lunes, 19 de septiembre de 2016

Clarín - Ciudades - Comer en el buffet del club, un clásico que renace entre los porteños

Comer en el buffet del club, un clásico que renace entre los porteños

Salidas
Los eligen por el precio, el estilo casero, las porciones abundantes y el trato. “Saludamos, los clientes se saludan. Somos como una gran familia”, cuentan encargados. Y destacan las charlas de sobremesa. Hay menúes de mediodía desde $100.

El vermú con ingredientes, el vino por vaso, la medida de bebida blanca, el turnarse para pagar la vuelta de cerveza. La picada, el café con descuento para socios, las minutas, el cono de papas; los mazos de cartas gastadas con el tarro de porotos, el buraco, diarios, la libretita con las deudas de los clientes y los chicos pidiendo, llevando y luego los papás pagando al fin del día.
Eso, todo eso, eran los buffets de los clubes de barrio. Los buffets de los clubes porteños de las colectividades, en cambio, se hicieron famosos por su oferta gastronómica: sus salones y sus platos fueron lo que -históricamente- más los caracterizó.
Pero en los últimos años cuatro o cinco años, la tendencia se agrandó: los clubes de barrio se remodelaron y comenzaron a cambiar los buffets por restaurantes, bodegones, parrillas o cantinas. Hoy, se puede decir que los vecinos porteños los adoptaron como una nueva opción de salida a comer. Por sus precios, las porciones abundantes, el trato y el ambiente familiar.


Los ejemplos sobran: el Ferroviario, elegida como la segunda mejor parrilla de la ciudad según los lectores de Clarín, está dentro de un club. En Gimnasia y Esgrima de Vélez Sarsfield, a veces hay que esperar que se desocupen las mesas para comer, como en cualquier otro gran restaurante. La semana pasada, en Devoto, Kimberley inauguró un bodegón restaurante que se define como “Cocina de barrio con olor a club”. Y en el Club Social Parque, hoy cerrado por remodelaciones, se está construyendo, entre otras cosas, un restaurante.
Norma Ruíz Orrego empezó a trabajar en la gastronomía en Paraguay. Allí, su familia tenía un “copetín” (restaurante) y ella se encargaba de cocinar para un grupo de albañiles, a los que les vendía el menú a domicilio, en la obra. Más adelante se hizo “camarera profesional”, como aclara, en uno de los mejores restaurantes del centro de la ciudad. En 1992 decidió emigrar a Argentina y en 1997 conoció al buffetero del Club Sunderland (Lugones 3100), en Villa Urquiza.
Diecinueve años después Norma recibe a Clarín en el buffet del club, al que describe como “un bodegón de barrio”. Lo primero que aclara es que no vende patys ni panchos; que en cambio, para los chicos, prepara pebetes. “Antes que comida chatarra, prefiero ofrecerles ravioles o fideos caseros, o una milanesa con papas”, dice.

Antes que comida chatarra, prefiero ofrecerles ravioles o fideos caseros, o una milanesa con papas”, dice Orrego, del Sunderland, en Villa Urquiza.
Norma cree que hace unos siete años que a su buffet llegan, para almorzar o cenar, muchos más no socios que socios. Que fue gracias al “boca a boca” por las porciones abundantes y los precios. De lunes a viernes al mediodía tiene un menú de $100. De noche, se puede comer libre por $250: con entrada, con vino, con plato principal y con postre.
Otra cuestión importante, dice Norma, es que ella te atiende personalmente: “Cuando yo voy a comer a un restaurante no le veo la cara al dueño. Acá es distinto: es como que vienen a mi casa. Saludo cliente por cliente y ellos se saludan entre ellos. Se sienten como en casa”.
“Pepe” es el encargado de la cantina que funciona en el Club Atlético Palermo. Mientras habla, a su lado pasan vecinos con ropa deportiva y empleados con delantales. Dice que además de buenos precios y platos abundantes, el lugar atrae porque “los clientes no necesitan arreglarse tanto para venir a comer. Muchos prefieren escaparle a la formalidad del restaurante. Acá lo formal no existe; es como una familia, donde es muy notoria la sobremesa: el cliente se queda a charlar”. Lo dice y pone de prueba a un grupo de hombres, a los que señala. Están vestidos con ropa deportiva, después de jugar al básquet en el gimnasio y bañarse en el vestuario.

Acá lo formal no existe; es como una familia, donde es muy notoria la sobremesa: el cliente se queda a charlar”, explica `Pepe`, del Club Atlético Palermo.


“Pepe” y los empleados que hoy trabajan aquí se formaron en distintas cantinas tradicionales de la ciudad, como la de Arnaldo, de Luigi, de Don Carlos y de David. Hace tres años, comenzaron a trabajar en el Club Atlético Palermo. Y que el público que arrastraron es el de las cantinas y bodegones. Con una diferencia: comer en el club es un 20% más barato que en un comercio a la calle. “Los clubes dan consignaciones baratas y te dan la posibilidad de no tener un menú tan caro. “Pepe” también habla de otro factor clave a la hora de elegir dónde comer: el mozo. “El mozo que por lo general trabaja en los clubes es el de la ‘vieja guardia’”, asegura. El del restaurante, según su concepto, espera; no se acerca. Es más frío y de trato más distante.

Los clubes dan consignaciones baratas y te dan la posibilidad de no tener un menú tan caro", indican en el Atlético Palermo.
Lucas Palombo (24) nació cuando su papá acordó la concesión del buffet del Club Gimnasio Chacabuco. Hoy está al mando, y dice que sus clientes son los no socios. “Tengo mucha gente que me dice que va al cine y después, en vez de quedarse en el patio de comidas, viene a comer acá. Antes del cine, también”. Dice no parar de sorprenderse del barrio de los comensales. Tiene algunos que vienen desde Villa Urquiza: se cruzan la ciudad, esquivan Palermo y siguen hasta Parque Chacabuco. Y agrega que en el último año se sumó mucha gente nueva. O por internet, o por Facebook, o por recomendación de otro.

“El target del cliente es el que viene a comer hasta reventar”, asegura Palombo del Gimnasio Chacabuco.
Cada noche espera a sus clientes con cinco mozos. Mozos-mozos, de los de buffet: uno de ellos cumplió 80 años. Los mediodías tiene un menú ejecutivo de $145. Aclara que en un restaurante común puede valer ese mismo precio, pero sin entrada. “El target del cliente es el que viene a comer hasta reventar”, comenta. Y concluye: “Acá comés barato y abundante y en un lindo ambiente. Como representante del lugar, me acerco a la mesa, los saludo. Cuando se dan esas tres cosas, el cliente no vuelve a otro lado; te adopta”.
Link a la nota: http://www.clarin.com/ciudades/Comer-buffet-clasico-renace-portenos_0_1652234870.html

Revista Planeta Joy - Whisky tasting: 3 pasos para una cata exitosa

Whisky tasting: 3 pasos para una cata exitosa

La vista, el olfato y el gusto intervienen al momento de saborear esta bebida espirituosa. Te contamos los secretos para hacerlo como un experto.

Como sucede con el vino, con la cerveza, con el café y hasta con el aceite de oliva, los amantes del whisky buscan cada vez mejor calidad y más variedad, al tiempo que aumentan su conocimiento sobre la espirituosa.

Esta bebida adquirió un protagonismo estelar en los últimos años. En Portezuelo, el bar de Recoleta que cuenta con una colección de 250 etiquetas, hay dos públicos específicos que consumen este destilado, según relató Francisco Cameroni. “Por un lado, las personas mayores de 50 años que toman etiquetas clásicas. Por otro, jóvenes de entre 25 y 35 años que están buscando algo más a la hora de consumir whisky. Este grupo dispone de conocimiento del producto, de las regiones donde se elabora, los métodos y de lugares de la ciudad ideales para consumirlo. Además, buscan que el bartender tenga sepa sobre la bebida y relate historias y anécdotas de cada botella”, aseguró aPlaneta Joy el especialista.

La escena se repite en otros bares de la ciudad. Es para este público que algunos ofrecen degustaciones guiadas, para que puedan profundizar su conocimiento sobre la bebida y experimentar nuevas sensaciones. Este año, el ciclo #Tastings2016 del Gran Bar Danzón, que suele convocar a bodegas argentinas, tuvo una jornada dedicada a probar tres ejemplares de Glenfiddich. En ella participó de Christiano Protti, Latin Brand Ambassador de la marca escocesa.

Como en la cata de cualquier otro producto, en la de whisky se ponen en funcionamientos los sentidos para apreciar las característica del destilado. Vista, olfato y gusto entran en juego al momento de probarlo.
 
Todo entra por los ojosEn una degustación de whisky, lo primero a observar es su color, determinado por la barrica en la que fue añejada, y no por la cantidad de tiempo de maduración, como se suele creer. “Si la bebida tiene un tono más claro, parecido al caramelo, es que pasó tiempo en barricas de bourbon o roble americano, mientras que las que fueron añejadas en barricas de vino (jerez u oporto) presentan tonos más oscuros”, indicó Christiano Protti.

Además, “durante esta apreciación visual, también podemos conocer el cuerpo de la bebida, es decir, si es de un sabor intenso o si es más ligera, de un sabor más sutil. Lo hacemos al inclinar la copa y girar el líquido, acción que forma una lágrima de la bebida sobre las paredes de la copa. Cuanto más lenta es en moverse la lágrima, más cuerpo tiene nuestro whisky, algo parecido a lo que sucede con los vinos”, explicaron los encargados de la barra del restaurante Pichón, Pablo Graff y Javier García.

El whisky y sus aromasLuego de la vista, entra a la cancha el olfato. “En este momento podremos percibir la complejidad de la bebida, los matices del whisky que a través de sus aromas nos llevarán de la gama de los ahumados, los cítricos, los florales, hasta las frutas muy maduras”, indicaron los bartenders del restó de Nordelta.

La clave, según acuerdan los expertos, es mantener una distancia prudente entre la copa y la nariz al momento de la degustación olfativa, ya que se trata de una bebida muy elevada en su contenido alcohólico y es necesaria la presencia de aire para poder percibir todos los aromas.

Al final, a probarLlegó el momento tan esperado: brindis y a tomar. Pero no tan rápido, porque hay polémica sobre cómo se debe beber el whisky en una cata.

Algunos especialistas, como Cameroni recomiendan agregarle una cucharita de agua mineral para reducir el alcohol y exaltar los sabores, otros se alejan de esta opción y plantean que lo mejor es “tomar agua fría luego de este primer sorbo, para bajar la temperatura de nuestras lengua y paladar. Y volver a tomar otro sorbo de whisky”, como indican Pablo Graff y Javier García.

Con o sin agua, lo aconsejado para la degutación es beber un sorbo, hacer que la bebida recorra toda la boca para poder sentir todos los sabores y sensaciones que genera cada destilado.

Si queres aprender más de whisky y otras bebidas espirituosas, te recomendamos pasar por Gran Bar Danzón (Libertad 1161, Recoleta / T. 4811-1108), Portezuelo (Vicente Lopez 2160, Recoleta / T. 4806-9462) y Pichón (Av. del Puerto 240, Nordelta, Tigre / T. 4871-4363).
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?Whisky_tasting%3A_3_pasos_para_una_cata_exitosa&page=ampliada&id=9009

Revista Planeta Joy - 5 lanzamientos para todos los gustos

5 lanzamientos para todos los gustos

Desde un nuevo postre italiano en una heladería hasta snacks saludables, te contamos las últimas novedades del mercado.

Como todos los meses, te relatamos cuáles son los últimos productos en llegar a las góndolas de los kioscos y supermercados, y en sumarse la carta de bares y heladerías.

En el súper, como en casa.
 Si sos amantes de las pastas, La Salteña tiene una buena noticia. La tradicional marca presentó dos nuevas variedades de su línea Estilo Casero, con productos elaborados a base de una masa suave, un relleno cremoso que aportan el contraste justo de sabor y textura.

Se trata de sacotinos selección de quesos y sorrentinos de jamón y queso, ideales para una cena rápida diferente. El precio sugerido de los productos es de $67,50.


Más alas, cero azúcar. Quienes busquen un toque de energía extra pero lleven una vida saludable, ya tienen su bebida funcional: Red Bull Sugarfree, con solo 3 calorías cada 100 ml. Ideal para cuando se necesita un impulso, tiene cafeína, Taurina (un antioxidante natural), vitamina B y Aspartame y Acesulfame K como sustitutos del azúcar.
La nueva versión de Red Bull se consigue en los kioscos a $32.


Helado & café. Siguiendo la tradición de los restaurantes italianos, Freddo sumó a su carta el Affogato, un postre bebida a base de café y helado con un toque actual. Se prepara con una bocha de helado a elección -con cinco sabores sugeridos: dulce de leche, chocolate, sambayón, crema americana o vainilla-, café espresso recién preparado, salsa de chocolate casera y chips de chocolate semiamargo.

El postre está disponible en los locales Freddo con cafetería de todo el país a un precio de $50.
Snack natural. Los kioscos están repletos de snacks, pero no muchos son atractivos para los consumidores que buscar llevar una dieta variada y equilibrada. Para ellos, Arcor lanzó Natural Break, tres variedades de mezclas de frutos secos, cereales y semillas en una porción adecuada de entre 24 y 30 gramos.

Al momento, la línea incluye el Mix Nutritivo que aporta nutrientes esenciales para una dieta equilibrada, el Mix Energía bajo en sodio y el Mix Liviano, bajo en grasas saturadas, trans y 0% colesterol. Los tres se consiguen en kioscos y supermercados en paquetes individuales a un precio sugerido de 20 pesos. 


Una pequeña delicia diaria. Balcarce presentó unas riquísimas galletitas de chocolate rellenas con mousse, ideales para un gusto después de comer, para acompañar un rico café o para llevar a una cena de amigos. Vienen en seis sabores: café, chocolate, dulce de leche, frutos rojos, menta y marcuyá.

El estuche con 12 unidades se vende a $100.
Link a la nota: http://www.planetajoy.com/?5_lanzamientos_para_todos_los_gustos&page=ampliada&id=9007

Clarín - Arquitectura - Las historias detrás de las etiquetas de vino

Las historias detrás de las etiquetas de vino

El vino no sólo se degusta, también se lee. Del Malbec de Leo Messi y el misterio de un crimen pasional a un zorro misterioso y un sapo de otro pozo.

Se sabe: la comida también entra por los ojos. Y el vino no es la excepción. Las etiquetas de diseño reflejan mucho más que cepas, años de cosecha y región de origen. Tan complejas de elaborar como un buen Malbec, estas piezas gráficas resultan decisivas a la hora de comunicar una marca. Y cada vez son más las bodegas, grandes y chicas, que recurren a especialistas para lanzar nuevas variedades. 


Del supermercado al terruño. José MIllán es el dueño de la cadena Atomo, de Mendoza, que decidió invertir en un rubro desconocido.  Jugar de visitante fue la clave para el nombre de un blend que cosechó varios premios: Sapo de Otro Pozo, el protagonista de la etiqueta diseñada por el estudio Boldrini & Ficcardi, especialistas en vestir botellas. Las 36 huellas digitales de los dueños de una misma bodega fueron la solución que estos diseñadores gráficos mendocinos encontraron para resolver la imagen de Huella. Y para Lupa, tacharon los conceptos marketineros que hartaban al dueño: Enólogo top, puntaje, aroma, asesor global. Y destacaron con tiza blanca sobre pizarra negra el nombre del malbec creado por Juan Pablo Lupiañez. "No soy quién para decirle al consumidor qué va a sentir cuando pruebe el vino", dice el productor.


El vino de Lionel Messi juega en las ligas del marketing comercial. Cuando la bodega Bianchi cerró el convenio con la fundación del crack, surgió el desafío de diseñar el packaging. "Su virtud es la simpleza para resolver situaciones en la cancha", destaca Sergio Pérez Fernández, el diseñador gráfico que caló la marca LEO en papel, un efecto que permite ver al vino a través de las letras. "Las sensaciones enriquecen la percepción del producto", dice el hijo del artista plástico Pérez Celis, que también creó las etiquetas de Colección Rutini, New Age y rediseñó las de Cafayate, donde un cactus le asegura al cliente que se trata de una región de Salta (y no de Mendoza). "La etiqueta revaloriza el concepto de vino de altura, funciona como valor agregado, donde la estética y el contenido están en equilibrio", señala Alejandra Presa, directora de marketing de la empresa Pernaud Ricard.


La imagen misteriosa de Callejón del Crimen esconde un secreto basado en un crimen pasional que ocurrió en la zona de Vista Flores, en Valle de Uco, la tierra del vino mendocino. La bodega Finca la Luz tomó esta historia y el estudio Tridimage la plasmó en etiqueta. "La estética de las películas del cine negro, donde un misterioso crimen se escabulle por las calles adoquinadas fue el punto de partida", dice Hernán Braberman, director de diseño. Para la línea Zorro, de Fincas del Limay, tomaron otra leyenda: la de un zorro que aparece y desaparece a la vera del río neuquino. "Toda gran marca tiene una gran historia que contar", afirma Braberman. 


Para captar nuevos usuarios, las bodegas boutique apuestan a nombres llamativos. Lejos de los que empiezan con Doña, Santa o Viña, disparan con marcas disruptivas: Mosquita Muerta, Perro Callejero, Lágrima Negra o Esquinas. En muchas se develan secretos internos. Como en Reds, donde conviven los dueños americanos con el Che Guevara. "Cuando ganó Obama nos convocaron para rediseñar la etiqueta. Querían un vino para todos", destaca Gato Ficcardi, que combinó el cuadro Manifestación, de Berni, con la estética del constructivismo ruso. Todos los datos cuentan, todas las historias suman a la hora de diseñar el ADN de una botella.
Link a la nota: http://arq.clarin.com/diseno/historias-detras-etiquetas-vino_0_1652234836.html

Página 12 - Turismo - Noticiero - Cocina Siete Lagos

Cocina Siete Lagos

La semana gastronómica Cocina de los Siete Lagos cerró con un gran guiso solidario organizado en San Martín de los Andes y un gran pollo al disco en Villa La Angostura, a beneficio de los bomberos voluntarios locales. La organización estuvo a cargo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de San Martín de los Andes y Villa La Angostura y contó con el respaldo de Fehgra, el Ministerio de Turismo del Neuquén, el Consejo Federal de Inversiones y otros patrocinantes.

Link a la nota: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/10-3442-2016-09-19.html

Página 12 - Turismo - Noticiero - Torrontés de Cafayate

Torrontés de Cafayate

Del 8 al 10 de octubre se llevará a cabo la Semana del Torrontés de Altura, en honor a la cepa más característica y singular que crece en la región, gracias a la cual los vinos de Salta son reconocidos a nivel mundial. El Hotel Grace Cafayate propone un menú especial para disfrutarlo (tres pasos con bebidas y una copa de torrontés, $ 415 + IVA por persona). Asimismo presenta una promoción de estadía, del 1º de octubre al 1º de diciembre, con acceso al spa, desayuno y wi-fi en Deluxe Room: 200 dólares la noche + IVA, base doble. Durante los días mencionados habrá en Cafayate catas, menús especiales, eventos musicales y obras de teatro.
Link a la nota: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/10-3442-2016-09-19.html