miércoles, 3 de enero de 2018

La Nación - Vida & Ocio - Vinos: cinco blancos que deberías probar

Vinos: cinco blancos que deberías probar

Los blancos argentinos empezaron a transitar un camino de ascenso. Hoy se imponen la frescura y la acidez, con menos madera. Te recomendamos cinco etiquetas.
5 etiquetas que elevan la vara de los vinos blancos nacionales
5 etiquetas que elevan la vara de los vinos blancos nacionales. Foto: Archivo
Es indudable la revalorización que viven los blancos argentinos, tanto por parte de las bodegas como de los consumidores. La clave está en el trabajo de enólogos y agrónomos que, a fuerza de experimentación y con la posibilidad real que brinda cada terruño, vienen elaborando vinos más pulidos y de diferentes estilos.
Hubo un tiempo en que los blancos de barrica eran los más buscados por su estructura y complejidad, pero en los últimos años fueron ganando espacio vinos más jóvenes y ligeros, con tensión y acidez marcada, cambio impulsado por Inglaterra y Nueva Zelanda. Podrán gustar más unos que otros, pero la cantidad de etiquetas muestra que además de muy buenos Chardonnay, otras cepas como el Pinot Grigio, el Chenín y el Sauvignon Blanc dan vinos innovadores y refrescantes con la singularidad de cada región y el carácter único que le imprime cada productor. Aquí, cinco marcas que se suman al mercado nacional.

Andeluna 1300 Sauvignon Blanc 2017

Bodega Andeluna, Mendoza, $245
Andeluna 1300
Andeluna 1300. Foto: Archivo
Sauvignon Blanc de estilo Nuevo Mundo, con toques cítricos y minerales en su aroma que lo hacen aún más agradable de beber. Elaborado con uvas de Gualtallary (Valle de Uco), es bebible, fluido, y teniendo carácter y fuerza, sorprende por su acidez, que aporta agilidad y se combina con una textura untuosa que persiste y llena la boca. Al probarlo, todo es orden, equilibrio, frescura y madurez justa. Tiene etiqueta renovada y tapa a rosca. Es ideal para beber en cualquier momento del día y acompañar casi todas las comidas.

Ji Ji Ji Chenín Blanc 2017

Bodega Gen del Alma, Mendoza, $325
Ji ji ji Chenin Blanc
Ji ji ji Chenin Blanc. Foto: Archivo
Los enólogos Gerardo Michelini y Andrea Mufatto elaboran con uvas Chenín de Gualtallary (Valle de Uco) este vino muy rico y vibrante donde se siente claramente la frescura de la fruta. Es moderno, sin filtrar, de aromas intensos (herbales y frutales) que le dan complejidad, cuerpo suave, sin nada de madera, amable al paladar, de excelente acidez y largo final. En definitiva, un blanco fino y consistente que se luce con las comidas y se disfruta mucho más con ceviches, tiraditos de pescado, anticuchos y carpaccios.

Finca La Celia Pinot Grigio 2016

Bodega Finca La Celia, Mendoza, $186
Finca La Celia Pinot Grigio
Finca La Celia Pinot Grigio. Foto: Archivo
De concepción moderna, elaborado con 90% de Pinot Grigio y 10% de Sauvignon Blanc del Valle de Uco, es un blanco simple y ordenado que agrada al instante por sus aromas frutados y minerales y por su cuerpo ligero, fresco y equilibrado. Su paso por el paladar es suave, tiene sabores cítricos que perduran por mucho tiempo y, lo más importante, es rico y un perfecto compañero de quesos tiernos, frutos de mar, mariscos a la plancha y cocina mexicana. Para descubrir y disfrutar por su excelente relación precio-calidad.

Altosur Chardonnay 2017

Bodega Finca Sophenia, Mendoza, $200
Altosur Chardonnay 2017
Altosur Chardonnay 2017. Foto: Archivo
Este Chardonnay se destaca por la buena presencia de fruta, volumen y redondez en boca, pero a su vez es directo y fiel a los cánones de frescura y fluidez. Elaborado con uvas de muy buena calidad de Gualtallary (Valle de Uco), es un vino vivaz con la voluptuosidad de los vinificados en roble, pero sin contacto con la madera. Tiene aromas intensos y nítidos sabores, larga persistencia, acidez y estructura como para comer platos con cuerpo, y es tan versátil que acompaña desde carnes blancas grilladas hasta risottos y pastas.
RECOMENDADO CLUB BON VIVIR

Wapisa Sauvignon Blanc 2017

Bodega Tapiz, Río Negro, $255
Wapisa Sauvignon Blanc 2017
Wapisa Sauvignon Blanc 2017. Foto: Archivo
Una novedad que se inclina hacia el lado de la frescura y la frutosidad. Fiel al perfil de la bodega, es un blanco con definición varietal y una destacada pureza que lo hace sobrio y muy rico. Elaborado con uvas de San Javier (Río Negro), una zona muy cercana al océano Atlántico a 100 metros sobre el nivel del mar, seduce por sus aromas limpios y punzantes y sobresale por su singularidad. En boca es redondo, armónico, de excelente acidez y cierta austeridad que tan bien le queda. Se puede adquirir en BONVIVIR.
Link a la nota: http://www.lanacion.com.ar/2097142-vinos-cinco-blancos-que-deberias-probar

Planeta Joy - Beber - 4 preguntas sobre el té y sus respuestas

4 preguntas sobre el té y sus respuestas

Diego Morlachetti, fundador de la Escuela Argentina de Té, comparte tips para sacarle el máximo provecho a esta infusión milenaria.
El té es la segunda bebida más consumida en el mundo, solo el agua la supera; pero no por beberla con frecuencia, se conoce su forma correcta de almacenamiento y servicio.
Por eso, le pedimos a Diego Morlachetti, fundador de la Escuela Argentina de Té y autor de “El libro del tea gourmand”, que nos compartiera algunos tips para maximizar la experiencia.
 ¿Dónde almacenarlo?
El Té debe almacenarse en un lugar seco y fresco, ya que la humedad ambiente y el calor, son causales de envejecimiento de las hebras. Es que estas son sumamente receptivas y los factores ambientales les hacen perder su olor característico y sabor.
Si se trata de envases el mejor es la lata, por eso si viene en otro recipiente, conviene encontrar una lata que no esté en uso y convertirla en tea Caddy o recipiente para té. Otro factor clave es la frecuencia de compra, es preferible volver a comprarlo con mayor frecuencia que adquirir mucha cantidad una sola vez.
¿Vence?
El Té conserva las cualidades sensoriales durante un tiempo aproximado de 2 años. Sin embargo, en el caso de los blends gourmetizados, que contienen pétalos de flores o trozos de frutas, la vida aptitud (o vida del alimento), puede reducirse a plazos menores al indicado. Por ejemplo, un blend como el English Breakfast va a tener una aptitud en el tiempo superior comparado con un Jasmine Green Tea.
¿Cuánto tiempo hay que infusionar?
Todo depende de la tipología de té. Para el Té Blanco, se recomiendan hasta 3 minutos de infusión; para el Té Verde 2; para el Té Negro, 5; para Pu Erh, 2 y para Oolong, 1.
 ¿Cómo armar el maridaje?
Los tés muy expresivos, es decir aquellos fragantes y que presentan muchas notas aromáticas deben maridarse con comidas livianas (con bajo tenor graso, poco azúcar o chocolate). En cambio, un té inexpresivo es la base ideal para llevar a cabo maridajes más elaborados, con comidas más completas, incluyendo carnes, quesos, cremas y hasta chocolate. 
Link a la nota: https://www.planetajoy.com/?4_preguntas_sobre_el_t%E9_y_sus_respuestas&page=ampliada&id=10016

Infobae - Tendencias - Wine bars porteños: las Mecas del vino que conquistan Buenos Aires

Wine bars porteños: las Mecas del vino que conquistan Buenos Aires

La nueva tendencia que pisa fuerte en la ciudad es la de los bares de vinos que proponen, al igual que en las principales capitales del mundo, disfrutar esta bebida por copa a cualquier hora del día. Cuáles son las mejores alternativas para disfrutar de esta experiencia

Los wine bars son la nueva tendencia que desembarcó en la ciudad de Buenos Aires (Getty)
Los wine bars son la nueva tendencia que desembarcó en la ciudad de Buenos Aires (Getty)
Por Fabricio Portelli
En verano, los tragos y las cervezas desplazan al vino a un segundo plano. Además, el auge de la cerveza artesanal inundó de cervecerías las calles de Buenos Aires, proponiendo un esquema simple y amigable al bolsillo para los jóvenes.
Pero lo nuevo en los barrios porteños son los bares de vinos, que proponen al igual que en las principales capitales del mundo, disfrutar muchos vinos por copa a cualquier hora del día.
Todo comenzó allá por fines de los 90 con la inauguración del Gran Bar Danzón (Recoleta), un auténtico wine bar al mejor estilo neoyorquino que ostentaba una nutrida cava a la vista, y proponía una amplia oferta de vinos por botella y por copa. Estos últimos salían a temperatura controlada de una expendedora. Y mientras el vino estuvo en auge, el Danzón se mantuvo como lugar de culto para los enófilos. Pero con el tiempo, el restaurante y la barra de tragos le ganaron la pulseada a los vinos.
También hubo otros intentos que quisieron aprovechar la irrupción de los nuevos vinos de alta gama locales, tanto de grandes bodegas como de pequeños productores, pero ya son historia.
Proponen tomar una gran variedad de vinos por copa (Getty)
Proponen tomar una gran variedad de vinos por copa (Getty)
Sin embargo, el paso del vino es arrollador. Y si bien el consumo sigue con tendencia a la baja, se consolidan los buenos exponentes, básicamente porque la calidad mejora cosecha tras cosecha, más allá de las coyunturas; y esto genera cada vez más interés y más consumidores.
Pero no es tan fácil para un establecimiento centralizar todo en el vino, porque es una bebida muy asociada al disfrute alrededor de la mesa, y esto lo aleja de los mediodías laborables, por ejemplo. Tampoco es elegido en las salidas nocturnas más allá de los espumosos. Es decir que su lugar fuera del restaurante es todo un desafío.
Por suerte, hay varios empresarios gastronómicos que ven en el vino su mejor aliado, y se animaron a proponer un revival de los bares de vino. Algo que en el país donde es la bebida nacional suena muy lógico.
Buenos Aires, buenos wine bars
A la Argentina llegó esta tendencia en los 90, pero hoy pisa fuerte en la ciudad (iStock)
A la Argentina llegó esta tendencia en los 90, pero hoy pisa fuerte en la ciudad (iStock)
Los últimos serán los primeros, reza el popular dicho, y en Vico (Villa Crespo) se lo tomaron en serio. Porque allí instalaron el mejor sistema para dispensar y preservar vino en forma automática. Se trata de los dispensers Wineemotion que hacen posible ofrecer a los clientes más de 130 vinos por copa a la temperatura adecuada y en óptimas condiciones. Fabricados con diseño italiano y perfectas terminaciones, cuentan con alta tecnología y gran versatilidad de soluciones a la hora del servicio de vinos. Además, permiten conservar los vinos durante 4 semanas y controlar la dosificación exacta, sin desperdicio.
"El vino por copa es el futuro en el consumo de vinos, y ésta fue una de las grandes conclusiones de la Feria Internacional Vinitaly. Es por esta razón que decidimos apostar a este proyecto ya consolidado en más de 30 países en el mundo, e importar los dispensers a la Argentina, país con un mercado muy desarrollado en vinos de alta gama", comentó Fernando Procupez, creador de Vico.
En un ambiente moderno y cuidado, pero nada ostentoso, las botellas son el centro de atención, expuestas en los dispensers iluminados a lo largo del salón y a mano de todos. Ya que lo más atractivo de la propuesta es que los clientes pueden servirse cualquiera de los 136 vinos ofrecidos, las veces que quieran. La clave está en una tarjeta plástica y personalizada que se introduce en las máquinas, y se selecciona uno de los tres niveles (para probar, para degustar y para tomar) del vino elegido, y listo.
Las propuestas gastronómicas van de la mano con la degustación del vino
Las propuestas gastronómicas van de la mano con la degustación del vino
No hay carta de vinos simplemente porque está a la vista. La selección de las etiquetas estuvo a cargo del sommelier Pablo Colina, que siempre está allí para asistir a los comensales, no solo en el uso de las máquinas y de la dinámica que propone Vico, sino también para recomendar los mejores maridajes que salen de la cocina.
Los vinos están ordenados por tipo y estilos, y también hay algunos importados para ampliar el paladar. No se venden vinos por botella, y los espumosos salen de la barra. Todo está pensado para que la gente disfrute libremente y le saque el mejor provecho a los vinos por copa; quizás la mejor manera de conocer y aprender los secretos de la noble bebida. Sin duda es un lugar soñado para todo amante del vino, ideal para pasar a partir de las 18 hs y disfrutar con amigos un par de copas. Cabe destacar que es el único wine bar con más de 100 picos de Wineemotion en Sudamérica.
Los barrios de Palermo, Villa Crespo, San Telmo y Retiro son donde se conglomeran estos wine bars
Los barrios de Palermo, Villa Crespo, San Telmo y Retiro son donde se conglomeran estos wine bars
Otro de los que saben de vinos y wine bars es Aldo Graziani, el reconocido sommelier devenido en empresario gastronómico. Fundador de Aldo's Restorán Vinoteca (San Telmo), ya va por su tercer local. Porque al original, se le sumó a mediados de año Aldo's Wine Bar (Retiro) y el flamante Aldo's Palermo. Salvo en el wine bar, donde solo se ofrecen los 150 vinos que Graziani distribuye (entre 15 y 20 por copa diariamente), en los otros locales hay más de 500 vinos argentinos para elegir, tanto para servir en la mesa como para llevar a casa. Su propuesta es muy variada y se preocupa especialmente por ofrecer distintos vinos por copa semanalmente. Además, allí se organizan periódicamente ciclos de degustación con la presencia de distintos enólogos.
Recientemente, también en Palermo, abrió M Street Bar, el nuevo espacio de los fundadores de Bar du Marché y La Salumería, focalizado en la venta de vinos premium. En todos ellos se ofrecen vinos por copa seleccionados por la sommelier Mariana Torta, con el foco en varios vinos importados que la empresa se encarga de traer al país. Muy cerca de allí se encuentra Trova, que poco a poco va encontrando su lugar. Y si bien hoy el vino convive con la cerveza, las etiquetas de pequeños productores siguen siendo el principal atractivo. Allí, Alejandro Verbitsky se encarga de ir rotando semanalmente las etiquetas que salen por copa, bien acompañadas con diferentes tapeos.
Estos wine bars son ideales para ir con amigos (iStock)
Estos wine bars son ideales para ir con amigos (iStock)
Ser y Tiempo (Palermo) es un auténtico wine bar, un amplio living con mesa comunitaria y vidriera gigante a la calle Gorriti, donde Agustín (propietario) sirve directamente de su cava los vinos que más le gustan. Cruzando Juan B. Justo pero sin salirse del barrio, Pan et Vines un pequeño local en donde también se pueden disfrutar diversos vinos boutique por copa que salen con tablas de fiambres, quesos y panes recién horneados en el lugar. A pocas cuadras de allí abrió sus puertas La Malbequería, un lugar (como su nombre lo indica) donde el Malbec es la estrella. Co-fundado por Juan Argerich, uno de los ingenieros agrónomos y hacedores de vinos más reconocidos del país, ofrece diversos espacios internos y externos para disfrutar vinos por copa.
Sin dudas, Lo de Joaquín Alberdi es la vinoteca más movida de Palermo. A metros de Plaza Serrano, la gente puede entrar y probar por copa algunos vinos que salen de una máquina expendedora de producción nacional, y escuchar las recomendaciones del carismático dueño de casa (Joaquín). O también sumarse a las degustaciones y eventos alrededor del vino que se ofrecen permanentemente.
En todo bar de vinos la comida cumple un rol fundamental, ya sea en formato de tapeos, tablas, appetizers, bocados o platos, su presencia es obligada y la propuesta siempre está pensada para ofrecer una experiencia inolvidable con cada copa de vino.
Fabricio Portelli es sommelier argentino y experto en vinos
Twitter: @FabriPortelli
Link a la nota: https://www.infobae.com/tendencias/2017/12/29/wine-bars-portenos-las-mecas-del-vino-que-conquistan-buenos-aires/

Revista Noticias - Personajes - Joy Spence: “No me creen cuando digo mi profesión”

Joy Spence: “No me creen cuando digo mi profesión”

Es la primera mujer master blender del mundo gracias a su olfato super agudo. De la química al desarrollo (extra) sensorial.
Describe al ron como una bebida compleja e intrigante. Una definición que, por ósmosis, también le cabe a ella. Joy Spence es la primera maestra ronera del mundo y master blender de Appleton Estate, la marca jamaiquina Premium que acaba de lanzarse en Argentina. ¿Cómo llego esta señora de carcajada suelta a convertirse en artesana de un brebaje intenso que, con elementos absolutamente naturales, logra impregnar de aromas la copa incluso hasta el día siguiente de tomarlo? Empecemos por el principio. Una profesora de colegio le inculcó el amor por la química. Ella se quedaba después de clase para ayudarla a preparar el trabajo de laboratorio para los cursos superiores. Aprendió tanto que podía ayudar con sus lecciones de química a quienes estaban en cursos más avanzados. Aquella maestra estaba embarazada, debió ser internada imprevistamente y falleció. “Yo quedé devastada y decidí que, en su honor, iba a transformarme en la mejor química”.
Se graduó con honores como Licenciada en Ciencias de la Universidad de las Indias Occidentales, Jamaica, y obtuvo una Maestría en Química Analítica en la Universidad de Loughborough, Inglaterra. Hasta 1981, ni siquiera tomaba ron. Por entonces, ella era investigadora química en una conocida compañía de licor y veía que había mucho más movimiento en el edificio de al lado, donde funcionaba Appleton Estate. Decidió dejar un CV, tuvo una entrevista y a los días le ofrecieron un puesto que crearon especialmente después de ver sus antecedentes.
Noticias: ¿Pensó que su profesión la llevaría a producir bebidas espirituosas?
Joy Spence: No, absolutamente no, pensé que iba a trabajar en un laboratorio farmacéutico o como docente, cosa que también hice. La verdad es que yo ni siquiera tomaba ron.

Noticias: Parece que tuvo grandes referentes: primero, aquella profesora de colegio y, luego, el master blender de Appleton Estate.
Spence: Sí, Owen Tullock fue mi segundo mentor, quien me enseñó todo lo que yo sé de blending. Trabajamos juntos 17 años, antes de que me nombraran master blender en 1997.

Su madre le puso Joy aludiendo a que el propio significado de ese nombre –alegría- es lo que ella llevó a su familia.“Fui criada por mis padres adoptivos. Mi madre biológica era amiga de ellos pero no estaba en posición de poder cuidarme”. Aun así, su madre biológica convivió con ella y su familia adoptiva durante cinco años. Joy también conoce a sus hermanas de sangre. “Sé que es un proceso de adopción raro, pero es muy interesante la historia. Suelen preguntarme si siento odio por mi madre biológica y digo que no, que tomó una decisión muy sabia porque me dio a alguien que me iba a poder criar mejor”.
Noticias: Y usted aprovechó la posibilidad y fue abriéndose camino exitosamente.
Spence: Sí, mis padres creían que la única forma por la que uno puede tener éxito es por medio de la educación. Yo creo que hay como una pequeña estrella que Dios me puso y que me guía porque siempre me pasaron cosas fantásticas (se sonríe), y sigo obteniendo premios y premios (se ríe).

Habla de una pequeña estrella. Más adelante, se animará a develar una conexión más profunda con el universo. Spence vive con su marido, ya jubilado, en una casa en la base de una sierra de Kingston, rodeada de árboles frutales y orquídeas, que ella misma produce. Tiene una hija de 34 años y un hijo de 29. Su crecimiento profesional fue en paralelo con el de su familia. “Hubo períodos más duros cuando había problemas de producción y me tenía que levantar a las dos de la mañana. Como la planta está ubicada en un lugar no muy lindo para ir de noche, con mi marido agarrábamos a los chicos, los poníamos en el auto e íbamos a la planta”, se ríe con ganas.
Noticias: Dice que el blending es la combinación del arte y de la ciencia, ¿en qué porcentaje se da cada una de esas variables?
Spence: No sé dónde empieza el arte y dónde finaliza la ciencia, es una fusión de los dos. Es un proceso sorprendente que depende de las habilidades sensoriales junto con los conocimientos técnicos y la creatividad. También hay que tener pasión.

Noticias: ¿Sabía que tenía esas habilidades sensoriales o fue un descubrimiento?
Spence: Desde chica podía distinguir distintos aromas, pero no imaginé que lo iba a poder utilizar como base para mi carrera. Cuando empecé a trabajar en la compañía, mi mentor fue ayudándome para desarrollar ese potencial e identificar los aromas.
La marca tiene 268 años de historia y Spence ella vino a la Argentina a presentar tres variedades: SignatureBlend, Reserve Blend y RareBlend 12 Year Old. Se fascina explicando que la bebida es elaborada con cañas de azúcar cultivadas en una hacienda propia, rodeadas de colinas de tierra caliza y manantiales de agua turquesa que le dan al ron un ligero dulzor. No existen atajos para el añejamiento, lograr el sabor, asegura, implica años de dedicación.

Noticias: El tiempo es una variable vital para la producción de ron, ¿cómo se lleva con la ansiedad?
Spence: Estamos acostumbrados a este proceso de añejado, siempre hay stock disponible, no es que uno va a tener que sentarse a esperar doce años, ya uno tiene cantidades con las cuales ir haciendo el blending.

Noticias: ¿Fue más duro hacerse un lugar en esta industria siendo mujer?
Spence: No, porque ya sabían que yo era química y porque trabajaba con el master blender anterior. Pero uno de los obstáculos que encuentro es que cuando en migraciones me preguntan por mi ocupación, nunca me creen. Por ejemplo, en el aeropuerto de Miami, cuando le dije al oficial de la aduana que era master blender de ron, me dijo: “De todas las profesiones que pudiste haberme dicho, ¿por qué elegiste esta?” (se ríe a carcajadas), hasta que otra oficial me reconoció de haberme visto en un programa del canal TravelChannel y dijo: “Oh, Dios mío, es la mujer del ron”, y me abrazó (vuelve a reír), así que el primero quedó muy avergonzado.

Le gusta ver qué cara pone la gente cuando toma ron, sobre todo quienes no probaron antes esa bebida. Ella saborea por primera vez una visita a Buenos Aires y está fascinada con haber descubierto en Puerto Madero al mejor restaurante del mundo, según su propio veredicto: “Nunca tuve una experiencia gastronómica como la de Chila, fue maravilloso, la presentación, los sabores, yo preguntaba si se comía o era decoración. Le saqué una foto a los platos para mandárselas a un chef amigo de New York”.
Noticias: ¿Qué desafíos supone traer la marca a la Argentina?
Spence: Según tengo entendido, no hay muchos rones aquí, lo que implica una gran oportunidad para crecer, por eso tomaron la decisión de introducir el Appleton Estate. En líneas generales, la categoría Premium está creciendo, la mayoría de los consumidores no la conocen y para tener éxito, tenemos que pasar mucho tiempo educándolos, para que entiendan la diferencia entre un ron estándar y uno Premium.

Noticias: ¿Es real que el ron está posicionándose muy bien entre los millennials?
Spence: Sí, especialmente el Premium.

Noticias: ¿A qué lo adjudica?
Spence: Creo que tiene que ver con que es más complejo y versátil, especialmente el Appleton Reserve. En Jamaica lo mezclamos con agua de coco o lo pueden tomar puro y es realmente delicioso. Lo ven como una posibilidad de cambiar y de no tomar tanto el estándar.

Noticias: ¿Cuál es su gran objetivo?
Spence: (Suspira y se ríe) Antes de retirarme, quiero que el Appleton Estate sea el primer ron Premium a nivel mundial (suelta otra carcajada).

Noticias: ¿Se imagina retirada?
Spence: Bueno, hay un momento en el que uno quiere disfrutar un poco la vida (vuelve a reír). En cambio, hay gente que trabaja y trabaja y, cuando se jubila, se muere.

Noticias: Pero parece disfrutar mucho de lo que hace.
Spence: Sí, es cierto, lo disfruto, conocer gente, experimentar distintas culturas y promocionar la marca.

Noticias: ¿Qué implica trabajar en ese paraíso donde, según la escuché decir, llueve todos los días a la misma hora?
Spence: Para mí Appleton Estate es como el secreto mejor guardado de Jamaica, está ubicado en una parte mágica del país, hay una geografía totalmente diferente, porque hay sequía en gran parte de la isla y, cuando uno atraviesa las montañas, llega a este valle increíblemente exuberante. La gente no cree lo de las lluvias hasta que no va al lugar y ve que se empieza a nublar a esa hora. Tenemos un centro de visitante y hay paraguas para todos porque hay que usarlos (se ríe mucho).

Noticias: ¿Cómo preservan ese microclima de las catástrofes naturales?
Spence: Esa es la bendición de Appleton, que está tan en el centro de la isla que está protegido. Casi no lo afectan los terremotos, tampoco los huracanes, solo la lluvia muy fuerte de vez en cuando.

Increíblemente, ella, que debe lidiar con el tiempo de añejamiento como materia prima del ron que produce, es dueña de la capacidad de anticiparse a lo que va a ocurrir. Ese es su propio secreto: Spence posee el don (o la condena) de ver qué le va a pasar a otros, una capacidad que heredó de su madre biológica y que también porta su hija, aunque en menor medida. Habla del tema midiendo las palabras. “Yo no puedo ver nada de mí pero sí de la gente que me rodea”. Así, sabe lo que le va a pasar a sus hijos y a su marido, por ejemplo. Hace unas semanas, mientras manejaba “vio” un accidente fatal. A los pocos días, en esa intersección de calles, murieron dos atletas. “A veces es difícil porque uno no quiere ver esas cosas”.
Noticias: Si visualiza que un conocido va a vivir algo malo, ¿trata de intervenir y evitarlo? ¿Le dice lo que le va a ocurrir?
Spence: No, me quedo yo con la información y le rezo a Dios para que no ocurra.

Noticias: ¡Qué pesada la carga!
Spence: Sí, sí.
Lo dice con una sonrisa enorme y franca, como si hubiera aprendido a convivir con lo que se (le) impone. Su propia vida le sigue siendo un misterio. Y ella sonríe.

Link a la nota: http://noticias.perfil.com/2018/01/02/joy-spence-no-me-creen-cuando-digo-mi-profesion/