martes, 8 de noviembre de 2016

Revista Planeta Joy - 7 nigiris locos que tenés que probar

7 nigiris locos que tenés que probar

En materia de nigiris, el salmón es el rey y suele sentarse sobre el trono del arroz blanco. Sin embargo, hay otras opciones más atípicas. Ojalá que Jiro nunca lea esta nota.

Aún no se puede explicar cómo es posible que estas bolitas de arroz con un trozo de pescado encima hayan conquistado los paladares porteños, por tradición adversos al pescado. Quizás se deba a la moda que estalló en la década del 90, a un poco de esnobismo, a la apertura que posibilitaron los viajes masivos y al progresivo abaratamiento de un producto que comenzó en exclusivos restaurantes y hoy se encuentra en los bufet de los tenedores libres más populares.

Pero vayamos al grano. O al nigiri, mejor dicho ¿De dónde viene este bocadillo que en principio parece tan simple? Todo comenzó en Japón. Parece ser que hubo tres cosas que hicieron del país del sol naciente un aficionado al sushi: el hecho de ser un archipiélago donde abunda la pesca, la disposición del año 1603, emitida por el Shogún, que prohibió comer carne vacuna para destinar los animales a la labranza, y el vegetarianismo que pregona la religión budista. Y dentro del sushi, en sus formas más clásicas, se encuentra el nigiri (sushi sin fermentar hecho con las manos) cuya invención atribuyen, casi todas las fuentes, a un tal Hanaya Yohei, durante el primer cuarto del siglo XIX.

¿Cómo se hace un nigiri? El arroz para sushi (llamado gohan), de grano corto y redondo, se lava y cuece en una arrocera. Luego se vierte un preparado a base de azúcar y vinagre; finalmente se enfría. Con esto se logra el shari (arroz listo para hacer sushi). Seguidamente, el sushiman toma una porción de arroz entre la palma y, con los dedos índice y anular estirados de la otra mano, cual Cristo bizantino, le da la forma de una bolita oblonga. Luego agrega un corte o “kirikata” llamado “usuzukumi”, generalmente si es pescado blanco, o “romausushi” si se trata de un pescado que necesite un corte más grueso, y listo, ¡queda lo que los vascos llamarían un “montadito”, pero hecho con arroz y pescado!

Lo divertido es que el nigiri va más allá de la fórmula ortodoxa de arroz blanco más lámina de pescado. La imaginación de los sushimen es infinita y algunos de ellos han logrado piezas originales y que vale la pena analizar. Por eso Planeta JOY salió a la calle y te cuenta cuáles son las creaciones más locas e innovadoras en materia de nigiris.


El Nigiri Kyoto de SIPÁN Si de creatividad se trata, nadie más afilado que José Castro Mendivil, factotum de Osaka, Sipán y Olaya. La particularidad de esta pieza es que lleva carne vacuna. Sí, ¡carne vacuna en vez de pescado! Y no cualquier carne, sino Wagyu, la carne marmolada estilo Kobe. Es una lonja de aguja o peceto sopleteada (para minimizar la impresión que la carne cruda pueda tener sobre algún comensal), montada sobre una bola de arroz, aderezada con una crema acevichada, una especie de mayonesa con leche de tigre. “Quiero que la gente se atreva a integrar otro tipo de proteínas al sushi”, afirma el audaz Castro Mendivil. No hay duda de que este nigiri es bien porteño.
Uriarte 1648, Palermo / T. 2577-6000
El tamago nigiri de WASABI’S Federico Della Picca, ex futbolista profesional volcado hace ya unos años a la gastronomía, administra su exitoso Wasabi’s, un informal y descontracturado sushi bar de Palermo. Entre la oferta de la casa tiene un atípico nigiri con tamago, algo común en Japón pero poco usual en la Argentina. El tamago es una especie de tortilla japonesa hecha con huevo, mirin, azúcar y soja. A simple vista parece sencilla pero la elaboración tiene sus bemoles; a un sushiman empleado del legendario Jiro Ono le llevó diez años de práctica lograr que su exigente jefe le permitiese ofrecer su tamago a los clientes. El tamago tiene forma rectangular y se abraza al arroz mediante una cinta de alga nori. Por $65, tenés seis unidades.
Thames 1810, Palermo / T. 4832-9346
El nigiri anticuchero de SUSHICLUB La gente de SushiClub no se duerme en los laureles. En materia de nigiris acaban de poner a rodar el nigiri anticuchero, una pieza compuesta por arroz, un corte de salmón rosado fresco, pincelado con salsa anticuchera (ají panka, comino, orégano, vinagre, aceite de achiote -a fin de darle color- y sal). A continuación se lo flambea, no para lograr un efecto kitsch, sino para recrear los ahumados propios del anticucho, tan caros a la cocina Nikkei. Si bien se sirve por unidad, lo usual es que vengan tres nigiris a 120 pesos.
Av. 9 de Julio 1465, Recova de Posadas, Recoleta, y 6 sucursales. / T. 0810-222-SUSHI (7874)
El atama nigiri de LENY SAN “Cuando imagines cómo darle de comer a un porteño, pensá en milanesa con papas fritas”, le dijo una vez Pablo Massey a Diego García, propietario de Leny San. García supo trasladar este concepto al sushi; el hombre y su equipo hacen piezas XL, rolls a puro salmón rosado y langostino, y rolls apanados con suculentos toppings ¡Nada del espíritu Zen ni minimalista! Y como creatividad no les falta, preparan un nigiri coronado de coral de langostino, es decir, el relleno de la cabeza del crustáceo, que suele impresionar a algunos comensales, apanado en panko y frito en aceite de girasol. Se lo acompaña con salsa Tonkatso o soja. El precio de $200 es por media porción (6 nigiris).
Dardo Rocha 1028, Martínez / T. 4733-0185


El nigiri takoyaki de OSAKA La frondosa imaginación de Rodrigo Ferrer, el sushiman de Osaka, concibió un nigiri que es la más pura expresión de la cocina Nikkei. Sobre la base de arroz shari agrega pulpo cocido, laquedo en una salsa llamada yakiniku (ají panka, ajo, soja, ostión y aceite de sésamo), la pasa por la parrilla, lo corta (corte jauchi), y la ata con un obi-nori, el cinturón de alga. Por encima le agrega una muy criolla chalaquita a base de cilantro, limón, ají limo, cebolla, limón y sal, y unas gotas de salsa de sésamo. El juego de sabores dulces y marinos, junto a la leve pungencia de la chalaca hacen de esta pieza algo celestial. Por su creatividad, si Ferrer fuera artista su plato estaría en el MoMA… El precio no es precisamente un regalo, pero el lujo vale la pena: $145 las dos unidades.
Soler 5608, Palermo Hollywood / T. 15-6543-9103, y sucursal en Puerto Madero
El nigiri crocante de salmón de PÁRU ¿Alguien se imagina un ensamble entre la muy patagónica rosa mosqueta con wasabi y quinoa, la hija dilecta del NOA? Esto es lo que hacen Miguel Arakaki, sushiman de Páru, y su equipo, con el nigiri crocante de salmón. La base de shari está rellena de queso Philadelphia y wasabi, apanada en panko y frita, algo así como una sofisticada croqueta de arroz. Por encima lleva una lámina de salmón rosado cubierta de una salsa compuesta por Teriyaki y rosa mosqueta. Finalmente va coronada por quinoa frita, que le aporta crocancia al conjunto, y un brote de rúcula. El resultado es un caleidoscopio de texturas y sabores que vale la pena experimentar. Este ecléctico nigiri viene por dos unidades al precio de 100 pesos.
La Pampa 717, Belgrano / T. 4778-3307, y sucursales
El nigiri Parma de FABRICUna de las influencias menos conocidas de la cocina peruana por el gran público es la italiana. Siempre se habló de las influencias incas, china, española y japonesa, pero muy poco de la itálica. Y si de muestra vale un botón, basta recordar el restaurant Francesco, que en Buenos Aires buscó ensalzar el matrimonio culinario entre Italia y Perú. La gente de Fabric tomó la posta con su nigiri a base de lenguado, recubierto con queso tipo parmesano, sopleteado y terminado con unas gotas de aceite de trufa blanca, un aromático homenaje al Piamonte. Vienen cuatro unidades y el precio es de 90 pesos.
Paraguay 5082, Palermo Hollywood / T. 4776-7231, y sucursales
CUESTIÓN DE PIELAparte de restaurantes, abundan los deliverys de sushi, casi una epidemia que se da principalmente en la Ciudad de Buenos Aires. Pero es justo decir que los pioneros de esta movida fueron los creadores de Furusato, hace 18 años. Entre la oferta de sushi tienen un nigiri cuyo principal ingrediente es la piel de salmón. Sí, lo que muchos desechan ellos lo aprovechan, y es francamente exquisito. A la omnipresente bolita de arroz le montan un rectángulo de piel de salmón grillada, crocante, con salsa teriyaki, más una rodaja de mango, que aporta notas agridulces. El conjunto se ata con un “obi-nori”, o cinturón de alga. Vienen cinco unidades y cuesta 126 pesos.
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?7_nigiris_locos_que_tenes_que_probar_&page=ampliada&id=9101

Clarín - Ciudades - "El alfajor Cachafaz superó al Havanna"

“El alfajor Cachafaz superó al Havanna”

Facundo Calabró.
Catador de alfajores

Sin entrar en suntuosidades, el alfajor insignia del tipo que más sabe de alfajores es, puntos suspensivos, el Capitán del Espacio (Triple). El alfajor elegido del catador heterodoxo remite a un gusto nacional y popular. Dice que el Capitán del Espacio equivale a su educación sentimental. Pero el amor por la camiseta dura una línea, porque cuando se le pregunta por el Cacahafaz pone una cara indescriptible para un periodista que reniega de adjetivos como “asombro” o “admiración”. Después, ese rostro inenarrable tira su verdad: “El mejor de todos es el Cachafaz”.
Vamos con los botines de punta, tratando de ver hasta donde llegan sus convicciones.
¿El mejor de la historia?
Sí.
¿Mejor que el Havanna?
Sí, lo superó.
¡Pero Havanna tiene una tradición! Como que me digas que las hamburguesas de Mostaza están por encima de McDonald’s...
Cachafaz ya es una señora empresa, vende cantidad de productos y hasta puso un par de localcitos donde sirven café. Su lanzamiento tuvo, sin dudas, algo de revulsivo. Vender en un kiosco un alfajor de imagen y calidad “elitista” implica como una especie de cruce entre lo alto y lo bajo (o lo medio, si tenemos en cuenta el circuito comercial de los trenes).
El Cachafaz, en los kioscos, no se mezcla con otros alfajores. ¿Percibís lo mismo?
Interesantísima observación. No se mezcla con otros alfajores. Está como en una zona intermedia entre lo que es el alfajor de kiosco y el alfajor prémium de café/chocolatería/heladería (Havanna, Balcarce, Café Martínez, Rapanuí, Volta, etc.). Marcas como Successo, La Recoleta y Caicayén intentan ubicarse en una zona parecida a la del Cachafaz, aunque sin tanto éxito.
Las dos personas que más saben de golosinas en este país estudiaron Letras. ¿Cuál será la relación entre una cosa y la otra? Uno es el protagonista de esta nota: Facundo Calabró; la otra, Natalia “Naná” Ghergorovich. Se conocen sólo de haberse leído. Una dice que el alfajor no es estrictamente una golosina. El otro escucha y le supura dulce de leche por los oídos. “!!El alfajor es la golosina por excelencia!!”Alfajómano mal, Facundo regentea un blog único, El Alfajor Perdido. Al principio fue una relación muy clásica. Las golosinas marcaron infancia y adolescencia. Recordará viajes en colectivo, recordará colonias de vacaciones, “y todo eso”. Con el tiempo se fue desarrollando el gusto y se convirtió en un catador en estado de desacato. Un tester de alfajores versus la caterva de catadores patentados (de vino, de café, de cerveza artesanal). Hasta que un día sin sin eurekas descubrió que podía escribir sobre ellos.
A veces uno cree que el Havanna era más rico cuando había que ir a buscarlo a Mar del Plata...
A ver, el Havanna aparece en los años ’50 y logra instaurar un nuevo género: el del alfajor premium. Es el padre de todos ellos, el inventor del envoltorio de estrellitas. Y la verdad, es que es un gran alfajor: cobertura de chocolate genuino semiamargo que se acopla magistralmente a un dulce de leche profundo y de gran calidad. Uno huele un Havanna y lo reconoce inmediatamente.
¿Pero?
Marcó un hito, pero es lógico que después de 60 años aparezca un alfajor que sintetice todas las virtudes de sus antecesores para erigirse en una creación superadora. Cuando Cachafaz salió al mercado, hace diez años, nadie podía imaginar que la cobertura pudiera consistir en chocolate semiamargo posta, de un grosor voluptuoso y tanta presencia. ¿Vos viste la cantidad de dulce de leche que tiene? Yo, que no estoy atado por ningún vínculo afectivo al Havanna, puedo afirmar la superioridad del Cachafaz. Es el alfajor del siglo XXI.
¿Por qué hay tantos alfajores? En una época eran Guaymallén, Jorgito y alguno más.
La bisagra se da en los ’90, cuando ingresaron al país marcas extranjeras y empezaron a vender alfajores propios que les competían a Fantoche, Jorgito, Guaymallén y Havanna. Se calcula que en Argentina se venden seis millones de alfajores por día. Queda bastante claro por qué la oferta es tan variada.
Algunos creemos que el Capitán del Espacio es una leyenda del conurbano...
Que es una leyenda, seguro. Creo que está un poco inflado, pero al mismo tiempo comprendo que se haya ganado el mote de alfajor de culto. Además de ese nombre genial, de la falta de marketing, de lo difícil que era conseguirlos, tiene un gusto realmente auténtico. Es verdad que el Capitán del Espacio doble es tan ordinario como un Jorgito o un Terrabusi, pero hay algo singular en su sabor. Ahora, el triple, sin dudas, es un buen alfajor.
¿El Suchard, el de mousse, fue el máximo responsable de que luego aparecieran esos alfajores-tortita de tres pisos?
No. El Suchard apareció en 1984 y está claro que revolucionó el paradigma alfajorero con la implementación del mousse de chocolate. Su antecedente sirvió para que luego salieran a la venta alfajores rellenos de pasta de maní (el Shot), de mousse de vainilla (el Aguila), de café (Bonafide). El primer alfajor triple fue el Fantoche, allá por los ’70, que hasta registró el término “Triple” en la Justicia. Lo de “tortita” responde a que legalmente tienen prohibido llamar “triples” a sus alfajores.
¿El peor de todos?
Si hablamos de calidad y olvidamos el precio, lo cual me parece sumamente injusto, tengo que decir, con gran dolor, que el peor debe ser el Fulbito. Y hay alfajores de una calidad muy mala para lo que cuestan: el Vauquita de cappuccino o el Recoleta son creaciones especialmente fallidas.
Link a la nota: http://www.clarin.com/ciudades/alfajor-Cachafaz-supero-Havanna_0_1682831745.html?ns_campaign=clarin-te-puede-interesar&ns_mchannel=modulo&ns_source=clarin&ns_linkname=notas-clarin-te-puede-interesar&ns_fee=0.01#cxrecs_s

Clarín - Sociedad - El chocolate Toblerone separó sus triángulos y desató la ira de los fans

El chocolate Toblerone separó sus triángulos y desató la ira de los fans

La famosa marca
La empresa cambió la forma de sus barras para abaratar costos. Pero le llovieron críticas de sus consumidores. 

Una estrategia para abaratar costos puede terminar convirtiéndose en un búmeran para una de las marcas de chocolate más famosas del mundo. Mondelēz, la empresa productora del Toblerone, anunció que cambiará la forma en que se “parten” los emblemáticos triangulitos de chocolate, y eso desató la furia de sus fans en las redes.


“Toblerone sigue siendo uno de los chocolates suizos más ricos y de mejor precio en el mercado. Esto es así porque siempre trabajamos duro para asegurar que ofrecemos un valor para el dinero para nuestros consumidores, pero como muchas otras empresas, estamos experimentando un aumento de los costos para numerosos ingredientes. Afrontamos esos costos todo el tiempo que fue posible, pero para asegurar que Toblerone siga en las góndolas, sea accesible y mantenga la forma triangular, tuvimos que reducir el peso de dos de nuestras barras en el Reino Unido, de la amplia gama de productos de Toblerone”, explicó la compañía en un comunicado que publicó en su página de Facebook.


Pero la cuestión no es sólo el peso sino que la empresa amplió la distancia entre los triángulos, con lo cual se perdería el “corte perfecto” entre cada una de las montañitas que componen la barra, y que evocan de algún modo a los Alpes suizos. Según explicaron medios británicos, al separar los triangulitos se logró un 10% menos de peso. El cambio afecta a las barras de 170 gramos y de 400 gramos, que ahora pesarán 150 y 360 gramos respectivamente, y se seguirán vendiendo al mismo precio.
En las redes sociales, los consumidores estallaron. “¿Por qué no aumentan el precio y listo?”, reclamaron algunos. Muchos otros calificaron de engaño lo que estaba haciendo la compañía y los memes no tardaron en llegar. 



Hi @Toblerone I opened my chocolate and noticed half the triangles are missing. Can you please post them to me? Thanks!

También exigieron que reemplace la foto de portada de Facebook, que sigue mostrando la barra “original”. Algunos, hasta se ofrecieron a hacerlo, como este usuario que escribió “aquí les actualicé la foto (...) ¡No deberían estar en ningún lugar cerca de nuestro mercado!”.
Consultada por la BBC, una vocera de Mondelēz señaló que el tipo de cambio hoy no es favorable para la compañía en el Reino Unido, pero aseguró que este cambio “no tiene nada que ver con el Brexit”. Sin embargo, no pudo aclarar si el cambio de la forma afectará sólo a las barras de chocolate que se venden en ese país o a las que se comercializan en el resto del mundo.
Link a la nota: http://www.clarin.com/sociedad/chocolate-Toblerone-separo-triangulos-desato_0_1683431659.html