundan detalles y objetos que narran la historia del afamado flying winemaker. Los que conocen sus vinos locales, saben de la obsesión de Paul Hobbs por los detalles. Así son sus vinos, y la experiencia de maridaje que ofrecen inspirada en la cocina japonesa.
Actualmente, el 75% de las bodegas en California (que producen más de 200 millones de cajas de 12 botellas) están certificadas como sustentables, lo cual habla de la preocupación de los americanos por el cuidado del medio ambiente, y de su visión de largo plazo. En Napa y Sonoma, más allá de los vinos, cada bodega tiene su propio encanto, y merece la visita de todo amante del vino.
Los vinos californianos más destacados
En el imaginario de muchos, todavía está la sensación que los vinos de Estados Unidos son cargados, sobre extraídos, maduros y sobre maderizados, tanto los blancos como los tintos. Y si bien es cierto que a muchos consumidores norteamericanos les gustan los Chardonnay voluptuosos y melosos, bastantes apoyados en el roble y con dejos de manteca fresca y crema (“buttery style”), o los tintos que llenan la boca y resultan largos y con un persistente final dominado por la crianza en roble (“over oaky”), también es cierto que los vinos evolucionaron en estos veinte años, y muchos paladares se adaptaron a los nuevos cambios. Igual que pasó en la Argentina, donde por más que los hacedores insistan en sacar o esconder la madera en los vinos, muchos consumidores esperan sentir bien las notas aportadas por el roble durante la crianza.
Estados Unidos es el mayor abanderado del Nuevo Mundo; grupo al cual también pertenece la Argentina, más allá de sus tradiciones. Es decir que la escena está dominada por el varietalismo, vinos elaborados a base de (al menos el 85%) una sola uva. Sin dudas, la más famosa es la Zinfandel, una uva tinta similar a la Primitivo italiana, pero de origen croata, que supo ser el vino emblema de los americanos durante algunos años, ya que era el único país que lo elaboraba. Pero en realidad el Cabernet Sauvignon lo opacó hace tiempo. También el Pinot Noir y el Merlot, que amaga con un revival tras el ostracismo que le produjo la película Entre Copas desde 2004 (Sideways); son uvas tintas que se dan muy bien. Y junto con los Red Blends, conforman la mayor parte de la oferta de vinos tintos. En blancas la reina es la Chardonnay, aunque el Sauvignon Blanc (o Fumé Blanc), el Pinot Gris y el Viognier, también son protagonistas, junto a algunos rosados y espumantes (sparkling).
Sin dudas, la mayor referencia vínica de Estados Unidos es el Opus One. La idea fue combinar la tradición francesa con la innovación americana para crear un vino único en el corazón de Napa Valley. Y lo han logrado, ya que desde 1984, cuando salió al mercado la primera añada de 1979, es el ícono del vino estadounidense. Blend de base Cabernet Sauvignon, con pequeños aportes de Petit Verdot, Merlot, Cabernet Franc y Malbec, con 18 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés. El 2016, la cosecha actual, se mostró muy elegante y equilibrado, con lo justo de la fruta y de la madera, y con buen potencial de guarda.
El Robert Mondavi Reserve Fumé Blanc 2015 es agradable y expresivo, de buen cuerpo y algo maduro, similar a los exponentes de Agrelo. El Momentum Red Blend 2013 de la misma bodega, a base de Merlot y Cabernet Sauvignon, es clásico y muy al estilo de Burdeos. Y el Stags Leap District Cabernet Sauvignon 2014 es profundo, voluptuoso y con mucha vida por delante. The Reserve 2015 es un Cab por encima de ese, y nace en el viñedo To Kalon, el que rodea a la bodega. Es amable y clásico, con un final ahumado.
Los vinos de Hess demuestran el perfil explorador del enólogo Randle Johnson's, con sus blancos muy expresivos, incluyendo un Chardonnay con carácter y frescura integrada. También de sus viñedos en Mount Veeder, The Hess Collection 2015 el más famoso de la casa. Es básicamente un Cabernet Sauvignon, con 10% de Malbec y algo de Merlot (USD55). Aromas de buena tipicidad, con volumen y estilo.
De la misma zona, elaboran un Malbec 2016 (USD60), de aromas equilibrados y con cierta tipicidad de fruta amable, algo mordiente y especiado, pero con buena fruta roja y la madera bien integrada. De la misma línea “Small Blocks” tienen un Petite Sirah 2016, algo muy exclusivo de Napa, que llegó con el Zinfandel de la mano de las inmigraciones italianas. Es como el Tannat en Argentina según Randle, quien conoce mucho por venir seguido a vinificar en Colomé. También poseen la línea Artezin con dos Zinfandel (uno de viñedos originales de 135 años), con el típico carácter de pimienta negra. Un Carignan, y un Charbono, que es ni más ni menos que la Bonarda.
En Alejandro Bulgheroni Estate, los cinco vinos que producen son destacables por su calidad y por ser de partidas limitadas. De la cosecha 2016, el Lithology Beckstoffer Las Piedras Single Vineyard Cabernet Sauvignon (USD250), muy apoyado en la fruta, de paladar franco y buen cuerpo, con texturas muy elegantes. El Lithology Beckstoffer Dr Crane resultó un Cabernet más austero y maduro, mientras el Single Vineyard de To Kalon posee aromas más frescos y más apoyados en la fruta. De paladar fluido, con agarre y dejos herbales. El top de la casa es el Alejandro Bulgheroni Estate Napa Valley Cabernet Sauvignon, más classy, pero fresco, con buen volumen, carácter de fruta negra y taninos finos. Pero hay más argentinos buscando hacer historia en Napa, ya que Peñaflor posee 700 hectáreas, de las cuales 30 están en la mejor zona de Cabernet Sauvignon. Y se dice que algo están tramando entre Daniel Pi y un famoso enólogo de la zona, que conoce mucho la Argentina, con el Cab como protagonista.
En Joseph Phelps se pueden degustar un Chardonnay y un Pinot Noir de Sonoma, ambos 2016. El primero con buena madurez y frescura, con tipicidad y algo terroso. Mientras que el tinto posee una nariz delicada, con buen cuerpo, algo mordiente, la frescura integrada y algo de fruta madura. En esta bodega son muy reconocidos por el Cabernet Sauvignon de Napa, desde 1973 su primer vino. El 2016 resulta fresco y fluido, con la madera que se nota y los taninos aún firmes. Pero sin dudas, sus Cabs más aplaudidos hoy son el Bachus y el Insignia 2016. El primero más intenso y consistente, con leves dejos especiados, joven y expresivo. Mientras que el Insignia es cosa seria. De aromas classy, con buena frescura, algo especiado y muy tipo Burdeos. Paladar algo maduro, con una punta herbal y leves dejos de madera, delicado y con potencial.
Es muy interesante, al menos para el consumidor argentino, hacer la comparación de los vinos de Paul Hobbs estadounidenses vs. los argentinos, simplemente para entender como la misma mano, y en muchos casos con el mismo varietal, se pueden lograr cosas tan diferentes, a partir de terruños tan diversos. Y si bien los equipos enológicos son distintos, suelen hacer intercambios, siempre bajo la atenta mirada de Hobbs.
El Edward James Estate Chardonnay 2016 (USD85) nace en la finca donde vive el afamado enólogo. Con buena frescura integrada, es amable, y si bien se nota la madera y un toque de manteca fresca, gana por su equilibrio de sabores. El Cuveé Agustina Chardonnay 2016 (USD120) es otra cosa. Un blanco de aromas integrados, más vertical, con el mismo carácter, pero más mordiente y no tan profundo como el anterior, pero más elegante y delicado en su paso por boca.
El Pinot Noir en la Argentina es una variedad difícil para elaborar, sin embargo, en Estados Unidos se da muy bien, y los de Paul Hobbs son muy reconocidos. El Hyde Vineyard 2016 (USD90) ostenta un agradable e inconfundible carácter frutal, con leves dejos vegetales. Joven y vivaz, nada que envidiarle a un buen Borgoña tinto joven francés. Mientras el Goldrock Estate 2017 (USD120) posee más concentración y madurez, bien apoyado en la austeridad de su carácter frutal, y con un final terroso que empieza a ser complejo.
Pero todos quieren el Cabernet Sauvignon, el varietal más afamado y valorado de Napa Valley. Del reconocido viñedo Beckstoffer Las Piedras, el Single Vineyard 2015 (USD300) presenta aromas tan delicados como los grandes vinos de Burdeos, terrosos y frutales, con paladar classy, frescura y leves dejos herbales. Con buena fluidez y paso algo mordiente, franco y suave, muy expresivo, y con más elegancia potencial cuando la crianza se integre un poco más. Y el Nathan Coombs Estate 2015 Cabernet Sauvignon (USD400) justifica lo que vale. Es un tinto inolvidable, de buen cuerpo, y texturas finas. Llena la boca pero no pesa, “flota en el paladar”, con su frescura integrada, delicadeza y vivacidad. Todo lo que un gran vino debe tener para ser disfrutado hoy, o dentro de diez años.
Hay miles de vinos interesantes para conocer en Napa y Sonoma, y uno de los mejores lugares para poder degustar varios de diferentes bodegas de la región, es el wine bar Bounty Hunter, en el centro de la pintoresca ciudad de Napa. Allí hay más de 500 etiquetas para elegir, muchas de las cuales salen por copas, y una gastronomía típica (el pulled pork es la especialidad de la casa), ideal para disfrutar los blancos y tintos de la zona.
Sin dudas, los vinos, las bodegas, los personajes y los paisajes, de Napa y Sonoma son tan especiales y únicos como los de las principales regiones vitivinícolas del mundo, incluyendo las de Argentina. Y para todo amante del vino siempre es interesante conocer nuevos lugares y degustar vinos “importados”, porque al regresar toma verdadera dimensión de los vinos que se están elaborando por estas tierras, y entender que los de acá son tan buenos como los de allá.
Fabricio Portelli es sommelier argentino y experto en vinos

Salpimenta - Se Come - Mauricio Asta llega a la pantalla de El Gourmet para compartir los secretos de la pastelería

Mauricio Asta llega a la pantalla de El Gourmet para compartir los secretos de la pastelería


Los secretos de “La pastelería de Mauricio Asta” serán revelados a partir de esta noche, en exclusiva por El Gourmet. El carismático y reconocido chef compartirá sus mejores recetas para invitar al público a animarse con las técnicas más modernas. Estreno lunes 2 de marzo a las 18.30
El enérgico pastelero Mauricio Asta llega a la pantalla chica de la mano de El Gourmet con una serie que lo hará brillar haciendo lo que el chef mejor sabe: recetas dulces. “La pastelería de Mauricio Asta” estrena el lunes 2 de marzo a las 18.30. y deslumbrará con sus secretos y recomendaciones para que cada bocado se convierta en un espectáculo de sabores.
Con una amplia formación nacional e internacional en el arte de lo dulce, Mauricio Asta conquistó paladares con sus famosos macarons y otras delicias de la pastelería americana que aprendió durante sus 25 años de experiencia como pastelero.
Ahora, el pastelero argentino llega a la pantalla del único canal de cocina 100% en español con dulces tentaciones con frutas como la famosísima red velvet cake, unos deliciosos eclairs, trufas de chocolate y te matcha como también clásicos reversionados “my way” (a su manera). Además, “La pastelería de Mauricio Asta” será el espacio perfecto para perfeccionar técnicas de repostería básicos.
Estreno – La Pastelería de Mauricio AstaLunes 2 de marzo a las 18.30
Nuevos episodios de lunes a viernes a las 18.30

Por El Gourmet: Cablevisión (SD 61/401; HD 662), Directv (232), Supercanal (49/501) y Telecentro (508/1078).
Para más información:
Website: www.elgourmet.com

viernes, 28 de febrero de 2020

Clarín -Sociedad - Las recetas de Clarín para este fin de semana: frituras

Las recetas de Clarín para este fin de semana: frituras

Para acompañar a la cervecita, ¿qué mejor que maridarla con una picada de lujo? Lleva más trabajo que pelar un salamín o cortar un queso, pero el placer es doble.


Queda un último fin de semana de piletazos, cenas al aire libre y ruedas nocturnas en los jardines con familia y amigos antes de que comience el ciclo lectivo. El verano se apaga lentamente, pero todavía las jornadas son cálidas y amenas, por lo tanto invitan a las juntadas. ¿Qué tal para alguna de ellas unas frituras deliciosa, con esos toquecitos que dan otro sabor a la cerveza o al vermut en las clásicas picadas: rabas, mandioca frita, papas rotas, bastones de mozzarella y otras delicias por el estilo? Veamos las propuestas de los chefs.

Yuca frita


La yuca frita de Bierhof.
La yuca frita de Bierhof.
Los bastones de mandioca o yuca fritos son muy crocantes por fuera y súper cremosos por dentro cuando están recién fritos y aún calientes. En Bierhof incorporaron este plato al menú porque es uno de los más típicos de la costa Caribe de Colombia, de donde es originario su dueño, Fidel Pérez Ochoa. “La yuca, o mandioca como se conoce en la Argentina, es un tubérculo con una textura cremosa, pero un poco más firme que la papa y la batata. Tiene un gran poder energético, aporta minerales y vitaminas y es de fácil digestión”, explica Fidel y agrega que queda muy bien asada, hervida o frita. Si se hace frita, se puede usar como acompañamiento o como snack, mojándola en diferentes “dips” o aderezos: alioli, queso fundido, puré de palta, crema de queso con alguna hierba fresca, alguna salsa de tomates picantita.

Papa rotas


Papa frita y "birra" un maridaje ideal para las noches de verano.
Papa frita y "birra" un maridaje ideal para las noches de verano.
Las papas fritas son un clásico en toda mesa argentina y un acompañamiento típico de una buena cerveza fría. Para darle un toque diferente a la reunión, Carolina Ochoa, socia del bar Desarmadero, recomienda preparar papas rotas con triple cocción. “El proceso de triple cocción –hervidas, al horno y fritas– hace que queden suaves y ligeras por dentro y extra crocantes por fuera”, comenta y resalta la importancia de usar papas con piel para lograr la textura crocante deseada y un sabor particular.
En cuanto al tamaño del bocado, depende del gusto de cada uno. Se pueden usar papas grandes enteras y luego del hervor romperlas en pequeñas porciones con las manos (para luego llevarlas al horno y a freír) o usar papas pequeñas (o papines) y simplemente aplastarlas y dejarlas enteras para un bocado más grande.
“Lo ideal para este tipo de cocción de la papa es, al finalizar y cuando todavía están bien calientes, espolvorearlas con un mix de especias a gusto para que absorban en seguida todo su sabor (la pimienta y el pimentón quedan muy bien). Al servir, se les pueden agregar por encima hierbas frescas picadas a gusto, como ciboulette y perejil fresco. Son perfectas para acompañar con un alioli casero”, destaca Carolina.

Bastoncitos de mozzarella rebozados con sésamo


Growlers propone bastones de mozzarella para acompañar a la cerveza.
Growlers propone bastones de mozzarella para acompañar a la cerveza.
“Para hacer los bastones, recomendamos usar un queso mozzarella sabroso y de consistencia firme, con la textura ideal para fundirse en fritura sin perder la forma. La calidad del queso utilizado va directamente de la mano con el producto final”, informa Manuel Miragaya, chef de Growlers. Otra parte importantísima es el ligue previo al rebozado. El chef sugiere prepararlo con huevo, leche, mostaza casera, especias, cerveza, sal y pimienta para que sume sabor además de cumplir su función.
En cuanto al apanado, el panko –un rebozador oriental Premium- logra más crocancia, y combinado con sésamo negro y blanco que le da un toque diferente: aporta sabor, mejora el tostado y logra un aspecto visual muy tentador. Para que no exploten en el aceite y lleguen a la mesa de manera impresentable, Miragaya comparte su secreto: “La técnica del doble apanado determina 100% que los bastones de mozzarella no se exploten y no pierdan calor, así que recomendamos pasar por ligue y por panko dos veces, terminando con el sésamo”. Un snack perfecto para acompañar con una salsa clásica de tomate con albahaca.

Rabas, las reinas del verano


La única contra que tienen las rabas es que hay que consumirlas recién hechas.
La única contra que tienen las rabas es que hay que consumirlas recién hechas.
Las rabas tradicionalmente se preparan “a la romana”, pasando los aros de calamar solo por harina. Para que no queden gomosas o incluso duras, Javier Martínez Prezioso, chef de 7030, asegura que el aceite debe estar bien caliente (180°) y la cocción no debe ser superior a los dos minutos. “Si la idea es adelantar trabajo, se pueden limpiar los calamares, cortar los aros y reservarlos en un contenedor cubiertos de agua en la heladera hasta el momento de uso. A la hora de preparar, se retiran del agua, se dejan escurrir y secar, se pasan por harina y se fríen”, comenta para evitar prepararlas y luego tener que calentarlas al microondas, cocción que arruinaría la preparación.
Tienen para entretenerse. Las picadas de fiambres, quesos y snacks siempre estarán a mano, pero en esta ocasión la idea es honrar el fin verano con un toque gourmet, sencillo, creativo y diferente.

Clarín - Ciudades - Hablar en italiano, una pasión compartida por más de 150 personas en un bar

Hablar en italiano, una pasión compartida por más de 150 personas en un bar

En el evento “Passione e Parole”, descendientes de inmigrantes se juntan en un café y conversan sobre distintos temas relacionados con Italia, para practicar el idioma.


Más de 150 personas de todas las edades se juntaron para tomar café y conversar en idioma italiano, con el objetivo de mantener vivos el acerbo cultural y la lengua de sus antepasados.
El encuentro se realizó en el local de Cafe Registrado, en Gurruchaga al 1600, Palermo. Fue convocado por la asociación civil sin fines de lucro "Passione Tricolore", que encabeza el ex legislador porteño Daniel Amoroso.
El evento se conoce como “Passione y Parole”. La de este jueves fue la cuarta edición. Busca que los asistentes puedan practicar y mejorar su conocimiento del idioma, aún para aquellos que dominen pocas palabras. La gente es ayudada por un grupo de coordinadores que van acercando temas.

La gente se reunió en un bar de Palermo para hablar en italiano.
La gente se reunió en un bar de Palermo para hablar en italiano.
Entre esos temas, la comida italiana sin duda tiene un lugar preponderante. Los participantes conversan también sobre música y otras artes, viajes por Italia, historias familiares y otros temas. El local es ornamentado con los colores de Italia: verde, blanco y rojo.
“La participación es absolutamente gratuita y el primer café lo invita la Asociación. Debido al éxito que hemos tenido, sin duda pronto haremos otro evento que anunciaremos por nuestras redes”, explicaron desde la organización.
Para contactarse con la Asociación se puede ingresar a www.passionetricolore.org, o buscar sus redes sociales. Para participar hay que anotarse con anticipación.

Salpimenta - Se Come - Tres recetas fáciles para preparar sin prender el horno

Tres recetas fáciles para preparar sin prender el horno


Llega el fin de semana y la sensación térmica parece ser elevada. Que el calor no te saque las ganas de cocinar! Compartimos 3 recetas fáciles y deliciosas para que agasajes a tu paladar sin prender el horno.
La marca de electrodomésticos RCA presenta sus mejores recetas para preparar fácil y rápido en el microondas. Tomá nota:
Colita de Cuadril Rellena
Ingredientes:-1 colita de cuadril
– Mostaza
– Pimienta negra
– Sal gruesa
– Sal fi­na
– Aceite de oliva
– 100 grs. jamón cocido
– 100 grs. queso feteado
– 1 morrón rojo
– 1 morrón verde
– 1 morrón amarillo
– 1 cebolla
– 1 cebolla de verdeo
– 1 zanahoria en rodajas.
Preparación:Salpimentar la colita de cuadril y cubrir con mostaza de ambos lados. Luego llevar al microondas y cocinar 30 minutos en modo grill. Mientras tanto, cortar los vegetales y combinarlos en un bol, salpimentar y agregar aceite de oliva a gusto y llevar al microondas por 5 minutos. Retirar la colita de cuadril y rellenar con jamón y queso. Presentar los vegetales como guarnición y llevar todo al microondas 5 minutos en modo grill. Una vez que se retira el plato, esta listó para servir y disfrutar.
Tarta de manzana
Esta receta es una reversión de la clásica tarta de manzana, más simple e igual de sabrosa.
Ingredientes:
– 1 cucharada de manteca
– 1/2 kilo de manzanas verdes
– 1/4 taza de azúcar
– 2 huevos
– 1/4 taza de harina
– 1/2 taza de azúcar
– 3/4 taza de leche
– 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
Preparación:Para comenzar, mezclar en un recipiente apto para microondas la manzana en cubos (reservar una manzana para la decoración), el azúcar (la menor parte) y la manteca. Cocinar a potencia máxima por 5 minutos. Mezclar en un bowl el resto del azúcar, los huevos, la harina, la leche y la vainilla. Mezclar bien y colocar sobre la preparación anterior e ir integrando. Colocar por arriba el resto la manzana restante cortada en finas rodajas. Cocinar todo junto en microondas durante 8 minutos. Luego de retiraro, dejar enfriar antes de servir. Tip: Se puede espolvorear azúcar y volver a cocinar, esta vez en grill, durante un minuto más para dorar.
Galletitas dulces con chips de chocolate
Ideal para los más chiquitos, esta receta no decepciona y se hace en únicamente tres minutos.
Ingredientes:– 100 gr de manteca
– 50 gr de azúcar
– 1 huevo
– 130 gr de harina
– 1/2 cucharada de polvo de hornear
– 25 gr de chips de chocolate.
Preparación:Batir la manteca y el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa. Después, agregar el huevo y mezclar bien, luego sumar el polvo para hornear, incorporar la harina en la mezcla anterior, batir una vez más y agregar los chips de chocolate hasta que la preparación luzca homogénea. Para el armado, hay que colocar papel manteca sobre un plato y dar forma a las galletitas. Se cocinan en microondas a potencia máxima.

Clarín - Elle - Comer en modo tapeo

Comer en modo tapeo

La clásica picada se reinventa con embutidos artesanales, técnicas de alta cocina y en versión vegetariana. Llegan a la mesa en platitos para compartir y el sello de los cocineros.
 


CAFE Y MÁS

El tapeo es tendencia en los cafés de especialidad la preocupación por presentar una carta de pastelería o menús que acompañen la calidad de la bebida. Platos chicos y otros no tanto. Quesos, fiambres tandilenses y paté con pickles caseros o la tortilla de papas, el halloumi grillado, las croquetas de arvejas y queso de cabra y los bastoncitos de polenta son los más pedidos. Para beber, cócteles y vinos. Negro Lezama (Av. Caseros 596).

BE VEGGIE

El concepto de “platitos” es ideal para probar un poco de cada cosa y que todos saboreeen lo que llega al centro de la mesa. Mauro Massimino hace preparaciones vegetarianas veganas, orgánicas y con técnicas de alimentación viva (raw food) súper sabrosas. Algunos ejemplos: tiradito de tofu a la plancha, nachos raw con guacamole. Buenos Aires Verde (Gorriti 5657 y Vidal 2226).

DEGUSTACIÓN NO TRADICIONAL

Las entradas de nueva generación sorprenden por sus sabores y combinaciones para descubrir y compartir. Tartare de cordero con dulce de membrillo, alcaparras y torta frita; pasta arrollada rellena de arvejas con manzanilla y cedrón; provoleta y polenta con dulce de rocoto, garrapiñada de pistachos y menta. El cocinero Facundo Kelemen propone una reversión de los clásicos platos porteños con técnicas de alta cocina, además de creaciones propias. Mengano (Cabrera 5172).

SABOR A MAR

Con gastronomía representativa de España, Japón, Italia y Marruecos, las tapitas y tapas marcan tendencia con carpaccio de pescado blanco, espárragos verdes orgánicos con salsa romesco, vieiras en marinada frutal y la pesca del día con garbanzos y salsa verde. Un local angosto con una barra de diez metros y otras comunitarias. Damián Giammarino y Gaspar Natiello en la cocina. Ajo Negro (Av. Córdoba y Jorge Newbery).

PINTXOS VASCOS

Un clásico con bocados justos, simples e inolvidables. “Se trata de rodajas de pan con una ración de comida, pinchada con un palillo. La tradición invita a servirse lo que uno quiera de la barra –hay más de 60 variedades– dejando el palillo sobre el plato. Al final, se cuentan los palillos y se cobra en consecuencia”, describe Juan Ignacio Fuoco, gerente del local. Sagardi Buenos Aires (Humberto 1º 319).

LO QUE NOS GUSTA, REVISITADO

“Algo que nos distingue es que hacemos nuestros propios embutidos tanto los salames, chorizos secos y spianatas como los leberwust y las morcillas”, explica el chef Martín Lukesch. En una cava a la vista, se maduran estas especialidades. El Preferido de Palermo (Jorge Luis Borges 2108).